<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391</id><updated>2009-12-09T21:30:16.086+01:00</updated><title type='text'>El Rojo y el Blanco</title><subtitle type='html'>&lt;b&gt;El Atleti visto por un atlético escéptico&lt;/b&gt;</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default?orderby=updated'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;orderby=updated'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>190</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-8114940058522767063</id><published>2009-12-06T20:19:00.005+01:00</published><updated>2009-12-08T19:45:05.463+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Quiqui Sánchez Flu'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Toro embolao'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ismael'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arroz al Horno'/><title type='text'>EL TORO EMBOLAO</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Por D. Ismael I de Onteniente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.cartelia.net/fotos/e/elembolao.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 548px;" src="http://www.cartelia.net/fotos/e/elembolao.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Se celebran en la Comunidad Valencia infinidad de Fiestas que tienen que ver, están basadas, o en las que el claro epicentro es la costumbre de correr toros en la calle.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Las modalidades son, no diría que infinitas pero si ciertamente abundantes, y ello hace que la imaginación para hacerle al pobre animal mil perrerías, ataviarle extrañamente, y darle un tute despiadado, sean muchas y algunas veces (demasiadas) desafortunadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lugares donde se suelta al pobre bicho en recintos cerrados para solaz de los mozos y excitación de sus primas. Otros donde se le corre por las calles del pueblo (esta modalidad más tradicional, sí), se le acompaña a que salte al mar, se le reviste de antorchas y se le corretea en la noche templada de la primavera mediterránea.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No se asusten, que no voy a glosar aquí todas las imaginativas tradiciones taurinas que se le ocurren a las gentes levantiscas que adornan estas tierras, no vayamos a acabar escribiendo un catálogo de la Santa Inquisición.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tampoco pretendo aquí entrar en la cuestión de si está bien o mal, de “cuán bien o mal está”, ni de que si en su pueblo de usted tiran a una cabra desde un puente de Calatrava, y en cambio en el mío solo se descuartiza un cerdo con cuchillos de Albacete, a ser posible marca Arco, como manda la tradición, y se le rocía con napalm. Si iniciamos este campeonato acabaremos sintiendo vergüenza propia, en vez de orgullo de pertenecer a estas tierras tan…levantiscas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo cierto es que todo esto forma parte de nuestras costumbres más ancestrales, y que esa costumbre, esa tradición, o cultura está firmemente arraigada, y ahí sigue tras muchas generaciones…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El subidón de adrenalina (ahora se dice así, oigan), la emoción que se siente en la carrera, el riesgo, la excitación que provoca estar cerca de ese animal mítico y divino, el sabor de estar vivo que provoca esa pasión, el que no lo ha vivido, no me va a comprender, ya no digo compartir mi opinión, y yo no acierto a saber explicarlo mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ahora vienen nuestros amados dirigentes, en tropel, a regularlo todo, con ese afán de no estarse quietecitos, esa fiereza legisladora, esa pasión por buscar dónde regular, regular y regular, que les ha entrado desde un tiempo a esta parte. Pero hay que entenderles, pobrecillos, son tantos y están tan desocupados, que algo deben hacer. Administraciones que nos regulan tenemos, amigo Sancho. Pero esa es otra cuestión, en la que no me voy a meter, pues me llevaría a un debate que no es propio de este blog.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En el caso que me afecta, y durante las fiestas patronales, la modalidad es “Toro con cuerda Embolao”. Dicho así, no sabría contestar si es modalidad reconocida por el Comité Olímpico, igual da:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“En una ceremonia multitudinaria, se le cubre el astado del animal con una bolas protectoras, y se corre la fiera en el barrio viejo, por calles abarrotadas, tres toros cada día, que van atados, yo diría gobernados por una enorme cuerda, que evita los malos pasos y atenúa la gravedad de las cogidas”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y, fíjense, que digo multitudes, porque eso es lo más curioso: cuando yo era joven éramos 4 gatos los que corríamos el toro, mientras que ahora (y año tras año es mayor), el número de corredores es casi increíble, apenas puedes ver al toro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Desde luego se ha convertido en la fiesta más popular, en la más arraigada. La gente come (imperativamente) cazuela de arroz al horno (algún día les daré la receta, que por cierto D. Carlos ha degustado varias veces), y no encuentras un bar libre ni harto de vino (lo que suele ser el estado normal).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Todos los viejos animamos a los corredores jóvenes, y de padres a hijos nos vamos pasando, en extraña genética, los consejos que atesoramos de generaciones:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“Donde y como correr, a qué prestar atención, en qué esquina te puede enganchar la cuerda, qué hacer en cada caso de comportamiento caprichoso del animal…”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Yo ya le pasé el testigo y los consejos a mi hijo, quien ya está en primera fila. Otra cosa en lo que opina mi mujer…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pues ya ven, todo este rollete, aunque no lo crean tiene que ver con futbol y con el Atleti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y es que no puedo evitar, desde hace unos días, dejar de pensar en Quiqui Sánchez Flu y el Toro Embolao.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Me digo, “este equipo no lo coge cualquiera y lo intenta sacar adelante”, “este equipo no lo entiende ni la madre que lo parió”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“Esta plantilla es totalmente mansa”, “estos jugadores van arrastrado una gruesa maroma mientras un montón de chupópteros tira de ellos, ni que decir que en dirección contraria”. Y les frena las aspiraciones ante la decepción de la afición, que gustaría de correr jubilosa con ellos, ante emociones y éxitos…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un Toro Embolao le han dada a Quiqui, a ver cómo consigue que no le lleve por delante y le dé un viaje de mil pares de narices, el hombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo primero, que juzga el desconcierto que debe tener el míster, es que todos esperamos que armara el equipo, que consiguiera dar con una defensa de garantías, y dos medios centros para dejarse de bromas. Recuperación, esfuerzo, pelotazo arriba, y a tomar viento. Es lo que se esperaba, y a fe mía que parece haberlo intentado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero no, esa no es la receta, la receta era dejar que las mismas e inexplicables por imprevisibles, características de este equipo, que tantas veces se han glosado aquí, dieran por sí mismas con la solución.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Porque, ya me dirán a mí, si parecía lógico dejar solo a Assun, y ponerle por delante a tres flojos, que alimenten de balones a los dos monstruos de arriba. Y digo tres flojos, en el buen sentido, no se me mal interprete: llamar flojos a Juradito, Reyes y Simao, es quedarme corto, muy corto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero hete ahí que, mientras uno se friega los ojos para ver si son visiones, te encuentras a JoseAn recuperando balones y haciendo ayudas defensivas en la banda derecha. Simao ya lo hacía, lo sé, y Juradito lo intenta el pobre ( igual acaba el chico ganando cuerpo y vale para algo, en un par de ligas, no desesperen sus defensores, anden).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Así salió el equipo ante el Español, y ante el Jerez. Y claro, puede que ustedes digan que la solución estaba ahí, precisamente, en jugar contra el Español y el Jerez. Y llevan razón, pero hemos marcado seis golitos, y no nos han hecho casi ni una ocasión de gol, eso también es de razón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nuestro Toro Embolao, todavía nos dará revolcones y se llevará por delante a Quiqui, , no lo duden, pero, venga, algo es algo, caramba, falta que hacía, buff, ya era hora, caray (por poner comas, oigan).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El partido no lo vi. Bueno si que lo mire, pero verlo… Ya me entienden. Y creo que ya saben lo que pasa en las fiestas de estas tierras levantiscas… con decirles que estuve un rato convencido de que jugaba Caminero…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aún así, me pareció ver al portero del Valladolid (no al que hemos fichado este año, al del año pasado), a Juanito jugando en dos demarcaciones a la vez, expulsado y seguir jugando, que lío.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Imaginen lo mal que iba, que llegue a ver a Valera trotando por la banda, otra alucinación sin duda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A mi derecha decía un tipo “nosequé” de Perea, que digo yo que no jugó, pues hubiese hecho algún empastre y lo veríamos en los resúmenes…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El equipo rompiendo la defensa adelantada del rival (¿lo entrenará Abel, al Jerez?), que raro todo, …era mi padre ¿su padre se llamaba que raro? Que Raro Benson Señora…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Digan lo que digan, el Atleti ha sumado 6 puntitos que son casi tantos como en el resto de la liga, y ha dado alguna buena sensación, incluso yo diría más, alguna muy buena…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Qué fácil es escribir una crónica cuando el equipo gana. Ni siquiera hace falta hacer visto el partido, nos basta con disfrutar de la sensación de correr junto al toro, hacia adelante, con emoción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No dudo que el toro, se frenará de repente, cuando menos convenga, se dará la vuelta y nos ganaremos un buen revolcón. Cuando ocurra exclamaremos aquello de: pero ¿qué esperaban?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En mi confusión final, percibí un detalle feo de Quiqui S. Flu, que no quisiera omitir:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Durante la expulsión de uno de los dos Juanitos, muchos concebimos la esperanza alborozada de que ello nos permitiría disfrutar del momento soñado de la noche , la reaparición del Gran Mariano, paladín de nuestro anhelo. Pero no, Quiqui nos demostró que de acuerdo que es un Toro Embolao lo que le ha tocado lidiar, pero alegrías las justas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mientras, en la noche de Gandía, un avieso pesimista se retorcía inquieto. No crean, era de emoción.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-8114940058522767063?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/8114940058522767063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=8114940058522767063&amp;isPopup=true' title='80 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/8114940058522767063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/8114940058522767063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/12/el-toro-embolao.html' title='EL TORO EMBOLAO'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>80</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-2988525912072381185</id><published>2009-11-30T20:19:00.005+01:00</published><updated>2009-12-01T12:49:14.519+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Insensatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Espanyol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Agüero'/><title type='text'>Gélida crónica de un partido que Agüero se empeñó en ganar</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;___&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes, cuando las cosas eran como deberían ser o al menos estaban más cerca de serlo, teníamos un equipo que a veces era un desastre. A veces jugaba mal, a veces perdía contra el último tras ganarle por cuatro o cinco al primero, a veces nos daba un disgusto y nos dejaba sin cenar y sin dormir y sin querer volver a hablar del tema hasta el miércoles o el jueves. A veces, pocas, nos dejaba en ridículo y nos veíamos obligados a defender nuestro honor (y el suyo) dándonos de tortas en una esquina del patio, durante el recreo. A veces perdía el partido que tenía ganado, a veces remontaba el partido que tenía perdido y volvía a perderlo quedando un minuto por quedarse mirando al tendido con cara de tonto, sin atender a lo importante. A veces caía con estruendo y temblaba Madrid entero, y parte de los alrededores, y gran parte de la Castilla que se llamaba entonces Nueva y lo mismo pasaba con la Vieja y con las principales cordilleras, valles, estepas, tundras, taigas, planicies, altiplanos, terrenos ganados al mar, pastizales herbáceos, sabanas, junglas, bosques tropicales, manglares, playas y penínsulas, estas últimas por todas partes salvo por una, llamada "istmo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://h.imagehost.org/0934/610kunlulox.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 610px; DISPLAY: block; HEIGHT: 907px; CURSOR: pointer" border="0" alt="" src="http://h.imagehost.org/0934/610kunlulox.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;A veces, muchas veces, el equipo hacía lo que no debía, para lo bueno y para lo malo: cuando se le creía hundido hacía un partido memorable, cuando se esperaba que arrasara al rival salía tímido y vestido de marinerito al campo y lloriqueaba en cuanto le quitaban el balón. A veces, casi todas la veces, el equipo no permitía al seguidor relajarse ni un segundo porque en cualquier momento podría hacer algo sublime o algo totalmente imbécil, podría enlazar una jugada para la historia o marcar un gol en propia puerta desde el centro del campo, podría tocar a rebato y lanzarse a una carga suicida cuando la lógica reclamaba calma y frialdad o podría auto-inmolarse optando por la peor táctica posible en el momento menos indicado. El aficionado podría salir del campo harto de todo o hinchado como un pavo, resignado o furioso, eufórico o depresivo, pero nunca aburrido ni con la sensación de haber visto una película ya vista. El aficionado sabía que su equipo tenía el defecto gravísimo de la irresponsabilidad, la insensatez, la imprevisibilidad y la inmadurez. Pero eso mismo daba el encanto al equipo, hacía del equipo el nuestro, el distinto, el que es de los nuestros y nunca será entendido por los otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el equipo, ante todo y sobre todo, lo que tenía era gracia. Gracia, sí. Ángel, gracia, personalidad, esa cualidad que le hace a uno reírse de medio lado sin saber muy bien por qué cuando presencia algo que debería en realidad hacerle montar en cólera. Talento, salero, arte, nunca supimos bien cómo llamarlo. La capacidad de sorprender, de asombrar, de desesperar, de hacernos odiarle y de admirarle al mismo tiempo y por el mismo motivo. El equipo era raro y no hacía lo que de él se esperaba, y daba igual que cambiaran los jugadores, la afición, el campo, la camiseta, la estación del año o la era geológica: la personalidad del equipo estaba por encima de todo eso, el equipo se comportaba igual de raro hoy que hacía cuarenta años, y lo haría igual que dentro de dos, o diez, o treinta, tuviera jugadores melenudos y de aspecto patibulario o distinguidos caballeros del área, incluso todos mezclados. El equipo era como era y por eso los aficionados estábamos tan identificados, por eso vivíamos con tanta intensidad sus genialidades y sus petardos, por eso estábamos siempre dispuestos a darnos de tortas por las esquinas de los patios de recreo para defender su honor y el nuestro. El equipo era el nuestro, con sus numerosas virtudes y precisamente por sus sonados defectos, que eran los de todos. Era el nuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de eso, hoy, hemos pasado a un señor bajito con el pelo fosco sentado en un palco en el que no debe estar y a Cléber Santana. Y no sigo, que me conozco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;____&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Invitaba poco la noche a ir al fútbol y así lo entendió la afición, que de esto y del cuatro cuatro dos sabe una barbaridad. Unos prefirieron quedarse en casa en un sofá, delante de la tele y de un tazón lleno de sopa humeante y una mantita de cuadros sobre las rodillas, o bien en torno de una mesa camilla con brasero eléctrico, de esas que huelen fatal cuando se queman los flecos del mantel / colcha que las cubre; es difícil pensar en un plan mejor, por cierto. Otros prefirieron irse a un bar con los amigos a ver un partido en el que jugaba otro equipo para, una vez allí, según la temperatura, el resultado, el dinero que quedara en el bolsillo y las ganas, decidir si irían al Calderón o se quedarían tan tranquilitos pidiendo otra y analizando el evento planetario con el que los medios nos han atormentado toda la semana. Unos cuantos insensatos sí decidieron ir al campo a pesar de los pesares, esto es, a pesar del juego que promete el equipo, de la emoción que promete el rival y del frío que promete el río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En total los insensatos no juntaban ni un tercio del aforo, poca cosa si uno tiene en cuenta que el equipo se jugaba salir del bochornoso puesto que ocupaba en la clasificación, mucho si uno piensa en el mal rato que suele brindar el equipo a todos aquellos que invierten su tiempo en él. Un tercio del aforo, también es verdad, es poca cosa para un equipo que presume de lista de espera de abonados, de aforo completo y de afición fiel-pero-tela-de-fiel, pero es mucho si uno piensa que el que juega es el tercero por la cola contra un equipo de media tabla que no da garantías de pelea, espectáculo o filigrana. Un tercio de entrada es un petardo para un partido en casa de un equipo histórico que dice tener más de un millón de seguidores cuando le analizan los peritos especializados en valorar marcas comerciales, pero es mucho cuando se habla de una afición harta, desmoralizada y, por lo general, no vacunada contra la gripe A ni experta en los efectos secundarios del Tamiflú, el medicamento con nombre de baile veraniego del que todo el mundo habla y nunca ha visto, más o menos como ese cerro de millones que la directiva afirma haber invertido en el Club. Un tercio del aforo en casa es una birria cuando es la ocasión de protestar contra la directiva por las últimas informaciones aparecidas por los medios, que hablan de saqueos e irregularidades e ilegalidades y golferías, pero es mucho cuando uno toma en consideración que lo que de verdad le importa a la gente es lo que les quieren contar y no lo que en realidad pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó pues la afición diezmada a la grada y había sitio por todas partes. Siéntese aquí, hombre, no, si aquí tengo sitio de sobra, no, si lo digo porque si se pone ahí me tapa la corriente y no hace tantísimo frío, anda, mire, qué cachondo. Como era un partido poco atractivo faltaban muchos de los habituales, que habían dejado el abono a un vecino que le cae gordo, a ver si se resfriaba; como eres, Aquilino, mira que si coge la gripe A - nada, nada, que se resfríe, que siempre saca la basura antes que nosotros y la deja en el sitio bueno del cubo, que se chinche. Cuando los invitados, poco conocedores de los códigos de la grada, iban por las filas de asientos desiertas mirando cuál era su número y le pedían a un señor que se moviera un sitio, que ese era el suyo, recibían miradas a mitad de camino entre la incredulidad, el odio y la lástima. Cuanto estos mismos no habituales se reventaban las manos aplaudiendo en los corners a Reyes, recibían miradas a mitad de camino entre la incredulidad, el odio y el paraguazo. Cuando estos mismos no habituales comentaban, quedando veinte minutos, que habían perdido la sensibilidad en varios dedos de manos y piernas y preguntaban al vecino si aún tenían la nariz en su sitio recibían miradas a medio camino entre la comprensión, la piedad y las ganas de decirles que en efecto, ya no tenían nariz y que en sus orificios nasales habían anidado dos bonitas perdices nivales o quizás fueran gansos árticos o puede que búhos de las nieves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió el Atleti y los jugadores saltaron al campo, en su mayoría, en manga corta; la afición se miraba con cara de decir en efecto, estos son tontos perdidos y hasta el recién llegado asentía. Salió Asenjo vestido en tonos panza de mulo y el resto con el terno habitual. Salió Perea aún a riesgo de llevarse ya de salida una lluvia de orejas de burro y salió Domínguez de lateral izquierdo, y no salió con cofia de criada-para-todo porque a su manager, que es de Huelva, le pareció mal. Salió Assunção en el puesto de único medio centro con Jurado por delante, y el primero demostró que hay veces en las que él solito se basta y se sobra para hacerse con su parcela y el segundo demostró que él solito se basta y se sobra para hacerse desaparecer, sin marcaje al hombre del rival ni cobrador del frac ni capa élfica ni nada. Salió Simão por un lado y por el otro salió un tipo que no sabemos quién era pero se parecía muchísimo a Reyes. Salió Forlán con aire entre tristón y reivindicativo y salió Agüero y ahí paramos el párrafo, oiga, que se lo merece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La congelada afición vio el equipo titular y sus tímidos gestos de sorpresa quedaron ahogados por las múltiples capas de tejido térmico que les protegían del temido Azote del Manzanares, también conocido como Relente del Calderón, ese frío húmedo que viene del río y que le cala a uno los huesos por mucha protección que lleve. El Relente, quiera uno o no quiera, acaba haciéndose con el control por más ropa técnica de montañero profesional que uno lleve, y no hay forma de estar calentito más allá del minuto quince del segundo tiempo. Helaíta, la afición miraba de frente al campo para no girarse mucho y que no le entrara por el cuello una cuchillada del Relente, y por ello se fijaba en la parte central del campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ella, el infiltrado doble de Reyes no llamó en principio la atención de la grada, que asumió la presencia del jugador como parte del proceso de reinserción social que Quique Flores de Calcuta ha iniciado para sacar al chiquillo del mundo de los intocables. La gente se esperaba lo de siempre, esto es, un jugador con inexplicable sonrisa perpetua y pocas ganas de ganarse el jornal pero, oh sorpresa, se topó con otra cosa. El doble de Reyes peleaba los balones, pedía intervenir en las jugadas, tiraba paredes y pases al hueco con sentido, recuperaba la posición y se mostraba al compañero. Fue entonces cuando la sospecha invadió el graderío y la duda se hizo general. No es Reyes, decían unos, no puede ser, es otro, un gemelo. Es un juvenil cedido por el Salamanca, es uno del B que se ha colado en la convocatoria, es un espontáneo que ha aprovechado su parecido físico y está pidiendo una oportunidad, decían otros. Es Reyes poseído por un espíritu extraño, decían algunos más; un espíritu que sabe inglés y habla sin la zeta, añadían algunos mentalistas, muy comunes en la grada de lateral en partidos nocturnos. El caso es que el doble de Reyes, que no se sabe de dónde salió, jugó con ganas y calidad y tiró un pasecito estupendo a Agüero en la jugada del primer gol y la gente se lo agradeció jaleándole cada vez que sacaba un córner y diciendo muy bien, así sí, no como tu gemelo que es un sinvergüenza. Temeroso de que se oliera el pastel el colegiado, Quique Flores de Calcuta decidió retirar al jugador para evitar que se anulara el partido por alineación indebida y el misterioso jugador abandonó el terreno de juego entre ovaciones de otros dobles, esta vez dobles de aficionados exigentes que habían llegado también al graderío en lo que se intuye como la mayor operación de suplantación de personalidad desde los tiempos de Zelig. En ese momento, cuentan los cronistas mejor informados, se descubrió el pastel y quedó demostrado que el Reyes de ayer no era el Reyes verdadero cuando abandonó el estadio en un modesto Ford Fiesta, despidiéndose educadamente de la afición con un fuerte acento gallego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el gol de Forlán, el partido se durmió. Se durmió el Atleti y se durmió el rival, muy limitadito y con pocas ganas de jugar, quizás intrigado por el prodigio visto en la banda derecha o asombrado por lo poco que aporta Nakamura, con el ruido que ha montado. Se durmió la afición e hizo poco ruido durante un rato largo, como para no despertar al vecino que había cogido la postura o no romper el hechizo que había convertido a Reyes, o a su doble, en un futbolista. Forlán mostraba un poco más de alegría que hace unas jornadas, Simão jugaba tranquilo ante la poquita presión que hacía el rival y Assunção se bastaba para barrer su zona de banda a banda, cortar balones y dárselos al compañero. Jurado, como es habitual, no hacía nada: al ataque no se sumaba y en defensa no aparecía. Jurado tiene como característica encimar a su rival al trote y a un mínimo de siete metros de distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es por lo de la gripe A, que se lo ha dicho su madre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando la grada se esperaba un nuevo partido plúmbeo de esos que se complican cuando el equipo recula quedando diez minutos, Agüero dijo que no. No, dijo Agüero, ¿cómo que no? Que no, que no, que yo quiero jugar, oiga. Agüero lleva unos cuantos partidos mostrando más interés, más ganas de agradar y más ganas que jugar que todos los demás juntos, y cuando una estrella que juega en un equipo malete se porta así, se antoja sospechoso a los más escépticos. En fin. El árbitro, a todo esto, pitó una falta en un sitio cercano a la del gol del Chelsea y nadie quería tirarla. Yo tengo los pies fríos, yo tengo miedo de sufrir una elongación en el isquio-tibial, yo no sé lo que es eso pero que la tire otro. El Kun quiso tirarla y la tiró de manera sublime, al palo corto, baja, botando en el propio palo, imposible para el portero. Gol del Atleti, el partido se tranquilizaba, el equipo salía del descenso y la gente debía estar ya congelada, porque si no, conociendo el percal reciente del Calderón, habrían hecho la ola y propuesto ir a Neptuno a bailar la conga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando parecía que no había más pescado que vender, el Kun no estuvo de acuerdo. Le dio igual dejar en evidencia a los rivales, le dio igual dejar en evidencia a los compañeros, le dio igual disparar los rumores sobre si lo que quiere es lucirse para que le compre el Chelsea y le dio igual convertir las pupilas de la directiva en signos de dólar y provocar un paro cardiaco en el palco ante la posibilidad de que su cotización se dispare. El Kun volvió a marcar un gol feucho tras un rebote en el área pequeña y el Atleti, con tres cero, pensó que ya. Que ya estaba, que qué alegría, que para la ducha y a cenar, que es lo que nos gusta. Pero no el Kun. El Kun quería más y lo dejó claro: quiero más. Soy un jugador diferente, quiero más, si puedo meter cinco meteré cinco, y si puedo meteré más; yo lo que quiero es mejorar, ganar, hacer cosas que sólo hacen unos pocos y, de entre éstos, sólo los que son buenos. Le llegó un balón al Kun en medio del campo con el partido resuelto y dijo ésta es la mía. Se la pudo dar a Maxi, se pudo limitar a pasar el balón al compañero y no quiso. Arrancó, provocó a los rivales, tiró de potencia y motivación en el minuto noventa de un partido resuelto, se fue por calidad y ganas y, cuando podía tirar a puerta, encima le dio un balón a Maxi, el compañero que marcó el cuarto. El Kun convirtió un partido anodino en un partido de fútbol, convirtió un balón insulso en el medio campo en un golazo y convirtió una noche gélida en una noche no tirada a la basura. El Kun, en fin, se comportó como un jugador de fútbol, algo cada vez menos frecuente en el Calderón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Kun dice ahora cosas que invitan a pensar que no le veremos mucho tiempo con la rojiblanca. Me quedo hasta junio, dice el Kun, y ya se sabe en este deporte que cuando alguien dice que se queda es porque está pensando en irse. El Kun vale mucho dinero y ya se sabe en este equipo que todo lo que huela a dinero desaparece en una maraña de contabilidad creativa, intermediarios y fincas con ganadería. El Kun quiere llegar a ser una estrella mundial y para eso necesita un Club capaz de retener lo bueno y no venderlo por treinta monedas. Y, como bien sabe un tipo con pecas nacido en Fuenlabrada, éste, aunque nos pese, podría ser el sitio idóneo pero hay un par de tipos que ni saben ni quieren ni pueden entenderlo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-2988525912072381185?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/2988525912072381185/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=2988525912072381185&amp;isPopup=true' title='345 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/2988525912072381185'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/2988525912072381185'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/11/gelida-cronica-de-un-partido-que-aguero.html' title='Gélida crónica de un partido que Agüero se empeñó en ganar'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>345</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-6506218626679667935</id><published>2009-11-26T10:07:00.003+01:00</published><updated>2009-11-26T10:11:06.228+01:00</updated><title type='text'>Apoel de Nicosia - Atlético de Madrid ...</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;... o la breve crónica de un partido jugado contra un rival menor terminado con bochornoso empate en el que el Atleti no hizo nada de mérito salvo conseguir dormir, que ya casi ni irritar, a la afición propia que, congregada en bares, asistió al espectáculo con el alborozo con el que se hace la declaración de la renta, se repasa un balance o se mira la pared mientras se seca la pintu&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;ra: &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Bah...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-6506218626679667935?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/6506218626679667935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=6506218626679667935&amp;isPopup=true' title='264 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/6506218626679667935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/6506218626679667935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/11/breve-cronica-de-un-partido-jugado.html' title='Apoel de Nicosia - Atlético de Madrid ...'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>264</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-7442352813439687767</id><published>2009-11-22T23:06:00.003+01:00</published><updated>2009-11-23T15:45:39.545+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Deportivo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cléber'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Domínguez'/><title type='text'>Breve ensayo sobre la mala pinta</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-family:arial;" &gt;Cuando podía dar algún síntoma de recuperación o algún motivo para la esperanza, el Atleti hizo acopio de herramientas con las que cavar su propia fosa, abochornar a los suyos y dejar una vez más a las claras que por este camino no vamos a ningún sitio de los que nos merecemos ir. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i.imagehost.org/0581/1258914855_g_0.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 562px; DISPLAY: block; HEIGHT: 368px; CURSOR: pointer" border="0" alt="" src="http://i.imagehost.org/0581/1258914855_g_0.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Debe resultar muy complicado recibir el encargo de narrar la decadencia de una institución querida o la decrepitud de un familiar próximo, la pérdida de prestigio y dignidad de un ídolo antes venerado. Peor aún debe ser verse en la obligación de hacerlo voluntariamente para contarle al resto lo que ocurre y no quieren ver, o lo que saben que ocurre pero no quieren o no pueden describir. Estos encargos son los que nadie acepta, igual que estos acontecimientos son los que nadie quiere vivir y mucho menos transmitir al resto, obligados a vencer momentáneamente el asco y la desesperación para describir con detalle el proceso de degradación del enfermo terminal o la descomposición de lo que parece un cadáver a ojos de la mayoría pero al que algunos, admirables, siguen intentando devolver al mundo de los sanos, animándose los unos a los otros mientras practican durante horas, o días, o años el masaje cardíaco que según los libros sólo merece la pena aplicar durante unos segundos. Debe ser durísimo estar en esa situación, menos mal que nunca nos ha pasado, debe ser horrible, esperemos que no nos ocurra a ninguno nunca, ni si quiera a Vd que es tan antipático a veces y suele escaquearse de pagar cuando vamos a escote. Esperemos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;___ &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hace una semana la prensa hablaba, una vez más, del interés de un equipo rico por una de las estrellas de un equipo en quiebra; así visto, que se puede ver así, no me negarán que invita poco al optimismo. El aficionado atlético de cana y pedigree sabe que estas cosas son así desde siempre y lo toma con más tranquilidad que los más jóvenes, siempre más sensibles a las chuflas de los vecinos y a la desesperación del que ve que se le queda el equipo en nada, quizás por ser ésta una sensación que conoce bien desde que él mismo colgaba pancartas en las que ponía Futre no te vayas. El aficionado más curtido mira lo que rodea a los rumores sobre Agüero y se hace una idea de la idea que tiene el club respecto al futuro deportivo de la entidad y ve cosas que le intranquilizan. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ve, por ejemplo, que finalmente se anunció la renovación oficial de Forlán tras otros anuncios oficiales y desmentidos oficiosos y entrevistas con sugerencias y artículos con rumores y disgustos. Firmó Forlán en clara aliteración y lo hizo de forma extraña, como sin querer, tardando más de lo normal, quizás sin ilusión o sin estar del todo convencido de lo que hacía. Lo hizo tras escuchar con atención ofertas de otros que le ofrecían mejores proyectos deportivos y el clamor de la grada que lo considera un héroe. Pensó en su firma mientras su selección se jugaba el pase al mundial y mientras su club hacía la pretemporada y dio la impresión de que se lo pensaba mucho, ya fuera porque el borrador de contrato que le pasaban contenía erratas y estaba impreso en papel usado por la otra cara, para ahorrar, ya fuera porque no se fiaba de la imaginativa fórmula de pago que le ofrecían los abogados del club, de aspecto patibulario y con demasiadas direcciones diferentes en el membrete del despacho como para no sospechar. Forlán esperaba un papel en condiciones que firmar y no sabemos si fue por la intranquilidad del proceso o por hacer presión al club, jugó fatal los primeros partidos de la temporada. Forlán tiraba a puerta desde todas partes y a todas horas, controlaba los balones sin precisión ni garantía, correteaba por todo el campo sin ton ni son y desesperaba a la grada a pesar del inmenso crédito generado durante la temporada anterior. Pero Forlán firmó finalmente y conociendo a la otra parte contratante de la primera parte posiblemente le dieran para ello un boli Bic sin capuchón ni tapita de esa de atrás, firme oiga, firme. No funciona, no pinta, diría Forlán, ¿no tiene Vd otro bolígrafo o un pilot de esos tan buenos o aunque sea un rotulador Carioca de esos de caja rectangular con muchísimos colores de los que sólo funcionaban los que nadie usa nunca, como el verde agua, el gris plomo, el marrón Citroen Visa o el amarillo lima-limón? Pues no, no tenemos, oiga, no sea Vd impertinente por más que la afición le idolatre y tenga Vd más abdominales que nosotros deudas. Déle aliento al boli, oiga, o haga unas rayitas en la suela de la zapatilla que lleva, ahí, ahí, eso es, ah, no, espere que aquí tengo otro en un cubilete al lado del teléfono, ese sitio en el que se guardan los bolis que nunca funcionan cuando hace falta, este mismo debe pintar bien, que es de un motel de carretera. Firmó Forlán, que algo es algo, pero llegó tan cansado de sus periplos mundialistas que estaba hecho unos zorros y el sábado ni jugó ni nada pero estuvo toda la segunda parte calentando. Pero al menos firmó un tipo que sabe de qué va esto del fútbol, por más que últimamente juegue malísimamente. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Desde que el experto futbolístico Enrique “Gurú” Cerezo se hizo cargo a bombo y platillo de las decisiones deportivas de la entidad (no se ría Vd, oiga, que le veo) renovaron también tres pilares fundamentales del Atleti que se avecina, del Atleti que se ofrece a Agüero como equipo en el que consolidar su carrera, la plantilla con la que retirarse tras años y años de éxitos. Se renovó a Diego Costa, jugador de cierta calidad y temperamento indomable que lleva años de equipo en equipo a ver si se centra ya. Se renovó a Cléber y en varias universidades se abrieron grandes debates sobre el verdadero sentido de la renovación mientras que en varios bares brasileños se morían de risa y se echaban a las calle las escuelas de samba a ver quién hacía la letra más ingeniosa a la hora de hacer mofa de los timados. Se renovó también al artista antes conocido como Jurado, ese jugador del que hablan maravillas aquellos que no tienen que sufrirlo partido tras partido o aquellos que se limitan a ver los resúmenes de la noche y sacan conclusiones que elevan a dogma de fe tras ver un taconazo contra un segunda B. Renovó Jurado tras casi sesenta partidos en el Atleti en los que no ha conseguido convencer a casi nadie de casi nada, pero se vendió como la renovación apresurada que no se puede demorar por miedo a que llegue otro más listo que ya ha reconocido la perla que se esconde dentro de la ostra. Renovó Jurado y se anunció a bombo y platillo, a sabiendas de que el aficionado que sólo ve partidos en la tele y no sigue a los jugadores con atención en el campo lo celebraría con el alboroto que requieren las verdaderas buenas nuevas. Renovó Jurado y no trascendieron algunas cláusulas impuestas por el jugador, como la que al parecer impone sanciones a los compañeros que le roben la merienda de la taquilla – en especial los días en que tenga pan con chocolate - y la obligación para el club de asegurar que no compartirá habitación con Ujfalusi en las concentraciones, porque el renovado, aterrado, no pega ojo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sacó conclusiones de todo ello el aficionado preocupado y se echó a temblar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;___ &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Con estos precedentes inquietantes llegaba el Atleti a la Coruña, que es un sitio estupendo en el que se come muy bien y se puede pasear por la playa en los días de invierno, a jugarse contra el Depor la posibilidad de sacar la nariz del agua y tomar aire, de llenar los pulmones a costa de un rival que hace semanas se antojaba limitado y más que asequible y que ahora parece inalcanzable y superior. Llegaba el Atleti con una única misión posible: ganar y recuperar el ritmo de la competición, salir de la espiral de fracasos que este año describe la trayectoria del equipo, y nada más empezar pareció que podría ser posible. Marcó el Kun a los tres minutos de partido y la afición, bien recién levantada de la siesta, bien con el café recién terminado, creyó por un momento que las cosas podrían ser como debían. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La afición, pobrecita, pensó que a ver si el equipo entendía las cosas y asumía por fin la responsabilidad de darle la vuelta a la trayectoria del año en curso. Para ello contaba con Asenjo, que volvió a dar la sensación de no saber muy bien dónde está a veces la portería y que hizo alguna parada de mérito, y con una defensa preocupante de inicio: Antonio López, blando y con poca participación como todo el año; Pablo, que hizo algunas cosas bien y varias muy mal, en concreto dos penaltis de los que sólo se lanzó uno; Perea, autor de algunos de los errores más monumentales que uno recuerda, con mención especial a un pase de tacón al rival, y garantía de estrés cardíaco para la afición; y finalmente, Domínguez, el más joven, el menos experto, el más nuevo en la profesión. Domínguez, qué cosas pasan, fue el mejor, el que mostró más arrestos y más galones y más saber estar cuando las cosas no se ponen bien. Domínguez, que cuenta sus apariciones en el Atleti con buenos partidos, pertenece a una generación prometedora de futbolistas criados en casa que tienen que ganarse el puesto a sangre y fuego mientras renuevan jugadores insulsos, sin compromiso, sin calidad, sin sangre, sin fútbol, sin presente y sin futuro. Ser canterano en el Atleti es como ser niño en la grada del Calderón: algo que hace sentirse idiota al que lo vive en primera persona y culpable al que indujo la decisión. Domínguez tiene pinta de jugador más que aprovechable y también, lamentablemente, de víctima de la política deportiva del club y de sus deshonestos responsables a menos que la cosa cambie radicalmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En el centro del campo jugaron Assunç&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ã&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;o y Raúl García, la única pareja de la zona, ante la ausencia hasta ahora de Camacho, que invita a pensar en brega, compromiso e intensidad, la única combinación que parece viable para evitar el descalabro seguro. Poco duró el invento: Raúl García volvió a lesionarse poco después de que el Depor hubiera empatado, cómo no, a balón parado. En su sustitución salió Cléber y la combatividad del equipo descendió al nivel de un grupo de carmelitas descalzas. El repertorio de repliegues de Cléber podría ser útil en terapias anti-estrés junto con la contemplación de acuarios y el cronometraje de caracoles, pero nunca para un equipo de fútbol. La entrada de Cléber terminó por desubicar a Assunç&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ã&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;o y dado que Jurado era otra de las patas del frágil entramado del centro del campo, el partido parecía perdido o, al menos, no ganado. Remontar un partido contra un equipo ordenado que exija cierto músculo con Cléber, Jurado y el absurdo Sinama es simplemente imposible o al menos altamente improbable. Cuando uno junta en un campo a tres jugadores sin carácter, sin ganas de ayudar al equipo y sin la calidad suficiente como para compensar sus inmensas carencias con alguna aportación positiva, el lastre es demasiado pesado como para no irse al fondo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El equipo que jugó en Coruña gran parte del tiempo no sólo carecía, como es tradicional, de patrón de juego e identidad sino que tampoco tenía jugadores de calidad, liderato o carácter capaces de pegar una voz que hiciera despertar a los renovados o apretar filas a la defensa despistada. Ausentes Forlán, Ujfalusi, Sim&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ã&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;o y Raúl García, sólo Maxi parece una alternativa a la carga solitaria y desesperada de Agüero. Maxi, aún intermitente y lejos de lo que de él se espera, lució ayer entre la mediocridad del equipo y pareció a ratos uno de los pocos jugadores de fútbol de nuestro bando; esto no dice mucho de Maxi, sino más bien muy poco del resto. La salida de Sim&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ã&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;o contribuyó a la mejora momentánea y al aumento de la intensidad, pero no sólo no se consiguió darle la vuelta al partido sino que se terminó perdiendo con un penalti en el descuento en un episodio más de la ópera bufa en la que se ha convertido este club. El resumen, empero, es claro: es complicado ganar partidos con jugadores tan malos, es complicado no perderlos con jugadores tan pusilánimes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tras 11 jornadas, que ahí es nada, el equipo está en descenso y con 7 puntos de 33 posibles. El equipo no juega a nada y carece de referentes, algo especialmente visible cuando los buenos jugadores han estado centrados en meter a sus selecciones en el mundial. Raúl García será baja unos partidos, lo que se antoja un problema enorme sólo amortiguado en parte por la baja forzada de Cléber el próximo partido de liga, lo que puede permitir a Camacho tener sus primeros minutos. El portero siembra dudas, la defensa recolecta las dudas, gordas como calabazas, que lleva sembrando un tiempo, y cuando en la media se juntan Cléber y Jurado la intensidad del juego recuerda a una partida de bridge en un asilo de Cornualles. Urge la vuelta de Forlán al mundo de los vivos, urge la continuidad de Sim&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;ã&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;o y la mejoría de Maxi, y urge que Agüero no tenga más motivos para mostrar la desesperación que lució ayer tras el penalti, protestando con la intensidad del que busca una tarjeta que le libre de jugar con semejantes compañeros. Urge una defensa contundente, la vuelta de Ujfalusi y los galones en los hombros de Domínguez, urge encontrar un patrón de juego aunque sea provisional y urgen refuerzos. Urge tomar conciencia de dónde está el equipo, reorientar objetivos a corto plazo y actuar como la camiseta exige, esto es, con honestidad y entrega. Urge corregir muchas cosas a corto plazo y aún más a medio y largo, que de esas ya hablaremos. Pero, lo que es ahora, el equipo tiene mala pinta. Muy mala pinta. Muy muy mala pinta. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-7442352813439687767?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/7442352813439687767/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=7442352813439687767&amp;isPopup=true' title='181 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/7442352813439687767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/7442352813439687767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/11/breve-ensayo-sobre-la-mala-pinta.html' title='Breve ensayo sobre la mala pinta'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>181</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-6259277129679932018</id><published>2009-11-08T22:38:00.007+01:00</published><updated>2009-11-09T15:13:27.194+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Forlán'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Real Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Agüero'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Asenjo'/><title type='text'>Gruñonas reflexiones sobre ese partido que ya no existe</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Salió el Atleti a jugar el partido en el que la grada se juega el orgullo y lo hizo con la intensidad de quien juega al bingo solidario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://a.imagehost.org/0706/610x.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 610px; height: 440px;" src="http://a.imagehost.org/0706/610x.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Desde hace algunos años se viene jugando en Madrid un partido de fútbol - o más bien dos, que se juega normalmente dos veces al año - que enfrenta al equipo antes conocido como Club Atlético de Madrid contra el otro equipo grande de la capital, su rival geográfico, social e histórico. El partido, llamado derbi o derby o vaya Vd a saber cómo y por qué, se llama también el clásico de Madrid y en su momento se comparaba con otros choques entre equipos punteros de la misma ciudad que se celebraban en otras partes del mundo. Liverpool, Milán, Manchester, Glasgow, Londres, Buenos Aires, Rosario, Río, Roma, Sevilla y alguna más tienen también clásicos, partidos entre equipos vecinos en los que se pone en juego mucho más que los puntos que da cada victoria o cada empate. El derbi sirve para abrir o cerrar heridas históricas, hacer apuestas, dejar de hablar con amigos del alma, juntar y romper familias, dejar de ir a bares o ir sólo a otros, recuperar el orgullo o verse obligado a defender la dignidad con labia, argumentos, desprecio o el vuelo de sillas en el caso de que las cosas no hayan ido bien del todo. En todas las ciudades grandes con tradición futbolística la gente es de un equipo y va con esa circunstancia al fin del mundo; busca instintivamente los bares en los que se reúnen sus correligionarios, nunca compraría un coche con los colores del rival, evita para sus hijos los nombres de pila de jugadores del oponente, gusta de los barrios en los que los suyos son mayoría y da cortes de manga cuando pasa cerca del campo enemigo en autobús, aunque éste esté lleno y se asusten mucho las señoras mayores. La gente es de su equipo y por tanto ve en el rival la perfecta metáfora de la infección vírica a gran escala, el símbolo de todos los males, injusticias y trampas, la causa de todos los problemas y la diana de todos los odios. Esto, naturalmente, siempre ha pasado en Madrid, ciudad en la que la gente respetable y de fiar siempre ha sido del Atleti y, el resto (junto con gran cantidad de no aficionados, turistas japoneses y hombres de negocio con contactos y corbata), de su molesto rival del norte.&lt;br&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El clásico de Madrid, derbi castizo y pasional que ha dejado páginas y páginas escritas sobre la lucha entre el bien y el mal, este último revestido del infecto color blanco, ya no se juega. Hace años que lo sospechábamos, pero ahora ya lo sabemos. Y no es que se haya dejado libre su fecha en el calendario, no, que se aún aparece en las quinielas y en los periódicos. Y no es que las partes hayan preferido llegar a un pacto de no agresión y empatar siempre para evitar las grandes cantidades de muebles arrojados por las ventanas, adolescentes rebeldes expulsados del hogar familiar y conventos incendiados que seguían a los partidos, no. Tampoco ha intervenido la OTAN, como se venía reclamando desde Amnistía Internacional, ni ha sido obra de la mediación de la Comunidad de San Egidio o de una ONG de intelectuales con gafas ni de un importante Club de Ajedrez. El clásico ya no se juega, qué cosas pasan, porque a una de las partes se le ha olvidado lo que era.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Desde hace unos años, cifra exacta que no reproduciremos por si estas líneas las lee algún señor mayor que se pueda llevar un susto, en el Calderón ya no se juega el derbi. No se trata de que no se gane al rival, de que se pierdan partidos que nunca se debieron perder, de que se reciba siempre un gol en los primeros minutos, de que se violenten lastimosamente las cifras que muestra la historia. No se trata tampoco de que los equipos que el Atleti saca en esa cita anual no estén a la altura no ya de su historia, sino de la historia de su filial, ni tampoco del atentado a las buenas costumbres que supone que, desde hace años, en un día tan importante para afición y estadística ande por el campo saludando al respetable un mapache mellado lleno de lamparones. No es tampoco cuestión de superioridad futbolística de uno sobre otro, ni de disparidad en el número de puntos obtenidos ni del número de errores arbitrales sufridos por los locales, ya parte tan integrante del clásico como la porra de bar, la llamada del cuñado impertinente y las discusiones con el departamento de contabilidad en pleno. Sencillamente, el derbi dejó de ser un derbi y se convirtió en un partido normal, en uno más, un partido intrascendente de resultado previsible, una página más en una guía de teléfonos. Un partido que el rival prefiere no perder pero que sabe que va a ganar, y, sobre todo, que no va a tener que pagar con sangre, sudor y lágrimas el haberse metido en un avispero. Un petardo, oiga.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Todo esto no es cosa nueva, pasa desde hace unos años, es la crónica de la anunciada muerte de un partido histórico que presagia un fin quizás similar para una de las entidades que hay detrás de él. Desde hace unos años, y en especial desde que sobre el club recae la maldición de ser gestionado por una pareja cómica que, de ser protagonistas de una serie de dibujos animados serían probablemente interpretados por un erizo bajito con traje azul y un lenguado alto y delgado, el derbi ha quedado para lo anecdótico y nunca para lo esencial. El derbi ya no es un partido a cara de perro del que salir rabioso pero orgulloso cuando se pierde, o feliz hasta el infinito cuando se gana. El derbi ha quedado para que los reventas hagan frente a la crisis y para que aquél al que le sobra una entrada le de una alegría a un cuñado. Ha quedado para que cuando uno se cruza en el ascensor con el vecino en vez de mirar al suelo diga bueno y hoy qué, a ver, yo creo que ganáis, no sé, no creo, son muy malos, bueno, este es mi piso, hala, hasta luego. Ha quedado para que la policía lo pase pipa estrenando sus juguetes en los alrededores del campo y puedan dedicarse a su divertimento favorito: tutear al ciudadano con aire amenazante escondidos tras un pasamontañas, un casco blindado, una coraza de samurai y una porra de reglamento. La policía también exhibe coqueta sus caballos, todos la mar de bonitos y bien cepillados, sobre todo un alazán altísimo que es un clásico en el estadio y cuya cabeza cualquier día vemos sobresalir por encima del segundo anfiteatro pidiendo más intensidad defensiva a Jurado. Uno diría que en los últimos años los más felices tras el derbi son los policías acorazados, que vuelven a casa con los ojos brillantitos y cuelgan el casco en el perchero y le dicen a su señora hola cariño, mira, hoy vengo contento, hoy amenacé al contribuyente sin ningún tipo de modales y con ese aire tan nuestro de decir mire yo tengo una porra y malas pulgas y si Vd muestra lo mismo desde su lado, le aporreo ayudado por mis compañeros y además le detenemos, le llevamos a juicio y testificamos todos a una diciendo que fue Vd el responsable de la pérdida de Cuba. La fuerza pública necesita motivación, oiga, de alguna manera habrá que tener contenta a la muchachada.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aunque el ambiente pre partido pueda ser algo más especial de lo normal, una vez dentro del campo el derbi dura poco. Y es que desde hace unos años el Atleti, equipo que cada vez aparece en público en menos ocasiones, no aparece en el derbi y, lo que es peor, tampoco lo hace la afición. En día de derbi es cierto que acude más gente al estadio y es verdad que el ambiente es algo más intenso que en otros partidos, pero la grada, obviamente contagiada por lo inoperante de los jugadores, no vive el partido como debiera ni como le gustaría. La grada, resignada, va al campo esperando un resultado negativo que últimamente por desgracia se suele confirmar y, hastiada, ya hace poco por evitarlo, por contribuir mínimamente a ayudar a unos jugadores que, por lo general, ni merecen la ayuda ni sabrían qué hacer con ella. La grada vive el partido con nervios pero sabedora de que lo normal es que pronto se disipen, una vez se encuentren con el gol en contra y, lo que es peor, con la sensación de indolencia y desidia que muestra el equipo últimamente en estas ocasiones. La grada vive el gol rival con la resignación del que sabe lo que va a ocurrir y no va a poder evitar, y con la desesperación del que sabe que el llamado a evitarlo no tiene ningún interés en hacerlo. La grada ya no ruge como antes, quizás harta de hacerlo sin resultado, quizás por no asustar a sus propios jugadores quienes, frágiles como alevines, ausentes como enfermos anestesiados e impotentes como los pobres clientes del mayor anunciante de la revista oficial del club, salen a jugar contra el enemigo histórico con el único objetivo de obtener una camiseta del rival para su sobrino, que es que se le acaba de caer un diente y le haría ilusión, al chico.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Como el derbi ya no es derbi ni nada que se le parezca, durante el mismo pasan cosas increíbles a ojos del que vivió el partido en otras épocas. Por ejemplo, para asombro del respetable, durante el derbi de ayer se pudo ver a varios jugadores trotando con aire de niña que va de picnic campestre mientras se replegaba el equipo, ajenos a la urgencia de recuperar la posición cuando el rival contraataca; en este apartado destacaron Cléber y Jurado, auto investidos en jugadores sin obligaciones defensivas, y Reyes, de nuevo luciendo despiste y ausencia. Si en el pasado algún jugador hubiera vuelto al trote tras perder un balón en un partido similar, no sólo habría recibido la ira de la grada sino que se las habría tenido que ver en el vestuario con algún compañero con bigote; ahora se reclama la titularidad de los protagonistas y se les ovaciona cuando salen. Pudo verse también el asombroso espectáculo de un rival celebrando un gol con un ridículo baile simiesco, haciendo pareja artística con otro compañero; ambos jugadores, por cierto, protagonizaron hace poco tiempo uno de los episodios más lamentables que uno recuerda en un campo de fútbol y son ahora ídolos de su señorial afición. En el pasado un gol en el Calderón se celebraba con la urgencia del que no quiere perder la concentración, sabedor de que el rival es mucho rival y que un momento de despiste conduce a la derrota; ahora se celebra bailando el bimbó y a la gente le parece bien. Pudo verse a un jugador local intercambiando su camiseta con el portero rival al medio tiempo, con cero dos en el marcador y a los ojos de todos. Pudo verse por televisión a un empleado del club, vestido con el uniforme de la empresa de seguridad que vela por la tranquilidad en la grada, haciéndose fotos entre risitas con el portero rival, en el césped del estadio y en directo para toda España; cuando este mismo empleado acuda a quitar alguna de las pancartas que desde el palco exigen retirar por cometer el pecado de llamarles por su nombre, imaginamos que llevará orgulloso la foto del enemigo como salvapantallas del móvil (eso sí, al menos no se le podrá acusar de incoherente). Y es que por más que la gente pueda ser del equipo que le dé la gana, antes había cierta discreción a la hora de trabajar para el enemigo.&lt;/span&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;- Bueno, y del partido de ayer ¿no dice Vd nada?&lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;- No&lt;/span&gt;&lt;br&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Bueno, sí, sí digo, pero poco. Poca cosa. Que Ujfalusi fue quizás el mejor, siempre dispuesto a ofrecerse y con mucho acierto en entradas por la banda y en el pase. Que el Atleti es un equipo inocente que no alcanza a entender ni aprovechar cuando el rival tiene defensas con clara querencia a la tarjeta amarilla hasta que no sale Agüero. Que salir con Cléber, Jurado y Reyes juntos es dar demasiada ventaja a un rival que tiene jugadores en edad adulta. Que Raúl García debe estar pensando que por qué nadie le ayuda, por qué siempre tiene que correr por tres y bailar con la más fea. Que Asenjo tiene serios problemas a la hora de saber dónde queda exactamente la portería a su espalda, y esto no es especialmene tranquilizador. Que Perea, tras años de pifias, no ha conseguido entender que no debe sacar el balón jugado y limitarse a hacer lo poco en lo que no aporta riesgo de desgracia. Que Perea, siendo un desastre, no es al único que hay que pitar cada vez que la toca. Que Forlán está peor que nunca, impreciso hasta la desesperación en los controles y con una obcecación con el gol poco sana. Que Simão debió marcar la que tuvo o dársela a Forlán, que le acompañaba en buena situación, y que debió explotar más el tener frente a él el lateral con menos seso del fútbol mundial. Que Pablo quizás cometió errores y tuvo aciertos, pero fue el único que tuvo la torería de salir al sprint cuando salió su número en la tabla del cuarto árbitro, demostrando que a él sí le preocupa perder tiempo cuando el equipo pierde. Que contra un rival limitadito encajar tres goles en tres tiros que van dentro es un dato preocupantísimo. Que Jurado probablemente signifique “intrascendente” en el idioma de los antiguos tartessos gaditanos y que Sinama-Pongolle debe ser un plato etíope preparado principalmente en las bodas de los primogénitos. Que Quique tiró un tiempo a la basura, sacando un equipo con demasiados jugadores blandos indignos de jugar en el Atleti y menos en un partido así. Y, sobre todo, que Agüero, aún lejos de su mejor momento, es totalmente necesario en este equipo, más aún cuando su compañero de ataque pasa un momento de juego nefasto que lastra a todo el resto. Que la afición pasa con demasiada facilidad de gritar “jugadores, mercenarios” a bailar al alegre son de las canciones infantiles y que evita gritar contra los responsables únicos del desaguisado con una inconsciencia suicida. Que resulta del todo increíble que se ovacione al final del partido a unos jugadores que sólo jugaron quince minutos y consiguieron maquillar un resultado vergonzante tras un partido que pudo acabar en humillación aún mayor. Que una afición a la que es sencillo acallar subiendo con un mando a distancia el volumen del himno al final de cada partido tiene un serio problema de irresponsabilidad. Y que el año sigue pintando de lo más feo. Muy feo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-6259277129679932018?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/6259277129679932018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=6259277129679932018&amp;isPopup=true' title='568 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/6259277129679932018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/6259277129679932018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/11/grunonas-reflexiones-sobre-ese-partido.html' title='Gruñonas reflexiones sobre ese partido que ya no existe'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>568</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-309201952157404993</id><published>2009-11-01T22:14:00.005+01:00</published><updated>2009-11-02T09:16:06.299+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Forlán'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Maxi'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Athletic Club'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><title type='text'>De lógica, desesperación y esperanza</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Jugó el Atleti en San Mamés y, cuando la afición esperaba ver algo que le invitara al optimismo y al convencimiento de que ya está aquí la nueva era, casi nada cambió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i.imagehost.org/0177/2009103123370596_640juanito.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 640px; height: 825px;" src="http://i.imagehost.org/0177/2009103123370596_640juanito.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tras nueve jornadas, que es un cuarto de la liga, el Atleti está en descenso. En descenso. Hombre, si esto no ha hecho más que empezar, no sea Vd cenizo, no es para tanto, la liga es muy larga, esto tendrá que funcionar más tarde o más temprano, ¿o es que cree Vd que no vamos a ganar ningún partido este año? ¿piensa Vd que ni el Kun ni Forlán van a volver a marcar nunca, piensa que este año todas van a ir al palo? Tranquilo, hombre, son rachas, ya cambiarán, el Atleti es así, el sábado sin ir más lejos se juega en casa contra el otro equipo grande de la capital y el Atleti, que hace lo que nadie espera por más que ya esperemos que haga exactamente lo contrario de lo que sería lógico esperar, lo mismo gana. Y además, ¿qué esperaba Vd? Quique lleva horas, HORAS como entrenador, no ha tenido tiempo de cambiar nada, no esperaría Vd un cambio radical, ¿no? No, uno no esperaba nada, uno sabe que llevamos poco tiempo de liga y que hay tiempo para enderezar las cosas y que con esta plantilla quizás no se pueda esperar tanto como nos han vendido pero tampoco hay que pensar que nos vamos a Segunda así de sopetón, pero cuando uno abre el periódico y se va a la clasificación de Primera tiene que bajar mucho la vista, y pasar de largo los puestos agradables y seguir bajando el cuello y pasar la tierra de nadie y el lugar donde se hace feo y seco el paisaje y aún así hay que seguir bajando y bajando hasta los puestos que están en rojo porque, tras nueve jornadas, que es un cuarto de la liga, el Atleti está en descenso. En descenso.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En fin. Llegaba el Atleti a San Mamés, que es un estadio que, en contra de lo que cuenta la leyenda, a uno le gusta especialmente porque no sólo está en el centro de la ciudad sino que además cuando uno ha ido por ahí le han invitado a aperitivos, digestivos y copas largar sin dejar espacio a la negativa, y la cosa no pintaba bien, pero tampoco mal. El Athletic no estaba en buen momento y el Atleti debería aprovecharlo. La llegada del nuevo entrenador siempre ayuda a intentar ver las cosas un poco mejor que antes, y si la prensa colabora pues ya ni les cuento yo a Vds. Tras el partido de copa contra el Marbella la prensa hablaba de mejoría y de cambio y de aires nuevos y hubo quien habló de revolución, y no crean que es esto una chanza que hace el que suscribe, no, no, qué va, hubo quien habló de revolución y se publicó y todo y ni se rieron en la reunión editorial ni despidieron al autor del artículo ni le tiraron el ordenador por la ventana ni le pegaron en la espalda un cartel que ponía “humorista”. Nada de eso, eso no, pero hombre, ¿en qué mundo vive Vd?&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Llegó el Atleti a San Mamés, que es un estadio viejo pero con solera que van a echar abajo como tantos otros para construir un nuevo estadio, más cómodo y moderno que permita a los socios estar más contentos mientras ven a su equipo. Y no lo harán en la otra punta de la ciudad ni al lado de una rotonda atascada ni cerca de una zona urbana que no tenga nada que ver con el equipo, no. Tampoco lo harán de forma chusca y de semi-tapadillo, firmando convenios que luego deban ser refrendados por cartas de intenciones sujetas a la confirmación de las partes por medio de un protocolo de más intenciones que en algún momento deberá cristalizar en un plan urbanístico, sino contando lo que hay dentro de lo poco que se cuenta en este país. Tampoco irá adornado el traslado del estadio con la foto de un alcalde posando junto a un par de señores condenados por un juez precisamente por quedarse por la patilla con ese estadio que ahora venden por treinta monedas, ni lo hará un alcalde conocido por meter a su ciudad en líos monumentales para su mayor gloria personal, ya sea a costa de la salud de sus ciudadanos, de la fealdad de sus calles, de destrozar lo poco que quedaba de buen vivir en la zona o de achicharrarlos a impuestos. San Mamés se irá abajo y a pocos metros nacerá otro estadio que permita a la gente ir al fútbol como siempre, pero más cómodos. A pocos metros. Más cómodos.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Salió el Atleti vestido de negro y con un pantalón rojo con ribetes azulitos y ante este inicio descriptivo uno se esperaría medias verdes con la vuelta naranja pero no, no fue así, las medias eran rojas, miren Vds. Salió el Atleti con un nuevo entrenador y la alineación y el dibujo de siempre, algo lógico dado el poco tiempo que ha tenido el hombre para conocer a los jugadores, lo cortito de la plantilla y lo triste del banquillo. Salió en fin el Atleti con los de siempre más o menos, con lo que ello supone: durante la temporada del Doblete hablábamos de los de siempre y se nos iluminaban los ojos y pensábamos si preferíamos a éste o a aquél con la inocencia de los que aún no conocíamos del todo a los que llevan el club y nunca habríamos sospechado que la mitad de ese equipazo sería defenestrado poco después; ahora sin embargo hablamos de los de siempre y nos encogemos de hombros y ponemos cara de decir pero qué quieres tú, es lo que hay, no hay más, fíjate que yo habría sacado a los mismos más o menos, es lo lógico.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Esperaba la afición algo que le hiciera notar la mano de Quique y durante los primeros minutos el Atleti presionó más arriba, apareció más junto y plantado de una forma algo diferente a los últimos partidos, con más intensidad, con más apoyos. Todo esto, durante quince minutos, no crean Vds que se pasó así la noche el equipo. Si a los doce minutos Maxi llega a meter dentro un balón que se le fue al poste tras un fallo del portero rival, o si entra el tiro de Agüero de después, quizás estaríamos hablando de otra cosa. Pero no sólo pasó eso sino que pasó lo contrario, y pocos minutos después marcó de cabeza el Athletic en la primera que tuvo. Pasó, cómo no, a balón parado. Pasó, cómo no, en el segundo palo y tras una falta lateral, como contra el Mallorca, lo ya casi lógico. Pasó que Javi Martínez, un jugador de veintiún años que ha pasado de ser interesante a ser interesantísimo, remató con cierta facilidad y bastante autoridad un balón que llegaba a la zona que Maxi, que intentó llegar con un saltito, y Raúl García, que se vio arrollado por un rival más alto que llegaba en carrera, defendían con algo de blandura. Uno cero, normalmente habría tiempo de remontar, normalmente se debería seguir igual, normalmente un equipo que quiere hacer cosas grandes encaja un gol sin que por ello se caigan todos y cada uno de los palos del sombrajo. Pero esto es lo que ocurre normalmente, oiga, no siempre, que eso sería lo lógico.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Ocurrió que el Atleti jugó el resto del primer tiempo apabullado por el Athletic, sin dar abasto para controlar a un rival que no aportaba más que kilómetros y entusiasmo gracias a conocer sus propios límites y a una grada que también los conoce y aporta lo que puede. En el Atleti el centro del campo corría y corría sin mucho sentido y Assunção se llevaba una amarilla que supone su ausencia en el próximo partido y, de paso, un problema gordo para el entrenador. Parecía que Raúl García debía llevar más peso del juego, pero la presión del rival le impedía tener el tiempo suficiente para darle algo de aire al juego local. Delante, Maxi aparecía de la nada como en él es costumbre, pero entre aparición y aparición su aportación era discreta. Agüero lo intentaba sin descanso como suele ser norma en estos últimos partidos, pero como también viene siendo norma el Kun se ve más lento, menos explosivo de lo que necesita, incluso con menos confianza en él mismo de la que tenía hasta ahora. Para colmo de males Forlán, el jugador que hizo un partido asombroso hace no mucho tiempo en ese mismo estadio, jugaba mal, dando la mayoría de pases al contrario, corriendo sin sentido, lejos del jugador con criterio constante del año pasado. Y si en un equipo limitadito ya de por sí los buenos no juegan como acostumbran ni contagian al resto ni les salen las cosas pues se acabó, la desesperación total, apaguen y vayámonos, que es subjuntivo.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. El segundo tiempo fue engañoso. Engañoso porque pareció que el Atleti jugó mejor, cuando lo que en realidad ocurrió es que el Athletic desapareció de la faz de la tierra. Agotado, el equipo local se limitó a capear el temporalillo, la marejadilla que no llegaba ni a mar arbolada ni a marejada siquiera, un oleaje tímido en el mar de Alborán, la onda creada por la piedrecita lanzada al lago por el Atleti. Es cierto que el Atleti pudo ganar, pudo marcar al menos dos veces si los palos se mueven un poquito en el momento oportuno, uy uy, yo me quito de aquí que ha tirado Forlán, para una que le sale bien no voy yo a quedarme quieto. Pegó un palo Forlán y pegó otro Agüero, pero ni así marcó el Atleti ante un rival muy limitado. El segundo tiempo sirvió para varias cosas: sirvió para hacer de la mala suerte una coartada a los menos críticos y para convencer a los delanteros de que sigan intentándolo. Sirvió también para alimentar el debate sobre los porteros, en el que la afición no sabe bien cómo alinearse. Cada portero, sea De Gea o Asenjo, consigue con sus actuaciones que la grada se plantee si no es mejor que salga el otro: éste no sale por alto, éste sale demasiado, éste duda en las salidas, éste sale y hace penalti, éste es sobrio pero quizás se crea mejor de lo que es, éste es un palomitero y se fía demasiado de su plástico salto lateral. Asenjo hizo cosas bien y Asenjo hizo cosas mal, pero mucha fe hay que tener en el chaval para afirmar que transmite la seguridad necesaria como para espantar debates. Si a esto se le une el lastimoso estado de Antonio López y el baile general en el centro de la defensa (ayer sin Domínguez pero con Pablo y Juanito; el segundo, invisible y el primero, quizás llamado a tapar a Llorente, rápido al corte y obtuso en el despeje, empeñado en mandar balones a la grada en situaciones en las que los centrales solventes salen jugando y recuperando la iniciativa para el equipo), la añorada seguridad defensiva se antoja lejana. Pero así están las cosas, y si no hay equipo y no hay banquillo y no hay tiempo para hacer cambiar las cosas y además no hay puntería o suerte, la cosa se pone fea. La desesperación ante la inoperancia de la delantera que era de garantías hasta hace poco, la desesperación ante la portería que creíamos bien cubierta y que ahora parece llena de agujeros, la desesperación del calendario que viene.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En fin. Por si esto fuera poco, el martes llega el Chelsea, que además lo hace en buen momento. Y el sábado llega el otro equipo grande de la capital, ese que últimamente suele marcar en los primeros cinco minutos y dejar a la grada con cara de tonto. Para ese partido no estará Assunção, indiscutible en los últimos tiempos sea por sus prestaciones o por la ausencia total de alternativas. En un partido en el que habrá que atar corto al centro del campo rival, el Atleti pierde uno de sus puntales defensivos más fiables. El nuevo entrenador tiene una semana para desfacer el entuerto planteado, para ver si juega con Cléber y su querencia al espacio vacío o con Jurado (cuya presencia en esta crónica es proporcional a su trascendencia en el partido de ayer) y su querencia al espacio vacío y el pase al rival. Quizás se acuerde de Camacho, otra víctima del síndrome Domínguez, canteranos llamados a jugar un único partido de vez en cuando, siempre un partido difícil. Los precedentes, la dinámica del equipo y la falta de puntería de los delanteros no invitan al optimismo. Precisamente por ello, precisamente por que siempre esperamos que el Atleti haga lo que nadie espera por más que ya esperemos que haga exactamente lo contrario de lo que sería lógico esperar, seguiremos creyendo y pensando, en contra de toda lógica, que quizás gane el miércoles y el sábado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En fin.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-309201952157404993?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/309201952157404993/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=309201952157404993&amp;isPopup=true' title='222 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/309201952157404993'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/309201952157404993'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/11/de-logica-desesperacion-y-esperanza.html' title='De lógica, desesperación y esperanza'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>222</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-6371948744014135828</id><published>2009-10-28T15:27:00.003+01:00</published><updated>2009-10-29T08:37:27.427+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Marbella'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Quique Sánchez Flores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fran Omega'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Copa del Rey'/><title type='text'>BREVE CRÓNICA DEL DEBUT DE QUIQUE SÁNCHEZ FLORES EN MARBELLA</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;(por Fran Omega, enviado especial al bar de enfrente)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i.imagehost.org/0268/q20091027elpepudep_10.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 456px; height: 620px;" src="http://i.imagehost.org/0268/q20091027elpepudep_10.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En Marbella tenía que ser. Qué gracia. Ni hecho adrede, oigan. Con lo que han paseado los de la Dinastía Flores por esas (preciosas) calles. Y con la de veces que el Atleti se ha presentado en ese Estadio, desde aquella en la que el recién elegido Moby Gil, estrenó su presidencia llevando a los nuevos fichajes de paseo, por una ciudad que llenó de pegatinas con la leyenda "Presentación del Nuevo Atlético" y montando un fiestón en ese casino que está frente al Puerto Banús, tras una victoria de trámite del equipo de los Futre, Parra, Goiko, Alemao o Salinas, con Menotti a los mandos y Abel, el Abel-bueno, bajo los palos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Así que allí, en ese Estadio Municipal de Marbella donde empezó todo, donde nació La Marca, pero también donde este humilde aficionadillo vio por primera vez al Atleti del Doblete (con goleadita al Zaragoza) y también a la mayoría de los "nuevos atléticos" que iban naciendo año tras año; se presentó el primo de Lolita Flores como nuevo entrenador atlético. Qué curiosa coincidencia. Qué extraña confluencia de pasados históricos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Pese a que el último precedente conocido en estas circunstancias era moralmente lamentable, aunque optimista en cuanto a lo que puede llegar a significar el cambio de un entrenador (ya saben, de cuando este equipo, tras un par de meses arrastrándose, durante la fase final del Aguirrismo, salieron a arrasar al pobre Recre, en el estreno de Resino) poco se podía esperar de este Marbella-Atleti copero, un día después del primer entrenamiento dirigido por Quique, y después de pasadas una semana y tres días, respectivamente, desde los inmediatos ridículos de este equipo que ha dejado de serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco se esperaba y poco se obtuvo. Hombre ... comparado con lo que han sufrido otros en parecidas circunstancias, lo del Atleti ha sido una visita al Balneario, como ya anunciaba su alojamiento en el más famoso de ellos, el Incosol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En consecuencia, una vez leídas las opiniones de Castelao en El Mundo, de Cuéllar en ABC, de mi tocayo Villalobos en Marca, e incluso los desatinos del periodista-estrella(do) de As o del desastroso comentarista de GolTV; uno está más o menos de acuerdo en lo fundamental: que el partido fue facilito, que el rival fue un sparring y que eso de jugar un partido tranquilo, no lo recordábamos los atléticos, porque es probable que hayan pasado años. Viva el Marbella, por lo tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen las crónicas de "los expertos" que hay que ver qué bien juega Jurado en ¿su sitio?, que hay atisbos de recuperación en Reyes, que ayer hubo doble pivote y unas cuantas cosas más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, en cambio, no vi nada de eso. Jurado estuvo como siempre, haciendo cosas bonitas que no sirven para nada; no puede haber un pivote llamado "doble" si una de las partes es Cléber, porque va camino de ser el jugador más intrascendente e invisible de la Historia del Club, y Assunçao acabará demandándole por daños y perjuicios, un día de éstos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a Reyes, ha mejorado sus prestaciones, en efecto. Es lo bueno de tener la nada, como punto de comparación; y es la ventaja de tener al lado a Sinama, o sea Osinaga, cuya desesperante reiteración en el histérico desatino, en el tropiezo, en la precipitación, en la torpeza, e incluso en la mala suerte, cuando de repente acierta de modo accidental y va y le sale un tiro al poste, le colocan a la altura de Cléber (porque resta, mucho más de lo que suma) y convierten en buenísimo a cualquiera, por contraste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, como no he leído nada al respecto, me pregunto si me traicionó la vista, o fallo lamentablemente, al haber visto la mayor novedad introducida por Quique: la posición de Simao en el campo.Yo juraría que su salida mejoró al equipo en un 200%; porque hasta entonces vagaba por el campo, defendiendo con el mínimo esfuerzo la mínima renta; y, con el 20 en el campo, se vieron los mejores minutos del equipo.Y yo vi a Simao por el centro, nunca en banda. Le vi moviéndose por esa zona que determinados periodistas le quieren regalar por la cara a Juradito, y le vi haciendo, pero de verdad, eso que dicen que hace el mediofantasista/mediopensionista: mover al equipo, pasar con criterio, darle dinamismo al juego y, sobre todo, algo que hacía tiempo, mucho, mucho tiempo, que yo no le veía hacer a nadie: meter pases al hueco. Qué tío. En uno de ellos, apareció de la nada Maxi, como suele o como solía y esperemos que vuelva a acostumbrar, y llegó el 0-2.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ah, sí! ¡Mi compromiso de ayer!: "Hacía tiempo que no veía a un lateral atlético haciéndose dueño de su banda". Y ayer, Ujfalusi llegó hasta el fondo, dio una asistencia de gol, y encima fue gol. Que lo marcase uno de los suyos, es un detalle supérfluo. Vamos a lo que vamos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-6371948744014135828?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/6371948744014135828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=6371948744014135828&amp;isPopup=true' title='150 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/6371948744014135828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/6371948744014135828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/10/breve-cronica-del-debut-de-quique.html' title='BREVE CRÓNICA DEL DEBUT DE QUIQUE SÁNCHEZ FLORES EN MARBELLA'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>150</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-3016273129718080202</id><published>2009-10-25T14:43:00.003+01:00</published><updated>2009-10-26T09:07:58.089+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Santi'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='De Gea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mallorca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Forza Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Domínguez'/><title type='text'>Crónica inquisitiva del Atleti – Mallorca</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;¿A qué fue ayer la gente al Calderón? ¿Qué espera la afición del los partidos en casa? ¿Para qué seguimos yendo al campo si sabemos que lo más probable es que salgamos enfadados con el mundo? ¿Se acabará perdiendo la interrogación inicial en el lenguaje escrito por culpa de los e-mails, los sms y los anglosajones?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div  style="text-align: center;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i.imagehost.org/0217/maxi2009102420182630_640.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 640px; height: 450px;" src="http://i.imagehost.org/0217/maxi2009102420182630_640.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;El día en el que el Atleti volvía a casa tras los petardos de Pamplona y Londres, el Calderón estaba casi lleno. Quizás fuera cosa del horario. Las seis es una buena hora para ver el fútbol. Da tiempo a comer, da tiempo a tomar café, da tiempo a ir a tomarse una caña después del partido, da tiempo a casi todo lo que daba tiempo hacer antes, cuando el fútbol era a las cinco. Quizás fuera el tiempo. Ayer hacía bueno, hacía solecito el día antes del cambio de horario, ese día que da tanta rabia porque aunque se duerma una hora más se pierde una hora de luz y por tanto casi de vida. Quizás fuera alguna otra causa la que llevó al aficionado colchonero a acudir al estadio al que antes acudían a millares los que gustaban del fútbol de emoción y ahora acuden en el mismo número multitud de zombies buscando una respuesta a sus preguntas más profundas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;¿Acudió quizás el aficionado atlético a ver si era verdad que su equipo se había convertido de una vez por todas en el equipo chico que se vio el miércoles contra el Chelsea? Puede ser. Mire, yo es que el miércoles ví un equipo que no era el mío pero que vestía como el mío, y venía aquí a ver si es que se habían equivocado en la televisión -ah, pues sí, es aquí, pase, pase, oiga. El miércoles vimos un atleti pequeñito y con minúscula, quizás el más pequeño que uno recuerde. Un atleti sin A grande con los ojos como platos al salir al campo y ver un rival del que sólo había oído hablar por la tele, un equipo con estrellas y entrenador y todo. El Atleti, o más bien sus jugadores, salieron en Stamford Bridge a que no les pegaran una paliza, a ver de cerca a sus ídolos, a aguantar lo más posible el cero a cero y evitar la goleada. A pedir la camiseta a ese tan alto que sale en los anuncios, a ver si alguno me ve y se fija en mi y me ficha, eso sí que estaría bien pero no sé yo si sería posible, con esta panda alrededor no hay quien haga un buen partido. El miércoles salió el Atleti en Londres con la actitud con la que la mayoría de rivales salían antes en el Calderón y, naturalmente, le fue como a la mayoría de rivales les iba antes en el Calderón.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;El aficionado que fue a constatar lo intuido en Londres y también en Pamplona no salió ayer defraudado. El Atleti, en efecto, empieza a comportarse también como un equipo chico en casa. Tiene miedo a ganar cuando va por delante en el marcador, tiene pánico a arriesgar y a llevar la iniciativa, está incómodo en las situaciones más cómodas. Y no es el único signo. Poco a poco, desde el año pasado, la línea de cal se va alejando de la grada a medida que los responsables deciden estrechar el campo para evitar que los extremos rivales desborden a nuestros laterales. Quizás sea una maniobra de la directiva para que el colchonero miope se vaya acostumbrando a lo que va a vivir cuando el equipo se mude definitivamente a la Peineta y no vea ni el número en la espalda de los suyos. Quizás sea un intento de evitar que desde la grada lluevan los tomates a los jugadores, o al menos que sólo impacten los lanzados por los aficionados con mejor brazo. El Calderón, que ya va perdiendo muchas de las cosas que le caracterizaban (salvo la mugre en la grada y el insultante estado de los baños) pierde ahora también sus dimensiones y se transforma en un campo estrechito y cómodo para defender con poca cosa, incómodo para el que busca los espacios, un campo pensado para equipos chicos con poco fútbol que pelean por no ser arrasados por los equipos que juegan por las bandas, con rapidez o, ¡oh, ironía!, al contraataque.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;¿Acudió quizás el aficionado medio a ver a Santi Denia en su nuevo papel de entrenador? Es posible. Santi Denia, aquel jugador que destrozó los postulados del darwinismo deportivo al demostrar que, en contra de de lo que la lógica y la experiencia indica, no todo central mejora con los años en posicionamiento y entendimiento del juego, se sentaba en el banquillo del Atleti. Si a aquellos que sufrimos sus últimas temporadas como jugador en el Atleti nos dicen en su momento que Santi Denia iba a ser entrenador del primer equipo al menos por unas horas nos habría dado una risita nerviosa y no habríamos sabido si tomarlo a chufla o tomar tila. Santi Denia, quien dijo unos minutos después de que cesaran a Abel, con quien en teoría había formado equipo, que ser entrenador -parche por unas horas era un sueño hecho realidad en un asombroso ejercicio de equilibrio entre la traición y la idiocia, se sentó en el banquillo vestido de traje y sacó un equipo titular aceptable. Santi Denia sacó también a De Gea para así lubricar su puesta de largo ante la afición, yendo de la mano de un chavalito de la casa para que la gente pusiera la cara esa que se pone al ver que llega una sobrina disfrazadita de ratón justo antes de decir oooohhyquémoOOoonaa. Con esa intuitiva y tribunera decisión Santi Denia contribuyó a erosionar la figura de Asenjo, quien apareció ante la afición como el culpable de lo ocurrido en Londres aunque no fuera el único. También contribuyó a erosionar la figura de De Gea, quien completó una actuación bastante mala y así, de paso, contribuyó a cargarse a los tres porteros del equipo, los tres veinteañeros o casi veinteañeros a los que la astuta dirección deportiva del equipo, personalizada en el mustélido Pitarch, ha encomendado la misión de jugar liga y champions este año. No sería la única decisión brillante de Santi Denia quien, como entrenador, parece que será fiel a su característica principal como jugador: nunca una sola pifia por partido, nunca una pifia monumental puede considerarse la peor pifia de la que es capaz Santi Denia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;¿Acudió quizás la afición a ver a los canteranos? Es posible. Quizás fuera a ver a Domínguez. Domínguez ha jugado pocos partidos con el Atleti, pero siempre bien. Y siempre partidos complicados. Liverpool en casa, Villarreal fuera, Valencia en casa, Chelsea en Londres. A Domínguez se le pide siempre bailar con la más fea y no sólo acepta, sino que se defiende en todos los ritmos. Quizás no sea Fred Astaire, pero nadie se lo pide. No se encuentra extraño en el medio de la pista, asume con naturalidad los cambios de compás, no rehuye la pareja que le toque en suerte por más que sea grandota,calce un cuarenta y siete y tenga cintura de obispo. El premio hasta ahora han sido ausencias largas, fichajes de jugadores en su misma posición y la exigencia de que tenga toda la paciencia del mundo. Quizás ahora cambie el cuento.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;Es posible también que la afición acudiera a ver a De Gea, pero esto es poco probable. Su titularidad fue una sorpresa para todos. De Gea fue ovacionado nada más aparecer y, todo hay que decirlo, lo hizo bastante mal. Hizo una salida alocada en el primer tiempo, una aún peor en el segundo que pudo acabar en gol y pudo hacer más en el gol del empate. No sabemos en qué situación están ahora mismo Asenjo y De Gea, pero se ha gestionado mal su coexistencia. Asenjo, señalado por el banquillo tras lo de Londres, parece pagar los platos tras una discusión con Abel, que ya no está. Raro. De Gea, tras dos primeros partidos prometedores dio ayer sensación de andar muy verde. Roberto, lesionado al poco de aparecer y goleado nada más debutar, quizás tampoco sea una alternativa a día de hoy. Al nuevo entrenador le ha hecho la vida aún más difícil Santi Denia con su brillante decisión de ayer.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;¿Acudió la afición a ver al resto del equipo? Es posible. Quizás quería ver si Forlán ha salido de esa mala racha de los últimos partidos y saliera convencida de que no: Forlán falló un penalti que todos intuimos que iba a fallar y marcó luego otro sobreponiéndose a la situación en un gesto que le honra. Aún así, no dio casi ninguna a derechas. Quizás la&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;hinchada quería ver si Kun sigue tan peleón y tan desafortunado como últimamente y salió convencida de ello. Quizás quiso ver si Simão va para arriba y lo confirmó. Es posible. Es posible también que quisiera ver al Maxi de las grandes ocasiones, que apareció un rato al principio del partido, o al Maxi desaparecido de ya demasiados partidos, que estuvo más rato aún en el campo. O bien querían ver a Antonio López, de nuevo flojo y desmotivado, o a Ujfalusi, mal en todo el partido aunque con el atenuante de que al menos lo intenta, se muestra al compañero, no se esconde.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;Quizás acudiera la afición a ver la vuelta de Raúl García, puede, puede. Mientras Raúl García y Assunção estuvieron en el campo, el equipo dio sensación de controlar el partido y de mantener lejos al rival. Pero, ay, tras el descanso Santi Denia sacó a Assunção y entró en el campo el artista antes conocido como Jurado. Contra un rival con diez, no parecía una mala decisión. Pero a Raúl García, comoes lógico, le falta fondo y no puede hacerse con el centro del campo él sólo, más si enfrente juega un perro viejo como Martí. En su ayuda no acudió Jurado, protagonista ayer de uno de los episodios de escapismo más asombrosos de los presenciados en el Calderón. Su empeño en situarse siempre a tres metros de allí donde la responsabilidad indica que debe ponerse hizo que parte de la grada se plantease si Jurado es fruto de un romance de verano entre la hija del Gran Houdini y Maniche. Al parecer no es así, pero podría.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;Ya con nueve, el Mallorca tocaba y tocaba tranquilo en el centro del campo ante la atenta mirada de Jurado y la desesperante impotencia de Raúl García. Para ayudar, Santi Denia sacó a Cléber, el hombre del trote cansino, otro prodigio de ausencias. El Mallorca se enfrentaba a su centro del campo titular del año pasado pero con dos menos, y jugaba mejor que el Atleti. A la afición le asaltaba otra pregunta... ¿No sería que el Mallorca, con Jurado y Cléber de titulares el año pasado, está acostumbrado a jugar con nueve y por eso lo borda?. También salió Reyes entre ovaciones y tras escuchar Maxi algunos pitos: de la proporcionalidad entre unos y otros podría escribirse un tratado sociológico de mil páginas en letra muy chica o un exabrupto de tres o cuatro palabras. Ya puestos, la afición también se preguntó ¿de qué se ríe Reyes siempre? ¿Será de las cifras del paro? ¿Será de nosotros? ¿tendrá una limitación genética que le impida disimular la cara de que todo le trae al pairo?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;A aquellos aficionados que se preguntaban si es posible ganar un partido por ganas, respondió el Mallorca. El Mallorca le echó casta y oficio, y entre Nunes atrás, Borja Valero y Martí en la media y Webó delante se llevó un punto a pesar de estar con nueve. Un punto merecido. Se llevó un punto en jugada a balón parado tras un despiste defensivo que toda la grada vio salvo la defensa del Atleti, que esto ya les sonará. Raúl García defendió a dos, el balón le cayó a uno de ellos y marcó entre las piernas de De Gea. Otro despiste, otro petardo, otros dos puntos que vuelan, otro motivo para convencernos de que este equipo huele muy muy mal.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;¿Acudió la afición al campo a estar con ella misma, a ver su reacción? Es posible. Uno acude cada vez más al Calderón por aquello de no vivir solo un nuevo fiasco, por estar arropado por gente que lo pasa igual de mal y evitar la deprimente soledad del que escucha por la radio la ruina de su equipo. Algunos acudimos esperando una vez más una revuelta general, pero tampoco se produjo. Es cierto que el fondo sur no animó el primer tiempo y que casi no se notó, es cierto que hubo cánticos generalizados contra el palco al final y es cierto que se vieron pancartas contra la gestión que la seguridad del club, como siempre, intentó retirar (por cierto, también retiró una contra el racismo … ¿cómo es eso posible cuando lo que la UEFA prohíbe son las pancartas con mensaje opuesto?). También es cierto que hubo una protesta espontánea en la puerta 0 al final del partido, una protesta que parte de la prensa resalta hoy como una especie de asalto violento al palc; sus propias imágenes se encargan de desmontar la versión d la protesta radical, pero eso importa poco a cierta gente. Para el momento absurdo que vive el club el nivel de protesta es, una vez más, insuficiente. A uno le queda la sensación de si ayer no marca el Mallorca no hay protesta ni hay ná.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;¿Para qué acudió entonces la afición al campo? ¿Hay alguna explicación válida? Sólo nos queda una. La afición, insegura y dubitativa, necesita referencias, ejemplos, faros, guías. En los tiempos que corren, una persona segura y con la autoestima intacta es el clavo al que el atormentado hincha colchonero quiere aferrarse. Sólo hay una persona así en la afición, sólo queda un bastión de la autoconfianza y el desafío a los elementos, sólo uno consigue ver su propia obra como si contemplara la de un genio. Nos referimos, claro está, al portadista del Forza Atleti. En tiempos de tormenta en los que los empleados del club dan vueltas por la M-30 bajo los efectos de los tranquilizantes o se aíslan en el búnker del palco, en el momento en el que los entrenadores venideros ponen cara de póker en el palco y hasta Gonzalo Miró limita el número de risitas por minuto, el portadista del Forza Atleti saca pecho y su revista edita un número especial con las 100 portadas con las que este hombre valiente, casi temerario, nos ha regalado la vista y el ingenio domingo tras domingo. Si el club tuviera vista suficiente harían de este fenómeno la solución a todos los males. Le nombrarían entrenador para que hiciera las alineaciones más proclives al juego de palabras, ficharía jugadores con rima fácil, pondría al estadio un nombre que le permitiera titular con su acostumbrado gracejo. Así, al menos, las cosas se harían con algo parecido a un criterio.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-3016273129718080202?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/3016273129718080202/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=3016273129718080202&amp;isPopup=true' title='179 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3016273129718080202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3016273129718080202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/10/cronica-inquisitiva-del-atleti-mallorca.html' title='Crónica inquisitiva del Atleti – Mallorca'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>179</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-3827942809216790746</id><published>2009-10-23T21:08:00.004+02:00</published><updated>2009-10-23T22:30:35.862+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cooperador necesario'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Delincuente Prescrito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús Doggy'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lola Flores.'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Abel Resino'/><title type='text'>¡QUIQUE VETE YA!</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por Jesús Doggy, en conexión telefónica desde la Puerta 0.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_Z7LrxcuxQJQ/SuH_XgjlMFI/AAAAAAAAAps/Op_imxGtXYM/s1600-h/abel-resino.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5395874607907811410" style="margin: 0px auto 10px; display: block; width: 355px; height: 381px; text-align: center;" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_Z7LrxcuxQJQ/SuH_XgjlMFI/AAAAAAAAAps/Op_imxGtXYM/s400/abel-resino.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;Esperpento. Sainete. Vodevil. Ridículo. Surrealista. Grotesco. Lamentable. Absurdo. Circense. Patético. Infame. Sonrojante. Inverosímil. Dantesco. Indignante. De chiste. Kafkiano. Son muchos los calificativos que uno ha oído en las últimas 24 horas para tratar de explicar lo que, en ese lapso, ha ocurrido en el club Atlético de Madrid. Es difícil resumirlo, sí, pero yo tengo muy claro el adjetivo: triste. Los últimos acontecimientos sólo pueden calificarse de tristes para todos aquellos que sentimos al Atlético de Madrid como parte fundamental de nuestras vidas.&lt;br /&gt;Se sabía que Abel Resino no era del gusto del cooperador necesario que figura como Presidente del club. No, no lo era. El cooperador necesario prefería a Juande Ramos. Se sabía que a Abel Resino le fichó el delincuente prescrito que figura como Consejero Delegado del club aunque tal vez prefiriese a otro. Puede incluso que el delincuente prescrito prefiriera a un robot para manejarlo con un mando a distancia desde su todoterreno de alta gama mientras circunvala una y otra vez, obsesivamente, la M-30. Tal vez. Lo que se sabía es que Abel Resino debía hilar muy fino, muy fino, muy fino esta temporada con una plantilla corta y descompensada, sin refuerzos y abiertamente enfrentado al individuo que, contra toda lógica, el delincuente prescrito ha situado como Director Deportivo del club. Un individuo especializado en decir muchas palabras necias y en fichar muy pocos futbolistas válidos. Su último logro fue vender a un jugador titular, Johnny Heitinga, dos días después de empezar el campeonato y, acto seguido, declarar que ese puesto estaba cubierto con otros tres futbolistas, Pablo Ibáñez, Luis Amaranto Perea y Juan Valera, de los que, curiosamente, tenía apalabrada su venta diez días antes. En fin.&lt;br /&gt;El equipo de Abel Resino completó el pasado miércoles, en Londres ante el Chelsea, un arranque de temporada paupérrimo, de los peores que se recuerdan: dos derrotas y un empate sin goles en Liga de Campeones; además de una victoria, tres empates y tres derrotas en el Campeonato Nacional de Liga. El cese de Abel Resino era cuestión de horas y los rumores, cada vez con más insistencia, empezaron a dispararse. La jornada del jueves resultó casi cómica: Abel Resino entrenaba, el delincuente prescrito desaparecía, el cooperador necesario se infatuaba y el individuo que, contra toda lógica, ejerce de Director Deportivo se dedicaba a hilvanar sus frases cuajadas de palabras necias en distintos medios de comunicación mientras su teléfono móvil echaba humo. El individuo que, contra toda lógica, ejerce de Director Deportivo, temeroso de que el sustituto de Abel Resino fuera un sobrino (tal vez un nieto) de Lola Flores, declarado enemigo suyo, trató de contratar por teléfono a un entrenador danés especializado en defensas de mantequilla y vanguardias alegres y partidario, por dejación de funciones, de que los jugadores se organicen en el campo y fuera de él como mejor les parezca. Desacuerdos sobre la duración del contrato, así como desconfianza en cuanto a las garantías de cobro de ciertos pagarés emitidos no se sabe bien si en las Islas Caimán o en Abu Dhabi frustraron dicha operación. El cooperador necesario pensó entonces en un entrenador italiano calvo y feo y el individuo que, contra toda lógica, ejerce de Director Deportivo volvió a descolgar el teléfono para enterarse de que: a/ el entrenador italiano tiene desde hace meses un acuerdo verbal con el Zenith de San Petesburgo con unos emolumentos tres veces superiores a los que hipotéticamente hubiera cobrado gracias a unos pagarés emitidos no se sabe bien si en las Islas Caimán o en Abu Dhabi; y b/ que dicho entrenador italiano sólo faltaría a la palabra dada a los multimillonarios rusos si el AC Milan llamara a su puerta. Concluido su trabajo, el individuo que, contra toda lógica, ejerce como Director Deportivo se fue a la cama, no sin antes pasar por una radio y asegurar que Abel Resino no había sido cesado porque no había podido ponerse en contacto telefónico con él. Que lástima.&lt;br /&gt;Hoy, viernes, los medios de comunicación estaban citados en el Vicente Calderón a las 11 de la mañana para un entrenamiento a puerta cerrada y para la tradicional rueda de prensa previa al partido del entrenador del equipo, señor Abel Resino. A las diez y cuarto de la mañana todos los medios de comunicación recibían una llamada indicándoles que se dieran mucha prisa, que el entrenador Abel Resino iba a dar la rueda de prensa a las diez y media y que no iba a entrenar. A las diez y media entraban en la sala de prensa del Vicente Calderón el citado técnico señor Resino, así como el individuo que, contra toda lógica, ejerce de Director Deportivo. Este individuo señaló que se “había llegado a un acuerdo para que Abel Resino no dirija al equipo”. El señor Resino, por su parte, aseguró que “quién lo ha dado todo no está obligado a más, ¿no?”. El individuo que, contra toda lógica, ejerce de Director Deportivo añadió que Santiago Denia ejercerá mañana de entrenador y que esta noche se concentrará con el equipo junto a los señores Bastón, Peiró y Sabas. El señor Resino sentenció que “con un par de victorias esta situación se revertirá” y deseó lo mejor a su sucesor y al equipo, en tanto que el individuo que, contra toda lógica, ejerce de Director Deportivo respondió de mala manera a una periodista que le preguntaba sobre el teléfono del ya ex técnico rojiblanco y sobre unas llamadas matutinas de las que habló por la noche. Parece lioso pero no lo es tanto. En estas, eran ya las doce de la mañana, el equipo había entrenado bajo las órdenes de Santiago Denia que debía comparecer en rueda de prensa tras ser los medios presentes informados de los 18 convocados para el partido ante el Mallorca. Pero el señor Denia no comparecía y no se ofreció la lista de convocados. El cooperador necesario, entre tanto, hablaba por teléfono con un amigo del delincuente prescrito, apellidado Quilón, que no es representante de artistas aunque lleve los asuntos de un sobrino (tal vez un nieto) de Lola Flores. Del delincuente prescrito nada se sabía. Finalmente, tras tensas negociaciones, compareció en rueda de prensa el señor Denia, Santiago, quién dijo que “no, no es un papelón coger el equipo ahora” y que, en todo caso, piensa disfrutar estas 36 horas “como un sueño”. Mientras en Madrid el señor Denia soñaba despierto, en Valencia el señor Quilón arrancaba su vehículo de alta gama y enfilaba la A-3 en dirección a Madrid con el mandato de un sobrino (tal vez nieto) de Lola Flores de cerrar su fichaje por el Atlético de Madrid.&lt;br /&gt;Y a mi, que soy un antiguo, todo esto me parece triste. Muy triste.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-3827942809216790746?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/3827942809216790746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=3827942809216790746&amp;isPopup=true' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3827942809216790746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3827942809216790746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/10/quique-vete-ya.html' title='¡QUIQUE VETE YA!'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Z7LrxcuxQJQ/SuH_XgjlMFI/AAAAAAAAAps/Op_imxGtXYM/s72-c/abel-resino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-7600995970989286278</id><published>2009-10-19T19:04:00.002+02:00</published><updated>2009-10-20T09:11:46.854+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Osasuna'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rugby Atleti'/><title type='text'>Deprimente crónica del equipo sedante</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;Jugó el Atleti un partido importante en el que tenía que puntuar y consiguió que a los veinte minutos la afición discutiera sobre la relación calidad precio en las ofertas del Lidl. Es lo que tiene a veces este equipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i.imagehost.org/0413/2009101823002336_640.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 640px; height: 468px;" src="http://i.imagehost.org/0413/2009101823002336_640.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;_____&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasado día 12 de octubre estaba anunciada la vuelta a Madrid de Mariano Pernía, recuperado ya del accidente que casi nos cuesta un disgusto, y la nación lo celebró con una gran parada militar y un día de fiesta a los escolares. Se pensó también en dedicarle una calle principal de uno de los tres mil ensanches previstos en el plan urbanístico recién aprobado por el consistorio madrileño, que recibiría el nombre de "Avenida del Excelso Lateral Calvo", y también se valoró realizar un gran homenaje acuático llevando al Manzanares varios remolcadores lanzando grandes chorros de agua en señal de buena nueva. Sin embargo, esta idea se abandonó ante la intención del alcalde de Madrid de aprovechar la ocasión para lanzar un nuevo impuesto municipal sobre celebraciones fluviales (el llamado IMUCEFLÚ); el impuesto recaería sobre todos aquellos madrileños que hubieran visto al menos una vez un barco, bajel, bote, patera, chalupa o piragua, ya fuera al natural o en fotografía, dibujo, boceto o ilustración. Ante el temor de una revuelta fiscal se prefirió limitar el homenaje a los eventos referidos al principio del párrafo, esto es, la parada y el día festivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, no fue sino durante el desfile militar cuando se conoció la noticia de que no era el día 12 sino el día 18 el finalmente elegido por el Sr Pernía para volver a su casa madrileña. Este grave error organizativo provocó un aluvión de críticas hacia el gobierno, manifestadas sobre todo con una sonora pitada al Sr Presidente del mismo al paso de una compañía de cazadores de montaña con base en Jaca, Huesca, en cuya defensa salió sin éxito el simpático alcalde recaudador y autor intelectual del frustrado IMUCEFLÚ. Estos pitidos, por cierto, fueron aprovechados por la tendenciosa prensa nacional para inventar reproches políticos al ministro del ramo y al gobierno en general y así azuzar la crispación general. Pero la verdad, la única verdad que ahora aflora a pesar de la ventajista postura de los medios, es la que se describe más arriba en rigurosa primicia para los lectores de El Rojo y El Blanco.&lt;br /&gt;___&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un sol de justicia y una grada repleta de niños y adultos, salió el Atleti a jugarse mucho más que una victoria. Lo hacía en campo ajeno, sin árbitros y ante un rival de enjundia que prometía pelea y saber hacer. Y cuando la grada esperaba un partido complicadísimo, cosas que tiene este equipo, el Atleti fue un vendaval que arrasó al rival ya desde el primer tiempo. El equipo dió muestras de más conjunción y aplomo de lo que el público esperaba de una plantilla que aún no se conoce bien y mandó con autoridad y alegría desde el principio del partido. Bajo el sol madrileño el Atleti se pegó un atracón de juego y de paso empachó de ganas al público asistente. Dirigidos por las patadas de tiralíneas de su número diez, quizás el organizador de juego del que tanto se viene hablando desde hace varias temporadas, y apoyado en la movilidad de su omnipresente número ocho, el Atleti se sintió cómodo en campo rival y pasó poco tiempo en el campo propio. Dos jugadores destacados entre todo un equipo a destacar por colocación, ganas y pelea, y eso que el primero es un apertura con hechuras de tercera y el segundo un lock con cintura y sprint de centro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que ayer, bajo un sol de justicia y ante una grada repleta de niños y adultos, disputó su primer partido oficial de la historia el Rugby Atleti, el equipo de rugby del Atlético Club de Socios, el equipo que retoma la historia de la sección de rugby del Club Atlético de Madrid. De éste equipo son aficionados y/o abonados los socios fundadores y los jugadores del Rugby Atleti, reflejo de la sección que desapareció y a cuya resurrección renunció a ayudar la actual directiva del Club, esa que deja de lado todo lo que huela a ilusión de los aficionados. Y ayer, el día en el que se estrenaba el equipo ante un rival con una primera línea de asustar y una afición fiel y la mar de educada, el Rugby Atleti cosechó la primera victoria de su historia al ganar por cuarenta y seis a cero al XV de Hortaleza después de anotar más ensayos de los que el que suscribe fue capaz de contar y, ya de paso, dando una alegría gorda a los atléticos aficionados al rugby y a los que, aún sin serlo, celebran el ver que el Atleti de verdad sigue vivo allí donde se juntan unos cuantos seguidores de esos que ven en las rayas rojiblancas lo que no ven en el palco. Es lo que tiene este equipo, que cuando uno se desespera viendo lo que ve en el estadio llegan unos cuantos defensores de lo que es de todos y crean el Atlético Club de Socios y, por si fuera poco, llega un tipo de nombre Manu y forma lío monumental que cristaliza en un equipo del que sí estar orgulloso, gane o pierda. Y llega otro, llamado Paco, y le hace al que suscribe ponerse a buscar el protector dental en cuanto llega a casa. Así que, en nombre de unos cuantos, gracias a todos y Forza Atleti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i.imagehost.org/0298/9433_1244852847546_1416126243_695388_5484621_n.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 604px; height: 377px;" src="http://i.imagehost.org/0298/9433_1244852847546_1416126243_695388_5484621_n.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;___&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas horas más tarde, ya de noche y ante una grada llena de gente dando voces, salió el Atleti a jugarse mucho más que una victoria. Lo hacía en campo ajeno, esta vez con árbitros y ante un rival de los que antes se consideraban más que ganables aunque prometía pelea y presión. Y cuando la afición esperaba un partido complicado pero asequible, en atención a los objetivos del equipo y el peso de la camiseta, el Atleti fue una mosca muerta, arrasado por el rival ya a los veinte minutos de juego. Dando muestras de una ausencia total del compromiso, conjunción o aplomo que sería de esperar en una plantilla que aspira a acabar arriba en la liga o al menos cobra como si así fuera, el Atleti pegó un nuevo petardo supino y de paso amargó la noche a los aficionados que llenaban - a medias - los bares. Sin dirección ni presión en el centro del campo y vendido por una defensa generadora de una sensación a medio camino entre la duda y el pánico (más próxima eso sí de la segunda), el Atleti se sintió incomodísimo en campo propio y pasó menos tiempo del deseable en campo rival. Sólo el Kun y un poco Asenjo y Raúl García merecieron ser salvados de la quema general, tres jugadores indultados entre todo un equipo destinado al desolladero, y eso que el primero muestra síntomas de desesperación, el segundo juega arropado por una defensa que se ha convertido en su peor enemigo y el tercero sólo jugó unos minutos en los que, fuera por que el partido estaba decidido, fuera porque el Osasuna estaba aburrido o fuera por lo que fuera, el rival se notó incómodo por primera vez en el encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió el Atleti achicado y despistado, que es precisamente lo que no hay que hacer nunca y mucho menos cuando uno juega contra el Osasuna, equipo bravo al que apoya una afición que presiona más lo que lo hace nuestro centro del campo. Salió el Atleti vestido casi igual que su rival y la afición acabó con dolor de cabeza de tanto entornar los ojos para saber si el que atacaba era de los suyos o de los nuestros. Salió el Atleti con una defensa veterana que no puede alegar el susto como coartada para su actuación y con un solo punta, que podría hablar de mala suerte y soledad para justificar su partido pero que, aún habiendo fallado ocasiones (algunas de ellas muy claras), fue el mejor del equipo tan sólo por su entrega y lucha. Entre una y otro, un centro del campo con dos medios defensivos, dos interiores ofensivos y un media-punta no se sabe si creador o florero, ayer totalmente inédito. Los mediocentros defensivos, dos, no pudieron nunca con el centro del campo rival; uno lo intentaba pero no puede sólo, y pena por las esquinas llorando por la vuelta de Raúl García; el otro lo intentaba menos, con esa peculiaridad suya de parecer mucho algo con el balón y nada sin él, de trotar a la manera cochinera a la manera de Donato (ya quisiéramos nosotros), intentando ocupar huecos a un ritmo demasiado lento para esa misión; este último tiró un par de veces a puerta con acierto, disimulando para el neófito lo limitado de su aportación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las bandas, dos centrocampistas más, estos ofensivos. Uno viene de sacarle las castañas del fuego a su selección, asumiendo el protagonismo que la prensa reconoce a un compatriota suyo de depilada ceja, gesto tontuno y malas relaciones con los que ejercen la brujería. Sin embargo, lo que hace en su selección no lo consigue hacer este año en el equipo, en el que juega algo triste y despistado. Algo le pasa al chiquillo, que ya ha demostrado con creces ser un jugador listo y con calidad para tener mucha más importancia de la que tiene este año; quizás vea cómo funciona su club y le entre un cabreo de mona. El otro, en una fase preocupante de su carrera, alternó un par de pases y acciones de calidad con muchos minutos de desaparición. Junto a estos jugó, según cuenta el acta, un media punta destinado a crear peligro. Tras un debate enconado sobre si su aportación era imprescindible o insustancial, salió ayer a jugar con el dibujo táctico que al parecer reclama para hacer resplandecer sus alabadas virtudes (virtuales algunas). Quizás achicado por los malhumorados centrocampistas locales, algo preocupante en un jugador profesional, o quizás contagiado por la empanada general, algo preocupante en un jugador cuyo máximo mérito se supone que es su capacidad para pensar, el media punta imaginario naufragó y sus detractores, ávidos de oportunidades para ejercer el noble ejercicio del recochineo ante sus partidarios, dicen hoy ves, ves, no, si no sé yo qué necesitáis para convenceros de que este chico no vale. En la parcela atacante acabó por ayudar un suplente, francés, que limita sus actuaciones a discutir con los rivales, dar grandes saltos verticales y caerse al suelo: escasa aportación para alguien con esa responsabilidad y ese sueldo. También salió un jugador de banda que luce siempre una sonrisita a la que nadie le ha encontrado explicación. Algo hizo éste, si bien debe hacer aún mucho más para entrar en la lista de los que no merecen llevarse un tomatazo metafórico a la mínima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el equipo jugó también la defensa, aunque a ratos no lo pareciera. Jugó un lateral izquierdo y no se enteró casi nadie: este jugador, querido por la grada, se encuentra tan cómodo por la ausencia total de competidores que ha adoptado una actitud funcionarial ante los partidos que empieza a irritar al personal. Jugaron dos centrales, catastróficos en el juego aéreo y bochornosos a la hora de evitar que les ganaran la espalda (todo sea dicho, gracias también al blandito partido de los mediocentros, incapaces de hacer la vida un poco incómoda a los rivales encargados de lanzar los ataques). Jugó también un central que es lateral derecho también, y que acostumbra a hacer buenos partidos. Ayer no. Ayer falló en los goles, paró en medio de carreras que había que haber continuado, dejó libres de marca a jugadores en magníficas posiciones para el remate. Intentó ayudar en ataque, intentó mostrarse pero, a pesar de la actitud en algunos momentos, dejó una de sus peores actuaciones en el equipo y eso nos duele en alguien que pocas veces nos defrauda. Aún así, conserva el crédito que empiezan a perder a marchas forzadas sus compañeros de línea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El equipo lo diseñó un entrenador de gesto enfadado, ojos chicos y tez acartonada. Éste entrenador, que vino a sustituir a otro cuya cabeza exigió la grada tras bailar la danza de los siete velos al compás que marcaba la prensa, no ha conseguido hacerse con el equipo y así van las cosas. Es cierto que la plantilla es corta, fea y bajita. Es cierto que faltan jugadores, que se ha ido algún elemento válido y que el director deportivo es pérfido y se parece al chiquitito criticón de Érase Una Vez el Hombre. Es cierto que cualquier rival de medio pelo tiene tres o cuatro jugadores que podrían ser titulares en el Atleti de hoy. Es cierto también que el club está en las últimas, que la grada ha perdido el norte y que la prensa no ayuda. Todo eso es cierto, sí. Pero también es cierto que el entrenador, de voz grave y tono soberbio, no ha aportado al equipo nada reseñable. No ha mejorado las prestaciones teóricas del grupo, no ha impuesto su criterio táctico ni ha encontrado soluciones a los problemas que todos vemos. No ha dado un puñetazo en la mesa cuando le imponían una plantilla delirante, no ha transmitido compromiso a los jugadores y no ha dado con la longitud adecuada de su corbata. No ha aportado casi nada, aunque no es menos cierto que por mucho que se le cambie casi nada cambiará. Su cabeza está ahora en el centro de todas las dianas, y en el Club posiblemente trabajen ya en su sustitución por otro entrenador amaestrado que repita los mantras corporativos: hay lo que hay, el equipo está en formación, necesitamos asentarnos en primera, tengo una plantilla estupenda, el director técnico ha hecho un gran trabajo aunque no sepamos cómo le caben los gemelos en esas perneras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto el equipo sigue huérfano de patrón de juego, de referencias y de orgullo al inicio de una temporada que ya se antojaba que iba a ser larga tras el primer cuarto de hora del primer partido. El Atleti pierde con los de abajo, encaja tres goles con demasiada facilidad, da puntos a los necesitados y empieza a ver demasiado lejos el lugar que para él se esperaba. Los jugadores aparecen perdidos, desganados y aburridos, enfadados, despistados, deseosos de irse a casa. A la afición le pasa lo mismo, y tras ver al Atleti no le quedan ganas de nada. No le quedan ganas de ver los resúmenes, ni de pensar en el partido,  ni de pensar en el próximo. No le quedan ganas de hacer cuentas, de mirar el calendario y reservar el tren para ir a un estadio rival. No le quedan ganas de comer, ni de tomarse otra, ni de irse a casa tampoco. El Atleti es hoy por hoy un sedante poderoso, un depresivo del sistema nervioso, un anestésico potentísimo que, a su vera, deja al propofol como un excitante parecido a la teína. Quizás, eso sí, sea la solución para acabar con la hiperactividad infantil, quizás sea el remedio contra el estrés crónico, quizás la alternativa al dardo tranquilizante que usan los veterinarios con los grandes felinos. El Atleti, en vísperas de un partido europeo que debería ilusionarnos y llenarnos de ganas de sacar la bufanda de casa, es un equipo triste que nos hace esperar que no nos saquen los colores. Es lo que tiene este equipo, que cuando uno llega contento tras ver un buen partido de rugby y pasar el domingo al solecito, llega la noche, pega un petardo y le deja a uno sin ganas de nada.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-7600995970989286278?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/7600995970989286278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=7600995970989286278&amp;isPopup=true' title='194 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/7600995970989286278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/7600995970989286278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/10/deprimente-cronica-del-equipo-sedante.html' title='Deprimente crónica del equipo sedante'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>194</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-5215495112911030209</id><published>2009-10-05T20:28:00.002+02:00</published><updated>2009-10-06T09:02:48.481+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Raúl García'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Maxi'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jurado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='De Gea'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Zaragoza'/><title type='text'>Sobre esas discusiones que inundan los graderíos</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;El Atleti ganó su primer partido de liga contra un recién ascendido, lo que se antoja insuficiente para la gran cantidad de conclusiones que se están sacando tras semejante acontecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://a.imagehost.org/0384/200910042413634_640.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 640px; height: 500px;" src="http://a.imagehost.org/0384/200910042413634_640.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;___&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegan un rato antes que el resto para evitar el follón y estar cómodas en su sitio antes de que empiece el partido, sin empujones ni prisas de última hora. Suelen ir muy bien peinadas y llevan pendientes y un bolsito pequeño que ponen en el regazo, y algunas no sueltan nunca las asas no sea que se les caiga. Algunas quizás no sean abonadas, pero aprovechan si su hijo no puede ir y se sientan tan contentas tras limpiar con un papelito el asiento mugriento con el que el Club les da la bienvenida. Quizás no sepan de táctica y de estrategia y del cuatro cuatro dos, pero saben de historia y de rabia y de ganas de ganar y de ganas de agradar, que es mucho más importante. Puede que no sean eruditas pero sí son forofas, y entablar una discusión con ellas es garantía de fracaso para el antagonista, que además de perder el asalto se puede llevar un bolsazo. Siempre llevan una rebequita que combina con la camisa, por si refresca, y un abanico, por si hace calor; cuando llueve o hace mucho frío, siempre llevan una manta y siempre, siempre, otra de repuesto por si le hace falta a algún vecino de localidad despistado. Se alegran cuando marcan los jugadores guapos y sobre todo cuando lo hacen los más jóvenes, los debutantes, los que más cuidado requieren, porque les recuerdan a sus propios niños cuando jugaban por el patio con la camiseta rojiblanca recién estrenada el día de Reyes (Magos). Acompañan los ataques rivales con un uuuUU y las buenas acciones locales con un aaaayy ay uuuyyyy, y cuando el equipo marca no se levantan y gritan sino que se quedan sentaditas en su asiento, discretas a pesar de estar tan contentas como el resto, aplaudiendo con las manos muy abiertas y muy paralelas. Tejieron la primera bufanda rojiblanca de sus hijos y les gustaría hacer lo mismo con la del nieto, aunque este lleve piercings y prefiera una bufanda industrial con motivos bélicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ellas, mamás y abuelas rojiblancas, matriarcas de largas y orgullosas estirpes colchoneras, va dedicada esta crónica.&lt;br /&gt;__&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sábado, que era uno de esos días otoñales que da gloria pasar en Madrid de terraza en terraza y de calle en calle, jugó el Atleti a las veintidós horas. Las diez es una hora muy mala, demasiado temprana para ir cenado, demasiado tardía para no irlo. Las televisiones tienen estas cosas, y a los clubes les da igual que a esas horas lo aficionados de fuera de Madrid se vean condenados a llegar a casa a las tantas, que los aficionados con niños tengan que buscar a alguien para encasquetar a la prole o que la afición en pleno se debata entre comer antes, comer durante o comer después. Hay empero otros partidos que se celebran bajo un sol de justicia, a las 12 del mediodía, a los que se puede ir con niños vestidos del Betis y tras los que uno sale del estadio morenito y en el momento justo para ir a tomarse el vermouth; estos partidos, estupendos, tienen el inmenso problema de que en ellos no juega el Atleti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que a la tardía hora de las diez de la noche empezó un partido de fútbol en el Vicente Calderón. Salió el Atleti vestido de Atleti y salió también el Zaragoza vestido de señor que cambia una rueda, y si llega a jugar el Zaragoza de esa guisa contra el Betis que visitó Vallecas se hacen colas en el servicio de transplante de córneas. Antes del partido se hizo entrega a Forlán de la Bota de Oro de la pasada temporada, galardón que presentó al respetable entre suspiros de la parroquia femenina y estruendosas ovaciones de la muchachada en general. Coincidiendo con la presentación del trofeo se desplegó en el fondo Sur una pancarta en un idioma desconocido que, gracias al traductor de gúguel, hoy sabemos que rezaba "Exigimos abdominales para todos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya por delante lo siguiente: al que suscribe el Atleti le gustó más que en los últimos partidos y, aún así, no le gustó. El Atleti se enfrentó al Zaragoza, equipo recién ascendido en cuya sala de máquinas juega Gabi y en cuya punta juega Arizmendi, jugadores ambos con pasado colchonero y unanimidad en cuanto a su falta de calidad para jugar en el Atleti. También juega en el Zaragoza Pavón, pero de eso no hablaremos para evitar entrar en disquisiciones ofensivas. El caso es que el Atleti, que en general mejoró, dejó claro que está lejos de ser el equipo que queremos que sea. Tuvo menos problemas en defensa, pero no tuvo la contundencia que debe exigirse; mejoró el centro del campo, pero jugó con más mediocampistas y no tuvo enfrente un rival con galones; el ataque no estuvo fino, pero Forlán y Agüero se han ganado el beneficio de la fe y la esperanza. El Atleti mejoró, sí, pero aún así al final del partido el aficionado de a pie, el que no firma crónicas ni se ve obligado a ver brotes verdes a cualquier precio, volvió a casa con rictus escéptico, los hombros encogidos y aire de decir uy uy uy no sé yo, no sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió el Atleti con Ujfalusi de lateral derecho y con Perea de central junto a Juanito. Juanito, que puede que no sea el central ideal, va cumpliendo. Con él ha mejorado la seguridad por arriba y quizás han empeorado un poco otras facetas defensivas. Juanito parece estar concentrado y en su papel, pero compensa sus aciertos en la anticipación con un toque de balón sorprendente con el que consigue convertir un despeje simple en una curva de perfil campana de Gauss inversa muy molesta para sus compañeros de línea. Pero Juanito, que tampoco es la panacea, parece que hace valer esa pinta de Cabo Primero de artillería que tiene y va ganando puntos. Por su parte Ujfalusi, que lo hace bien casi siempre, lo hizo una vez más bien y dejó en evidencia al resto de jugadores que optan a la banda derecha de la defensa a pesar de hacer un penalti que en el campo no pareció y en la tele, más. A Ujfalusi le pasa lo mismo cuando juega de central, puesto en el que también suele ser el más competente de la línea y dejar en evidencia al resto a la primera de cambio. Ujfalusi, que ha tenido y tendrá algún fallo garrafal, es un jugador constante con un nivel de juego normalmente de notable alto que saca el balón con autoridad y contribuye al juego colectivo con generosidad: todo esto no es aplicable a muchos jugadores de la actual plantilla, por cierto. El caso es que el partido de Ujfalusi contrastó con el de Antonio López, despistado y fuera de sitio en muchas fases, poco combativo y con poca aportación. Como las cosas son así, cuando más criticaba el que suscribe a Antonio López marcó éste un gol con sabor a enváinesela-Vd-oiga, un gol de esos que alegran porque conllevan el dulce sabor de la palabra propia tragada. Eso sí, momentáneamente, porque la sensación que deja el lateral izquierdo en lo que va de temporada dista de tranquilizar al personal, sobre todo cuando no existe alternativa fiable por el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al capítulo ofensivo, uno percibió una mejoría en las prestaciones de Simao, que tampoco nos dice mucho vista la floja tendencia del portugués durante los últimos partidos. Forlán lo intentó desde lejos con menos precisión que en su asombroso tramo final de la liga pasada y el Kun se mostró de nuevo peleón y algo impreciso. Maxi, que salió en el segundo tiempo, aportó pocas cosas pero alguna buena, a pesar de haber fallado una ocasión clara que, todo hay que decirlo, también él contribuyó a crear con su instinto y llegada. Salió Reyes, ovacionado de nuevo tanto en el calentamiento como al acercarse a un corner: hay cosas que uno no entiende, incluso cuando Reyes lleva un par de partidos haciendo las cosas mejor, que tampoco era difícil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedan para el final las reflexiones sobre los dos elementos que centran los debates de la hinchada: la portería y la media. El primero está marcado por la irrupción de De Gea. De Gea, de quien se esperaba muchísimo, pasó por una fase mala el año pasado que le hizo perder partidarios, galones y la titularidad de la selección y el Atleti B. Pero De Gea, qué cosas, ha aprovechado su oportunidad estupendamente y ha firmado dos buenos partidos con el Atleti nada más volver al ojo del huracán. Contra el Zaragoza hizo un penalti claro que él mismo paró, adelantándose con decisión a un tiro centrado pero muy fuerte. Encajó un gol de penalti, que tampoco pasa nada, pero sobre todo transmitió una sensación que se presupone a los porteros pero que escasea entre los que defienden la portería del Atleti en los últimos tiempos: la seguridad. Tanto por alto como por el pie De Gea da la impresión de estar en el sitio oportuno y no dudar, de no necesitar varios toques para controlar un balón con el pie y de no necesitar más que un grito para dejarle claro a toda la defensa que el balón que llega alto es suyo y sólo suyo. En un equipo que últimamente se caracterizaba por tener porteros mudos, un portero que le dice al resto dónde está y dónde deben estar es todo un acontecimiento. De Gea hizo además alguna buena parada y se fue entre ovaciones del campo escoltado por los dos más veteranos de la defensa, Ujfalusi y Juanito, que fueron a recibirle a los medios cuando volvía de recibir la ovación del fondo Sur en un bonito gesto que les honra. Las ovaciones y vítores dejaron clara las ganas de la grada de tener ídolos hechos en casa mientras que, qué cosas, en el palco se podía observar la curiosa mutación de algunas pupilas, pasando su forma de circunferencias perfectas a símbolos del dólar en cuestión de segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la afición atlética, lejos de alegrarse por la buena nueva, ha tardado poco en llevarse un sofocón. Si De Gea es bueno ... ¿qué hacemos entonces con Asenjo? La afición atlética gusta de estos dilemas y a veces prefiere adelantar el debate a disfrutar del momento. Es más, la afición ya da muestras de división entre partidarios de uno y otro portero; es más, como viene siendo tradicional, los partidarios de uno son además detractores furiosos del otro. Los asenjistas achacan a De Gea su pasado dudoso y su carácter inestable, le perciben como una amenaza para su preferido y optan, ya hoy, por su venta a cualquier precio. Los degeístas, por el contrario, abogan por la titularidad inmediata para su protegido, que para eso es de la cantera, y por la defenestración inmediata de Asenjo, por palomitero y por irse a jugar el mundial sub-20. Como respuesta, los asenjistas se empadronan en Palencia y se apuntan al gimnasio y los degeístas se tiñen de rubio, se dejan patillas y piden Licor 43 con naranja en homenaje al dorsal y la camiseta de su ídolo, como apuntó ayer uno de esos tipos con talento que pueblan la grada de lateral. Otros, que se acuerdan del pobre Roberto, prefieren esperar algunos partidos y ver cómo responde Asenjo a la presión, si De Gea es consciente de su corta edad y de lo que le queda por delante, y se asombran por lo rápido que ha cuajado el debate entre la grada y lo poco que dura la alegría entre la abnegada afición colchonera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el debate gordo, la madre de todos los debates, tiene por protagonista a Jurado. Jurado jugó el sábado en sustitución de Maxi, con Assunçao y Cléber por detrás y Simao, Kun y Forlán por delante. Jurado jugó bien, quizás no tan bien como dice la entusiasta prensa ni tan mal como dicen sus ofuscados detractores. Jurado jugó en su sitio, que no se sabe qué sitio es aunque para los efectos del presente artículo nos referiremos al mismo como demarcación de mezzo-soprano. Jurado metió un buen gol, templando un balón tras una serie de rebotes cómicos, e hizo un pase excelente que no acabó en gol de milagro, lo que uno espera de un mezzo-soprano como Dios manda. Jurado también perdió balones, como viene siendo habitual, pero contó esta vez con más ayuda de Assunçao, muy perdido en los últimos partidos pero con síntomas de recuperarse de la morriña que le produce la ausencia de Raúl García. No contó con mucho apoyo de Cléber, eso sí, que anduvo de lado a lado cuando no tenía el balón por más que disimulara cuando sí lo tiene. Jurado, todo hay que decirlo, ha aprovechado la oportunidad que le brindaba el mal momento de Maxi y Simao para reclamar una poda en el jardín de los cuatro fantásticos y pedir para sí la atención que la afición lleva poniendo los últimos años en la enigmática figura del mediapunta, ese ser mitológico con cerebro de científico y cuerpo de fondista que parte de la prensa reclama como solución a todos los males del equipo, incluidos la caries, la alopecia y el flato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La afición, presta al debate, se encuentra de nuevo dividida. Los Juradistas aprovechan el mínimo logro de su ídolo y pasean orgullosos entre las huestes de Anti-Juradistas sacando la lengua y diciendo ñe-ñeñeñe-ñé. Por su parte, los Anti-Juradistas afilan los cuchillos en silencio, esperando el próximo partido en el que Jurado desaparezca tras dos detallitos y medio, lo que sin duda ocurrirá. A los primeros se unen, oportunistas, los Anti-Maxistas para así crear un frente Juradista-Anti-Maxista difícil de definir y de justificar; los Anti-Juradistas se convierten por efecto simpático en Maxistas, conformando el frente Maxista-Anti-Juradista, entente interina condenada a la división interna. A todas estas variables se unen, según en qué caso y qué foro, los Raulgarcíistas y los Cleberistas-Leninistas, estos últimos escasos y con bigotito. Los Assunsaístas, normalmente discretos y con la cabeza gorda, por el momento gozan del privilegio de no tener que alinearse, aunque notan presión de los Anti-Simaístas que empiezan a asomar la cabeza con gran riesgo, por cierto, de llevarse un golpe de mazo que los devuelva a la cueva. Se salvan de la quema también los Agüeristas y los Forlanistas o Uruguashistas, quien sin embargo se verán obligados a tomar partido en cuanto el Kun engorde un kilo o Forlán caiga en una racha negativa. Mientras tanto, los escasos Reyistas aplauden a rabiar mientras el líder de su grupúsculo se acerca a un corner con su característica sonrisilla me-da-iguá-tó. Aprovechan la coyuntura para meter cabeza en la polémica los Migueldelascuevístas, secta minoritaria que viene de abrir un templete en Gijón, y los Diegocostistas Ortodoxos de los Últimos Días, tipos algo rudos y mal encarados pero con cierto talento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre todos propone el club convocar un gran torneo de lucha en la modalidad todos-contra-todos, a disputarse en las obras del futuro estadio olímpico, quizás en alquiler hasta 2078 y más tarde en usufructo del que serían beneficiarios el Club y Egeda en régimen de custodia compartida. En dicha magna pugna estarán permitidos recursos pugilísticos de todo tipo como el sopapo a rotabrazo (arma preferida de los Raulgarciístas Moderados o Navarro-Todocampistas Tradicionalistas), el cabezazo frontal (que caracteriza a los Assunsaístas más aguerridos) o el pellizco de monja (recurso propio de Juradistas, ya sean Anti-Maxistas o Maxi-Escépticos). El jurado (qué ironía) del torneo, que recibirá el nombre de Trofeo Hellboy Rumble in the Jungle II, estará compuesto por el consejero delegado del club, dos hermanos y una hermana de éste, dos sobrinos de esta última, el presidente de la entidad y Gonzalo Miró, que también presentará la gala ataviado con una camisa blanca por fuera del pantalón y una gran pajarita negra que, en momentos especialmente jocosos, podrá hacer girar sobre su eje accionando una perilla que llevará oculta en un lugar secreto próximo a sus nalgas. Como premio, al campeón se le entregará la cabeza del entrenador que él decida clavada en una pica y el Privilegium Olandi, que confiere a su titular el derecho exclusivo de iniciar la ola de la afición cuando tenga a bien, por ejemplo en el caso de un empate in-extremis contra el penúltimo clasificado, o cuando se anuncie la candidatura de la ciudad de Madrid como sede de la Feria Internacional de Ganado Clónico, a celebrarse en 2100. Ya les digo yo que lo vamos a pasar estupendamente, oiga.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-5215495112911030209?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/5215495112911030209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=5215495112911030209&amp;isPopup=true' title='626 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/5215495112911030209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/5215495112911030209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/10/sobre-esas-discusiones-que-inundan-los.html' title='Sobre esas discusiones que inundan los graderíos'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>626</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-7808389651441624636</id><published>2009-10-01T23:52:00.008+02:00</published><updated>2009-10-02T09:40:54.715+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jurado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doggy'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Champions League'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Oporto'/><title type='text'>CRÓNICA OPTIMISTA DE UNA DERROTA ENGAÑOSA</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Por Jesús Doggy, enviado especial a un bar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: arial;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://a.imagehost.org/0810/robertoa3b7a3e8ebff23c4509ad5980482c890_extras_albumes_0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 562px; height: 415px;" src="http://a.imagehost.org/0810/robertoa3b7a3e8ebff23c4509ad5980482c890_extras_albumes_0.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Empecemos por los hechos que, como todos ustedes saben, tienden a ser tozudamente objetivos. El Atlético de Madrid, tras una pretemporada esperanzadora con una plantilla corta y descompensada que, a última hora, recibió una inesperada puñalada trapera, ha jugado siete partidos, cinco de Liga y dos de Liga de Campeones, y todavía no conoce la victoria. Ha perdido tres encuentros y ha empatado otros cuatro. Ha recibido 15 goles y tan sólo ha marcado 7. El Atlético de Madrid es último de su grupo en la máxima competición continental y antepenúltimo en la Liga. Interpretaciones caben unas cuantas, pero esta, desgraciadamente, es la única realidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No resulta, por tanto, extraño que una negra nube de espeso pesimismo se observe estos días flotando alrededor de las cabezas de los seguidores atléticos, tan dados, pobrecitos ellos, a la tragedia. El aficionado rojiblanco –pobrecito él- deambula estos días cansado, hastiado, harto; desesperado finalmente, tras muchos años (22 para ser exactos) de empobrecimiento deportivo, vergüenza institucional y pérdida de valores del club de sus amores. El aficionado rojiblanco –pobrecito él- a estas alturas no sabe ya si bajar a la calle en busca de algún bar que emita el partido europeo de su equipo o, directamente, meterse en la cama a las nueve menos cuarto tras ingerir una dormidina con un vasito de leche caliente y una cataplasma en la cabeza. Los que optan, tras mucho renegar, por la primera opción, se encuentran con que la tarea es ardua: a esa misma hora disputa su compromiso europeo otro equipo grande de la ciudad, el que goza de bulas bancarias y preside un señorón financiero que regresó a la presidencia andando sobre las aguas, como un Mesías con gafas. En fin, que el aficionado atlético –pobrecito él- tras una intensa búsqueda, muchos cruces de miradas y dos o tres sofocones consigue ponerse frente a un televisor que emita el partido de su equipo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En esas, el aficionado rojiblanco –pobrecito él- descubre que Luis Amaranto Perea se ha convertido en lateral izquierdo, que Thomas Ujfalusi se apresta a defender desde el lateral derecho y que, por consiguiente, el equipo empieza el choque con cuatro centrales. Descubre también que, de nuevo, es Maximiliano Rodríguez el que paga los platos rotos para que juegue un tal José Manuel Jurado, un mediocampista, mediomediapuntista, mediofantasista, mediofutbolista gaditano que, en realidad, sólo ha medio rendido como segundo medio delantero en un equipo de medio pelo. En fin, flanquean al blandengue medioregista el imperial Paulo Assunção y un señor de aspecto rarísimo que se llama Cleber Santana y del que uno, verdaderamente, no sabe muy bien que pensar. Atacan, sobre el papel, Diego Forlán, Sergio Agüero y Simão Sabrosa. Entretanto, el aficionado rojiblanco –pobrecito él- ve calentar a una bestia parda brasileña que se llama como el superhéroe verde de la Marvel y le da el tembleque acordándose de lo del año pasado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y hete aquí que comienza el choque. Y hete aquí que tras intentarlo un par de veces por su banda, la izquierda, la bestia parda brasileña decide cambiarse de lado para encarar a un Luis Amaranto Perea al que las crónicas trituran, pero que, sin embargo, no estuvo mal. De hecho, rememorando su rendimiento en las dos últimas temporadas, estuvo bastante entonado. Lo mismo ocurrió con el resto de la defensa. Se ha convertido ya en un tópico decir que la defensa del Atleti hace aguas, que es de chiste, que no vale, que es ridícula, que trata de arrancarlo, Carlos… Cuando la tozuda realidad nos enseña que en ningún equipo de nivel defienden sólo los cuatro de atrás, pero, bueno, eso son ya batallas perdidas. En Oporto, los cuatro de atrás estuvieron razonablemente bien: Pablo en su mejor versión; Juanito demostrando una vez más que tiene orgullo profesional y que ha venido a sumar y no a jubilarse; Ujfalusi, como casi siempre, un valladar y exhibiéndose como el mejor lateral derecho de la plantilla y Luis Amaranto, ya se ha dicho, razonablemente bien teniendo en cuenta que le tocó bailar con la más fea, esto es, con la bestia parda brasileña.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Avanzaba el partido y se veía a un Atleti serio y concentrado, que no dejaba jugar al Oporto y que gozó de dos o tres ocasiones con disparos lejanos de Agüero o de Forlán que desvió sin problemas un tal Helton, un guardameta al que el año pasado le metían tres goles cada dos tiros a puerta y que, anoche, fue, junto a la bestia parda brasileña, el mejor de su equipo. Destacable, por lo inusitadamente mediocre de su estado de forma, fue lo de Simão. El portugués ha comenzado la temporada bajo mínimos y el equipo lo nota. Tuvo dos buenas ocasiones en la primera mitad y las mandó al limbo. Forlán estuvo batallador y con ganas como cuarto centrocampista, el problema es que cuando el uruguayo se aleja de la portería, se le notan mucho sus pocos defectos (malos controles, falta de pausa, escasa calidad combinativa) y apenas se aprecian sus enormes virtudes. Y, además, no está fino Forlán, no, ni mucho menos: pifió, completamente solo en la frontal del área, una magnífica jugada ensayada de corner, un tiro fácil de esos que, la temporada pasada, hubiera elegido por que palo lo metía. Arriba, como una isla rodeada de piratas, estaba el Kun Agüero, siempre hambriento y pundonoroso, vaciándose físicamente, que fue de más a menos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El Atleti parecía un equipo serio y concentrado como visitante en un campo difícil. Tenía el partido controlado y había gozado de las mejores ocasiones para marcar, abundando en la mejora que se observó en Mestalla, donde se empató in extremis un partido en el que se hicieron méritos y ocasiones suficientes para ganar. Y en esas se lesionó Roberto. Nuestro espigado guardameta, repescado del Recre en una extraña operación este verano, sería el jugador con peor suerte del equipo de no existir el pobre Juan Valera. Roberto se resintió al despejar una cesión atrás y, poco después, se rompió definitivamente tras despejar con apuros un balón que entraba pegado al larguero. Tiene para cinco semanas de baja. La lesión de Roberto posibilitó la entrada –y, de paso, el debut con el primer equipo- de David De Gea, un portero con cara de niño del que venimos oyendo hablar maravillas casi un lustro, pese a que el año pasado perdió la titularidad en la Selección Sub-20 y en el Atlético de Madrid B. Quedó claro, visto lo visto, que De Gea es un portero sobrio, con buena colocación, buenos reflejos, buena salida por alto así como listo y rápido para lanzar las contras. Son las cosas que pasan en este equipo: el tercer portero, el que se iba a ir cedido al Valladolid, al Numancia o a la Unión Deportiva Las Palmas porque no convence a un señor con gafas necias que no entiende muy bien lo que es el Atlético de Madrid, va a ser el portero titular en el momento más delicado de la temporada, incluyendo la visita a Stamford Bridge. Esperemos, por nuestro propio bien, que siga en la línea de lo mucho bueno que mostró en Oporto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tras la ducha, el Atlético se fue aún con más claridad a por la victoria, ahogando a un Oporto que, para desesperación de su técnico, caía una y otra vez en el fuera de juego. Los rojiblancos acumularon cuatro oportunidades claras, incluyendo un trallazo de Ujfalusi tras la mejor jugada colectiva del partido, que Helton mandó a corner con apuros. Simão lo botó bien esta vez, templado y al balcón del área chica, y el buen testarazo de Juanito se fue levísimamente por encima del larguero. Otra más, la más clara, que no entraba. Maxi Rodríguez entró por Simão y el Oporto, presionado por su público, empezó a probar a De Gea con lanzamientos lejanos. El jovencísimo e imberbe guardameta respondió con agilidad y temple. Y en esas llegamos al fatídico minuto 30. La bestia parda brasileña encara a Luis Amaranto en el pico del área, se va, remata con la diestra al muñeco y De Gea repele dejando el balón muerto en el borde del área pequeña, la bestia parda brasileña intenta engatillar con la zurda pero la pifia y se queda con el balón muerto a sus pies, se la da con la diestra a Radamel Falcao que marca de tacón, al estilo de Rabah Madjer, aquel fabuloso delantero argelino del Oporto que ganó, junto a Paul Futre, una Copa de Europa. Ahí acabó el partido. Quedaban todavía 14 minutos, pero el encuentro estaba sentenciado. Abel Resino, que tenía a Sinama el Ignoto preparado para saltar al campo, lo sentó y metió a un tal Reyes por el medio intrascendente José Manuel Jurado. Todo daba ya igual, incluso esas rarezas. El Oporto, para más INRI, se permitió marcar un segundo tanto tras un saque de corner rematado maravillosamente por Bruno Alves que se impuso en las alturas a Pablo y Juanito. Rolando sólo tuvo que empujar a la red el balón repelido por el poste.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y, así, cariacontecidos, volvemos al principio de esta apresurada crónica: el Atlético ha jugado siete partidos de competición y todavía no ha ganado ninguno. Nuestro capitán de facto juega ahora en el Everton, nuestro todocampista con galones y carácter tiene un pie roto, nuestro canterano más carismático trata de acelerar su recuperación tras una operación de cadera y nuestro Mariano se recupera de un accidente de coche que le pudo costar la vida. Tenemos al portero titular y al único central zurdo de la plantilla haciendo turismo por Egipto, mientras el entrenador-pantalla, cuestionado desde el primer día, entrena con catorce futbolistas, incluyendo a un tal Reyes, al medio pelo gaditano, a Sinama el Ignoto, al muy tocado físicamente capitán del equipo y a un señor muy raro, del que uno no sabe bien que pensar, que se llama Cleber Santana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Total que, en estas circunstancias, el aficionado atlético –pobrecito él- se prepara, tan contrito y temeroso como iracundo, para recibir el sábado a las diez de la noche al Zaragoza en el estadio Vicente Calderón. Y ya hay aficionados atléticos –pobrecitos ellos- que piensan que si después de tanto clamar al cielo sin respuesta y de tanto ver cerradas las celestiales puertas, habrá de ser el cielo quién responda de sus actos en la tierra. Porque esto, señores, empieza a parecerse demasiado a una tragedia. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-7808389651441624636?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/7808389651441624636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=7808389651441624636&amp;isPopup=true' title='127 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/7808389651441624636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/7808389651441624636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/10/cronica-optimista-de-una-derrota.html' title='CRÓNICA OPTIMISTA DE UNA DERROTA ENGAÑOSA'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>127</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-2139411816657930591</id><published>2009-09-24T16:58:00.005+02:00</published><updated>2009-09-25T08:39:06.088+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jurado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Almería'/><title type='text'>De cómo pisar esa piel de plátano que todo el mundo ve</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;Cuando todo el mundo pensaba que podía pasar lo impensable, pasó. El Atleti tiene estas cosas de siempre, pero aunque se ven venir sigue y sigue empeñado en cumplir las tradiciones. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div  style="text-align: center;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://h.imagehost.org/0317/2009092323072846_640.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 640px; height: 998px;" src="http://h.imagehost.org/0317/2009092323072846_640.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:180%;"  &gt;___&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Toc, toc, ¿Hola? ¿Se puede?&lt;br /&gt;- Hombre, Armenteros, sí, pase, pase.&lt;br /&gt;- Hola, buenos días. No, que era para decirle que el inventario ya está acabado y que tenía Vd razón, que todas las gomas de borrar blancas huelen a nata y las que son mitad azules y mitad rojas valen para lápiz y bolígrafo, pero la parte azul rasca el papel y lo deja hecho un asco, esto téngalo Vd en cuenta. Está todo apuntado aquí.&lt;br /&gt;- Ah, vaya, sí, es un problema, me lo temía. En fin, gracias Armenteros, muy bien.&lt;br /&gt;- Y otra cosa. Ya he terminado el informe que me pidió sobre la diferencia entre el bonito y el atún. Aquí lo tiene encuadernado, y aquí le dejo dos latas, una de cada. En aceite.&lt;br /&gt;- Ah, sí, caramba, Armenteros, sí, muy diligente. Y qué rápido. Con que lo hubiera acabado esta tarde valía.&lt;br /&gt;- Sí, bueno, justo de eso quería hablarle. Esta tarde tendré que irme un poco antes, a y media en vez de a en punto.&lt;br /&gt;- Ah, ¿y eso?&lt;br /&gt;- Bueno, verá, es mi cuñada, está mal, la pobre. Le quitaron dos muelas del juicio pero al parecer la raíz era larga y al extraerlas le han desplazado el páncreas hacia arriba. El páncreas ha comprimido el pulmón y se le ha aflautado la voz y ahora habla como Valerón. Esto le ha agravado la depresión que le entró cuando pidieron un autógrafo creyendo que era Falete y está medicada en casa, hecha polvo. Hoy voy a verla con mi mujer, son hermanas muy próximas, no puedo decir que no.&lt;br /&gt;- Anda ... bueno, qué se le va a hacer, Armenteros, la familia es lo primero y la salud no digamos.&lt;br /&gt;- Muchas gracias, oiga. De todos modos mañana vendré un poco antes para recuperar el tiempo y acabo de ordenar los post-its por tonalidades, de tonos fríos a cálidos, como a Vd le gusta.&lt;br /&gt;- Muy bien, adiós Armenteros ... por cierto, Armenteros&lt;br /&gt;- ¿Sí, jefe?&lt;br /&gt;- Vaya Vd a visitar a su cuñada enferma a y cuarto en vez de a y media y así de paso se manifiesta en la Puerta Cero en mi nombre.&lt;br /&gt;__&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó la afición al campo directa de la oficina y la grada del Calderón iba mitad de rayas rojiblancas mitad de traje y corbata y los vecinos de localidad no daban crédito. Caramba, oiga, qué traje más elegante, es de corte italiano ¿no? La verdad es que se me hace raro verle así, casi no le reconozco, ya estamos acostumbrados a verle con la camiseta de Metallica y el penacho de plumas, así de traje como que no le hacía yo. Si, ya ve, es que soy el notario de Pozuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó la gente en tropel y con la hora pegada, dejando el coche en cualquier sitio y discutiendo con los policías municipales de Madrid, posiblemente los policías municipales peor educados del globo por encima incluso de los de Kioto, Riga y Bratislava, que hasta ahora lideraban el ranking gracias a su querencia al escupitajo y el pellizco de monja durante los reconocimientos. Los policías municipales de Madrid, ya lo saben Vds, llevan unas espaditas láser que valen para todo y van de dos en dos y uno hace de bueno y otro de malo, como en las películas. Uno es mayor y con canas y se muestra firme pero comprensivo, y a su vera va otro joven con patillitas y gafas de diseño que le mira a uno así como con desprecio mientras le lanza a la cara expresiones de esas que sólo usan los policías como &lt;em&gt;mostrar&lt;/em&gt; la documentación o &lt;em&gt;autoridad competente&lt;/em&gt;, qué ironía esta última. Los policías municipales de Madrid gesticulan mucho y ponen cara de mandar una barbaridad y se dirigen a uno como si uno fuera malo malísimo y, además, tonto. El cuerpo entero de la policía municipal de Madrid se ha ganado la reputación de conducir en moto con aire desafiante y maneras más correspondientes a un detenido en potencia que a un representante de la ley. Si a Madrid le dan las olimpiadas habrá que tener cuidado porque la policía municipal lo mismo hace un control que atasca el maratón o riñen a los vallistas por llevar tantas cadenas o hacer tonteriítas a las cámaras antes de salir, aunque bien pensado esto último estaría muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió el Atleti al césped y según salía se paró un momento al ver al rival. Es turquesa, decía uno, no, es verde agua, contestaba otro. Azul aguaviva, quizás, terciaba un tercero casado con una mujer con gusto para las cortinas. Era el Almería, por si no lo habían intuido. Salió el Atleti con Roberto vestido de sobrio negro zahíno y con Pablo y Juanito en el medio de la defensa. Con Perea, y Cleber, y Jurado, y Sinama y con todo esto la afición dijo no sé, no sé y se remangó un poco los pantalones del traje y se sentó no sin antes sacudir un poco la mugre del asiento con ese acto reflejo que caracteriza a los que acuden con frecuencia al Calderón. Y casi no se habían sentado y ya habían llegado los diminutos delanteros del Almería a asustar a Roberto y a obligar a la afición a añadir un no sé más y acabar diciendo no sé, no sé, no sé yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transcurría el partido con aires de tostón venidero cuando a Forlán le hicieron penalti. ¡Penalti!, se grita en estos casos. Es raro ver que a Forlán le hagan una falta, piensa uno: no sé si es porque la da rápido, porque la conduce poco, porque no hay quien le pille corriendo o porque es más listo que el resto, pero mientras uno está harto de ver cómo le aporrean los tobillos a Agüero, la imagen de Forlán recibiendo una falta no es tan familiar. Eso sí, esta vez pareció claro y el propio Forlán se acercó a tirarlo. Desde la grada de lateral dio la impresión de que el portero no estaba centrado y le invitaba a Forlán a tirar por el lado que tiró. Y tiró fuera, quizás empeñado en ajustar tanto el balón que acabó echándolo a los fotógrafos. Forlán fallando un penalti, uyuyuyuyuy no sé no sé no sé yo, la cosa no pintaba bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vuelta al partido, la grada se iba fijando en el Atleti: en el trotar cansino de Cléber cuando no tiene el balón, siempre unos metros por detrás de donde uno piensa que debería estar; en la inseguridad cercana al pánico que muestra Perea cada vez que tiene que jugar el balón aunque sea pocos metros; en la aportación al ataque de Sinama, ovacionado al ser más tarde sustituido entre multitud de signos de interrogación flotantes situados sobre la cabeza de muchos aficionados. Se fijaba también en las rayas laterales, que últimamente parecen más alejadas de la publicidad, quizás haciendo el campo más estrecho siguiendo instrucciones del osado Abel. El seguidor se fijaba en el partido y lo que veía le hacía complicado conservar la atención. Como no pasaba nada, la mente del aficionado colchonero se evadía y pensaba en dónde había dejado el coche, en si tendría una multa, en las patillas del joven agente de la policía municipal que le miraba con aire de superioridad, en aquella vez que vio rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. En todo esto pensaba el aficionado colchonero cuando su despiste se vio interrumpido por un gnomo irlandés. Éste no resultó ser tal sino Crusat a la carrera, haciendo un pase a Piatti que acabó en gol. Cero uno, uy qué mala pinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuvo suerte el Atleti y al poco tiempo empató Cléber tras un rebote. Cléber, que lo celebró así como con cara de ofendido por tantos abucheos recibidos, anduvo ayer más activo y tiró y cabeceó y apareció más. Un seguimiento exhaustivo de su juego, eso sí, muestra una actitud entre el despiste y la desidia cuando la pelota la tiene el rival. Algo parecido le pasa a Jurado. Jurado, que ayer destacó entre el petardo general, intenta regatear y desbordar e inventar cosas que no sean sota, caballo y rey, que es lo que deben hacer los centrocampistas según el manual de instrucciones. Sus aciertos, que los tiene, cobran un relumbrón especial cuando, como ayer, el resto está más gris que otra cosa: Maxi y Assunção estuvieron especialmente espesos y Sinama, como siempre, estuvo bastante Pongolle. Tiene también Jurado una preocupante tendencia a desentenderse del repliegue cuando la iniciativa cambia de bando y carece aún de peso en el juego del equipo. Es decir, hace unas cuantas cosas bien y otras cuantas cosas mal. Aún así, cuenta con el apoyo incondicional de la prensa, lo que se traduce en entusiastas ovaciones cuando se dirige al corner a hacer un saque de esquina; fuentes del servicio de inteligencia de la hinchada no han sabido aún esclarecer si estos aplausos son un reconocimiento al buen hacer de Jurado o una muestra de júbilo ante el hecho de que no sea Simão quien saca de esquina flojito y a dos metros del primer palo, como suele hacer últimamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con uno a uno se llegó al descanso y la gente aprovechó para dormirse un rato. Empezó el segundo tiempo entre ronquidos y algún monólogo de un señor dormido y al poco tiempo se vio algo que hacía unos partidos que no se veía: un centrocampista presionando. Achuchó Jurado a un rival, éste despejó mal y Jurado realizó un pase con el costillar a Forlán, quien marcó sin piedad y con la rabia del que ha fallado un penalti. Y a partir de ahí, el Atleti decidió que había ganado el partido y que no había más que hablar. Ya está, señores, hemos ganao y sanseacabó, no me anden ahora con ataquitos, hasta aquí hemos llegado, hala, a cenar. El Atleti tiene estas cosas, que no son nuevas, y toma decisiones sorprendentes. El Almería, es cierto, no parecía poder hacer daño pero había avisado y había mostrado las miserias de la defensa en al menos dos ocasiones. Pero el Atleti tiene estas cosas y aún sabiendo que Assunção está empeñado en hacer grande a Raúl García durante su ausencia, a pesar de que Maxi anda perdido y Simão también, a pesar de que Cleber y Jurado dejan muchas dudas a la hora de contar con ellos para cerrar un partido con brega en el medio campo y a pesar de que los centrales habían declarado a gritos durante todo el partido que como a los bajitos delanteros rivales les diera por correr se iban a pasar fatigas, decidió que había ganado el partido. Menudo es el Atleti para estas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue Forlán y salió Agüero a ver si cazaba alguna, y salió Simão y salió Koke. Estos dos últimos anduvieron especialmente espesos y sobre todo Koke, canterano cuyo nombre no consigue pronunciar nadie en el estadio sin decir inmediatamente después ¿Keko? Quizás confiado en la poca pegada del rival, quizás convencido de que el apelotonamiento de medios centros era la mejor manera de evitar el ataque rival, Abel echó el equipo unos metros para atrás en una maniobra que recordó a los peores momentos de algún predecesor en el cargo de segundo apellido Veteyá. El Atleti reculó, el Almería se echó hacia adelante viendo que quedaban diez minutitos y sobre el Calderón volvió a volar, como tantas tardes, la sombra del Cuarto de Hora Maldito, también llamado "El Ratito". La afición, que sabe de esto, añadía uyuyuys y nosénosés a las expresiones del primer cuarto del partido y por su mente pasaban recuerdos de Ratitos malditos en los que se han visto calamidades. En un ataque por la derecha del Almería en el que Simão, despistado, dejó en buena posición a tres o cuatro rivales, el Almería cumplió con el ritual del Ratito y empató el partido que el Atleti había decidido que él mismo había ganado hace un rato. Dos dos, final, el Atleti tiene dos puntos de 12 posibles y la autoestima por debajo de los suelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Atleti va ahora a Valencia, y llega entre augurios de un nuevo batacazo y un partido memorable de Banega, ya saben Vds cómo son estas cosas. El Valencia, que anda a la gresca interna, parece un rival complicado aunque con estos equipos nunca se sabe. Tampoco se sabe nunca con el Atleti, equipo que parece haber perdido la estructura y el alma desde que se fue Raúl García, un jugador poco valorado por la grada pero que parece más necesario cuanto más tiempo falta. Hasta ahora el Atleti firma un principio de liga lamentable, con una imagen lamentable y unos resultados lamentables. Con este panorama y por si faltaba algo, la prensa empieza a volver al redil y, tras atizar a directiva y cuerpo técnico con montones de argumentos de peso, habla ahora de afición desquiciada y comportamiento cainita, de unidad ante la adversidad y de fidelidad a los colores a fuerza de silencio y resignación. Lo que nos faltaba, claro: a partir de ahora, ya lo saben, la culpa es de Vds.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-2139411816657930591?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/2139411816657930591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=2139411816657930591&amp;isPopup=true' title='455 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/2139411816657930591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/2139411816657930591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/09/de-como-pisar-la-piel-de-platano-que.html' title='De cómo pisar esa piel de plátano que todo el mundo ve'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>455</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-6703838762398353175</id><published>2009-09-20T20:03:00.005+02:00</published><updated>2009-09-21T08:51:13.118+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Roberto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Barcelona'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><title type='text'>De cómo esperarse un desenlace y, aún así, cogerse un berrinche</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Llegó el Atleti al Nou Camp a ver qué pasaba y salió peinado a raya, pero con peor pinta de lo que la expresión indica.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://h.imagehost.org/0997/2009091923364500_640.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 640px; height: 810px;" src="http://h.imagehost.org/0997/2009091923364500_640.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;___&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto lo visto, el seguidor colchonero medio no esperaba sacar nada demasiado positivo del Nou Camp. Tras perder con el Málaga y no poder con el Rácing y el Apoel, tampoco había que ser un lince para suponer que contra un equipo como el Barcelona la cosa estaría más bien complicada. Y eso que antes, cuando el Atleti era el Atleti y las gaseosas tenían cierre de metal, el seguidor atlético nunca iba a los sitios sabiendo a ciencia cierta lo que iba a ocurrir. El Atleti era un equipo que se caracterizaba por ser imprevisible, sí, por poder ganar al más grande y dar lecciones de juego y perder al día siguiente contra el último de la clasificación por goleada. Sí, eso era el Atleti y a veces lo sigue siendo, y da igual que cambie la marca patrocinadora, el entrenador, media platilla y la contrata del bar de los pasillos. Pero es que encima había otra cosa que caracterizaba al equipo. Daba igual que estuviera bajo, en mal momento o que se enfrentara a un gigante. El Atleti, por apocado que estuviera, salía rabioso como un pitbull y nunca dispuesto a dejarse pisar por grande que fuera el rival. Podría perder o salir goleado, pero la tensión que ponía en cada choque, en cada balón disputado o en cada ocasión de peligro impedía que el rival se relajara, se sintiera cómodo y mucho menos que sonriera durante el partido. Ayer, durante un buen rato, los jugadores del Barça, un equipazo por cierto, sonreían y hacían comentarios jocosos mientras jugaban contra el equipo que ahora lleva la camiseta que antes daba pánico. En fin.&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, ¿es Nou Camp o Camp Nou?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;___&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un partido en el que el Atleti se jugaba mucho, y no sólo tres puntos que eran importantes pero muy improbables, el equipo salió vestido de marinerito y pidiendo la hora. Salió el Atleti con pantalón rojo, que hay que joderse y perdónenme la expresión, y con un equipo raro. El equipo que hay, por otra parte, con Perea de lateral y Pablo de central, con Jurado de pivote defensivo, que hay que joderse y perdónenme la expresión, y con los cuatro de delante, los que no se pueden quitar nunca porque son lo mejor que tenemos, los que aunque no estén bien no tienen competencia que les haga apretar los dientes, los que a estas alturas deben estar hablando con sus agentes y diciéndoles oye a ver si ves algo por ahí, que esto es lo que hay y estamos en año de mundial, que esta gente no va a invertir nada en mejorar el equipo sino más bien lo contrario, que me queda poco tiempo de fútbol y no estaría mal un buen contrato en un equipo competitivo, sí, aunque sea en diciembre, que sí, que da pereza, pero más pereza da lo que tenemos por delante con este equipo a menos de que cambie todo y no tiene mucha pinta. Salió pues el Atleti con estos cuatro delante y, como único recambio para casi todos ellos, con Sinama Pongolle; es que hay que joderse, oiga, y perdónenme la expresión.&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió el Atleti con un equipo basado en su equipo titular pero con un par de remiendos, que se antojan pocos viendo lo que puede pasar, y sobre todo con un remiendo en la portería. Asenjo, fichaje estrella de la temporada, está concentrado con la selección sub-20 para nada menos que seis partidos, con Oporto y Valencia a la vuelta de la esquina, que es algo en lo que no había caído Pitarch al ficharle; debía estar probándose gafas cuando el agente de Asenjo se lo dijo por el móvil. El Atleti ha fiado toda la temporada a un portero sub-20 que tiene como suplente a otro portero de su misma edad que llevaba meses sin jugar un partido oficial y varios años sin jugar en primera división, donde sólo jugó una vez. Roberto se llama el pollo, y parece aún más grande de lo que es cuando va de naranja. Ayer, gracias a la calamitosa política deportiva del Club, fue lanzado a los leones delante de toda España con la misión de no encajar goles contra un equipo que alinea a Messi, Ibrahimovich, Henry, Xavi, Iniesta y Alves en su primer partido en serio en meses. En dos minutos le marcaron un gol que pudieron ser dos, y luego le cayeron otros cuatro. Y aún así, aunque parece que pudo hacer algo más en algún gol, aunque quizás tuviera una ocasión histórica para emerger como un grande en medio de la adversidad, aunque la gente se acordara de Asenjo, de Reina, de Molina y hasta de Elduayen durante todo el partido y sobre todo el primer tiempo, Roberto no nos pareció responsable de nada. Más bien, otra víctima más de este equipo hecho sin pies ni cabeza ni inteligencia ni profesionalidad ni amor por los colores ni ganas de agradar ni las más elementales reglas de la lógica o la decencia. Con Roberto puede que se haya hecho lo ya hecho antes con varios canteranos del Club: quemarles antes de tiempo, dejarles a los pies de los caballos sin darles antes partidos, pedirles que den el do de pecho en partidos demasiado complicados para debutar, exigirles estar a la altura contra los grandes sin tener minutos contra los más asequibles. Ver los primeros pasos de los canteranos era algo normal en el Calderón antes, cuando se pensaba en algo más que en los próximos tres minutos y el equipo titular no era lo único que podía ofrecer garantías de no ser vapuleado por el primero que llegase por el Manzanares. Roberto, que ha debido pasar una mala noche, aparece hoy en la prensa con cara de susto y de pasar un mal rato en su partido de debut. No estaría de más que la afición tuviera un gesto el miércoles cuando debute en casa; lamentablemente, los precedentes indican que el pobre se llevará una bronca mientras los responsables de su fichaje hacen desplantes a la afición con esa chulería que ni los más sagaces alcanzan a entender de dónde nace.&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, a lo que íbamos. Contra el Barcelona, equipo contra el que se han hecho partidos memorables, y en el Nou Camp, donde los goles de Torres y el regate de Caminero, salió el Atleti con actitud y vocecita del coro de niños de Betty Missiego. Hola, hola, uy, Messi, qué ganas tenía de conocerle, ¿me dará luego su camiseta? ¿no? ¿Una foto, al menos? Bueno, vale, gracias, lo que Vd diga, oiga, no es Vd tan bajito, no crea. Cuando el Atleti había terminado de dar las gracias por la hospitalidad y lo cuidado que estaba el césped, Henry pegó un tiro al larguero y dejó claras las cosas. Un minuto después, Ibrahimovic dejó claro que el Barça quería ganar y no sólo servir té. Ibrahimovic, algo despistado, algo fuera del juego del resto, necesitó un balón para marcar un gol y ya lleva varios a pesar de no jugar bien. El Barça metió un gol tras tres o cuatro toques y dando la sensación de que caerían más y no sería complicado. Y no lo fue. Un ratito después Xavi metía un pase estupendo, Perea miraba desde el otro lado cómo caía la bola, Messi se hacía con ella y hacía caerse a Roberto levantando una ceja. Dos cero a los quince minutos, demasiado fácil, demasiado previsible, demasiados partidos iguales en los últimos años.&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con dos cero y poco esfuerzo el Barça empezó a sonreir. También a dejar un poco de pensar en su retaguardia, y el Atleti tuvo alguna ocasión de marcar un gol que habría eliminado la sensación de que se avecinaba un paseo militar. Pero delante no andaban con muchas ganas. Sólo Agüero parecía pelear con la convicción de sus últimos partidos, Simao no parece en su mejor momento y Maxi, que apareció en algún momento y en muchos otros no, pudo marcar pero tiró al lateral de la red. Con Piqué renqueando y Chygrynskiy dejando dudas sobre su velocidad y concentración, quizás el Atleti pudo pensar en marcar. Pero tras los delanteros, Assunçao y Jurado se antojaban poca cosa para parar al medio campo del Barça, lleno de calidad y recursos. Assunçao parece haber perdido una buena parte de su aportación desde la lesión de Raúl y Jurado, muy alabado por la prensa últimamente, alterna pases con intención y llegadas al ataque en segunda línea con sus tradicionales pérdidas, regalos de oro para los rivales. Si Jurado recibiera un caramelo por cada acción de mérito y un pellizco por cada pérdida, nos tememos que a este ritmo acabaría la liga amoratado pero, eso sí, sin caries.&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras una falta sobre Messi, marcó Alves de balón pegadito al palo al que quizás Roberto pudo llegar. Cuando se había visto un poco de luz sobre cómo llegar a la portería rival, volvía a marcar el Barça. Y volvió a marcar una vez más hacia el minuto 40 tras espectacular jugada de Messi delante de Pablo que remató con facilidad Keita. Pablo, más activo en el segundo tiempo cuando defendió más cerca del medio campo, aparece hoy en los resúmenes siendo desbordado en el primer y cuarto gol, haciendo penaltis y faltas peligrosas y jugándose tarjetas y, aún así, a uno no le pareció que estuviera tan mal durante el partido. Cosas del directo, que dicen por ahí. Antes del final del primer tiempo, marcó Agüero tras regalo de Busquets y sin mucha oposición de Chygrynskiy, el jugador de quien probablemente más hablara ayer el responsable financiero del Barça. El Kun pareció desesperado a ratos, harto de lo que veía tras de él, peleando solo contra el mundo. No tuvo demasiada ayuda y acabó con problemas musculares. Tanto el hastío como los problemas musculares del Kun, de confirmarse, serían noticias demasiado malas para este equipo.&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el segundo tiempo el Barça decidió no jugar. Nada, no, ya está bien, cuatro uno, a descansar que esta semana hay muchos partidos. Para certificar el armisticio salió Cleber en lugar de Simao, desconocido en muchos ratos del encuentro. El partido se convirtió en partido-homenaje y salieron Iniesta y Márquez para que la gente aplaudiera otras cosas. La prensa habla de la mejoría del Atleti y de las graves carencias del Barça en el segundo tiempo, pero el que suscribe sólo vio un partido en el que los contendientes no tenían más deseo que el de irse a la ducha. Poco peleó el Barça, jugando en modo económico durante todo el partido; poco hicieron los jugadores del Atleti, que bastante tendrían con pensar por dónde se irían a casa para ser menos vistos y no recibir un tomatazo. Marcó Forlán tras un fallo defensivo del Barça y marcó luego Messi con la pierna mala tras una jugada entre Iniesta y Alves que dejó claro que entre la defensa del Atleti es fácil pasear sin mancharse ni sofocarse. Cinco dos, pudieron ser más pero la imagen pudo ser desde luego mucho más digna.&lt;/span&gt;   &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presidente Cerezo, ese humorista, vende hoy un discurso positivo que habla de un mejor segundo tiempo del Atleti y de un futuro prometedor, despejado y casi brillante. Cierta prensa deportiva, con reconocida querencia a hacer de menos al Barça para así vender más juegos de sábanas, pretende hacernos pensar que el Atleti dejó pasar una buena ocasión de hacerle un roto a un Barça debilísimo en defensa. Al que suscribe, que es tonto, la sensación que le dio el Barça fue de no querer apretar, de que, de haber querido, podrían haber continuado con la exhibición y meter unos cuantos goles más pero la decencia les impedía cebarse en una tarea tan sencilla, igual que la discreción impedía a Pete Townshed terminar sus conciertos destrozando un timple canario. La única realidad es que el Atleti lleva un punto de nueve posibles y empieza a dar signos preocupantes de poder quedar descolgado demasiado pronto. El entrenador parece no tener recursos ni disponer de una plantilla suficiente (y esto no es su culpa). El equipo tiene un único once de más o menos garantías y en tres jornadas ha perdido a tres titulares entre ventas, lesiones y convocatorias para la sub-20. Peor aún, se empiezan a notar signos de desesperación y desidia entre los llamados a mantener el tipo, que parecen desesperados con lo que ven al girar la cabeza. Queda mucho y por estas situaciones ya hemos pasado, pero las sensaciones que el equipo transmite son bastante peores de las que teníamos a estas alturas el año pasado. Esperemos que esto cambie, y pronto. &lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-6703838762398353175?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/6703838762398353175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=6703838762398353175&amp;isPopup=true' title='206 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/6703838762398353175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/6703838762398353175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/09/de-como-esperarse-un-desenlace-y-aun.html' title='De cómo esperarse un desenlace y, aún así, cogerse un berrinche'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>206</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-3865584520227532</id><published>2009-09-13T17:00:00.002+02:00</published><updated>2009-09-14T08:17:58.761+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Racing'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Valera'/><title type='text'>El preocupante anuncio de una temporada larga, larga</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;Salió el Atleti a mejorar la imagen dejada en Málaga y, al final del partido, la afición reclamaba llevar al equipo al tinte. Y eso que antes del partido, la afición ya había reclamado limpiar de una vez el palco.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://h.imagehost.org/0145/2009091220225603_640v.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 640px; height: 960px;" src="http://h.imagehost.org/0145/2009091220225603_640v.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;____&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es importante tener un amigo farmacéutico para que le diga a uno qué le conviene tomar para evitar la gripe A. También es importante tener un amigo abogado que le explique cómo lidiar con un inquilino o un casero, o cómo reclamar al taller por una factura altísima y un montón de filtros nuevos que el coche parecía no necesitar. Es casi más importante tener un amigo que esté a la última en música, cine y libros y le tenga a uno informado de qué le va a gustar y qué no, qué debe probar y qué debe ignorar. Es esencial tener un amigo que conozca cómo llegar por carretera a los sitios más inaccesibles y que tenga la suficiente experiencia e información como para indicarle a uno dónde están las mejores ventas, bodegas y ambigús de la comarca. Es importante tener un amigo que tenga contactos en el sector, y otro que tenga contactos en la autoridad, uno que tenga una agencia de viajes y otro más que tenga un bar. Uno que sepa de coches, otro que sepa de vino, uno que tenga una finca, otro que sepa el camino que te lleva hasta tu casa cuando escasean los taxis y uno está en el quinto pino. Uno que organice fiestas, otro que organice cenas, uno más que lleve el fondo y uno que tenga una vespa. Todo esto es importantísimo y esencial, pero lo verdaderamente crucial, la clave de todo, lo importante entre lo importante es tener un amigo que sepa hacer bien el rabo de toro. Y no es fácil, que de esos no hay muchos. No es fácil, no es fácil, oiga.&lt;br /&gt;____&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía en Madrid un día de esos de final de verano en los que uno no tiene claro si lloverá o hará un calor horroroso y la afición, sabia y con amplios conocimientos de meteorología, se decantó mayoritariamente por lo segundo y fue al campo con pantalón corto y camiseta. La excepción, que siempre hay una, fue un señor con gafas que llevó un chubasquero en previsión del ataque de un huracán tropical y casi muere hervido en su propio jugo cual pescado en papillote. Esto ocurría en un día en el que jugaba el Atleti a las seis, hora poco habitual, y además se estrenaba el equipo en casa tras una derrota bochornosa en Málaga, tras dos semanas de ocupar el último puesto de la clasificación de liga y tras semana y media convulsa en la que la prensa, sin saber muy bien por qué, había reaccionado al unísono y de una vez por todas contra la directiva del Atleti. Las cartas abiertas y semi-cerradas del ente teórico conocido como Gil Marín, las ya habituales chulerías fuera de tono de Cerezo, la chulería menos justificada aún del incompetente Pitarch (quizás familia del igualmente inepto y altivo Villeneuve, por cierto) y el rosario de cartas, contra-cartas y descartes de la Agrupación de Peñas Atléticas habían convertido un suceso que dejará poco peso en la historia deportiva del Club - esto es, la salida de Heitinga - en el detonante de una revuelta esperada desde hace mucho tiempo y justificada desde hace mucho más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que a las cinco, cuando amenazaba tormenta y España quedaba en evidencia ante Turquía, salió el Atleti y se colocó donde le dejó la fuerza pública. No lo hizo vestido con la camiseta oficial de la temporada, sino mezclando camisetas titulares y suplentes, camisetas de peñas y de equipos de aficionados, camisetas azules y rojiblancas y hasta alguna de esas de rayas amarillas y azules que parecían de Rosario Central. No salió plantado según un clásico 4-4-2 ni con un 4-3-2-1, ni siquiera con un 4-2-3-1. Lo hizo así como Dios le dio a entender, primero de forma más ordenadita, luego más así a lo ancho y al final, sobre la marcha, como buenamente pudo. Porque no es fácil organizar a once jugadores, no, de eso puede dar buena fe Abel, que a veces anda perdido; pero organizar primero a dos o trescientos, luego a mil y pico y al final a cuatro o cinco mil de forma que quede un dibujo reconocido y una táctica ortodoxa es algo que sólo consiguen en Corea del Norte y tras muchísimo ensayar. El Atleti salió por tanto como le dio la gana, se reunió donde le dejó la policía, marchó por fuera del campo diciendo lo que no le dejan mostrar en las pancartas dentro y se quedó más ancho que largo, se quitó un peso de encima y quitó razones a los prestidigitadores de ondas y prensa que intentan tapar con chascarrillos y medias verdades la situación en la que vive la entidad y el cabreo monumental que llevan aquellos a los que les importa de verdad el Club más allá de canapés, palcos vip, viajes pagados e historias en poli piel con las que adornar la boisserie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró el Atleti esta vez cinco minutos tarde al campo donde, qué cosas pasan a veces, habían salido los jugadores del Atleti vestidos con la camiseta oficial de la temporada cinco minutitos antes. Esperó el Atleti en los vomitorios y vio al equipo rival vestido de dos colores, con una equipación con aire de túnica de caballero medieval y una media de cada color. Se maravilló el Atleti aún desde los vomitorios de que el rival llevase esas medias y, sobre todo, de que ningún jugador visitante se hubiera equivocado de pierna y llevara las medias cambiadas. Tanto orden asombró al Atleti, quien se preguntó en su fuero interno cuántos jugadores de su propio club serían capaces de distinguir con acierto en qué pierna iría cada media si algún año a la Marca le da por vestir a la soldadesca de esa guisa, y rápidamente pensó en Reyes. Echó entonces el Atleti media sonrisilla ladeada, levantó mucho las cejas, dijo para sus adentros "en fin" y subió a su asiento al ver que ya habían pasado los cinco minutos de marras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fijó entonces el Atleti en el Atleti del campo, y se aflojó un botón del cuello de la camisa y tragó saliva y dijo glups. El Atleti sabe que este año el Atleti tiene una plantilla cortísima, sabe que tras el primer partido se ha lesionado un titular y se ha vendido a otro y que las grandes estrellas del equipo, las que sujetan los palos del sombrajo, tendrán que jugar partidos y partidos internacionales durante toda la temporada. Todo esto lo sabe el Atleti, que se temía lo peor, y aún así tragó saliva y dijo glups nada más ver el equipo titular. La baja de Heitinga, la lesión de Raúl García y Maxi y la fatiga del Kun y Forlán dejaron al Atleti con la media del Mallorca, un central del descendido Betis, un lateral suplente del Racing, un interior que ya no está ni para el Recre y un portero prometedor, del Valladolid, que además se irá cinco o seis partidos en cuanto coja la forma. La planificación deportiva del Club tiene estas cosas, pero cuando el Atleti protesta el responsable técnico se pone chulo, la prensa se pregunta que de qué se queja la muchachada y el presidente hace gala de su sentido del humor martinezsórico de dictadorzuelo seguro de sí mismo para decir que si alguien se manifiesta será para darle las gracias. En fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó el partido y varios miopes radicales, gran cantidad de pacientes de cataratas y al menos una centena de invidentes santanderinos tuvieron claro que la banda derecha del Atleti era una perita en dulce. Y, aún así, poco hizo el Racing. Empezó el Atleti jugando con cierta sensación de solidez que parecía más basada en la debilidad del rival que en el mérito propio; pero, aún así, daba la sensación de que el Atleti se llevaría el partido, si no por mérito, sí por jugar en casa, por inercia, por ley de la gravedad. Tiraba a puerta Cléber, tranquilo hasta la lentitud y con pocos agobios, y tiró a puerta Assunção, perdido e impreciso sin Raúl a su vera. Jugando con un único delantero, Agüero, el juego de ataque del Atleti tuvo un protagonista nuevo: Jurado. Jurado hizo cosas, tuvo ideas, intentó sorprender, cambiar el aire. Si el Atleti juega con un punta y dos medio centros defensivos, quizás Jurado tenga sitio; eso sí, parece que sólo entonces. Porque Jurado intenta cositas y tiene ideas, pero pierde muchos balones y corre más bien poco en la recuperación. Durante fases del primer tiempo nadie supo bien de qué y dónde jugaba, pero cuando le llegaba el balón destacaba un poco. Si fue mérito suyo o demérito de sus compañeros es otro cantar. Porque ayer Simão no estaba, algo poco frecuente, y Sinama ayer no estaba, algo demasiado frecuente. Sinama no sabe tampoco a qué juega, y pulula por el campo con el aire insolente del que reclama una oportunidad sin caer en la cuenta de que ya ha tenido treinta o cuarenta. Vista la actitud de Sinama, uno se pregunta por qué no sale un canterano en su lugar para que al menos corra y alegre las pupilas de la hastiada afición colchonera trotando por esas bandas que, quizás sea un efecto óptico desde la grada de lateral, parecen más estrechas que hace unos meses. Milagros de la cal, serán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tras Sinama, Valera, esto es, la nada. Valera lo intenta y lo intenta y le sale todo bastante mal. Justito de calidad y también de fuerza a pesar de su físico, empezó nervioso y acabó pidiendo unas vacaciones en un balneario. Su apoyo ayer fue Sinama por delante, toda una traición, y Juanito a su costado. Juanito, concentrado y voluntarioso, evidencia controles catastróficos y falta de rapidez en algunos lances. Si Assunção no tiene el día como ayer y su último apoyo es el ralentizado Cléber, la sensación que esa zona de la defensa transmite es que con muy poco se puede hacer un lío importante. De hecho ayer pudo el Racing marcar un par de goles en el primer tiempo casi sin querer, aunque su delantero centro, educadísimo, no quiso aprovechar la ocasión y rechazó el regalo del anfitrión para no hacer un feo en día de protestas. Así pintaba el Atleti en el primer tiempo y, cuando éste acababa, marcó Jurado desde fuera del área. El Atleti comprendió rápidamente que sí, que iba a ganar por gravitación universal y se fue un momento a por tabaco. El Racing aprovechó que el equipo local buscaba cambio y marcó un gol justo antes del final del primer tiempo con media defensa al trote, un gol de esos que debería conllevar que el Atleti en pleno pasara seis horas de cara a la pared y con orejas de burro. Uno uno al descanso, hay que ver qué cosas hace este equipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el segundo tiempo salió Forlán y se fue el Kun. Si durante el primer tiempo Agüero fue el único que pareció tener peligro y ganas de crearlo, con Forlán pasó lo mismo. Tiró al palo una falta, tiró al cuerpo del portero rival tras una buena jugada con Jurado, tiró a puerta un balón que nadie supo bien de dónde caía, tiró, tiró y volvió a tirar como los peces en el río pero nada. Y eso que nada más empezar el segundo tiempo se quedó el Rácing con uno menos por una roja excesiva y el Atleti tenía tiempo para marcar. Pero el Atleti es a veces el Atleti que conocemos y no queremos y pasó todo el segundo tiempo jugando contra uno menos sin que se notara. No pasó apuros el Rácing, que en un par de ocasiones se fue para adelante tocando el balón, ni asedió el Atleti con las ganas que uno le pondría si llevara esa camiseta. Sólo Keko, que salió a mediados del segundo tiempo y por cierto fue ignorado en varias acciones por sus compañeros, parecía querer cambiar las cosas. Se fue Jurado y el equipo perdió claridad de ideas, salió Reyes y se apagó del todo la lucecita. El Atleti de ayer no tenía capacidad de pensar, ni de romper, ni de lanzarse a pecho descubierto, ni de engañar al rival. Un Racing con diez se bastó para parar al Atleti, evidenciando las carencias del equipo y anunciando una temporada larguísima para la hinchada. Otra más, por cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Atleti ha sumado un punto contra dos equipos contra los que hay que sumar al menos cuatro, y esto no ha hecho más que empezar. El equipo tiene nueve o diez titulares y no tiene margen de error. Nadie se puede lesionar, nadie se puede equivocar y ser sancionado, el banquillo da más pánico que el rival. Agüero y Forlán tendrán que jugar demasiados partidos sin un reserva que aporte tranquilidad y mordiente. El centro del campo funciona si están todos, en cuanto falta uno el riesgo de catástrofe es mayúsculo. El lateral derecho parece un agujero negro, y hoy por hoy la afición se encuentra rezando por la vuelta de Perea y no se reconoce. No hay banquillo, no hay dinero para fichar y sí hay, qué cosas, cinco o seis chavales que parecen dotados para hacerlo mejor que aquellos que les cierran el paso. La afición agradecería la apuesta, los chavales agradecerían la apuesta y puede que el equipo también. Si este año que se antoja tan largo y tan lleno de sinsabores fuera al menos el año en el que se recuperó la cantera, algo grande habríamos ganado aunque quedáramos décimos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-3865584520227532?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/3865584520227532/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=3865584520227532&amp;isPopup=true' title='100 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3865584520227532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3865584520227532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/09/el-preocupante-anuncio-de-una-temporada.html' title='El preocupante anuncio de una temporada larga, larga'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>100</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-809934372851649134</id><published>2009-09-07T19:01:00.001+02:00</published><updated>2009-09-07T19:02:46.718+02:00</updated><title type='text'>De la traición a la esperanza (pasando por el bochorno)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nuevas aventuras en rojo y en blanco, esta vez sin salir de casa&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 1 - Entre la traición y el alivio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay cosas que gusta hacer por primera vez, como por ejemplo recibir el premio Nobel o ir a Astorga. Por el contrario, hay otras que no. Entre estas últimas está hablar en público, ir al urólogo y dar de baja el Abono Total. Porque a pesar de tener uno pensado y repensado y claro y hasta clarísimo que ha llegado el momento de hacer algo que no se había hecho antes, el momento de llamar y negar tres veces se hace difícil. Uno, que siempre estuvo allí y que siempre pensó que siempre lo estaría, no se encuentra cómodo dando un paso atrás y saliendo de la fila de los que esperan para hacer lo que siempre se ha hecho. Uno, que sabe que por más que los cabreos sean sinceros en el fondo son también pasajeros, estaba acostumbrado a acabar volviendo al redil y sacar de nuevo su abono y renovar todo lo renovable y pagar en el día del club y en el Villa de Madrid y en la previa de la Champions y hasta en la Expo Atleti. Pero esta vez no, esta vez estaba claro, pensado, meditado y decidido y, lo que es peor, dicho públicamente. Vamos, que no había vuelta atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aún así, en el momento de llamar y de marcar los números de la fecha de la fundación del Club y de escuchar opciones que no interesan y anuncios de cosas que no deberían despistarle a uno y apartarle de su objetivo verdadero, uno se siente raro. Hola, mire, sí, querría dar de baja el Abono Total. Y uno escucha su propia voz diciendo cosas que pensaba que nunca diría, como aquella vez que dijo que le gustan bastantes canciones de Juan Gabriel, y le choca, la verdad. Le choca también que el que habla al otro lado del teléfono no ponga el grito en el cielo ante lo que acaba de oír, que no diga "no me diga Vd que también Vd se da de baja", que no intente por todos los medios hacerle a uno cambiar de opinión. No. El tipo que contesta al teléfono, cómplice involuntario de la conspiración y partícipe en la traición, se limita a preguntar el número de abonado con voz y actitud funcionarial, con aire de verdugo, de matarife sin sentimientos. Ya está dado de baja, dice, hala, ya está, oiga. Bueno mire, ya sé yo que Vd se limita a contestar al teléfono y no toma decisiones y que a Vd no le pagan por oír quejas, pero entiéndame, a alguien tengo que decirle yo por qué no me abono a la Champions, en algún sitio tengo yo que dejar constancia de que esto es un acto de protesta y no otra cosa, que no lo hago por mi propia voluntad sino forzado por las circunstancias, que si el Atleti fuera el Atleti no intentaría yo esta última forma de hacer presión, de reivindicar una gestión honesta y un trato digno al socio sino todo lo contrario, a lo mejor daba de alta dos o tres abonos más para un vecino y dos sobrinos que no tienen claro de qué equipo son. Escucha paciente el oficinista rojiblanco y dice que sí, que sí, que ya, que ya lo han dicho varios ya estos días, hala, gracias, adiós, adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuelga uno el teléfono y se siente un traidor por haber renunciado por primera vez a estar ahí, a intentar ayudar en primera fila como siempre hizo, a condenarse a ver el fútbol por la tele en vez de en el Calderón. Pero, curiosamente, la sensación de traición da paso poco a poco a una sensación nueva, más agradable, menos culpable: el alivio. Bueno, ya, no fue para tanto, al fin y al cabo has hecho lo que has decidido tras mucho pensar, fíate de tí, estás intentando otra vía tras agotar todas las demás, no se trata de dejar a los tuyos abandonados a su suerte sino de intentar cambiar la de todos. No fue agradable pero tampoco dolió tanto, se hizo y ya veremos si funciona, si algo cambia, si ayuda. Y de paso evitamos, aunque sea por unos meses, la sensación de ser preso de su forma de sentir esto del Atleti y, por tanto, de ser vulnerable, manejable y manipulable por aquellos que saben como uno se siente y lo usan en su propio beneficio, sólo en el suyo. Así damos un toque de atención, soltamos una amenaza, dejamos claro que sí podemos, que somos capaces hasta de renunciar a algo que nos encanta por el objetivo de mejorarlo. Pues sí que podemos, sí, que peso nos hemos quitado de encima, qué alivio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 2 - Entre el escepticismo y el bochorno&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez hecho el hecho, como Macbeth, y superada la culpa, como Tamayo y Sáez, uno mira a ver qué dice la gente, como Def Con Dos. Y uno relee la prensa y mira en Internet y habla en los bares y nota una oleada de indignación que parece que va más en serio, más documentada, más madura, más sólida que otras veces. El atlético escéptico está habituado a ver todos los años una ola similar de más o menos intensidad que varía entre el tsunami bíblico y la tacita derramada. En los últimos años se han vivido situaciones en las que uno pensaba esta vez sí, ya está claro, la gente está hasta el gorro, la prensa no puede dar la espalda en esta ocasión, esta es la buena, algo va a cambiar. Algunos artículos críticos, algunas protestas espontáneas en el Calderón, más socios dispuestos a coger las octavillas que los voluntarios reparten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero casi sin excepción, sabe el atlético escéptico, a estas situaciones favorables le siguen las contrarias. Ante el acoso de la hinchada, el Club se ha especializado en desactivar movimientos de revuelta. A veces es el anuncio de un fichaje que nunca llegará, otras veces se le ofrece a la afición la cabeza del entrenador en una bandeja de plata tras un bonito baile de los siete velos en el que se sacan a la palestra los nombres de siete sucesores ilusionantes. Otras veces se desvía la atención con lacrimógenos spots firmados por la Sra Rushmore, o se prometen abonos a precios congelados que se descongelan por arte de magia el día menos pensado. La prensa cumple con su papel de rompeolas y airea movimientos de mercado, hace publireportajes, alaba la capacidad negociadora de la directiva, promete estadios gratis, autopistas sólo para colchoneros, publica planos de ciudades deportivas con helipuerto, bolera, casino flotante y parador canino y canta las bondades de la nueva escudería financiada por el club que no tiene un duro para fichar un lateral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez también esperaba uno que la prensa ejerciera de Tedax pro-directiva, pero, salvo las clásicas y esperables excepciones colaboracionistas, la respuesta oficial se hacía esperar. Una novedad, oiga, hasta el más escéptico esperaba que a estas alturas estuvieran todos los medios hablando de que el club es suyo y no hay más que hablar, de que la gente se queja sin razón porque el club puede quedar cuarto en la liga, de que no hay que protestar en el campo sino animar a los chavales, los pobres. Y no, no pasaba, uno no escuchaba estas cosas más que de los que era demasiado obvio esperarlas y, por ello, prestaba una atención especial al silencio y la crítica del resto. Con cierta esperanza abría los periódicos deportivos y leía los foros, escuchaba con atención programas de radio e informativos de televisión. Y así fue hasta el bochorno, hasta el espectáculo sonrojante de los informativos de Cuatro en el que comparecieron como representantes del sentimiento atlético, y al menos en teoría para el que no sepa de esto, de la hinchada del Calderón dos tipos requetefinos: el insigne presentador televisivo Gonzalo Miró y el discreto y siempre ponderado Antoñito Ruíz, quizás los dos tipos que menos representen lo que a uno le gustaría que fuera esta afición. El primero, fijo en palcos y desplazamientos internacionales sin que nadie se haya molestado en explicar el por qué de tanto honor, defendía la gestión de la actual directiva (de cuya permanencia depende en gran parte el que quede sin tocar la partida "canapés" de su presupuesto); el segundo, qué cosas pasan a veces, se ocupaba de realizar las críticas más acidas a pesar de su trayectoria, tradicional posicionamiento interesado y ausencia total de carisma como opositor. No hay que insistir, creemos, en lo chocante del espectáculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 3 - Del bochorno a la ira y, de ésta, a la esperanza&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo cuando uno creía haber llegado al fondo del pozo de la vergüenza ajena, descubrió que quedaban otros cuatrocientos metros de caída. Sin saber si fue o no casualidad, un periódico del mismo grupo editorial de la cadena antes referida publicó el mayor monumento al desatino, a la falta de vergüenza y a la tomadura general de pelo que uno recuerda desde el lanzamiento de los discos de Luis Cobos. Miguel Ángel Gil Marín, ese hombre que dicen se oculta en lo más profundo de un refugio nuclear junto con la fórmula de la coca-cola y el sarcófago congelado de Walt Disney, evitaba por supuesto salir a los medios (de comunicación) y se limitaba a enseñar la patita por la puerta entreabierta durante un instante, justo antes de volver a cerrarla, y publicaba una carta abierta que debería estudiarse en las universidades en el capítulo "Grandes caraduras del Siglo XXI". Miguel Ángel Gil Marín, veterinario con vocación moralista, no sabemos si en un ejercicio de audacia suicida o directamente de burla general, se permite invocar la ley para exigir justicia, reclamar la vuelta de los valores al fútbol español y pedir el ánimo y la colaboración de los seguidores a pesar de su natural tendencia a la frustración y la violencia. Todo ello en público y por escrito, ni más ni menos, ahí es nada. Pocas veces ha visto el que suscribe algo que le produjera tal sensación de incredulidad, vergüenza e ira, pocas veces ha visto el que suscribe una oda a la inmoralidad escrita con menos gracia. Del contenido de esta epístola diabólica tiene el lector ya referencias, por lo que no nos extenderemos (más). Tampoco comentaremos en detalle el sonrojante publirreportaje sobre la excelente gestión de la entidad que se publicó un par de páginas más tarde en el mismo número; les ahorraremos la vergüenza ajena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el efecto de este opúsculo histórico, qué cosas pasan, parece haber sido contrario al esperado. Y no nos referimos a la carcajada que produce la reflexión sobre lo que dice quien lo dice, no. Quizás Gil Marín, acostumbrado a la docilidad de la hinchada, pensó que esta vez, inmolado el ninot del secretario técnico que ejercía de primer parapeto, una palabra suya bastará para sanar a la afición irritada. Pero no. Apoyada por un medio visiblemente molesto por ver cómo ha sido la competencia la que ha sacado la exclusiva, la tortilla parece haberse dado la vuelta. El resultado ha sido la crítica general contra la carta de marras, la convocatoria de manifestaciones y actos reivindicativos, la publicación de artículos de opinión críticos con la directiva firmados por periodistas tradicionalmente afines al régimen, la petición casi unánime de que abandonen el club por la puerta de atrás, escoltados por la autoridad y sin tocar ni quemar ningún documento. De la vergüenza más absoluta parece haber nacido, por fin, la esperanza de que algo cambie. En los próximos días anunciarán un fichaje, la construcción de un segundo helipuerto en la Peineta y la inauguración de una peña atlética en Manchuria. Pero ni por esas ya. Hasta los que hemos visto esto antes, los que hemos pensado cada año que el momento podría llegar, no podemos resistirnos a volver a pensar que este años sí, que ahora sí, que esta sí es la buena. A ver si es verdad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-809934372851649134?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/809934372851649134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=809934372851649134&amp;isPopup=true' title='55 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/809934372851649134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/809934372851649134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/09/de-la-traicion-la-esperanza-pasando-por.html' title='De la traición a la esperanza (pasando por el bochorno)'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>55</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-105870746347146749</id><published>2009-09-02T11:55:00.004+02:00</published><updated>2009-09-02T13:53:21.858+02:00</updated><title type='text'>Doble ración</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;Tristes razones para no ir a ver la Champions&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El Club Atlético de Madrid, Rey de la Furia Española, consiguió meterse en la fase de grupos de la Champions hace pocos días. Esto, que ni es un título ni un logro histórico, era el modesto objetivo para la temporada pasada. Eso sí, daba dinero, daba prestigio, permitía ver a grandes equipos europeos en el Calderón, daba alicientes a la afición para creer en la vuelta a la élite de la que nunca se debió salir. Vamos, lo mínimo exigible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la clasificación se anunció una entrada importante de dinero en la caja del Club en concepto de derechos de televisión, taquilla y demás. Con ese dinero, dijo la directiva, se ficharán refuerzos para los puestos más flojos de la plantilla. La cuestión era qué puestos: el aficionado medio veía ya con claridad que, si bien hay un equipo titular algo apañado, la plantilla es demasiado corta y demasiado limitada en calidad como para garantizar el paso digno por tres competiciones. No era difícil ver que hacían falta laterales de ambos lados, refuerzos en el medio centro con cierta calidad creativa, un delantero de garantías que diera descanso a los dos titulares, condenados a jugar todos los partidos de liga, copa y Champions, además de los de sus selecciones, vista la ausencia de recambios competentes. Vamos, que había donde elegir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El puesto elegido fue el lateral derecho. Bueno, puede ser, es verdad que no hay laterales derechos puros salvo el limitado Valera, pero ... ¿era lo más urgente?. El Atleti cuenta con varios centrales que pueden jugar ahí en una emergencia, la afición no se explicaba bien el por qué teniendo, por ejemplo, dos laterales izquierdos cuestionados y refuerzos muy pobres para media y delantera el elegido era el lateral derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó una oferta del Everton por Heitinga; qué raro. Heitinga llevaba una temporada en el Club y, si bien había jugado por debajo de las expectativas, parecían superados sus problemas físicos y, lo que es más importante, parecía haberse hecho con el puesto de lateral derecho titular. Heitinga es joven, titular con Holanda, jugador de carácter y de Club, identificado en apariencia con la grada del Calderón. Aún admitiendo que puede que no figure como titular en la selección ideal de todos los tiempos, visto lo visto sólo una oferta económicamente irrechazable podría hacer pensar en una venta. Pero la oferta, qué cosas, era pobre: más baja que el precio pagado por él hace un año, una vez cumplida la temporada de adaptación al equipo, por un jugador que ocupa una demarcación en la que no hay recambio. Cualquier persona cabal, cualquiera que sepa de fútbol, cualquiera que haya visto jugar al Atleti o a Heitinga y que sepa usar una calculadora, un ábaco o los dedos de más de una mano no habría entrado al trapo. Vender a Heitinga por poco dinero, sin sustituto, con la plantilla como está ... no hace falta ser catedrático de Harvard para llegar a una conclusión rápida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se cerró el plazo de fichajes, el Atleti no fichó a nadie y Heitinga se quedó en casa. O eso parecía. En Inglaterra el plazo no se había cerrado, había un día más y el Everton se hizo con Heitinga, así, de repente. El Everton, club histórico con pocas posibilidades de hacerse con la liga de su país y que jugará la antigua UEFA de este año se hacía por menos dinero del previsto con un jugador titular en un equipo de Champions en año de Mundial. Qué raro todo. Estas cosas no pasan en los clubes serios, normalmente pasa al contrario, si se vende un jugador es porque el precio es alto, normalmente cuando uno entra en Champions y se asegura nuevos ingresos compra jugadores para mejorar el rendimiento deportivo del equipo, normalmente cuando uno se ha hecho con el puesto titular de un equipo que juega la mejor competición posible duda ante la posibilidad de irse a un club que, aunque posiblemente mucho más serio y respetuoso con jugadores y grada, no vaya a jugar competiciones a la misma altura. Pero no, tras entrar en Champions y asegurarse nuevos ingresos, el Atleti vende y no compra. ¿Qué habría pasado si no se entra? ¿Se habrían vendido a Agüero, Forlán y Maxi? ¿Se habría culpado a los jugadores, como se quiere hacer con el holandés? ¿Alguien habría asumido responsabilidades?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente el Atleti nuevo es así y, lo peor de todo, ya nada nos extraña. A los aficionados no nos extrañan movimientos absurdos en la plantilla ni nos extraña esta sensación de, una vez más, haber sido timados. No nos llama la atención que se nos cuente una película imposible de creer ni que se brinden como coartada periodistas y medios que deberían ser neutros, objetivos y llamar a las cosas por su nombre, ni tampoco que éstos lo hagan de forma servil y carente de toda credibilidad. Ya no nos choca que las decisiones tengan poco que ver con el futuro deportivo de la entidad, con la calidad del equipo y la satisfacción de la grada, ni nos irrita como debiera ver cómo el futuro del equipo está en manos de un director deportivo incompetente que se permite salir en los medios hablando al aficionado como si fuera tonto, contando milongas e impartiendo doctrina sobre cosas que Perogrullo rebatiría en menos de diez segundos. Ya no nos extraña que salga el presidente de la entidad que un día presidiera Vicente Calderón diciendo, con la colaboración de la prensa, cosas que sonrojan al más ignorante de los aficionados, utilizando un lenguaje y un conocimiento de la materia impropio de alguien que tiene, lamentablemente, el poder de tomar decisiones que acaban por amargarle las tardes de domingo a un millón de personas y poner en bandeja el chiste fácil a otros treinta millones. Ya no nos extraña que éste mismo personaje se permita utilizar un tonillo burlón hacia las preocupaciones del aficionado y sugerir que en el fondo le trae al pairo lo que de él se opine porque él tiene dinero y el resto no, que de eso se trata. No nos extraña tampoco que el verdadero hacedor del Club no de la cara, a pesar de tenerla fácilmente reconocible, y viva en la penumbra, ajeno al ruido y parapetado tras el personaje graciosillo que tiene la penosa labor de dar la cara entre chistecitos, pérdidas de papeles y fotos con la camiseta que más asco produce entre la parroquia a la que representa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo peor de todo es que el aficionado crítico también se ha acostumbrado a que no pase nada, a que la grada no brame, a ver cómo otras aficiones se echan a la calle y acosan a los que acaban con su prestigio y su alegría para engordar sus bolsillos y su capacidad de influencia mientras que la afición propia intenta iniciar la ola tras un uno cero al Panathinaikos. El aficionado crítico se ha acostumbrado a sentirse un perro verde, un iluminado que no es bienvenido, un tipo molesto por reclamar lo que es suyo y lo que es de los que callan, un invitado que se torna incómodo cuando sale el tema de marras y lo despacha con rabia y montones de razones. El aficionado crítico se nota extranjero entre sus correligionarios, abducidos por la idea de que la mejor afición del mundo, ese título honorífico tan discutible, rechaza la idea de protestar para no perder su estigma de inasequible al desaliento, de leal y fiel seguidora incluso si el Club al que sigue se va hundiendo en parte por culpa de su maternal y excesivamente benévola forma de entender lo que es su responsabilidad como hinchada. El aficionado crítico se ve ajeno a la masa que se identifica con los lacrimógenos anuncios con los que la directiva procede año tras año a sedar al seguidor que tiene todos los motivos del mundo para revelarse, pero que tiene también la fibra demasiado sensible como para no considerarse parte de algo único y, por tanto, preso de su propia lealtad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso, algún aficionado crítico como el que suscribe, harto de los desmanes de la directiva y de la pasividad de la hinchada, harto de ver cómo protestar en el campo no vale de nada, harto de ver como las iniciativas de grupos de aficionados quedan en nada o juntan un número de gente insuficiente para provocar la alarma y suficiente como para provocar el chascarrillo de la prensa cómplice, harto de gente que protesta en los bares y en los foros pero hace poco cuando hay que remangarse, se plantea no ir a los partidos de Champions en casa. Ahí es nada. El atlético de pro, el más atlético de todos, el que hace que el oso del escudo parezca poco colchonero a su vera, ese mismo, sí, se plantea dejar de ver al equipo en casa en la Copa de Europa, ni más ni menos. Ese aficionado, eso sí, no tiene el valor de dejar su abono definitivamente, no quiere perder el número de socio del abono que le regalaron sus padres cuando se hizo un hombrecito, no tiene el valor de seguir el ejemplo del más grande, José Eulogio Gárate, que dejó su abono hace poco, harto de ver cómo juega el equipo y cómo se rigen los destinos del Club del que es máximo referente histórico y del que debería ser Presidente honorífico aunque la directiva no sepa quién es ni se acuerde de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aficionado crítico que suscribe no se atreve a tanto, tiene demasiadas ligaduras morales y demasiada nostalgia acumulada, pero está tan harto que no quiere participar más en el secuestro de la entidad y prefiere renunciar al Abono Total, al peaje injusto de pagar por logros menores aunque se haya estado apoyando toda la vida al Club, al timo de ver cómo se anuncia un equipo y se acaba jugando con otro, al escándalo de ver cómo no sólo no se compensa al aficionado por el partido no visto en casa el año pasado sin que la hinchada tuviera culpa ninguna, sino que se engaña al socio prometiendo precios congelados y cobrando el partido de la previa de Champions a 20 euros por cabeza. No quiere subvencionar, en fin, a los que anteponen sus intereses a los de la masa social, a los que sin tapujos ni vergüenza dicen una cosa y hacen la contraria y que, cuando los periodistas colaboracionistas les preguntan, se permiten emplear un tono de burla y poco interés en contestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, por todo eso, el que suscribe no se hará con el abono que le permita ir al Calderón a ver a su equipo del alma jugando la Copa de Europa. Sólo como tímida medida de protesta, sólo para evitar colaborar en el timo anual, sólo para intentar otra forma de denuncia aunque nadie se dé cuenta, aunque no valga para nada. Renunciar a ver la Champions por principios, vaya, algo poco comprensible para los que hoy en día deciden si somos dignos o tenemos un cabreo perpetuo que no nos merecemos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;___&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Martes, 1 de septiembre de 2009&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/02/mi-moleskine.html"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Crónica de un día infausto&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;por Fran Omega&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Cuando yo era pequeño y me portaba mal, si en un momento dado me pegaba un castañazo, mi abuela aprovechaba siempre para decirme: “¿Ves? Castigo de Dios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este fútbol español, unos tienen dinero y otros no. Unos hacen proyectos y a otros les basta con tirar de talonario. Algunos sobreviven, y punto. La mayoría saben, o eso aparentan, lo que tienen que hacer, para lo que se marcan objetivos y hacen cosas para lograrlos. Otros no lo necesitan, porque tienen todo el poder y el dinero para hacer y deshacerlo todo, una y otra vez, según la fuerza y la dirección del viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego está el Atleti, en una categoría aparte. Sus ilegítimos propietarios ni siquiera saben lo que es “un proyecto”, tampoco les interesa lo más mínimo y, como por esas cosas que tiene la vida, les cayó del Cielo un equipo en el que se juntaron varios jugadores extraordinarios, al que un entrenador mexicano supo dar la química necesaria para que funcionase muy bien de vez en cuando, bien bastantes veces; y otro entrenador, toledano y con más que respetable currículum atlético como jugador, ha sabido coger el testigo, una vez superadas sus iniciales ínfulas pseudo-revolucionarias …&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Se ha dado el hecho extraordinario de que ese equipo, hecho de cualquier manera, sin plan alguno que lo alumbrase, se ha puesto a la altura deportiva de otros que, por el contrario, son el resultado de mucho trabajo, mucha ilusión y, también, mucho cerebro puesto al servicio de los colores que defienden y de la Historia que representan, en unos casos para mantenerla, en otros para cambiarla y mejorarla radicalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tal hecho es injusto. Clamorosamente injusto. Nos lo merecemos ampliamente nosotros, nostálgicos de no-sé-qué, fieles, incondicionales. Se lo merecen también ellos, los jugadores, aunque sólo sea por cumplir con su obligación, enmedio de un ambiente y unas condiciones que no son las normales. Pero no se lo merecen en absoluto quienes, sin hacer absolutamente nada, encima sacan pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, como acabábamos de meternos por segunda vez consecutiva en Champions, como han sido incapaces de invertir un duro, justamente cuando esa misma Competición le dará al Club unos beneficios enormes, y como pese a todo ya estaban empezando a hablar de Títulos y cosas así; pues ha resultado que, en este partido, el grupo de jugadores del que se sirven, no les ha resuelto la papeleta. Esta vez no. Castigo de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--- --- ---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encantaría saber cómo, y de qué manera, llegó un día el nombre de Johnny Heitinga a la mesa del Sr. García Pitarch.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que verán; ya que ésto es El Rojo y El Blanco, y ya que quien comanda es la mejor pluma atlética del Universo Mundo, sería imposible para este humilde participante igualar, siquiera acercarse, a aquella magnífica definición del personaje, que Don Carlos nos brindaba en mayo de este año, con el título de “… Y Parásitos”:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“ … Hay otros secretarios técnicos, sin embargo, que no se sabe muy bien a qué se dedican. Viven a la sombra, sólo salen a la palestra cuando se lo piden sus empleadores ante la amenaza de revolución de la hinchada, y no cuentan nada de lo que hacen en su día a día. No tienen ni idea sobre la identidad y la historia del equipo para el que trabajan, cuentan sus decisiones por fracasos que enmascaran hablando de la madurez psicológica del jugador, de su tendencia al corte capilar fashion y, naturalmente, del entorno (…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tienen un trabajo que a muchos apasionaría pero se lo toman sin pasión ni interés más allá de su lucro personal, porque la profesionalidad y el prestigio del club y la felicidad de la afición y la exigencia de la historia se la traen al pairo en el momento de recibir un cheque ...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, como decíamos, sobre la mesa de este señor, apareció un día el nombre de Heitinga; que era un desconocido para el público en general, y que ni siquiera era especialmente bien valorado en el Fifa de la Play Station, que –no nos engañemos- es la fuente habitual de inspiración de profesionaletes de este tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El turista accidental de las gafas de sol y los pantalones de pitillo, consiguió su fichaje –o al menos no logró estropearlo- y, entonces, vimos que un Amsterdam Arena lleno hasta la bandera, le despidió con los máximos honores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a mí eso me impresionó mucho, la verdad, porque ya sé que el Ajax lleva muchos años apartado de la Elite; pero malos defensores de la Historia y sentimiento atléticos seríamos, si redujésemos por cuestiones de resultados puntuales o de épocas, el buen gusto y el valor de la opinión de una Afición que ha celebrado 4 Copas de Europa, 29 Ligas y así hasta totalizar 80 Títulos, ganando todos los posibles, nacionales e internacionales, al menos una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vimos que llevaba muchos años siendo fijo en la Selección de Holanda, le seguimos durante la Eurocopa, en los ratitos libres que nos dejó la prodigiosa España de Luis, Ufarte y La Máquina; y le recibimos con la natural expectación habitual en todo nuevo jugador … pero con el plus adicional de simpatía que mereció Johnny cuando descubrimos que, incluso desde antes de debutar con nuestra camiseta, en su página web oficial figuraba un amable y simpático resúmen de la Historia del Atlético de Madrid, en el apartado “Mis Equipos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hecho excepcional éste, vive Dios, en un mundillo en el que casi todos tienen pinta de no saber muy bien dónde están, ni importarles demasiado los colores que defienden, y que incluso algún canterano (Arizmendi en “Marca” hace unos años) es capaz de contestar “pos no sé, tres o cuatro” cuando le preguntan por las Ligas que ha ganado el Atleti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año después, García Pitarch ha traspasado a la baja a Heitinga. Que finalmente se vaya o no, será otra cuestión, completamente independiente del hecho cierto de que estaba traspasado, y del hecho presumible de que han intentado convencerle, por activa y por pasiva, para que se fuese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, el “Caso Heitinga” es la gota que colma el vaso de la incompetencia del secretario técnico atlético; porque ya sabíamos de su falta de cultura futbolística, de su desinterés y de su desprecio supino respecto a lo que es y representa el Club Atlético de Madrid. Teníamos claro que ni sabe, ni quiere saber, que heredó a casi toda la plantilla por la que saca pecho, que acertó con Forlán porque, con él, habría acertado hasta la portera de José Luis Núñez; que lo hizo con Simão porque le falló Quaresma, etc, etc …&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a partir de ahora, ya sabemos que su incapacidad llega hasta tal extremo, que no se entera cuando, de modo accidental, acierta de pleno. Que no defiende a sus jugadores, porque no los considera como tales. Acertó y ni siquiera lo sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos hartos de verle vendiendo burras, defendiendo lo indefendible pero, cuando ha llegado el día de dar la cara por un jugador comprometido, un jugador de equipo, un líder en potencia y un titular fijo, que encima ha fichado él mismo; ha preferido irse de turismo a Francia. Para una vez que ha podido ejercer de verdad el cargo, incluso poniéndose medallitas, se ha escondido vilmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--- --- ---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esa amenaza flotando en el ambiente -y cuando hay amenaza flotando, con esta gente, sabes que la Ley de Probabilidades se rompe, hasta convertirse en certeza- varios centenares de atléticos, incapaces de llenar una determinada zona del Estadio, pero desperdigados y visibles por nuestros colores a lo largo de las tribunas de preferencia (porque nos robaron en taquilla, sí, pero al menos nos colocaron noblemente) nos preparamos para ver al Grupo de Jugadores que actualmente representa, por sí y exclusivamente ante nosotros, al Atlético de Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No iba a ser el desinterés por la Afición, y la desidia en el empleo de la inteligencia, patrimonio de nuestros ilegítimos propietarios; así que el partido, en Málaga y en pleno agosto, se celebró a las cinco de la tarde. Hombre … San Florentino, su Apóstol Valdano y la pléyade de escribidores comprometidos con su causa, quieren que se juegue a las tres; así que al menos salimos ganando ese par de horas y, al fin y al cabo, para eso están las gorritas, las gafas de sol y además, de paso, aprovechamos para broncearnos un poco, y rematar así el Verano, en plena Costa del Sol. Visto así, fue fenomenal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que reseñar también un hecho, totalmente desconocido para quienes ocupamos el Estadio Vicente Calderón: la manifiesta incompatibilidad entre la declarada manía persecutoria que el Sr. Cerezo tiene con la limpieza, y el estado de nuestras gradas, ha sido heroicamente vencida en La Rosaleda. Ignoramos cómo lo han conseguido, pero las gradas originariamente azules y blancas, son de ese color en la actualidad. No observamos plantación alguna, ni siquiera acumulación de papeles considerable en los suelos y encima, con miradas bastante atónitas, pudimos comprobar que los azulejos de los servicios brillan y, por lo tanto, aunque a los atléticos practicantes nos pueda parecer mentira, llegamos a la conclusión de que limpiar un Estadio es posible. Increíble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que enmedio de tanta limpieza, bajo un sol típicamente costasoleño y convertidos en las únicas personas que, a esa hora y a lo largo de cientos de kilómetros, no estábamos refugiados ni en casa, ni en ningún chiringuito, piscina o playa; asistimos a la presentación liguera del Atlético 2009-10 y, también, al estreno en pasarela de la primera combinación entre las diversas equipaciones de nuestro equipo, que eligió para la ocasión, por cualquier motivo que no sea la coincidencia de colores con el local albiceleste, camiseta negra y pantalones y medias rojas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto al partido, yo les prometo por lo que ustedes quieran que ni los jugadores del equipo local, y ni siquiera sus bulliciosos y algo pesaditos aficionados, las tuvieron todas consigo hasta el preciso instante en que, mientras el engominado y siempre nefasto árbitro miraba su reloj al borde del minuto 90, entró de un modo bastante incomprensible el gol que hizo el 3-0 definitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es normal que nadie viera nada del todo claro, porque el partido fue raro, muy raro y no fue hasta el final del todo, por simple cuestión de tiempo, que dejó de dar la sensación de estar ahí, abierto, a disposición del equipo que quisiera llevárselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verán … es que reconozco que no me apetece nada apedrear a nuestro equipo, por los motivos expuestos, las imperdonables culpas y responsabilidades ajenas, y la firme convicción de que, con ellos, tal vez no seamos lo que deberíamos ser pero, sin ellos, no seríamos nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, en este partido, tampoco es menester defenderles muy ardorosamente, porque colectivamente funcionaron mal y, si nos metiéramos a calificar actuaciones individuales, sería complicado salvar a dos o tres, poniendo la generosidad extrema en on.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que los jugadores atléticos parecieron estar buscándose a sí mismos durante los noventa minutos, sin llegar a encontrarse nunca. Mientras tanto, el Málaga tampoco es que hiciese nada especialmente significativo, salvo correr más, y desde luego mejor, teniendo en cuenta que llegaban antes a prácticamente todos los sitios. Pero, pese a ello, no deja de ser cierto que no buscaron, sino que más bien se encontraron con ese espectacular 1-0 con el que nos fuimos al descanso. Es decir: a meter las cabezas bajo los (relucientes) grifos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta entonces, Sergio Asenjo había intervenido exactamente lo mismo que yo, aunque hay que decir en su favor que él no llevaba gorrita y, en cambio, Raúl García había puesto demasiado ardor en un remate de cabeza facilón, que se le fue por encima del larguero y, poco después, el aparentemente escuálido Simão, emulando a Robinson en versión de César-Luis Menotti, remató balón y, a falta de cochinillo, pobre defensa rival con un apellido rarísimo, para estrellar el balón en el larguero y mandar al defensa rival a la enfermería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa jugada acabaría siendo clave: pudo ser el 0-1 que habría cambiado el partido por completo, y no lo fue. Simão acusó el golpe, permaneciendo algo despistado, como sonado, y acompañado por una bolsa de hielo hasta su prematura sustitución y, mientras tanto, la lesión fortuita del defensa malagueño de nombre irreproducible, provocó la entrada al campo de quien acabaría siendo el jugador del partido: un canterano llamado Manu, que primero se convirtió en un frontón, sacando más o menos el 80% de los balones que cayeron en el área malacitana y, más tarde, marcó de cabeza el 2-0, en los minutos, no vamos a decir “mejores”, pero sí “uno de los menos malos” del Atleti, en este triste partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A falta de inspiración o suerte de los titulares, la clave está en el fondo de banquillo. Y el nuestro dio para que salieran, a arreglarlo, Jurado, Sinama y Reyes. El primero lo intentó, de forma reiterada y hay que decir que respetable, aunque sin resultados visibles. El segundo pudo marcar en un intento de tiro con rosca, que se le fue por milímetros y del tercero, a partir de su desagradable, lamentable y sumamente expresivo gesto con sus manitas y deditos hacia la grada, que estrenó el día de la visita del Panathinaikos, nada se vio en cuanto a juego aunque, paradójicamente, estuvo a milímetros de marcar un gol de falta directa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agüero, empeñado en una especie de batalla en solitario, con la intermitente ayuda de Forlán y Jurado, también rozó el gol en un par de jugadas individuales … pero del hecho de intuirse que aquél sería el último partido de Johnny, de la lesión de Raúl García, del remate que nos dejó sin Simão, del insoportable calor, del hecho de saber que, en esos momentos, Pitarch se estaba haciendo fotitos en vaya usted a saber qué localidad francesa, mientras sus jefes preparaban con mimo la presentación de no sé qué coche, para participar en vaya usted a saber qué Fórmula … De todo, en suma, se deducía claramente que aquél no era el día, que no saldría nada a derechas y que había que pasar página.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en Santander hace unos meses. Más o menos. Consta de Muñiz que es asturiano, que jugó en el Spórting y en el Rayo, y que como entrenador es una especie de héroe en Málaga. No se sabe nada, en cambio, de las circunstancias que explican que haya sido el entrenador rival en los dos partidos peores, más humillantes y más planos del Atleti de Abel, si es que ésta categoría, la del “Atleti de Abel”, existe realmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Johnny Heitinga, internacional holandés, héroe recordado en Amsterdam y jugador implicado con el Atleti desde el minuto uno de su llegada, ha recibido como premio a su entrega, la petición desesperada, por quienes dicen ser los regentes del Club, de que acepte una oferta a la baja de un histórico venido muy a menos, y una despedida como la de Málaga, cuando por última vez hemos podido decir: “y con el 5, Heitinga”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desterrado ya incluso el “Vendrá uno igual o mejor”, esta es una muestra perfecta de cómo, por una mezcla (que tristemente es casi perfecta) entre incapacidad, ineptitud, desidia, falta de inteligencia e ignorancia absoluta de lo que es y significa este Club; han sido capaces de estropear una situación que les había caído del cielo, gracias a la actuación de un grupo de jugadores que, de corazón, no quiero ni pensar lo que estarán sintiendo en estos momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ω - &lt;strong&gt;Fran Omega&lt;/strong&gt; – septiembre 2009&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="c380149421215529254"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a name="c380149421215529254"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-105870746347146749?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/105870746347146749/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=105870746347146749&amp;isPopup=true' title='112 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/105870746347146749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/105870746347146749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/09/tristes-razones-para-no-ir-ver-la.html' title='Doble ración'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>112</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-825540476738398788</id><published>2009-08-26T16:15:00.001+02:00</published><updated>2009-08-27T08:08:22.052+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reyes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tom Williams'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Champions League'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Panathinaikos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Agüero'/><title type='text'>Crónica del oneroso tostón (o la hora del tautólogo)</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;El Atleti se clasificó para la fase de grupos de la Champions, según nos dijeron cuando nos despertamos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://a.imagehost.org/0416/1251234840_extras_albumes_0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 660px; height: 710px;" src="http://a.imagehost.org/0416/1251234840_extras_albumes_0.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;___&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasado 12 de abril, un tipo de nombre Tom Williams sacó una ampolla de líquido rojo de su media, se la metió en la boca, la hizo explotar y pidió el cambio por lesión. Lo hizo para engañar al árbitro, dado que en rugby sólo se permiten sustituciones en caso de ciertas lesiones una vez acabado el cupo de cambios. No lo hizo un jugador amateur en un torneo de barrio ni un recién llegado en un partido de parque, sino un jugador de los Harlequins, un equipo con ciento treinta y pico años de historia. No era la primera vez que su entrenador lo ordenaba, era la cuarta. Tras los hechos se inició una investigación que ahora ha venido a certificar la trampa. El día en el que se hizo público que el rugby empieza a verse contaminado por artimañas bilardistas de la peor especie, un gran trozo de hielo ártico se desprendió de la placa continental, dos soles remotos dejaron de brillar y hasta catorce secuoyas californianas se secaron súbitamente. Al instante se disolvieron varias sociedades filantrópicas, se abandonaron dos expediciones científicas que buscaban en lo más profundo de la selva amazónica el remedio definitivo para la boquera y los lanceros de Rohan se dieron a la bebida y al cinquillo. Y no sólo eso. En un refugio subterráneo en un lugar perdido entre el Sahara y el Kalahari brindaron hasta la borrachera Moriarti, Rastapopoulos y Falconetti; en un remoto pueblo alemán decidieron volver a juntarse Modern Talking y en un lugar sin identificar de la provincia de Cádiz el último macho alfa de lince ibérico convocó una rueda de prensa en la que, con gesto serio y unas grandes gafas de pasta, leyó un manifiesto en el que dejaba claro que, visto lo visto, con él no cuenten para la supervivencia de la especie, que ya no le merece la pena. Y no nos extraña nada, qué quieren que yo les diga.&lt;br /&gt;___&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jugaba el Atleti el partido de vuelta de la fase previa de la Champions League, quizás el partido que más giros conjuntivos requiere, cosas de la UEFA y su complicado sistema gramático y de competición. El Atleti venía con ventaja y el rival era flojo. El aficionado medio estaba de vacaciones y con pocas ganas de bajar a Madrid a pasar calor, aunque no lo hiciera. Para colmo, el Club, esa inmensa máquina de faltarle al respeto al socio, abonado, accionista, aficionado o hincha, que tanto monta para ciertas cosas, había decidido cobrar 20 euros a los socios para ver el acontecimiento. Poco importaba que se pudiera compensar que el año pasado se jugara un partido a puerta cerrada que sólo vieron en directo un puñado de invitados de gran relevancia simbólica para el club como Gonzalo Miró y el entonces presidente del otro equipo grande de la capital, hoy huido del ojo público no sea que le tiren tomates por la calle. Poco importaba también que el equipo hubiera podido necesitar el aliento de la grada, o que fuera una buena oportunidad para alegrarle la tarde a la parroquia, o que fuera una ocasión propicia para inaugurar una de las últimas temporadas del estadio. Ná, ni un detallito, ¿alguien lo esperaba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la gente del Atleti tiene estas cosas y cuando todo parecía indicar que al campo no iría nadie, aparecieron atléticos por todas partes. Llegaron de Burgos y de Gijón, de Oviedo, de Zaragoza, de Segovia y hasta de un sitio que no queda claro si pertenece a Valencia o a Alicante, aunque lo más seguro es que sea un enclave de Albacete, el Condado de Treviño de Onteniente. Por venir vino hasta un griego del AEK con ganas de ver cómo se goleaba al Panathinaikos, ya saben Vds cómo son estos griegos. Entraron por los tornos los visitantes con carnés prestados, con carnés no activados y con carnés infantiles, y los que llevaban estos dos últimos tipos de carnés acabaron con la cara colorada o haciendo cola en la taquilla. Entraron habituales e invitados al estadio y entre todos ocupaban algo más de la mitad de la grada, que no es mucho si pensamos que en el fondo es un partido importante para la temporada pero es muchísimo si uno piensa en la birria de partido que había por delante, en el enésimo timo y desprecio al socio con el que nos obsequió la directiva y en la ausencia casi total de aficionados rivales, posiblemente con la mosca tras la oreja tras la imagen que dieron los suyos en el partido de ida. Se sentó en fin la afición en la grada semi-vacía y saludó a los vecinos de localidad, como es de ley. Algunos estaban más delgados, otros menos finos de cabos, todos más morenitos y con ganas de volver al fútbol. Se abrieron bolsas de pipas, se ofrecieron al vecino, se levantaron algunos para ver a su amigo de diez filas más atrás y se reparó en lo guapas que son las rojiblancas, y más aún en verano; ya saben, lo normal en estos casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió el Atleti con el equipo que se intuye titular, incluso a su pesar, y la gente saludó con alborozo la vuelta al césped de los nuestros. No había pasado un suspiro cuando Heitinga hizo un pase increíble con su pierna mala y Forlán centró un balón al centro en un ejercicio redundante que nadie entendió muy bien salvo el desorientado defensa griego Vintra, quien remató a puerta con decisión. Uno cero, dos cuatro en la eliminatoria, se acabó lo que se daba ya tan prontito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún inocente invitado esperó entonces un arreón de orgullo griego, el grito desgarrador de algún caudillo visitante que lanzara a los suyos al cuerpo a cuerpo, el llamamiento a la carga desesperada del rival que no tiene nada que perder. Pero estas cosas no pasan ya, y menos en agosto, y el Panathinaikos cerró el partido, abrió una novela de Estefanía y se dedicó a leer y dar sorbitos del tinto de verano que preparó el utillero. Nada, ni un atisbo de ganas, ni la mínima intención de remontar aquello. Quizás ni la mínima posibilidad o la nula capacidad de hacerlo, que también puede ser. El Atleti lo vio y la grada lo vio. La grada pensó que quizás sería una buena ocasión para hacer un buen partido y golear a un rival y engrasar la máquina y de paso dejar la impresión de que el dinero de la entrada había servido para algo, pero el Atleti pensó de otra forma. El Atleti se dirigió al Panathinaikos y le dijo oye qué lees, no estarás tú también con el libro ese del sueco y de la chica rara que todo le mundo lee, ¿no? ah, no, ¿esta es de tiros? ¿ah si? mira qué bien. Satisfecho con las respuestas del rival, el Atleti también se ajustó las gafas de ver, abrió el libro por donde marcaba la hoja doblada y dio dos sorbitos a la cerveza con limón en jarra helada que le preparó la afición con su silencio y su resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El partido fue, en toda su extensión, un tostón completo, un rollo infumable, un simulacro de entrenamiento, un solteros desganados contra casados deprimidos. Los jugadores rivales no estaban por la labor, los locales menos y la afición lo intuyó. Sin una mísera portada del &lt;em&gt;Forza Atleti&lt;/em&gt; con el que animar el debate, la hinchada se dedicó entonces a lo que procede en estos casos: a rajar. Una vez despotricado lo suficiente sobre el abuso del abono de pago, la gente pasó a otros temas de actualidad: la ausencia de fichajes de postín, lo mal que pinta el Liverpool, el parte médico de Mariano, el incendio de Atenas. El palmarés del Panathinaikos, qué fue de Tsartas, el ingrediente secreto del relleno de las hojas de viña. Los pre-socráticos y su influencia en la ética occidental, el verdadero significado último del concepto que subyace a la expresión &lt;em&gt;panta-rhei&lt;/em&gt;, el sentido de la vida. Una vez resueltos con éxito todos estos problemas capitales sin excepción, la afición seguía aburrida y se entregó a lo que la ocasión requería, esto es, a dar nombre griego a los jugadores locales. Contrahechóphoros, Cuñadoulas, Tarjetópoulos, Flojunis, cada uno recibió su nuevo nombre entre alborozo y bostezos; ya saben, la tontuna salva-tardes, lo normal en estos casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del letargo sofista levantó a la afición el único jugador que pareció querer agradar: Agüero, obcecado en la tarde de ayer con meter un gol y volver loca a la defensa rival con su presión constante. Como ya viene siendo habitual, se fue de los que venían a por él y metió un gol así como quien cose. El gol fue el gol 100 del Atleti en Copa de Europa, hoy Liga de Campeones, gol importante y más importante aún al haber sido conseguido frente a un portero con nombre graciosísimo, Galinovic.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la afición se quitaba las legañas y chascaba la lengua en clara actitud post-siesteña, Abel sacó a Reyes. Lo que faltaba. Reyes ya había sido abroncado durante el calentamiento, pero el letargo general evitó una revuelta y, de paso, que se secundaran los gritos contra el palco que al parecer surgieron de nuevo del fondo sur. Tras el gol, con la clasificación asegurada y el alboroto montado, Reyes salió en mal momento. Vete ya, sinvergüenza, golfo, gritaba la afición. La Perla de Utrera, Chocante de la Puebla, Rostrodouros le llamaban los que aún seguían en la inercia pone-motes. La afición decidió dejar claro que el tipo no es bienvenido en este lado del río, cosa que no estamos seguros que el aludido haya llegado a comprender. Ya de paso, una parte de la hinchada aprovechó que había salido también Jurado y le llamó Posturidis; ya puestos, motes para todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con muy poquito ganó el Atleti dos cero y se fue al vestuario a pensar en la Champions. El Atleti tendrá ahora que esperar al sorteo y ver quién le acompaña en la fase de grupos. La clasificación es buena para la moral de la tropa, para la dignidad de la grada y para la economía del Club. Este último apartado es importante para acometer fichajes, dado que parece claro que la plantilla es corta para jugar no ya tres sino una competición. El equipo afronta la temporada sin delanteros suplentes de garantías, sin laterales solventes que tranquilicen a la afición, con la amenaza de ausencia durante varios partidos del portero titular, con dudas en el centro del centro, la parte clave del campo. Los ingresos que traerá la clasificación han hecho dispararse los rumores y, de rebote, los deseos del colchonero medio, ansioso de ver por fin una plantilla bien pensada, un grupo que exceda el equipo titular, un banquillo que no invite a taparse los ojos cada vez que empieza el calentamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por desgracia para todos, ahora empieza la fase en la que el protagonista es el presidente de la entidad. En un verano en el que no ha tenido excesivas oportunidades de sacar a relucir su verbo florido y exquisita dicción, llega la hora de Enrique Cerezo. Fiel seguidor de ciertas corrientes de pensamiento helenas, en concreto la Tautología Básica o Rupestre, lo normal es que en los próximos días se llenen los diarios deportivos de las declaraciones incisivas a las que nos tiene acostumbrados. Vds, ya me entienden, frases del estilo "&lt;em&gt;queremos traer un jugador que sea bueno, porque para traer uno que no lo sea no estamos en voluntad de traerlo o puede que al contrario"; "queremos un refuerzo que refuerce el centro del campo, es decir, la media, o sea, un lateral o de otra demarcación que agrade al entrenador"; "intentaremos traer una figura que dé al equipo la calidad que merece la plantilla, pero si no viene no será porque no lo intentemos sino porque es imposible que venga, o no"; "el dinero que entre en el Cluz será para fichar o para otros gastos que tengamos que sean importantes, como por ejemplo los fichajes u otra cosa"&lt;/em&gt;. No nos queda ná.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-825540476738398788?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/825540476738398788/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=825540476738398788&amp;isPopup=true' title='297 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/825540476738398788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/825540476738398788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/08/cronica-del-oneroso-toston-o-la-hora.html' title='Crónica del oneroso tostón (o la hora del tautólogo)'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>297</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-3188297625962245721</id><published>2009-08-20T13:41:00.003+02:00</published><updated>2009-08-20T16:13:37.988+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Raúl García'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pernía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Champions League'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Panathinaikos'/><title type='text'>Bronceada crónica de la vuelta al cole</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Volvió el Atleti a jugar un partido oficial y dejó ver que las cosas siguen como antes, que no es algo para tirar cohetes pero podría ser mucho peor.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://a.imagehost.org/0102/1250711066_extras_albumes_0.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 660px; CURSOR: pointer; HEIGHT: 700px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://a.imagehost.org/0102/1250711066_extras_albumes_0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;____&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni es de Ronda ni se llama Cayetano como el padre del más grande, pero aún así uno le tiene cariño sin saber muy bien por qué y le desea lo mejor. Para algunos le ha ido demasiado bien en la vida, gana mucho más de lo que merece y por eso le no le pasan una; para otros no tiene suerte el hombre, y por eso se enfadan cuando pitan los primeros. Tras una temporada mala en la que lo hizo lo mejor que pudo y le puso más hombría y más honradez que media plantilla junta, hace poco se pegó un porrazo en coche y por poco no lo cuenta. Tuvo la mala suerte de tener un accidente, y la buena suerte de que alguien vio el coche aterrizando en un sembrado en medio de la noche. Uno se imagina la situación como el accidente de &lt;em&gt;Fargo&lt;/em&gt;, con coche volcado en medio de un campo helado y en plena noche, con la campanita que suena cuando la puerta está abierta, con viento y frío y además dos niños chicos. Si tuviera toda la suerte que algunos le achacan nunca se habría salido en una curva, si tuviera toda la mala fortuna que a veces parece, nadie le habría visto y a lo mejor se queda en una cuneta junto a su niña y su sobrino. Pero, como en casi todo, a este hombre le viene la suerte de cara y en contra a la vez. Con una lesión grave y el futuro en el aire, parecía que iba a quedarse un año en blanco; tras muchas sesiones de gimnasio, parece que volverá a jugar antes de lo que cualquiera se habría esperado. A estas alturas no sabemos si Mariano Pernía, &lt;em&gt;El Afortunado Hombre Sin Suerte&lt;/em&gt;, volverá a jugar pronto en el Atleti. A uno, que es un sentimental, le gustaría que así fuera. Ojalá le veamos pronto por aquí, presentando a su niña a la grada.&lt;br /&gt;___&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvía el Atleti a jugar un partido oficial y volvía la afición a juntarse en bares, chiringuitos, merenderos y chilaús (según la zona) para ver al equipo y de paso verse a ellos mismos. Volver a ver al Atleti es importante, pero lo es mucho más volver a ver a los compañeros de bar y grada, sobre todo después de estos veranos de riesgo que la publicidad televisiva nos pinta como un desfile de desgracias: talones agrietados, dolorosos callos que impiden el normal andar con tacón de aguja, bellezas mediterráneas con graves problemas intestinales que abarcan todo el abanico de la patología gástrica. Hombre, qué tal las vacaciones, cortas, ¿no? Yo aún no me he ido, caramba caramba tú si que sabes, a mi es que en agosto me gusta estar en Madrid, toma claro, pero a mí mi jefe no me deja. Llegó la afición bronceada y resplandeciente que daba gusto verla: unos lucían distinguida barba de jeque argelino, otros estrenaban porte de tercera línea &lt;em&gt;all black&lt;/em&gt; por obra y gracia de los cuidados maternos, unos alardeaban de aristocrático bigote de lord de voz ronca, un par de ellos no podían disimular la cara de cansados de tanto correr día y noche detrás de los niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Están hechos unos vándalos&lt;br /&gt;- Con esos niños no se meta Vd en mi presencia, aunque sean suyos&lt;br /&gt;- Bueno&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvía pues la afición a verse, aunque un poco cambiada, y volvía a ver al equipo, también poco cambiado. Había curiosidad por ver al equipo jugando en serio y en ver a los pocos refuerzos de esta temporada, cosa extraordinaria en este equipo nuestro. El aficionado atlético estaba acostumbrado estos últimos años a ver siete u ocho jugadores nuevos el primer partido, a no reconocer los andares ni las botas ni los tics ni los recursos de los nuevos con la solvencia y precisión con la que se conoce a los del año anterior, ya tan familiares como el sitio donde se dejan las llaves al llegar a casa o se cuelga la rebeca cuando ya no hace falta a principios de verano. Esos años se quejaba la afición de demasiado movimiento igual que este año se queja de pocos refuerzos, de puestos sin más alternativa que un titular, de jóvenes llamados a coger los galones demasiado pronto y veteranos con poco recorrido en puestos clave. Quizás ambas cosas sean criticables, sí, pero a estas alturas de curso hace gracia esta reflexión. Pero es que así es la afición, así somos todos; al fin y al cabo es natural quejarse, aquí se queja todo el mundo, incluido algún impertinente lector de blogs gratuitos cuando la crónica no le llega en tiempo y forma para poder analizarla con ojo crítico mientras desayuna café con porras, algo intolerable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Céntrese ya Vd, pesao&lt;br /&gt;- Vale&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes del partido, aficionados y jugadores atléticos miraban a la grada del estadio Louis Escobar, a ver si es tan fiero eso que los medios, alérgicos a los tópicos, han venido llamando estos días "&lt;em&gt;el infierno griego&lt;/em&gt;". El infierno griego resultó ser un estadio con pista de atletismo, con lo que de ambiente opresor iba justito; el aficionado atlético tuvo entonces una sensación similar a la que inspiró a Goya "&lt;em&gt;Tristes presentimientos de lo que ha de acontecer&lt;/em&gt;". En la grada del estadio Louis Varela, alejada del campo, la temible afición griega, mayoritariamente sin camiseta, conversaba sobre cuestiones infernales: Hombre, Panaiotis, qué tal las vacaciones, cortas, ¿no? Yo aún no me he ido, caramba caramba tú si que sabes, a mi es que en agosto me gusta estar en Atenas, toma claro, pero a mí mi jefe no me deja. Cosas de la globalización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió el Atleti vestido de Atleti para jugar contra un equipo griego vestido de equipo irlandés, más rizos globalizados. Salió plantado como el año pasado, con Heitinga de lateral, con Juanito de central y Asenjo de portero y el resto en su sitio. Empezó el partido y dejó entrever que aquello podría ser plúmbeo: los griegos defendían al hombre, el Atleti debería controlar el balón y llevar la iniciativa, habría pocas opciones de abrir el partido y convertirlo en el correcalles en el que se manejan bien los nuestros. Casi veinte minutos tardó el equipo en enseñar la patita, primero con una buena internada de Heitinga terminada con un buen pase a Simão, que sorprendentemente pifió, luego con un tiro desde lejos de Raúl García. No sería por cierto la única de Heitinga, quien alternó peligrosas subidas de banda con recuperaciones al trote cochinero que pusieron al equipo en más de un aprieto. Se animó el rival y tiró a puerta Cissé para que Asenjo hiciera una parada voladora de esas que animan a sus defensores y empujan a sus detractores a exigirle más sobriedad en ciertos casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaba el partido sin nada reseñable salvo la desaparición de Forlán y la pelea constante de Agüero hasta que Raúl García levantó la cabeza, vio a Forlán arrancando y le puso un balón adelantado que éste controló, regateó a un rival, vio que venía Maxi y le dejó un baloncito en un sitio inmejorable tras hacerle un caño a un defensa rival. Maxi hizo lo que mejor sabe: llegar rápido desde atrás al hueco del área en el que tan bien se maneja, controlar con suficiencia y marcar de sutil remate junto al palo. Golazo de Maxi, muy entonado sobre todo el primer tiempo, buen premio a una muy buena labor tras tantas dudas y tantos rumores de verano. El Atleti jugaba serio, veía que con toque podía solucionar los problemas que le planteaba el limitado equipo griego y se iba al descanso con la sensación de que mucho tenía que cambiar la cosa para que no se llevara el partido y un silencio revelador en la grada del Louis Ciges.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el Atleti es el Atleti, y cuando la afición se había olvidado de que había una eliminatoria que pasar tras ocupar el intermedio hablando de hidropedales y helados de tres bolas, marcó el Panathinaikos. La defensa adelantada tiene estas cosas, y un pase a la espalda que no cortó Ujfalusi permitió a un delantero rival quizás demasiado suelto, al filo del fuera de juego, meter un buen gol de vaselina tras carrerilla sin éxito de Antonio López, casi sin trabajo en todo el partido. Uno a uno, silencio en los bares y alguna ceja levantada. El Atleti parecía tener cierto bajón físico, apretaba la lejana grada del Louis de Funes y la hinchada colchonera en pleno decía a ver, a ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero poco a poco recuperaba el Atleti la iniciativa, en parte gracias al partidazo de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Assunção&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;, enorme toda la noche. El protagonismo de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Assunção&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; desvía inmediatamente el punto de mira hacia su compañero de parcela. Más o menos definida la defensa, indiscutible &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Assunção&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; tras ganarse la confianza de la grada peleando centímetro a centímetro el puesto y necesarios los cuatro jugadores de arriba por calidad y capacidad resolutiva, es Raúl García quien atrae las miradas. A día de hoy, Raúl García parece que puede convertirse en la clave del equipo. Si Raúl funciona, funcionará todo, si fracasa el equipo sufrirá mucho. Raúl está ante una oportunidad única, oportunidad para consagrarse definitivamente o pegarse un porrazo que arrastrará al resto. Raúl García, quien ha despertado muchas dudas entre una parte de la hinchada, cuenta sin embargo con numerosos partidarios entre los que se cuenta quien suscribe. Es cierto empero que Raúl García ha dejado pasar una temporada para llegar al nivel que deseamos, que su cupo de oportunidades se ha reducido en algunas unidades y que debe dar el salto definitivamente. El que aquí suscribe, ferviente creyente en la gente con nariz grande, tiene fe en este tipo, que aquí quede una vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En parte gracias a Raúl y en parte gracias al resto, se fue el Atleti un poco para adelante y, una vez más, brilló Maxi con un tirazo al larguero que acabó en los pies de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Assunção&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; y, más tarde, de Forlán. Forlán hizo lo que mejor sabe: colocarse el balón a cualquier pierna, pegar un tiro seco cerca de un palo y celebrar un gol. Lo demás ya saben, lo clásico: celebración por todo lo alto, abrazos entre desconocidos, la parroquia femenina que pide que Forlán no falte a las tradiciones y enseñe los abdominales, la parroquia masculina que en ese mismo instante se pronuncia al unísono sobre el riesgo que entraña la excesiva delgadez abdominal en caso de naufragio en el Ártico. Lo de siempre, vamos. Para celebrar la efeméride salió Cléber Santana y se retiró Raúl; el cambio experimentado por el centro del campo, sin desmerecer al enigmático Santana, vino a reforzar la teoría de que los recambios de Raúl García no son los más idóneos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un día en el que la mayoría hizo lo que mejor sabe y poco después de que Forlán hiciera lo que mejor sabe, Agüero hizo lo que mejor sabe: recibir lejos de la portería rival rodeado de un par de defensas, sentar a uno, crujirle la pelvis a otro, levantar la cabeza y clavarla donde el portero no llega. Abrazos entre desconocidos, manos a la cabeza, algunos que instan al resto a irse en vista de que algo mejor no van a ver ya. No hubo exhibición abdominal pero sí las tradicionales referencias al tren inferior del chaval, el ave de la primera división.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con uno tres y la sonrisa en todo el bar, marcó el Panathinaikos un golazo para así no faltar a las tradiciones rojiblancas. Alguno achacó a Asenjo el no estar bien colocado, otros pensamos que ese gol es tan difícil de parar como de meter, con lo que no es un fallo especialmente achacable al portero debutante, seguro toda la noche salvo en un par de balones cruzados por alto. Un minuto después entró Jurado, irrelevante como tantas veces, empeñado en desplegar su juego afrancesado pegue o no pegue con las circunstancias; a esas alturas la afición agradecía que no quedara mucho tiempo de partido visto el nuevo centro del campo. De ahí al final del partido, poco reseñable salvo el tradicional susto físico de Heitinga y el poco común susto físico en Forlán, que durante pocos segundos puso a la hinchada al borde del colapso. Fin del partido, buen resultado que debió ser mejor y buenas sensaciones del equipo, en especial de Maxi y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Assunção&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt; ante un rival poco peligroso, todo hay que decirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Atleti se juega el martes el meterse en la Champions. Todo está a favor, empezando por el resultado y terminando por el nivel del rival. Todo lo que no sea entrar en Champions sería un fracaso y un disgusto supino. Confiemos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-3188297625962245721?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/3188297625962245721/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=3188297625962245721&amp;isPopup=true' title='102 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3188297625962245721'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3188297625962245721'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/08/bronceada-cronica-de-la-vuelta-al-cole.html' title='Bronceada crónica de la vuelta al cole'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>102</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-5928393015787009375</id><published>2009-07-20T12:11:00.004+02:00</published><updated>2009-07-21T08:49:06.546+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reyes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jurado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colmenar Viejo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cléber'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doggy'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cabrera'/><title type='text'>Un bolo serrano</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De nuestro enviado especial, Jesús Doggy.&lt;br /&gt;___&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;De la distinguida Toscana al mucho más distinguido Colmenar Viejo. Así se gastan en este blog.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___ &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://h.imagehost.org/0590/20090719dasdaiftb_37.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 700px; height: 868px;" src="http://h.imagehost.org/0590/20090719dasdaiftb_37.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;La Agrupación Deportiva Colmenar Viejo es un esforzado y voluntarioso equipo de fútbol, fundado en junio de 1967, que esta temporada, la que ahora comienza, jugará por quinta vez en su historia en Tercera División.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para celebrarlo, el equipo colmenareño –uno de cuyos patrocinadores, atención, es la Peña Atlética Remedios- adelantó tres días su regreso de vacaciones para enfrentarse en el estadio Alberto Ruiz al Atlético de Madrid en el primer partido de pretemporada del equipo de Abel Resino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy raro el estadio Alberto Ruiz y –que me perdonen los bravos serranos- muy feo. Empezando por el horrible terreno de juego de césped artificial. Estas cosas digo yo que habría que prohibirlas, aunque vaya usted a saber. Desde fuera, además de feo, el césped artificial parece peligroso para las articulaciones. El estadio Alberto Ruiz tiene un gradote, moderno y feísimo, en el lateral que mira a la catedral; el mismo en el que pega la solana toda la santa tarde. Las tres mil localidades del aforo de dicha grada se habían vendido al no tan módico precio de quince euritos y uno, viendo que había gentes apelotonadas en ambos fondos y en el lateral contrario, se barrunta que, al final, la A.D. Colmenar Viejo debió hacer el taquillazo de la temporada a costa de un Atleti descafeinado. Quince euritos habían pagado esas tres mil quinientas o cuatro mil personas, casi todos ellos aficionados rojiblancos, para ver a un Atlético de Madrid que dejó en la grada al Kun Agüero, a Diego Forlán, a Simao Sabrosa, a Maxi Rodríguez, a Paulo Assunçao, a Antonio López, a Johnny Heitinga y a Sergio Asenjo. Que cada cual saque sus conclusiones. Su humilde servidor, por si acaso, puede decirles que cuando el citado grupo de jugadores subió por la tribuna caminito de una cabina de prensa desde la que vieron el partido a la fresca y comiéndose un bocata de tortilla, la grada entera se lanzó a por el autógrafo olvidándose durante diez minutos de lo que sucedía en el terreno de juego. El episodio se repitió en la segunda mitad, ya con el sol afortunadamente escondido, cuando el citado grupo de jugadores bajó por la tribuna caminito del autobús del equipo. En fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, a todo esto, se jugó un partido de fútbol, casi lo olvidaba. Salió el Atleti a ese campo de césped de nylon y era un Atleti raro. Roberto bajo palos, una línea de cuatro formada por Valera, Pablo, Domínguez y Leandro Cabrera. Cléber Santana y Koke por delante de ellos protegiendo una vanguardia formada por Sinama, a la derecha, José Antonio Reyes, a la izquierda, y Jurado como falso segundo punta por detrás del altísimo y batallador Borja. Como es norma de la casa, Abel dispuso una línea defensiva muy adelantada y con eso bastó para asfixiar al esforzado Colmenar, lógicamente muy inferior a los nuestros técnica y tácticamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lo visto en la primera mitad nada que deba extrañarnos. Lee uno por ahí que “destacó Jurado” o que “Reyes tiró del carro”. Yo les traduzco: Reyes hizo de Reyes. O sea, se fue dos o tres veces bien por su banda, combinó al primer toque con calidad con Jurado, centró dos o tres veces con mucha intención, le puso un balón de gol en la cabeza a Pablo y estuvo incisivo, a ratos. No vamos ahora nosotros a descubrir futbolísticamente a Reyes. Claro que ese mismo Reyes se desentendió de toda tarea defensiva, se encaró con dos o tres jugadores del Colmenar y le hizo aspavientos inopinados al árbitro. Lo dicho: Reyes hizo de Reyes. Y uno, que tal vez se equivoque mucho, considera que José Antonio Reyes es un jugador que jamás debió ponerse la camiseta del Atlético de Madrid y que no puede, ni podrá, jamás, bajo ningún concepto, ser uno de los nuestros. Aunque, claro, en este cluz, eso dependerá de los (no tan) caprichosos vaivenes del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieren les traduzco también lo de Jurado, aunque supongo que ya se lo saben ustedes: jugó suelto, combinó bien, condujo poco y con criterio y pareció muy bueno en la primera parte del gol regateao contra los esforzados y voluntariosos jugadores colmenareños. Y uno, que tal vez se equivoque mucho, considera que, al igual que José Antonio Reyes, pero por otras razones, José Manuel Jurado no debería jugar bajo ningún concepto en el Atlético de Madrid. En el estadio Alberto Ruiz, sin ir más lejos, el pavisoso gaditano falló un gol claro con cero a cero y, poco después, falló otro, más claro todavía, con el cero a uno, tras excelente jugada de Cléber Santana. Y así volvemos a lo anterior, a lo de los vaivenes del mercado y a todo eso. Por cierto, su humilde servidor puede confirmarles que el cluz tiene cerrado el acuerdo con Ángel Lafita y con el Zaragoza, aunque todo depende de que los maños paguen al Deportivo lo que ya deberían haber pagado para repescarle. Veremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Alberto Ruiz de Colmenar vimos a un Leandro Cabrera, imberbe uruguayo, con una pinta excelente, con personalidad, con gran nivel técnico, con desborde y con ganas en el lateral izquierdo. Las ganas también las puso Koke, pero pareció fuera de forma y excesivamente responsabilizado por su debut. “¡¡Ggggggápido, gggggggápido!!” le gritaba con su vozarrón atiplado Cléber Santana. El brasileño, más que probablemente, no lucirá muchas más veces la rojiblanca, pero demostró que la temporada en Mallorca le ha ido de perlas y que, de no ser un jugador hiperbólicamente marcado por la afición rojiblanca podría ser aprovechable. “¡¡Más ggggggápido, más gggggápido” le chillaba Cléber a Koke, el pobre. Cléber Santana estuvo mandón y marcó un golazo de cabeza tras un centro de manual desde la banda derecha que le hizo Valera. Dicho queda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mención especial merecen Álvaro Domínguez y el meta Roberto. El central zurdo hizo lo que hace siempre que juega: cumplir con sobriedad, sin fallos y sin estridencias. En la primera parte jugó de central y, en la segunda, de lateral izquierdo. Sólo él y Borja disputaron los 90 minutos y Domínguez, además, marcó a la salida de un corner. Y eso que tuvo que cabecear dos veces, tras estrellar su primer testarazo en el larguero. En cuanto al portero, decir que protagonizó la jugada de la noche, haciéndole un paradón a un tal Ausin que intentó meterle el mismo gol que Rivaldo le metió a Molina y desde el mismo sitio. Paradón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda parte tuvo incluso menos ritmo que la primera dado el carrusel de cambios y los cuarenta y cinco minutos de recia canícula serrana. Tras el descanso, Juanito debutó como central junto a Luis Amaranto, Keko suplió a un Sinama-Pongolle que, cada día que pasa, parece peor futbolista (y miren que resulta difícil, ¿eh?), Raúl García tomó el testigo de Cléber, el argentino Pacheco entró por Reyes y Joel se puso bajo los palos. Veinte minutos más tarde, Thomas Ujfalusi sustituyó a Valera, Rubén Pérez a Koke y Cedric a un Jurado que no tocó un balón en juego en toda la segunda mitad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como era de esperar, con Raúl García el Atleti pareció más compacto y agresivo. El navarro estuvo muy pendiente de los canteranos y no paró de darles instrucciones de colocación en el campo. Lástima que los tres o cuatro cañonazos desde lejos que intentó no cogieran puerta. Rubén Pérez fue un descubrimiento para éste, su humilde servidor. Un chaval con buena planta, personalidad y mucho criterio para distribuir el balón y asociarse. Grata sorpresa. Menos sorprendente (y mucho menos grato) fue corroborar que Perea sigue empeñado en jugar con los codos volantes. A un esforzado y voluntarioso jugador colmenareño le metió un viaje verdaderamente duro y, sobre todo, estúpidamente gratuito. Es cierto que, por el cansancio de los locales, el partido se había puesto un tanto bronco. La tontería se acabó cuando Thomas Ujfalusi recibió una patada. El checo de la terrible sonrisa se levantó despacito, sin protestar, se ajustó la cintita del pelo, volvió a su posición y, dos jugadas más tarde, crujió al chaval del Colmener. Ahí acabó el conato de hostilidad. El Atleti dominó a placer el encuentro y acabó marcando el tercero el que más lo había buscado, el habilidoso argentino Pacheco, que, muy motivado, aprovechó un error de la zaga local para fusilar con la zurda al portero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, que el Atleti empezó oficialmente la temporada con un bolo serrano que acabó en victoria por tres goles a cero. Conste aquí, para la historia.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-5928393015787009375?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/5928393015787009375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=5928393015787009375&amp;isPopup=true' title='380 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/5928393015787009375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/5928393015787009375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/07/un-bolo-serrano.html' title='Un bolo serrano'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>380</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-6534534825852329029</id><published>2009-06-17T15:18:00.003+02:00</published><updated>2009-06-18T09:50:29.576+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Forlán'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vito'/><title type='text'>Canto dolente del Forlán partente.</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;Por Vito Galliani, l'Altissimo di Milano&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;El Rojo y el Blanco tiene el placer de contar hoy con un artículo en italiano escrito por uno de sus más insignes comentaristas. Por tanto, y en homenaje al invitado, en este post únicamente se admitirán comentarios en la lengua de Renato Carosone, aunque sea en su modalidad dialectal macarrónica. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;Per tanto, queda inauguratta ufficialemente la temporata transalpina de Il Tinto e il Bianco. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://f.imagehost.org/0664/bc6e063a1aa1499031650f6ad91d7fd4-grande.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 468px; height: 356px;" src="http://f.imagehost.org/0664/bc6e063a1aa1499031650f6ad91d7fd4-grande.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:130%;"  &gt;____&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;La metà di giugno è ormai oltrepassata, è quasi mezzanotte, nello stereo Uncle Meat (Zu Carni, in siciliano), la ventolina del mio portatile gira, con ragione, al massimo, dentro il mio appartamento il termometro registra 28,5 °C, la temperatura ideale per i muscoli della mia schiena, magari, magari potessi sempre vivere con questo caldo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;Ecco, i muscoli della schiena, lì si accumulano le tensioni della giornata: una non trascurabile parte di esse è causata dall’Atlético di Madrid. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;Pare sempre più probabile che Diego Forlán se ne vada all’altra squadra grande della capitale, una scelta comprensibile e, cercando di mantenere una visione imparziale, quasi condivisibile: l’ultimo grande contratto della sua carriera, la possibilità di raddoppiare o triplicare il proprio ingaggio, di far parte di un progetto ragionato (quantomeno pensato), seppur impregnato di delirante megalomania.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Come sarà, l’anno prossimo, vedere l’uruguayo segnarci nel derby?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sarà più o meno umiliante di sapere che qualsiasi giocatore buono che passi per l’Atletico, finirà poi per lasciarci per altre squadre più competitive e meglio gestite?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sarà peggio che avere la certezza, giorno dopo giorno, che solo i giocatori mediocri possono durare nel nostro club e che due, o tre, mascalzoni ogni stagione, saranno messi nella squadra titolare grazie ai maneggi del procuratore di turno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Rendersi conto che non è bastato vendere lo stadio e la stella della squadra per poter arrivare a competere per la vittoria di qualche titolo sarà più doloroso che comprendere come neanche la vendita della seguente idolo dei tifosi, a soli due anni di distanza, ci renderà più competitivi?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tedesco del quale non mi ricordo il nome, una volta scrisse che ciò che la storia una prima volta presenta sotto forma di tragedia, la seconda presenta come farsa…¿e la terza, la quarta, la quinta volta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Passando, a sproposito, di citazione in citazione, un francese, adesso, disse che la ripetizione eccessiva porta alla perdita del significato, forse è per questo, che dopo aver visto e vissuto lo stesso film per anni di gestione Gil, sono ormai rassegnato alla mediocrità più assoluta.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-6534534825852329029?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/6534534825852329029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=6534534825852329029&amp;isPopup=true' title='414 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/6534534825852329029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/6534534825852329029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/06/canto-dolente-del-forlan-partente.html' title='Canto dolente del Forlán partente.'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>414</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-95510770624198224</id><published>2007-12-04T13:07:00.001+01:00</published><updated>2009-06-15T15:35:01.557+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lopera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Valdés Leal'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Betis'/><title type='text'>Otro Betis, otro fútbol (debería ser posible)</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;Se preguntarán Vds qué hace un atlético reconocido como el que suscribe hablando del Betis. Pues bien, lo hace por dos motivos: primero porque el Atleti jugó el domingo contra el Betis, equipo por el que siempre ha tenido simpatía (últimamente menos, como todos); segundo, porque la afición del Betis se encuentra inmersa en una batalla similar a la que se ha venido librando estos últimos años en otros equipos, entre otros el mío. Vamos, que esto es un artículo sobre fútbol de hoy en general, no sólo sobre un equipo.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://aycu36.webshots.com/image/34635/2002951340373799769_rs.jpg"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="WIDTH: 400px; CURSOR: pointer" alt="" src="http://aycu36.webshots.com/image/34635/2002951340373799769_rs.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El Betis va mal desde hace años, y desde hace años es propiedad de un señor curioso, Don Manuel Lopera. Lopera llegó al Betis con aire de mesías; y esto, fíjense Vds, nos suena a los del Atleti. Al principio nos parecía un tipo curioso, especial, distinto, gracioso. Decía cosas que uno no sabía si achacar a un genio fuera de lo común, a una excentricidad excesiva o a un desarreglo psicológico. Lopera era un tipo extraño con voz aflautada y verbo chocante que rezaba en la basílica de la plaza de San Lorenzo antes de hacer un fichaje, que parecía disponer de una fortuna ilimitada con la que sacar del pozo al club de sus amores y que disponía de un talento infrecuente y asombroso: peinarse con tupé a pesar de tener sólo tres pelos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A Lopera todos, también los béticos, le reímos las gracias en su debut. Al principio comentábamos con asombro esa historia suya de un aficionado bético que iba al fútbol con las cenizas de su difunto padre metidas en un &lt;em&gt;bote de melocotón en durse&lt;/em&gt;. Encontrábamos un filón en ese despacho con azulejos que parece una heladería. Nos mandábamos por mail el link a la página de Youtube en la que aparecía el &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=BMMEEjcceQw&amp;amp;feature=related"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;vídeo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; ese del teatrillo en el que se representaba la salvación del Betis gracias a Lopera: la directiva bética removía Roma con Santiago para conseguir dinero sin éxito, hasta que llegaba Don Manué y ordenaba hacer una transferencia por un dineral y, para ello, mandaba al personal de la sucursal bancaria que se quedaran hasta que hiciera falta. En ese vídeo asombroso el director de la sucursal, al que Lopera hablaba con tono de general en jefe, se llamaba Gutiérrez. Gutiérrez, pensaría Lopera, es nombre de fiel empleado peinado con raya e incapaz de sumarse a una rebelión, nombre de señor algo gris con la foto de su mujer en la mesa del despacho y rebeca de lana con tres botones. Lopera ordenaba a Gutiérrez no moverse de la silla y gracias a Lopera y a la parálisis temporal de Gutiérrez, el Betis se salvaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lopera se mostró ante los suyos como un salvador, hablaba de amor por el club y de esfuerzo sobrehumano para hacer felices a sus compañeros de grada; pero algunos no se fiaban y vieron cosas raras y pusieron en cuarentena todos esos discursos triunfalistas y casi religiosos. Y eso a pesar de que el Betis obtuvo algunos de los mejores resultados de su historia, ganó una Copa del Rey y se metió en Champions. Estos éxitos sirvieron para que Lopera beatificara su propia forma de llevar el club, para que se creciera y despreciara toda voz discordante. Y todo esto, fíjense qué cosas, también nos suena a los del Atleti que vivimos el Doblete, éxito y problema en uno, qué cosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero Lopera, tras un inicio simpático y hasta algo exitoso, perdió la chispa. Eso, o que la gente le empezó a calar, empezó a verse el plumero de un propietario de club que hacía y deshacía con el patrimonio de muchos como si fuera el cortijo propio. A ver, Vd, listo, que esto lo he pagado yo, esto es mío. Mío, así lo dice el registro, Gutiérrez, venga Vd con el libro del registro, mire, listo, aquí lo pone, deje el libro ahí, Gutiérrez, y quítele el polvo y péinese, Gutiérrez, hombre. Lopera anunció cosas de difícil cumplimiento. Lopera le puso su nombre al campo y prometió un estadio monumental que aún no se ha hecho. Lopera tuvo problemas con la justicia y con la oposición del club, con el otro club de su ciudad y con casi todo el que pasaba por su lado. Todo esto, oiga, nos sigue sonando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lopera empezó a hacerse antipático y cansino y pesao y todo ello empezó a coincidir con el mal momento del equipo y, casi peor, con una era triunfal ni más ni menos que para los rivales, para los enemigos, para el Sevilla. Lopera perdió glamour, se quedó muy delgado y se le puso cara de cuadro de Valdés Leal. Su nombre ya no nos recordaba más al de una plaza de París (apóstrofe mediante), sino al de un pueblo de Jaén cercano a Porcuna; la proximidad de estos dos sitios con estos nombres ha dado pie a muchos chascarrillos que no reproducimos por pudor. Pero el caso es que Lopera perdió el carisma a pesar de hacerse bustos para el palco del estadio y ya no le aguantaba ni Gutiérrez. Lopera, poco a poco, dejó a la vista su verdadera personalidad y los aficionados empezaron a temerse que quizás sería demasiado tarde para dar marcha atrás y evitar el barranco hacia el que Lopera llevaba al club. Y esto, oiga, también nos suena a los del Atleti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La afición del Betis, que durante varias temporadas se tomó a chufla a Lopera y le llamó Don Manué y hacía rimas y vídeos y tenía una fuente interminable de inspiración para chistes y canciones, se hartó. Empezó a protestar en el campo, empezó a dejar claro que estaban hartos de que las cosas no fueran como debieran, de que el Club fuera dirigido como si fuera un cortijo, de que se silenciara a los disidentes, de que sólo participaran en la gestión gutiérreces de turno que comulgaran con ruedas de molino. El público que acudía al estadio gritaba Lopera vete ya, otro Betis es posible, fuera del palco. Animaba al equipo pero gritaba contra el palco, a pesar de que por ello los Gutiérrez les acusaran de anti-béticos; sin embargo, precisamente por béticos gritaban contra el palco, precisamente por béticos animaban al equipo, qué cosas tiene Vd, Gutiérrez. Lopera, sensible a las críticas que se suceden en el estadio desde hace tiempo, ha dicho ahora que cuando el Betis esté salvado se irá. También nos suenan estas promesas, también, aunque no nos suenan tanto estas protestas masivas, que los Gutiérrez del Atleti se emplearon a fondo para que la grada diera por bueno ese mensaje de fatalismo atlético, de Pupas sin remedio, de la derrota y la medianía rebozada de épica, de pueblo elegido para ir de cabeza al abismo, los lemmings de la capital.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La prensa, al contrario que en otros casos, se ha hecho eco de las protestas y las propuestas y ha hecho apuestas apoyando en cierto modo a los opositores. Lo mismo ocurrió con Piterman y en algún otro caso (no así en el caso del Atleti, en el que la oposición no ha gozado de apoyo por parte de los medios). Este trato dispar llama la atención por tratarse de casos similares: inversores que se hacen con la mayoría de acciones de un club con el único objetivo de favorecer sus intereses, incluso pasando por encima del bien de los socios, de los aficionados, de los que hicieron del club lo que es. Sobre el tratamiento que los medios han dado a unos y otros habría mucho que hablar, pero eso en otro artículo, que este es sobre el Betis, oiga.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Que los aficionados estén descontentos con la gestión de una directiva no es algo nuevo, que pañoladas las ha habido desde los tiempos de maricastaña. Que al fútbol hayan llegado ciertos personajes a hacer dinero y contacto tampoco, no nos vamos a engañar. Pero los grados a los que está llegando la mercantilización del fútbol, que antepone los intereses comerciales de clubes (y sus propietarios, que ya no son clubes sino simples sociedades anónimas, como las empresas de cosméticos o las tabaqueras) a cualquier interés del socio, es un fenómeno más reciente. Los partidos se juegan a la hora que las televisiones dicen, sin importar si conviene o no a los espectadores (ante la escasez de partidos a las 17.00 cada vez es más raro ver niños en el Calderón). Los jugadores se compran y venden rápidamente, las cláusulas de rescisión indican claramente si hay o no intención de traspasar al jugador independientemente de que sea necesario para el proyecto deportivo, o un jugador contrastado, o el ídolo de la grada y estandarte de la afición. Cada vez es más complicado que jugadores emblemáticos permanezcan durante un buen número de años en los equipos que les vieron nacer o con los que se sienten identificados, cada vez es más común que los clubes tengan empleados dedicados a encontrar perlas en canteras ajenas para comprar y revender.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El fútbol y sus clubes resisten cada vez con más dificultad las comparaciones con deportes en los que aún queda el espíritu de los inicios, los valores que los impulsaron. Los clubes ya no son asociaciones de ciudadanos que ocupan sus ratos libres en medirse con otros en disputas amistosas, son enormes fábricas de contactos e intereses y cheques y milongas. A este paso algún día, como está pasando en el Betis y en el Atleti y hasta en el Manchester United los seguidores, los que inventaron la historia, los nietos de los que fundaron el club con una vocación totalmente distinta a sus misiones de hoy, se hartarán del todo. Y tomarán una decisión y fundarán otros clubes y saldrán del circo dando un portazo y a ver entonces qué hacen los Loperas, los Gutiérrez y los que sigan haciendo balances contables mientras se les escapan los clientes. Y estos últimos, por terminar tan sevillanos como empezamos el artículo, por tirar de Valdés Leal una vez más, se tendrán que aplicar el cuento de aquello de &lt;em&gt;sic transit gloria mundi&lt;/em&gt;. Mientras tanto, el resto estaremos en un parque viendo jugar a nuestro club a la hora que mejor nos venga a todos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-95510770624198224?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/95510770624198224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=95510770624198224&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/95510770624198224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/95510770624198224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2007/12/otro-betis-otro-ftbol-debera-ser.html' title='Otro Betis, otro fútbol (debería ser posible)'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-3078633240067012780</id><published>2009-06-01T18:33:00.001+02:00</published><updated>2009-06-01T19:14:26.991+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Forlán'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Maxi'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pernía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leo Franco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Agüero'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Almería'/><title type='text'>Tanguillos del año salvado</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;Terminó el Atleti cuarto y clasificado para la Champions en un año en el que se pudo acabar peor y se debió acabar mejor. Pero al final se rascó algo, se consiguió un poco de alivio y se cerró una temporada que nos venderán como un gran éxito cuando, analizando todo lo ocurrido, parece más bien la demostración de un fenómeno futbolístico como Forlán .&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://g.imagehost.org/0460/1243714872_extras_albumes_2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 660px; height: 600px;" src="http://g.imagehost.org/0460/1243714872_extras_albumes_2.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;___&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;br /&gt;Cuando, en un día ya veraniego más que primaveral con bochorno tropical de esos con los que a veces nos premia Madrid, apareció una nube negra negrísima con cara de poner pingando a aquellos que osaran pasar un rato a la intemperie, el aficionado veterano lo tuvo claro. Pudo llover a las ocho, y pudo llover a las siete. Pudo llover a las once, o a las doce, o incluso no llover. Pudo llegar el viento y llevarse la lluvia a Aranjuez, o pudo invertirse el efecto de la sierra y que la tormenta se quedara en El Escorial, tomando algo por el monte Abantos. Pero no, ya sabía el aficionado veterano lo que iba a pasar, ya tenía claro el atlético de corazón que sólo había un desenlace posible. Y no se equivocaban, y así sucedió y así, en efecto, cuando podía haber pasado cualquier otra cosa, cuando el cielo podría haber tenido algo de compasión por la afición congregada en el estadio, cuando la afición podía haber esperado un guiño de la naturaleza, pasó lo que se veía venir: que a las nueve en punto, con toda la grada llena, con el partido a punto de comenzar, con la hinchada en manga corta y sin paraguas, con las señoras recién peinadas de peluquería y los niños sin chubasquero, se puso a llover a cántaros, y lo hizo durante toda la primera parte. Pudo no ser así, pudo esperar el cielo un rato o bien adelantarse o bien renunciar del todo, pero no fue así. Y lo malo es que, los que llevamos tiempo en esto, teníamos claro que podíamos correr pero no escondernos, que podíamos rezar a San Antonio o llevar huevos a las clarisas, pero que la suerte, con una nube negra como el historial de Pitarch en medio del cielo, estaba echada. Echada en lo meteorológico, gracias al tradicional cenizo rojiblanco, y echada en lo deportivo gracias a la nutrida asistencia de niños-talismán que ocuparon la grada, en especial cuatro, tres niños y una niña, que acudieron juntos tras hacer acopio de fanta naranja en un bar del Paseo de Pontones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió el Atleti en medio del chaparrón, y salió también el Almería vestido de cualquier otro equipo, la verdad. La grada buscaba un paraguas o un chubasquero o una plástica mantita rosa como la que hizo famoso al que suscribe aquella tarde de invierno, pero había poco con lo que resguardarse. La gente buscaba también en el banquillo rival al técnico visitante con ganas de decirle lo muchísimo que se acuerda esta afición de su Sra Madre, pero este no salió en toda la noche de su cubil, quizás con pocas ganas de repasar su árbol genealógico en esta ocasión tan poco heráldica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió Leo Franco en su último partido con el equipo y no se tuvo la sensación de que se fuera nadie importante; quizás no fuera justa una despedida tan comedida para alguien que ha hecho buenos y malos partidos pero que últimamente ha sacado bastantes castañas del fuego, aunque nunca ha logrado ganarse el respeto ni el cariño de la grada. Salió también Pablo, quien volvió a jugar bien y volvió a dejar dudas sobre si es tan malo como a veces parece o si es bueno, como parece otras. Salieron Heitinga de lateral y Ujfalusi de central, y ambos dejaron claro que están bien en su sitio, sobre todo si el rival es tan blandito como ayer. Salió también Pernía en lo que probablemente fuera su último partido con el Atleti por petición de la grada, quizás mayoritaria y quizás poco justa. Salió Pernía y tocó el último balón que tocó el Atleti en la temporada entera tras un buen partido y algunas muestras de cariño de la grada, quizás tardías, y lanzó el balón a la gente y cambió la camiseta y se fue para la caseta mientras el resto del equipo agradecía a la afición el apoyo. Quizás por no tener mucho que agradecer sino más bien lo contrario se fue Pernía solo por el vestuario buscando la ducha e irse a su casa a comerse un helado. Alguno le ovacionó mientras salía y uno no sabe si se fue con pena o con alivio, pero sí tuvo la sensación de que se iba alguien con quien no se había sido justo, y esta vez ya sin quizás, ya con toda seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jugaron por delante de los anteriores el siempre irrelevante Sinama, y también  Assunçao y Raúl García, ambos entonados, el primero bien colocado y el segundo trotón y con carácter además de goleador. Marcó Raúl García de cabeza tras una falta bien lanzada por Maxi, quien hizo un partido notable con aspecto de joya en medio del barrizal de sus últimas actuaciones. Maxi, notable en todo pero especialista en pocas cosas excepto en su llegada prodigiosa en segunda línea, ha hecho un año por debajo de sus condiciones y trayectoria, aportando menos de lo necesario y quedando a veces en evidencia ante las actuaciones de los otros tres responsables del ataque del equipo. Maxi, que suena en las quinielas como uno de los posibles traspasos hacia un equipo de campanillas aprovechando que su reputación sigue intacta, quizás también haya jugado su último partido como local en el Calderón. Quizás también se haya ido por la puerta falsa, tras algunas críticas y pocos reconocimientos, tras muchos kilómetros recorridos y muchos goles vitales, tras oír su nombre coreado tras los buenos partidos y demasiadas críticas en los momentos bajos, tras poner su cara a los anuncios en los que el Club pide sumisión y falta de crítica a una grada que este año sí estalló, y con razón. Se irá Maxi, quizás, y nos acordaremos de él como un gran jugador que nos dio grandes momentos y con el que no tuvimos la palabra amable que merecía, una vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jugó también Agüero, quien marcó un gol increíble e hizo un control de balón igualmente increíble en el segundo tiempo. Agüero, quien reconoció recientemente que en algunos partidos no había dado todo lo que tenía, trabajó para sus compañeros y dejó claro que es capaz de hacer lo que muy pocos jugadores del mundo pueden llegar a soñar. Pero Agüero, estrella en potencia si es que no lo es ya, no ha lucido con la fuerza de su compañero de ataque, el máximo goleador de Europa, el tipo que ha conseguido que se formen colas de colchoneros ante el consulado del Uruguay con el único objetivo de darle vivas a la madre que parió al embajador, al cónsul, al que tiene los documentos que demuestran que Gardel nació en Montevideo y al primer profesor de Francescoli. Forlán, que ayer volvió a marcar un golazo de esos que se saca de donde menos se espera, terminó ovacionado al ser sustituido, proclamado pichichi y bota de oro tras competir contra otros jugadores que sólo tienen la misión de rematar a puerta vacía o que tienen detrás cinco o seis jugadores capaces de darle un pase de gol de esos que sólo hay que empujar dentro. Forlán, que quizás también juegue lejos del Calderón el año que viene si nadie con seso lo remedia, ha dejado esta temporada muescas de jugador grande en la memoria de la afición, destellos de profesional irreprochable y de tipo inteligente, de prodigio físico y de técnica sobrada en ambas piernas. Vaya donde vaya, y si es en casa mejor, la presente temporada de Forlán merece ser recordada durante años y contada a sobrinos, nietos y vecinos de escalera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre tanta despedida y bota de oro y gol asombroso, una mención justa e infrecuente para la grada. La grada, que últimamente ha protestado la actuación de los jugadores (ya saben que, según el que  suscribe, con injusta virulencia en algunos casos) y ha empujado al equipo hasta la victoria cuando los jugadores no creían demasiado en ella, dio de nuevo síntomas de recuperar la grandeza mostrando durante el partido, a pesar de las buenas noticias, pancartas que dejaban claro que un cuarto puesto no eclipsa demasiados años sin títulos, que un par de jugadores extraordinarios no convierten en aceptable una política deportiva marcada por el cobro de comisiones y no por el interés deportivo del club. "Culpables", decían las pancartas entre las caras de Cerezo y Gil Marín. Por si había dudas, sobre el palco se desplegaba otra que rezaba "Nuestra Ruina", con dos flechas que apuntaban al palco para facilitar las cosas a aquellos que prefieren mirar para otro lado y repetir lo que dice la prensa cuando las circunstancias les exigen hacer el esfuerzo de reflexionar durante tres segundos sobre la situación de la entidad. La afición, hoy contenta por lo conseguido y temerosa por perder a algunos de sus artífices, puede presumir, gracias a unos cuantos esforzados pancarteros, de no ser ya la afición mojigata a la que conquistar con un ñoño anuncio de la Sra Rushmore. Gracias.&lt;br /&gt;__&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó el partido y la gente se dirigió hacia la puerta 7, esperando la salida de su cofradía, dado que aprovechando el final de la temporada hacía estación de penitencia la hermandad local, cuyos datos se detallan a continuación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nombre completo&lt;/strong&gt;: Ilustre, Antiquísima, Leal - y nunca Real - Hermandad y Archicofradía de la Límpia y Pura Raya Rojiblanca, vulgo "la Nuestra"&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nazarenos&lt;/strong&gt;: cincuenta mil, otros tantos penitentes, más simpatizantes e innumerables hermandades filiales&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Túnicas&lt;/strong&gt;: roja y antifaz blanco, túnica suplente al capricho del proveedor textil, últimamente roja, azul, amarilla y hasta con telita de araña bajo fondo azulgrana.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pasos&lt;/strong&gt;: Misterio, Cristo y Dolorosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paso de Misterio, llamado vulgarmente "La Última Plantilla", representa una gran mesa similar a la de la última cena. Sentados a ella, de izquierda a derecha, un discípulo alto con cara de argentino y vestido de gris, que ojea un billete de avión hacia un destino lejano o quizás no tanto; en primer término y a la izquierda de la mesa, cuatro discípulos de gran envergadura, uno calvo, uno negro y espigado, uno con la lengua fuera y otro con melena, barbita y cara de malo, que inspiran algo de seguridad; en segundo plano, un discípulo de Alicante pone cara de lesionado; a su lado, algo apartado y más en primer plano para resaltar protagonismo, un discípulo calvo, algo demacrado y con cara de pensar que las cosas se hacen de otra manera sobre cuyo hombro se posa un angelote que le susurra las palabras "&lt;em&gt;Digan lo que digan, gracias por todo. Y mucha suerte&lt;/em&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia el centro de la mesa un discípulo joven con la nariz grande y cara de rabia por no haber hecho la temporada que de él se esperaba, mira de reojo hacia la parte de Bilbao; a su lado, un discípulo negro de cabeza redonda ocupa en la mesa exactamente el sitio que debe ocupar, sin alardes ni dudas, en su sitio, donde debe. Sobre ellos, tres demonios chiquititos: uno con media melenita y papada, otro con túnica griega y un tercero con melenita más larga, orejas de soplillo y web cam; a su lado, dos angelotes rubios con pecas y diadema les expulsan a los infiernos blandiendo un manual de buena conducta rojiblanca. A los lados de los dos comensales anteriormente descritos, un discípulo menudo con cara de listo y pelo con crestita, con una mirada determinada que no pega con su físico liviano, y un discípulo fornido con cara de fiera y la mirada ausente, quizás debatiéndose entre la floja temporada realizada y un futuro quizás lejano de la Hermandad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al extremo de la mesa opuesto al del portero, un discípulo joven, moreno, bajito y fornido mira al cielo con cara de pillo pensando quizás que es verdad eso que dicen de que su suegro es el Altísimo; a su vera, irradiando una luz que atrae la fe de beatas y cofrades, un discípulo con melena rubia y porte arcangelical; sobre su hombro, un diablo vestido de azul y grana le tienta con una vida mejor apartando a otro diablo vestido de azul celeste que lleva en la mano una chequera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a la mesa, en primer plano y en la parte anterior de la canastilla del paso, tres personajes siniestros. El primero, conocido vulgarmente como "El Abochornador", con anacrónico traje azul entallado y fosco pelo cano mira en dirección contraria de hacia donde debería mirar, y cuenta la tradición piadosa que se fija en los escotes de las devotas en los momentos menos indicados. Tras un olivo natural que adorna la escena se oculta el segundo de los pérfidos personajes, llamado "El Oculto Perillán", evitando ser visto; este personaje, perfilado, lleva en su mano una calculadora y en la otra un convenio urbanístico. El tercer personaje maléfico es de talla más pequeña que los anteriores, lo que simboliza su servilismo. Luce traje de pantalón pitillo, gafas de sol y en la mano lleva un ejemplar del Forza Atleti en el que se lee "Very Cléber", y, debajo, escrito a mano, "30%". Como complemento a la escena, es preciso indicar que todo el grupo escultórico se encuentra sobre la piel de un mapache de tamaño gigante, de piel raída y dentadura en mal estado, con pérdida de piezas dentales y caries generalizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo paso es el paso de Nuestro Señor del Inmenso Dolor por el Prestigio Olvidado, el Palco Usurpado y el Estadio Condenado. La imagen, que recuerda a los cristos sevillanos camino del Monte Calvario, representa al Club en actitud doliente y expectante, con la expresión del que se teme que el alivio temporal pueda convertirse en inmenso dolor si los responsables de dirigir el asunto siguen en su puesto durante mucho tiempo. La figura destila, empero, la dignidad del que puede estar herido pero no se deja abatir fácilmente, la rabia del que sabe ocupando un lugar inferior al que le corresponde, y el alivio del que conoce que, a pesar de los pesares, tiene detrás de él una legión entera aguantando los palos del sombrajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tercer paso, de palio, representa a Nuestra Señora la Afición de la Paciencia Infinita, Bondad Excesiva e Ira Demasiado Escasa Aunque A Veces No Bien Dirigida Del Todo, Qué Cosas. Es un paso de palio de estilo sevillano, con siete varales de plata por lado y techo de bambalina. La imagen viste manto rojiblanco con flores de madroño bordadas y luce como adorno rosas rojas y blancas y, en las esquinas, cuatro angelotes que la guardan: uno rubio con pecas y diadema como los del primer paso, otro con porte elegante y de Eibar, uno negro con collar de cuentas verdes al cuello y otro con bigote, pelo ensortijado, un pan debajo del brazo y cara de que por su lado del palio mejor no pasar. En uno de los varales, algunos hermanos de la cofradía han atado una cinta verdiblanca como homenaje a un club pariente condenado a una suerte nefasta por culpa de un directivo que se asemeja, en su trayectoria e intenciones, a los que rigen los destinos del club propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió pues, decíamos, la Cruz de Guía de La Nuestra por la puerta 7 entre el fervor y los vítores de la afición congregada ante la misma, y salió en procesión rumbo al Ayuntamiento de Madrid, ante el que protestaría por el trato dispensado a los devotos de la misma. Volvió haciendo su carrera oficial por la plaza de Neptuno, el túnel de Atocha, la glorieta de Embajadores y la de Pirámides para finalmente recogerse en su casa matriz, entrando el último paso hacia las cuatro de la mañana. En ese momento, un tipo con canas, gafas y rebeca con coderas echa el cierre a la Casa de Hermandad, bajando una cortina metálica hasta la temporada que viene, con cierta pena y algo de alivio también, no vamos a negarlo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-3078633240067012780?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/3078633240067012780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=3078633240067012780&amp;isPopup=true' title='248 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3078633240067012780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3078633240067012780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/06/tanguillos-del-ano-salvado.html' title='Tanguillos del año salvado'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>248</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-3449506064006108113</id><published>2009-05-25T17:08:00.007+02:00</published><updated>2009-05-25T21:15:55.093+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Forlán'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Athletic Club'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><title type='text'>Candombe del resultado excesivo</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El Atleti jugó un partido que casi nadie pudo ver, que acabó con un resultado no demasiado justo y con el Atleti en un puesto que, visto lo visto, puede maquillar lo que el equipo muestra a veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://g.imagehost.org/0361/2009052323505142_640eu.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 640px; height: 474px;" src="http://g.imagehost.org/0361/2009052323505142_640eu.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;Nota&lt;/strong&gt;: como el que suscribe fue de los pocos afortunados que vio el partido entero sin conexiones a otros campos ni comentarios séxticos, es posible que en la crónica de esta semana se abuse de los comentarios personales y del relato en primera persona. Avisados quedan.&lt;br /&gt;__&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno, que nunca había ido a San Mamés, llevaba ya unas cuantas temporadas pensando en ver de una vez un Athletic - Atleti in situ - nótese que el que suscribe ha escrito &lt;em&gt;Athletic&lt;/em&gt;, que es como gustan de llamar al club en su ciudad, y no &lt;em&gt;Bilbao&lt;/em&gt;, que es como se llama en Madrid al Athletic de Bilbao para diferenciarle del Atlético de Madrid, también llamado Atleti o Aleti, siendo esta última la forma empleada en el lenguaje verbal y cuando se dan voces tras un gol-. Finalmente, una vez visto un partido allí, a uno lo que más le llama la atención del campo es la ubicación. San Mamés está en el centro de la ciudad, al final de una calle, cerca del centro histórico y del centro comercial de Bilbao, a la vuelta de una mercería, frente a una parada de autobús y en el camino que muchos bilbaínos hacen a diario. Andando por Bilbao uno ve un monte verde al final de una calle, una ría al final de otra y un gran escudo del Athletic al final de una tercera. El resultado es que para ir al partido uno va por el centro de la ciudad, cruza las calles que cruza la gente para ir a trabajar, saluda al vecino, para en el bar en el que desayuna antes de ir a la oficina y se aprovisiona para el partido en la panadería en la que suele comprar cada día una chapata o un pan de hogaza o dos roscos medianos o una pistola o una bolsa de molletes de Antequera o, hace años, un boni, un tigretón, un bucanero y una pantera rosa. El estadio siempre ha estado allí, tanto como el resto de cosas, y eso se nota. En día de partido el centro de la ciudad está lleno, lleno de sus mismos habitantes de todos los días vestidos para la ocasión, igual que se viste de largo para las bodas, de traje para ir al trabajo, de traje regional el día del patrón y de chándal el domingo por la mañana. Para llegar a San Mamés uno atraviesa calles llenas de gente vestida de rojo y blanco que bebe cerveza y gin tonic en los bares de la zona de bares-de-todos-los-días, convenientemente engalanados también y con ventanas que comunican la barra con la calle, en cuya acera hay mesas altas y barriles de vino sobre los que apoyar la bebida y el pincho. La calle hierve y los bares más, y la afición local charla apoyada en la barra en la que se amontonan bandejas llenas de incitaciones a al menos dos de los pecados capitales: la envidia y la gula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acudir a los bares de Bilbao puede resultar caro, pero si uno va con un amigo de la zona resulta de lo más barato: no le dejan a uno pagar nada en ningún sitio, y si uno hace ademán de echar mano a la cartera le echan a empujones del bar mientras le dan una caña y una gilda con la otra mano. En los bares próximos a San Mamés, a los que en sábados soleados como el pasado merece la pena ir al menos dos horas antes del partido para ver el ambiente y tomar algo, casi todo el mundo lleva algo rojiblanco, también los que bajan de su propia casa con su bufanda, cerrando su portal en medio del follón. También con el escudo del Atleti, no crean, que no sólo se ven aficionados locales. Hay grupos numerosos con muchos niños, cuadrillas de amigos y más chicas jóvenes de las que uno se espera, tipos con peinados peculiares y cara de cabreo, grupos de atléticos de los de aquí mezclados con los de allí y muchos grupos de señores luciendo la seña de identidad del aficionado bilbaíno con solera, el verdadero hecho diferencial del hincha local de toda la vida, los galones del entendido veterano: el jersey al hombro. La calle está preciosa y el ambiente es el ambiente que uno quiere para todos los domingos de fútbol, el ambiente ese que uno percibe como el motivo real por el que realmente el fútbol mueve tanta gente, el ruido que confirma que el partido no es más que un motivo para echarse a la calle y pasar un rato con el personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Mamés, ya lo sabrán Vds, será derruido. En su lugar no sabemos si habrá pisos o un parque o un enorme bingo simultáneo con casino incorporado. Lo que sí sabremos es que a unos diez metros de donde hoy está San Mamés estará el nuevo San Mamés. Al otro lado de una calle, en el mismo sitio, frente al mismo monte, cerca de los mismos bares, en el mismo barrio. Los aficionados cambiarán de asiento pero no de barrio, ni de costumbres ni de bares ni de ambiente y, posiblemente, mucho menos aún de identificación con lo que el equipo significa. Mientras tanto, el estadio del Atleti sin hache, el nuestro, será derruido y el nuevo estadio, que probablemente acabe teniendo un nombre que nos moleste, estará en medio de una zona nueva en la otra punta de la ciudad, una zona sin solera colchonera ni proximidad ninguna con lo que el Atleti significa. Una zona de pisos nuevos, de calles rectas y árboles jovencitos de esos que no dan ni sombra, que ni valen para candar la bicicleta. Una zona en la que nos tememos que los bares sean franquicias, los camareros sean de otro equipo y para comer no haya más que un autoservicio en el que hacer cola con una bandejita. Una zona residencial en la que no apetecerá quedarse luego para comentar las jugadas y los fichajes, cómo nos van las cosas y dónde vamos de vacaciones. Una zona que, en definitiva, nos tocará a nosotros, a los de siempre, convertir en algo parecido a una casa.&lt;br /&gt;__&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el que suscribe a San Mamés con un abono prestado y se sentó en zona de socios en la grada rival, que es como a uno más le gusta ver el fútbol fuera del Calderón. Si, hola, buenas tardes, sí, es ahí, no, es que él no viene hoy y me ha dejado el abono, sí, desde Madrid, no, llovía un poco al salir pero luego desde Burgos hacía bueno, ¿me deja el programa?, gracias, oiga. Miró el que suscribe en torno a su asiento por ver si veía algún correligionario y no vio ninguno, claro, qué esperaban Vds. Se sentó el que suscribe y vio enfrente la grada donde se sitúan los hinchas más radicales y, sobre ella y hacia un lado, el lugar en el que se colocan los aficionados visitantes. Miró uno al césped y a las tribunas y al arco de San Mamés y recordó historias sobre atléticos mal recibidos en el campo de Bilbao y enfrentamientos e insultos y de la sensación de sentirse extraño y en casa ajena, quizás no tanto, eso sí, como ese bilbaíno al que los amigos, estando próxima su boda, llevaron a Valencia a la final de copa contra el Barça vestido de Guti. Recordó uno todo eso y no le pareció para tanto lo que veía, qué quieren que les diga a Vds.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió el Atleti mientras el público local cantaba su himno y daba palmas y se dispuso el espectador visitante a analizar los primeros diez minutos del partido. Gran parte de la afición colchonera coincide este año en que los primeros minutos muestran si el Atleti que ha salido es el que ganó al Barcelona o el que hizo el ridículo en Santander, como si esos minutos fueran una muestra suficiente, un bonsai del partido entero. Hoy no, dicen uno, parece que hoy sí, que han salido distintos; puede ser, de hecho así ha sido en varias ocasiones. El caso es que esta vez no salió el Atleti mal, salió cómodo y salió serio esos diez primeros minutos pero quizás no se cumpliera la regla de oro de esta temporada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que tras esos diez primeros minutos el equipo se fue relajando y los locales, con poco convencimiento y sin demasiado que ganar o que perder, se fueron creciendo. Assunçao, de nuevo entonado en defensa como en los últimos partidos, parecía ser el único que se hacía con su parcela mientras que el centro del campo del Bilbao, también llamado Athletic, se hacía con todo lo demás. Raúl García sí lo intentaba pero andaba más en apagar fuegos que en trazar carreteras, Simão no aparecía y Maxi, desaparecido toda la noche, no entraba en contacto ni con el balón ni con el juego ni con el jugador que hasta hace bien poco era. Como resultado, durante el primer tiempo no le llegaron balones a Forlán, quien a pesar del despliegue físico sólo aparecía para ayudar a defender a la media, ni tampoco a Agüero, bien defendido al alimón por Amorebieta y Etxeita, joven producto de la cantera que apunta maneras. Agüero falló por cierto un gol cantado a pase de Pernía idéntico a otro fallado hace una semana contra el Valencia, qué cosas. La defensa, por su parte, respondía con una solvencia desacostumbrada a los arreones de los locales, empeñados con razón en buscar faltas laterales (algunas fueron, otras no) y centros al centro del área para sus centrales, sus medios centros y Llorente, todos sobrados de centímetros. Pero Ujfalusi y Heitinga parecen haber dado confianza por arriba a Pablo, rápido en el cruce toda la noche aunque flojo al chocar contra Llorente, siempre con más fe a la hora de buscar el cuerpo a cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el primer tiempo el Atleti no conseguía jugar y el Athletic, también llamado el Bilbao, parecía ser el equipo que se jugaba las habichuelas, el que debía ganar, el que quería dar una alegría a la grada. Hacia el minuto treinta, por cierto, apareció en el fondo el grueso del grupo de seguidores atléticos desplazado desde Madrid; uno no sabe muy bien qué pasó, pero el público, tranquilo hasta entonces, se volcó en su contra, llenó el aire de improperios contra los recién llegados y contra unos cuantos más, ya de paso, y el club local subió un punto la velocidad. Al que suscribe, por cierto, no sólo no le dijeron nada sino que un vecino de localidad de notoria exaltación pro-bilbaína y con porte de segunda línea all-black le pidió que no tomara en cuenta lo que se decía, son cosas que se dicen así, ya sabe Vd. No, ya, si al fin y al cabo es lo que también se escucha en casa, qué me va Vd a contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el descanso, momento idóneo para comprobar que aunque San Mamés es un campo viejo que no es cinco estrellas ni nada tiene mejores baños que el Calderón, siguió la tónica del final del primer tiempo. Empujaba el Athletic, el Atleti no parecía enterarse de todo lo que se jugaba en los cuarenta y cinco minutos que quedaba. Consciente de que los locales tienen un equipo apañado pero que no puede aspirar a pasar por encima con solvencia a ciertos rivales, la grada apretó. Gritó al unísono San Mamés, lanzó las bufandas al cielo y el equipo entendió lo que le querían decir los aficionados experimentados. A por ellos, están arrinconados, tienen dinamita arriba pero andan más pendientes de capear el temporal que de otra cosa, si marcamos ahora no van a poder reaccionar. Reculaba el Atleti, empujaban los locales y más empujaba la grada, sacaban los centrales balones como quien achica agua un rato antes de un naufragio y, tras lo que pareció el único error de Ujfalusi en la noche, falta según los que lo vieron desde un mejor punto de vista, Llorente falló un gol cantado tras dos ocasiones muy claras paradas antes por Leo Franco, uno de los responsables de que el Atleti no fuera a remolque durante todo el partido. De haber marcado Llorente la película podría haber sido otra pero fue la contraria; Pernía, aprovechando quizás la suerte que le desearon sus fans en el hotel, más numerosos por cierto que los del resto de jugadores excepto Forlán y el Kun, daba su segundo pase de gol de la noche y Raúl García marcó un golazo con la zurda que hizo saltar a los pocos atléticos que andaban por la zona del que suscribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://g.imagehost.org/0617/1243119049_extras_albumes_0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 660px; height: 550px;" src="http://g.imagehost.org/0617/1243119049_extras_albumes_0.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Saltó también el que suscribe y, como el resto, se dio cuenta en pleno salto de que estaba en zona rival. Moderó su ímpetu, miró a su alrededor para comprobar si alguien se había molestado y se volvió a sentar tan tranquilo. Ni un reproche, ni una mala mirada, nada raro. Bien. El caso es que el Bilbao, también llamado el Athletic, seguía convencido de sus posibilidades y también siguió así la grada. Tiró al palo el equipo local, siguió apretando y forzando corners y faltas laterales. Marcó Etxeita de cabeza, claro, algo previsible tras mucho ir el cántaro a la fuente y San Mamés siguió apretando. Miró el que suscribe la clasificación, hizo cuentas para ver si valía el empate, repasó mentalmente los goal averages particulares, se giró hacia allí donde había visto saltar algún otro tras el gol de Raúl García y preguntó si alguien tenía una radio. Gana el Villarreal dos a uno, dijo alguien, gracias oiga. Tan nervioso estaba uno, tanto se había significado en su alegría y su miedo tras el gol, que se giraron los aficionados de la fila de delante, quizás hartos de tanto nervio, blandiendo una bota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Queréis vino, majos?&lt;br /&gt;- No, muchas gracias&lt;br /&gt;- No beberás vino tú, a los jóvenes ya no os gusta, ¿no?&lt;br /&gt;- Claro que bebo. Es que estoy comiendo chicle&lt;br /&gt;- Pero a quién se le ocurre, hombre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con uno a uno empezaba todo de nuevo, el Villarreal ganaba pero esa no era la cuestión, la cuestión verdadera es que el Atleti había marcado cuando menos lo merecía y que se había dejado empatar. La cuestión es que Maxi no estaba y Simao estaba poco, que Agüero andaba muy vigilado y que no llegaban balones arriba. Un señor con voz de solista de orfeón gritaba Athletic esperando la respuesta al unísono de la grada, "&lt;em&gt;Bien, bien, bien, alabín, alabán&lt;/em&gt;". "&lt;em&gt;Esto no se ha acabado, aún no ha marcado el rubio&lt;/em&gt;", dijo alguien con acento de Madrid una fila más atrás. Dos minutos más tarde llegaba Forlán a un balón, se cruzaban los centrales, quedaba el balón botando entre ambos una fracción de segundo y el uruguayo, que sólo necesita ese momento para salvarle la temporada al un club de ciento y pico años, marcaba. Con la izquierda, desde fuera del área, tras un barullo. Gol, gritan varios desde la grada del fondo sur, gol grita el que suscribe con la misma potencia con la que grita gol en el Calderón. Madre mía, dice un señor, este tío mete todo lo que toca. Tres minutos más tarde se va Forlán en carrera y marca de nuevo, marca el gol que da la seguridad de que, por más que el Atleti sea el Atleti, mucho tiene que pasar para que cambie tanto las cosas. Gol, gritan los de antes, gol grita el que suscribe con la misma potencia con la que grita gol en el Calderón. Un señor se levanta y se va a su casa, no se vaya enfadado, hombre - como no me voy a enfadar, si son muy malos, hala majo, adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abel mete a Perea, el Kun se va y lo hace lentamente, demasiado lentamente. Si vais uno tres, por qué te vas así, dice alguien, y el que suscribe está de acuerdo. Aplaude el Kun a los desplazados, se para en su salida para perder tiempo, la grada le increpa, el Kun responde y dice algo, la grada se viene arriba molesta por la respuesta innecesaria del Kun, hay cosas que habría que evitar, piensa uno. El partido parece resuelto pero hay un uruguayo que quiere ser bota de oro, que no se cansa, que le da igual si el resto del equipo apoya y si el rival aprieta o no: él tiene una misión y las condiciones para llevarla a cabo, con él que no cuenten para echar la siesta. Se vuelve a ir de la defensa con una facilidad inaudita a estas alturas de la temporada y el partido, se resbala, se cae y el árbitro pita penalti. Ruge la grada, protestan los locales, un defensa se le acerca a Forlán y le dice que no se tire, Forlán dice no me tiré, me resbalé, no es penalti pero no he sido yo quien ha pitado. Si Forlán no se jugara nada, si Forlán no necesitara el gol uno habría esperado de Forlán que tirara el penalti fuera y que se fuera de San Mamés como aquél que renunció a su tercer gol por honradez y respeto. Pero había cosas en juego y uno entiende a Forlán, un jugador que no se tira ni engaña. Lanza Forlán, marca y no lo celebran los atléticos que antes cantaron gol como posesos, si acaso se dan la mano o cruzan miradas para no molestar en casa ajena cuando se encaja un gol que escuece, y eso le alegra al que suscribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaba el partido, el Atleti ha ganado el partido que debía ganar por más goles de los merecidos y Forlán ha dado otro recital. Es pichichi por ahora, también bota de oro y uno de los pocos jugadores de la historia capaces de marcar tres goles en Bilbao como visitante. Se despiden los vecinos, adiós majos, hasta otro ratito, enhorabuena. Adiós, adiós, gracias. Se acercan los correligionarios, se charla en la escalera, menos mal, este tío es increíble, Forlán es ahora mismo el 90% del equipo, lo único que nos diferencia de equipos que están mucho más abajo en la clasificación. Intervienen en la conversación los aficionados locales que se van, sí señor, qué jugador, es la diferencia con el resto, estamos de acuerdo; el Atleti no tiene mucho, nosotros tampoco, pero con este tipo en este estado de forma es difícil que no marquéis. Si queréis tomar algo ahora, lo mejor son las calles de un poco más allá, hay varios sitios buenos para comer, eso sí, no pidáis pimientos de Gernika, que no es época, ahora son de invernadero y no es lo mismo. Por esa zona, por cierto, se verían luego bastantes seguidores atléticos departiendo con los de casa, cantando el himno por la calle, gritando &lt;em&gt;uruguasho uruguasho&lt;/em&gt; y diciendo aquello de que puede que no sea una estrella, pero yo me veo incapaz de criticar a Mariano, qué quieren que yo les diga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://g.imagehost.org/0766/20090523elpepudep_21.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 456px; height: 620px;" src="http://g.imagehost.org/0766/20090523elpepudep_21.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Si el Atleti hace lo que debe, que no es mucho, estará en Champions el año que viene, algo increíble y de justicia discutible. Sin jugar bien, el equipo ha remontado posiciones, ha aprovechado los errores garrafales de los rivales directos y ha conseguido algo que a mediados de temporada parece lejano. Responsable principal de ello, un uruguayo con más ambición y profesionalidad que la mitad de la plantilla junta, con más instinto matador que el resto de delanteros de la liga y con más abdominales de los permitidos por las recientes resoluciones de la UNESCO. Una vergüenza.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-3449506064006108113?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/3449506064006108113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=3449506064006108113&amp;isPopup=true' title='267 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3449506064006108113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/3449506064006108113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/05/candombe-del-resultado-excesivo.html' title='Candombe del resultado excesivo'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>267</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4771301093516001391.post-920406830836017335</id><published>2009-05-19T10:28:00.004+02:00</published><updated>2009-05-24T22:16:08.470+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Valencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Liga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Heitinga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlético Madrid'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pernía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atleti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Doggy'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ujfalusi'/><title type='text'>Un marcador de mentira</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;strong&gt;Por Jesús Doggy.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;(En algunos equipos los suplentes son mucho mejores que los titulares y, cuando el partido se complica, salen los primeros a hacer lo que los segundos no son capaces. He aquí un ejemplo. )&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://f.imagehost.org/0373/2009051721560988_640.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 640px; height: 413px;" src="http://f.imagehost.org/0373/2009051721560988_640.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;__ &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;&lt;p&gt;Dubitativa y temblorosa llegaba la hinchada colchonera al denominado Partido del Año. El Atleti recibía en su estadio a su más directo rival para meterse en la Liga de Campeones, el anunciado objetivo de la temporada, que algunos, rememorando el ya extinto pasado glorioso, consideran si acaso un objetivo mínimo, mientras otros, marcados a fuego por más de una década de ridículo deportivo, están dispuestos incluso a celebrarlo como un triunfo. A unos y a otros –y a usted también, en cualquier caso- les atenazaba un cierto rigor muscular en los glúteos, semejante a un calambre, cuando trataban de imaginar que Atleti saltaría al césped del Vicente Calderón el domingo a las 9 de la noche. Esto fue lo que pasó antes, durante y después de dicho partido de fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL PREPARTIDO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Llegaba el Atleti con moral al denominado Partido del Año, tras tres victorias consecutivas, la última de ellas lograda en casa, con diez futbolistas derrochando coraje y corazón, ante una hinchada, de nuevo, entregada a su equipo. Con la moral alta y con bajas de consideración. Llegaba el Atleti al denominado Partido del Año sin ningún lateral derecho disponible; sancionado Perea por un codazo gratuito a un contrario, sancionado igualmente Johnny Heitinga por acumulación de tarjetas amarillas y ausente un griego desahogado que, a estas horas, probablemente esté disfrutando cerca del Mar Egeo del millón doscientos mil euros que le ha regalado la SAD para que deje de reírse de una afición, un escudo y un sentimiento que nunca le importaron gran cosa. Ni al griego, ni a los egipcios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jugaba Abel al despiste en los entrenamientos -que si ahora pongo a Sinama-Pongolle, que si ahora le doy un peto verde a Miguel de las Cuevas, que si ahora convoco a un chaval de Toledo que se llama César Ortiz y que está muy ilusionado- aunque el propio Abel sabía, desde siete días antes del denominado Partido del Año, que ahí, en el lateral derecho, iba a jugar nuestro Mariscal de Campo, Tomas Ujfalusi, el de la aterradora sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la capital del Turia, en la previa, la preocupación era mayor si cabe. El Valencia, tras una temporada especialmente convulsa incluso para un equipo y una afición acostumbrados a vivir entre convulsiones, tracas y petardazos, se presentaba al denominado Partido del Año sin su mejor futbolista: David Silva. Curiosamente el jugador más ansiado –y solicitado- por un entrenador mejicano cuyo segundo apellido no era ¡Vete Ya!, aunque durante más de dos años, incomprensiblemente, lo haya parecido. En fin, que en Valencia tampoco tenían las cosas muy claras, obligados a visitar a un rival directo, en el denominado Partido del Año, sin el Bueno (Silva), el Feo (Vicente) y el Malo (Marchena).  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;El entrenador del Valencia, de nombre Unai y cara de estreñimiento crónico, rabiaba por lo bajini y preparaba un encuentro típico de su manual: ocho a defender con mucha presión en el medio y achicando en bloque. Lo debe dar la tierra, de Ranieri a Quique Flores, pasando por Héctor Cúper o (¡¡ah, blasfemia!!) por Rafa Benítez. La figura, tácticamente, se llama “Robo y rápida transición defensa-ataque en banda para resolver en tres toques” y se traduce en uno que quita o corta, llámese como se llame, otro, llamado Baraja, que lanza al espacio lateral a Mata o a Pablo Hernández y un tercero, llamado Villa, que remata en el centro. El papel lo aguanta todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso debían estar pensando, con los glúteos acalambrados, la gran mayoría de los 55 mil aficionados que casi abarrotaron el coliseo rojiblanco. Entre ellos, unos dos mil seguidores valencianistas, muchos de ellos notablemente ebrios, que llenaron buena parte del segundo anfiteatro del fondo norte. Desde aquí nuestro reconocimiento, como diría nuestro querido Anfitrión. Quién, según algunas versiones, a esa misma hora tomaba posiciones frente a un televisor de plasma en un pub de Bayswater, Londres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL PARTIDO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucía el Vicente Calderón como en las grandes ocasiones, nutrida la grada, el ambiente festivo y el Fondo engalanado con un tifo tan espectacular como feo, todo sea dicho. Muy feo. Y en esas, como diría el otro, salió el Atleti. Un Atleti serio, concentrado y, ¡oh, sorpresa!, con las ideas muy claras. El Atleti pareció un equipo solidario y generoso en el esfuerzo, tirando la línea muy arriba, con Raúl García y Assunç&lt;span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;ã&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;o mandando en el centro, con Sim&lt;span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;ã&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;o, siempre elegante, buscando sus huecos, con Forlán recorriendo millas por todo el frente del ataque, con un Agüero incisivo y batallador, con un Maxi trabajador llegando siempre al balcón del área, con un Pablo imperial en la marca y al corte, con un Domínguez serio y en su sitio y con un Leo Franco tranquilo y con poco trabajo. Sí, faltan dos. En el lateral derecho, lógicamente, jugó Ujfalusi y la grada decía ¡Oh! Y también ¡Ah! Incluso ¡Fíjate! Porque Tomas Ujfalusi, el de la aterradora sonrisa, hizo un partido soberbio, un partido maravilloso, un partido sencillamente espectacular. Y unos cuantos se acordaron del desahogado griego y unos cuantos más se acordaron de los egipcios, mientras el propio griego disfrutaba de su aumento patrimonial y de sus cosicas cerca del Mar Egeo y los egipcios, ora daban vueltas a la M-30, ora se trasegaban otro ron con Coca Cola. Entre tanto, en un pub de Bayswater, Londres, un grupo de atléticos, concretamente siete, brindaban con cerveza negra por Mariano Pernía, el futbolista que completaba el once.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol es curioso. A veces se ganan los partidos desde la banda, a veces desde la pizarra, a veces se ganan por aplastante superioridad, a veces se ganan sin bajar del autobús, a veces se ganan por un detalle y otras veces se ganan de chiripa. A veces se ganan porque se es mejor que el rival, a veces se ganan por aprovechar la que tienes y otras veces, incluso, se ganan por el árbitro. Por último, hay ocasiones en que se gana un partido porque once hombres que forman un equipo asumen sus responsabilidades, se creen capaces de ganarlo y ponen lo que hay que poner para hacerlo sin ahorrar esfuerzos alentados sin desmayo desde la grada. Esto último fue lo que hizo el Atleti el domingo pasado, borrando totalmente del campo a un Valencia tan trabajado como pusilánime, que mereció salir holgadamente goleado del Vicente Calderón. Todo lo demás es cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora yo, si quieren, les cuento que el mejor jugador del partido fue el portero visitante, que acabó desquiciado de repeler balonazos, de saltar de puños, de dar voces a sus compañeros, al árbitro y a Sergio Agüero. Tanto se crispó el buen hombre que, en un momento dado, le pegó un patadón a un cartel publicitario. Si quieren les cuento que Maxi, batallador y esforzado, no estuvo preciso en el remate, pero que se entendió bien con Ujfalusi por la banda y que ofreció siempre una alternativa de remate. Les puedo contar que Forlán se multiplicó, se ofreció, cayó a ambas bandas, apoyó a sus compañeros, tiró millas y que estuvo extrañamente impreciso en el último remate. No obstante, el uruguayo de envidiable abdomen lanzó un penalti como mandan los cánones: fuerte, abajo y colocado. Fue gol, claro. Les podría narrar que Sim&lt;span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;ã&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;o tuvo una ocasión tan clamorosa, tras pase interior maravilloso de Domínguez, que tiró al bulto, tal vez por verlo tan fácil. Les podría explicar que el Kun se tiró a la piscina una vez dentro del área y se decretó un penalti que no era tal, aunque, paradojas del fútbol, le hicieron otros dos penaltis clarísimos que no le pitaron. Uno de ellos le valió tarjeta amarilla. Puedo también explicar, si ustedes quieren, que Raúl García abrumó a Baraja, primero, a Edu, después, y, finalmente, a un tal Míchel. Podría decirles incluso que Paulo Assunç&lt;span&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:130%;"  &gt;ã&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;o, en un derroche de facultades sin precedentes, dominó una franja enorme del terreno del juego, acogotando a todos sus rivales, ¡sin hacer una sola falta! Podría contarles que Mariano Pernía se ofreció una y otra vez, que perdió varios balones especialmente bobos y que le puso al Kun Agüero en la frente un centro maravilloso, potente y colocado, que se fue fuera por poquísimo. En ese momento, en Bayswater, Londres, siete personas gritaron ¡¡¡Uy!!! al unísono. Esto es, a la vez.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;EL POSTPARTIDO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El entrenador del Valencia, de nombre Unai y con un rostro que proclama que no visita con la regularidad deseable el inodoro, apareció en la sala de prensa del Vicente Calderón con cara de funeral. Soltó cuatro tópicos, hizo un mohín, se ajustó la corbata y proclamó: “El Atlético de Madrid nos ha superado en todo”. Abel Resino, encantado de conocerse y hablando invariablemente en primera persona del singular, pero esta vez sonriendo, dijo: “el Vicente Calderón ha vivido una de sus grandes noches”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la zona mixta, un enjambre de periodistas espera la aparición de los protagonistas. Ujfalusi exhibe su aterradora sonrisa cuando un novato le pregunta que si Abel le ha dado indicaciones sobre cómo jugar en la banda. Domínguez recita lugares comunes de futbolista, intimidado por cámaras, micrófonos y grabadoras. No llega al punto de “hay que seguir trabajando para seguir trabajando” pero está a punto. El pobre. Raúl García, muy serio, se para y sentencia: “El vestuario ya está pensando en San Mamés”. De fondo se escucha a la afición valencianista gritar “¡Villa quédate!, ¡Villa quédate!, ¡¡Viiiiiiiiiiiiilla quéeeeeeeeeeeeedate!!”, mientras el propio Villa, con el típico rictus del amanecer chungo en el parking de la Heaven, se encamina cabizbajo al autobús del que, por ahora, es su equipo. A esa misma hora, en un pub de Bayswater, Londres, un individuo de pelo cano pide siete pintas de cerveza negra y exclama: ¡Por Mariano!&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://f.imagehost.org/0607/2009051723200799_640.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 640px; height: 696px;" src="http://f.imagehost.org/0607/2009051723200799_640.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;CODA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lunes 18 de mayo de 2009. Un nutrido grupo de aficionados rojiblancos y de paisanos bolos en general se reúnen en la plaza mayor de Corral de Almaguer, Toledo, España. Frente a ellos un gigantesco bocadillo de 283 metros de longitud, hecho con más de 280 barras de pan rellenadas con seis productos de las industrias locales, como queso, jamón, chorizo y otros embutidos fabricados en el municipio, que suman un total de 200 kilos. El desmesurado bocata, confeccionado en la Peña Atlética Corral De Almaguer, Toledo, España, lleva el nombre de Johnny Heitinga, como autor del primer gol del Atlético de Madrid en la temporada 2008-2009. Se celebran las fiestas patronales de la Virgen de la Muela en Corral de Almaguer, Toledo, España, y dos mil ochocientas personas, incluidos tres emisarios del Libro Guinness de los Récords, están invitadas a una porción del bocata Heitinga, acompañada por un refresco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Forza Atleti!&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4771301093516001391-920406830836017335?l=elrojoyelblanco.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/feeds/920406830836017335/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=4771301093516001391&amp;postID=920406830836017335&amp;isPopup=true' title='237 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/920406830836017335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4771301093516001391/posts/default/920406830836017335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrojoyelblanco.blogspot.com/2009/05/un-marcador-de-mentira.html' title='Un marcador de mentira'/><author><name>Carlos Fuentes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14541814532370450430</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='06773449738385900367'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>237</thr:total></entry></feed>