El autor del blog, Carlos Fuentes (siguiendo el ejemplo del Consejero Delegado del Club Atlético de Madrid, Don Miguel Ángel Gil Marín), se entrevista a sí mismo y de paso valora en su propia web los recientes cambios en la página web y el futuro más inmediato del blog.
¿En qué consiste el acuerdo adoptado por el Consejo del Blog?
"En reestructurar determinadas Áreas Operativas de Gestión del Blog y fijar un modelo de gestión de acuerdo con nuestra realidad social y presupuestaria; ambas realidades, naturalmente, son dramáticas, pero hablaremos de ellas con la rimbombancia necesaria para esconder, tras muchas palabras esdrújulas, la lamentable situación de la página".
¿Por qué se ha realizado ahora esta reestructuración?
"Se ha realizado porque es necesaria, y no hay más que hablar. El modelo de gestión debe reformarse porque aun habiendo dado buenos resultados es mal percibido; con esto pretendo dejar claro que, haga como haga yo las cosas, la culpa es de otro y además es porque este otro es tonto y no entiende. Las cosas se hacen como yo digo, y si gusta bien y si no también. Si luego las cosas quedan feas, digo que es culpa de alguno que pille cerca, por ejemplo D. Paquito, que para algo es el Presidente del Blog.
En las últimas tres temporadas, el Blog ha crecido en todos los aspectos, sobre todo a lo ancho (como su dueño). Se están incorporando numerosos comentaristas al plantel habitual; a los ya fijos Dr Caligari, D. Jesús, D. Fran Omega, Manchego Curado, D. Paquito, D. Paul Marble, Don Odonis, D. Abantos o D. Bluesbreaker, se añaden D. Txema, D. Vicente, D. Jesuskun - hoy Jesusez - , D. Emilio y algún otro que dejo sin nombrar aunque le dé rabia. El primer equipo de comentaristas se ha clasificado en estas 3 últimas temporadas para disputar dos veces la Championsliga de Comentaristas en la modalidad Pelma y Super-Pelma. Hemos conseguido dos Títulos Continentales en la categoría Semianalfabetos y disputado una final de la Copa Pseudointelectual. En éstas tres últimas temporadas, el Blog ha consolidado un incremento patrimonial de más de 25 €, invertido en comprar varios tercios de MAHOU para ser consumidos en el Ensanche Norte de Alcorcón - si es que algún día llegamos a saber qué es eso - o bien para bebérnoslos apoyados en una valla y mirando - como jubilados - las obras del nuevo Estadio y la nueva Ciudad Deportiva durante las tres próximas temporadas. Como ven, aquí se hace todo de tres en tres temporadas, incluso aquellas cosas que sabemos a ciencia cierta que ni se construirán ni nada por el estilo".
¿Se puede decir que el Blog tiene o se acerca a un equilibrio presupuestario?
"En estos tres últimos ejercicios (nótese que uso deliberadamente el trienio de nuevo como referencia, porque si echo la vista más atrás la ruina es clara) el Blog se está aproximando al equilibrio presupuestario. De hecho se aproxima poco a poco y por la acera de la izquierda, preguntando "caliente-caliente" o "frío-frío" según la zona por la que pase.
Se han batido sistemáticamente records en el número de comentarios, comentaristas y simpatizantes; esto lo digo yo y no lo discuta Vd (que soy yo mismo) porque ni se lo consiento ni existe además dato alguno que le permita contrastar si esto es verdad o no. Es la ventaja de hacerse auto-entrevistas, que uno se hace siempre las preguntas que le da la gana y puede contestar con gran solemnidad cualquier disparate, que no hay periodista que repregunte.
Se ha incrementado el número de accionistas del Blog con el fin de dar más cabida en la estructura accionarial a más personas. Esto no sabemos qué significa y tenemos la certeza de que es mentira podrida, pero lo decimos siempre porque nos gusta cómo suena. Además se han creado nuevos colectivos como el del voluntariado bloguero (que hace las crónicas cuando yo estoy acostado) y los blogueros no abonados, todo ello con independencia, de la mayor atención a dos de los colectivos más relevantes de nuestro Club: el de los comentaristas veteranos y el de los blogo-senadores. A pesar de ello, y a pesar también de que el uso de la partícula "blogo" antes de otras palabras nos parece graciosísima, la percepción de la gestión del Blog y de sus gestores no es buena".
¿Qué opina del modelo de Gestión que hay en el Blog?
"Algunas personas se aferran a pensar en el pasado y recuerdan de forma reiterada los posts de hace tres o cuatro años, que fueron realmente bonitos en la historia de este Blog. Eran tiempos de sorpresa y audacia, tiempos de tests atleticos y sevillanas de Pepe Da Rosa. También fueron bonitos los años siguientes, gestionados por los mismos que lo hacemos hoy (que es sólo uno pero gusta de utilizar el plural mayestático), y en la que se hicieron crónicas innovadoras y relatos cortos. En la última Temporada, el blog ha mantenido su paupérrimo nivel y se sigue evocando al pasado. Con todo ello, si se fija Vd, Fuentes, verá que no sólo no respondo a la pregunta sino que aprovecho y le doy una colleja a alguno que no me cae bien y que se puede dar por aludido aún sin que se haya hecho ningún comentario que le incumba".
Es obvio que el desgaste que produce el paso del tiempo, afecta a la imagen de las personas y a los modelos de gestión.
"El Presidente del Blog, Sr Paquito, y yo hemos visto desfilar a lo largo de estos años, dentro del mundo del bloggismo, a multitud de bloggers y comentaristas tanto nacionales como internacionales - bueno, internacionales sólo hemos visto a uno, que es de Milán pero como si fuera de Valladolid. Hemos visto pasar a comentaristas como Yo Menéndez, Fernández, uno mexicano que hace tiempo que no escribe, alguno que se fue enfadado y algún otro. Y han pasado también presidentes en otras instituciones de postín, como la Liga Hanseática, la Asociación de Amigos del Granito, la Peña Flamenca Juan Breva, el Club de Ajedrez La Didáctica, con sede en la calle Molino de Viento, 10, etc... El desgaste del tiempo unido al del proceso judicial (de otros), la caries y la alopecia, con el descenso incluido (del tupé), obviamente ha erosionado la imagen de la gestión y de los gestores del Blog, sobre todo de D. Paquito, que ya no es lo que era aunque sigue manteniendo ese aire de galán que tan bien conocen en el estadio. Todo ello hace necesario la restructuración que se está llevando a cabo en el modelo de gestión, que es de lo que vengo hablando hace un rato sin que haya conseguido explicarme, que es exactamente lo que quería".
¿Por qué se ha querido modificar el modelo deportivo?
"El modelo deportivo también debe de ser objeto de revisión. Nosotros siempre hemos sido más de modelo familiar, por aquello de que caben más cosas en la parte de atrás y no llama tanto la atención cuando se aparca en descampados, pero desde que la Ley del Blog obligó a transformarse en S.A.D. a la mayoría de los Blogs, pero no a todos, las distancias entre los blogs grandes que no están obligados a cumplir con la Ley de S.A.D. y el resto, se haya ido acrecentando, hasta el punto de existir a día de hoy 3 grupos bien diferenciados en nuestra Competición: los grandes, los medianos y los chiquetitos. (aprovecho para desafiar a los presentes a leer en voz alta, sin morir de asfixia, la frase precedente). Por una parte están los grandes, por otra aquellos que históricamente han podido disputar títulos a estos dos, pero que hoy es prácticamente imposible que lo hagan teniendo en cuenta su pésima gestión y lo poco honesto de sus directivos, y por último aquellos que plantean su estrategia de cada Temporada en hacer lo posible para no descender. (Como pueden ver, escribimos "Temporada" con mayúscula porque nos gusta y porque nos divierte, y de paso le damos una solemnidad a la palabra que nos entretiene una barbaridad; además, no íbamos a ser menos que los redactores de la web del Atleti).
Creo que el Blog debe identificar y saber explicar cuál es su modelo literario de acuerdo con sus posibilidades presupuestarias reales, que son ridículas. Este debe de estar basado en la promoción de los comentaristas formados en nuestra casa, en la contratación de comentaristas jóvenes con proyección que quieran desarrollarse y crecer en nuestra entidad sin que tenga necesariamente que ser su última estación (para venderlos a otros blogs y sacar unas perras, se entiende), y en la contratación de algún comentarista que por su calidad y proyección internacional puedan mejorar el rendimiento del plantel y la imagen del Blog. Un modelo similar al de muchos Blogs que aún llevando muchos años sin obtener títulos, sus aficionados se sienten identificados con él; nótese que en esta frase vendría bien utilizar la palabra "cuyos", pero no lo haremos como homenaje a los redactores de la web del Club Atlético de Madrid, eterna fuente de inspiración".
¿En qué consiste la restructuración?
"Cualquier Blog tiene una estructura similar al Rojo y el Blanco: en un primer nivel está la marca, el Blog, la esencia del sentimiento y fidelidad a unos colores. Esto es lo que nos queda cuando hemos destrozado todo lo demás gracias a nuestra incompetencia y desinterés. Estas cosas tardan muchísimo en levantarse, y se destrozan en un par de años, pero aún así le damos poca importancia. Cuando nos interesa, el Blog está por encima de cualquier estructura jurídica y no tiene propietarios; cuando no nos interesa, decimos que el blog es nuestro y que aquí el que se mueve no sale en la foto.
En un segundo nivel, está la sociedad. Los accionistas somos los propietarios de la Sociedad, pero ni del Blog ni de lo que este representa. Eso sí, como en el caso anterior, si nos da la gana destrozamos el Blog y mandamos a paseo a los que lo leen y comentan; ahora bien, cuando nos pregunten siempre diremos que el Blog está por encima de todo, que es lo que queda bien.
En un tercer nivel está el Consejo de Administración, del que cuelga (cogida con pinzas y a merced de la brisa) la Comisión Ejecutiva formada en nuestro caso por el Presidente Don Paquito, el Consejero Delegado Carlos Fuentes y dos Consejeros, Vaca y Pollo. Este es el Órgano que determina la política social, económica y deportiva de la Sociedad y el que fija los parámetros económicos en los que se debe planificar la estructura de la primera plantilla, además de permitir a los responsables de comunicación el utilizar aleatoriamente mayúsculas y minúsculas a su capricho. El Consejero Delegado, por delegación del Consejo de Administración, es quién gestiona la Sociedad en todos los aspectos de la misma, junto con los Directores, respetando en todo momento los acuerdos adoptados por el Consejo de Administración.
Presidente: D. Paquito
C. Delegado: C. Fuentes
Vaca
Pollo
En un cuarto nivel, están los Directores de Área: Director de la Comisión Anti-Perea, D. Paul Marble; Director de la Comisión Pro-Perea, D. Manchego Curado; etc, etc. En el quinto nivel, están todos los trabajadores de la Sociedad, desde jugadores y técnicos hasta todos los que forman parte de cada uno de los Departamentos, como por ejemplo los de Hogar-Menaje y Oportunidades".
¿A qué niveles afecta esta nueva reestructuración?
"La reestructuración que se está llevando a cabo afecta a los tres últimos niveles. Como pueden ver, todo lo que digo es siempre de tres en tres: tres años, tres niveles, tres ejercicios contables. Tres cerditos, tres tristes tigres, tres formas de tomar el café: solo, cortado y con leche. La clave en este tipo de entrevistas es dar muchos datos de tres en tres para así confundir al lector, que es de lo que se trata: al final no sabe si estamos hablando de una de las tres personas de la Santísima Trinidad, de uno de los Tres Sudamericanos o quizás de la formación original de Martes y Trece. De esta manera se evita responder con precisión a cualquier pregunta que tenga interés, pero se consigue dar la sensación de que todo está la mar de ordenadito. Hay veces, Fuentes, que pienso que Vd es tonto, porque hay que explicarle hasta lo más básico.
¿Qué cambios sufre su figura y la del Presidente?
"La figura de ambos, con los años, ha sufrido un cambio y ahora somos un poco más redondos que antes. El Presidente, D. Paquito, es el máximo representante del Blog, y por consiguiente elige la foto, el color de la letra y es la máxima representación del colectivo ante cualquier institución, organismo, Clubes de Fútbol o masa social o incluso masa de pizza. Lo seguirá haciendo mientras así lo desee y yo mantenga mi actual participación accionarial y no me dé por cambiar de opinión y montar un escándalo. Yo, en mi condición de Consejero Delegado, seguiré siendo el máximo responsable de la gestión y limitaré cualquier comparecencia pública en medios a los asuntos relacionados con la Sociedad, sus cuentas, así como sus proyectos patrimoniales y de expansión de marca, es decir, los pufos, que es lo mío. En definitiva, que no cambia nada de lo que se venía haciendo estos últimos años, aunque nos hayamos reunido durante un rato largo. Eso sí, durante la reunión tomamos café con picatostes y lo pasamos divinamente pensando en cómo redactar esta entrevista en la que no se dice absolutamente nada".
¿Qué cambios se producirán en el cuarto nivel?
"El cuarto nivel no me acuerdo de qué es, porque como le dije sólo retengo conceptos que van de tres en tres. Ahora que he releído mis propias respuestas y me he secado las lágrimas, me acuerdo de que el cuarto nivel es el de Directores. Los cambios en este nivel sólo afectan al Departamento Anti-Perea, que es eliminado y en su lugar se confiere al Sr Marble la responsabilidad de relaciones con el blog "Independiente de Avellaneda, mi pasión, mi corazón, mi vida". Por lo demás no hay cambios porque no tuvimos tiempo en la reunión y además quisimos llamar a uno de los directores para reñirle pero no encontramos su teléfono, con lo que nos fuimos a un bar decorado con mueble inglés de escai, que es lo nuestro".
¿Qué se persigue con esta reestructuración?
"La reestructuración pretende cambiar caras para que todo siga igual, y además pretende entretener un poco a los periodistas para que piensen que funcionamos como una empresa y no como un cortijo. Lo que hacemos es usar muchas palabras sacadas de manuales de negocios CCC (escenario, sinergia, empatía, delivery ...), que disponemos de forma aleatoria para que sea aún más difícil su comprensión. Dado que los que lo leen se creen demasiado listos como para reconocer que todo es un despropósito, es inevitable que hagan comentarios sesudos sobre lo dicho. Dentro de unos días el Presidente Sr D. Paquito y yo mismo nos reuniremos a ver qué conclusiones han sacado los más audaces sobre este disparate y lo pasaremos muy bien riéndonos de ellos mientras tomamos tinto con casera".
¿Cómo aceptarán los lectores estos cambios?
"Nos trae al pairo lo que piensen los lectores, pero intentamos disimularlo aunque sin mucho éxito. Muchos lectores y medios de comunicación que crean estado de opinión sobre ellos creen que el Blog no compite con los grandes blogs por una mala gestión, ya que en la década de los 70 sí lo hacía. Y la realidad es que cuando nuestros ingresos son más de 4 veces inferiores a los suyos, es prácticamente imposible poder contratar y pagar salarios para evitar la marcha de aquellos comentaristas que destacan por encima del resto. Esa creencia de que podemos competir, pero que no lo hacemos por culpa de los gestores, provoca un permanente estado de frustración y decepción a los lectores.
Los lectores tendrían razón si nos criticaran no ya por querer competir con los blogs grandes sino con los que son como el nuestro o tienen menor presupuesto, pero yo es algo de lo que no voy a hablar en esta entrevista porque corro el riesgo de quedar fatal. Me es más cómodo decir lo de los blogs poderosos y quedarme tan campante que analizar la realidad, algo la mar de ordinario. Por ello, me quedo en lo fácil, que es decir que esa sensación de querer y no poder limita la capacidad de disfrutar a nuestros lectores y la capacidad de rendir a nuestros comentaristas; total, como el periodista soy yo mismo no voy a repreguntar y dejo aquí la entrevista y a otra cosa, mariposa."
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miércoles, 29 de junio de 2011
lunes, 2 de febrero de 2009
Mi Moleskine
A mí me hacía mucha ilusión escribir la crónica de un partido del Atleti. Y mucho más desde que, un alma caritativa de este Santo Lugar, me contó que no había límite máximo de palabras. Genial. Esta es la mía –me dije- y acudí al Estadio con una Moleskine de bolsillo, donde me propuse ir anotando ocasiones, jugadas importantes, sensaciones puntuales, ideas que se me fuesen ocurriendo y todas esas cosas necesarias para salir dignamente del reto. Porque ésto es un reto, ¿eh?. Porque éste no es un lugar cualquiera. Es El Rojo y El Blanco, oigan.
La Moleskine es, en realidad, lo que en el cole llamábamos cuadernito. Lo que pasa es que la puso de moda Doña Carmen Rigalt, que es una escritora y periodista mítica para el atleticismo crítico, porque fue una de las primeras que se puso chula con Gil-padre, le criticó sarcásticamente cuando casi todos los demás le reían las gracias, y escribió aquellos artículos en los que mencionaba mucho su moleskine y a él le llamaba Moby Gil.
Cuando te lo compras, te lo venden por el precio de unos diez cuadernitos de aquéllos pero, eso sí, con un folleto explicativo en el que pretenden convertirte en un tío muy importante, y te cuentan que Van Gogh, Picasso, Hemingway o Chatwin, no habrían sido nada sin su moleskine.
No es mi caso. Me hubiese encantado, pero no ha sido posible. Ya habría terminado el artículo hace varios párrafos, si me hubiese limitado a pasar a limpio mis anotaciones. Y habría tenido que renunciar a escribirlo, si tuviese que limitarme a mis sensaciones.
Dice el folleto que Bruce Chatwin se volvió loco, y se puso a comprar cuantos moleskines encontró a su paso cuando, al ver que en su librería habitual de la Rue de L’Ancienne Comédie, no ocupaban el estante acostumbrado, le dijeron: “Le vrai molesquine n’est plus”.
Y en eso, precisamente en eso miren por donde, nos vienen insistiendo muchos atléticos de corazón desde hace años: en que el verdadero Atlético ya no existe.
Sin embargo, yo me he resistido y creo que me seguiré resistiendo a esa teoría porque, además, la memoria es muy traicionera y selectiva y muchas, demasiadas veces, todos tendemos a hablar de los tiempos pasados con pasión desbordante y ciega, olvidando los años, e incluso los lustros tristes y duros, que también los hubo y, en franco contraste, tendemos a analizar la actualidad con un pesimismo desbordante ... que es en realidad lo que hemos hecho siempre, lo que pasa es que no nos acordamos. Y lo que pasa, también es verdad, es que cada vez son más las cosas que suceden, en este Atlético que vivimos, que nos llevan al pesimismo sin remedio.
Sin remedio y sin freno; porque es pitagórica la teoría según la cual, mediante la noción del límite, lo ilimitado toma forma y, a medida que van pasando las semanas, y con las semanas los partidos del Atleti desde que empezó 2.009, lo malo es que nadie sabe muy bien donde está el origen de ésto que le ocurre al equipo, pero lo peor es que cada vez resulta más imposible verle el fin. Es ilimitada la crisis del equipo, como ilimitado parece también la pasión por el Sistema Helicoidal de quienes insisten en ser considerados, y en actuar como si lo fueran, propietarios del Club de nuestros amores, de nuestros sentimientos, de nuestras felicidades pasajeras, y de nuestros persistentes sufrimientos.
A estas alturas, evidentemente, el señor que ésta tarde estaba de viaje en Dubai y el señor que esta noche estaba entregando Goyas (“una mala noche la tiene cualquiera” le dijo el tío sin despeinarse, a Doña Concha Velasco), tienen una comprensión enciclopédica de nuestros problemas, y cada uno de nosotros también. La práctica y la reiteración, es lo que tienen. Pero lo malo es que no nos sirve para nada entenderlo todo mucho, si el mal de base persiste.
Todo eso lo sabíamos pero, al mismo tiempo, unos más, otros menos, creímos haber encontrado una especie de tesoro oculto, desde luego por casualidad y nunca siguiendo un plan, en un grupo de jugadores que nos devolvieron la dignidad en una serie de partidos jugados con solvencia, que nos volvieron a meter en Europa tras casi una década de ausencia, que después nos metieron en Champions y que llegaron a finales de diciembre dejándonos dudas, claro, muchísimas dudas; pero también una sensación de superioridad sobre la mayoría de sus rivales que algunos, pobrecitos, menuda noche ésta para recordarlo, quisimos interpretar como una base sobre la que construir algo, tal vez incluso un equipo capaz de seguir creciendo, aunque nos sabíamos de memoria que la necesidad de reforzarnos en varias posiciones es muy evidente y que la pantilla, corta de por sí, se reducía ostensiblemente cuando, profundizando un poco, nos dedicábamos a medir el grado de implicación de varios de sus componentes, la capacidad de otros cuantos y, finalmente, el grado de felicidad y de resistencia del selecto grupito de jugadores con los que nos quedábamos, una vez aplicados ambos filtros.
Pero incluso así, me temo que ninguno estábamos preparados para una caída de bruces tan precipitada, tan de repente y tan sin paliativos.
El caso es que, por si acaso quedaba alguna duda de cómo andan las cosas, el Atleti se encargó de resolverlas todas contra el Valladolid; porque el partido fue, en sí mismo, un compendio de todos los males que nos aquejan.
Verán: cuando llegamos al minuto quince de partido, nuestro equipo sólo había llegado tres veces al área contraria. Las tres por la banda izquierda. Las tres gracias a la iniciativa y esfuerzo de Mariano Pernía. Ninguna llegó a preocupar del todo a Villar pero, por el contrario, nos preocupó bastante a los espectadores, que nos preguntábamos por dónde andarían los demás, si era Pernía el encargado de crear los atisbos de ocasiones, como si no le bastara con tener controlado a ese jugador con tan buena pinta y que parecía tan inspirado, llamado Pedro León.
En ese tiempo, el Valladolid sólo había llegado una vez, aunque lo hizo de un modo certero, en esa jugada con tanta pinta de penalty, en la que Pablo metió el pie y se llevó por delante al balón y a Canobbio, ignoro sinceramente en qué orden, aunque me lo temo.
Cuando se produjo la primera conexión entre dos de “los cuatro de arriba” (marca registrada) y Forlán metió un pase milimétrico, que un ansioso y francamente irreconocible Agüero remató muy alto, nos acercábamos a la primera media hora y, para entonces, al Valladolid ya se le veía muy suelto y había creado varias ocasiones, fallando una muy clara, increíblemente, ese sueco tan atípico que responde por Goitom.
Como además se tuvo que ir Simao prematuramente, y nuestro estado de ansiedad colectivo crecía y crecía, ni siquiera tuvimos fuerzas para reclamar un probable penalty sufrido por Raúl García, en parte porque nos acordamos de lo de Pablo, y en parte porque, de lo que teníamos ganas, era de suspirar mucho con el descanso, al que llegamos con un milagroso 0-0.
Muchos de nosotros hubiésemos firmado irnos a casa en ese momento, con el puntito, pues, aunque soñábamos porque pasara algo que espabilase a nuestros jugadores, alguna jugada con efectos mágicos, lo cierto es que no nos lo creíamos del todo y hacíamos bien porque, nada más empezar la segunda parte, el bueno de Leo firmó un capítulo más de su cada vez más abultado libro-pesadilla con las salidas y dio, de puños, un auténtico pase de gol no desperdiciado, que fue el 0-1.
Tardó poco en reaccionar el equipo porque, sólo tres minutos después, en un contragolpe muy bien llevado por Sinama y muy mal rematado por Forlán, el balón entró nadie supo muy bien cómo, aunque parece que el amigo García Calvo ayudó. Muy mágica no es que fuese la jugada, pero como todos teníamos tantas ganas de celebrar algo, se creó una especie de ambiente de remontada, de a por ellos oé que nos mantuvo algunos minutos entretenidos, poco antes de darnos de bruces con la realidad, que viene siendo muy dura, y aunque el Valladolid hizo lo que pudo, perdonándonos un par de ocasiones más, fue tan poco lo que tuvo enfrente que, finalmente, se vieron penosamente obligados a ejecutarnos con plena justicia; por mucho que al final, repitiendo la escena vivida por Ujfalusi en Málaga, Agüero estuviese a punto de obtener un 2-2 que habría sido doblemente injusto: ni se lo merecía el equipo, ni se lo merecía tampoco él.
Tal vez la librera de la Rue de L’Ancienne Comédie podría decir que “Le vrai Atletico de Aguirre n’est plus”. Y probablemente tuviese razón, porque no se reconoce en el actual equipo, ni una sóla de las virtudes que nos ha llevado a los Octavos de Final de la Liga de Campeones. Por eso, es lógico que, al mirar la Clasificación, en estos momentos estemos incluso fuera de la zona europea. Y eso, porque algunos de nuestros rivales más directos, léase Sevilla y Villarreal, nos están haciendo el favor de esperarnos sentados, supongo que por darle más emoción a la cosa.
Sin embargo, como ayer se obró el milagro en las despobladas gradas y el habitual hit “Caguirre vete ya”, tan musical, pegadizo y facilón, se vio en principio acallado por el “Aguirre Quédate” de los aficionados albivioletas, unos cachondos, y posteriormente por una tan airada como inesperada protesta en dirección al Palco; permítanme que tarde un poco más en contradecirme a mí mismo, y no certifique la defunción del Aguirrismo, por si acaso la gente está empezando a enfocar en la dirección más correcta.
De todos modos, yo me sumaría a la campaña pro-cambio de entrenador si encuentran a uno que le dé un poco más de cariño y de mimos a Agüero, por ejemplo. No deben ser suficientes los que recibe, si se le ve tan pálido y descangashado, tan ausente de inspiración, tal vez también de motivación. O bien es eso, o bien le sentó fatal lo que le sirvieron el otro día, en la cena-homenaje de la que nos ha hablado mucho la Gran Doña María José Navarro.
Si hace eso, y además convierte en figuras a quienes actualmente no lo son, o al menos no lo parecen, le aporta energía extra a quienes lo son y suelen parecerlo, aunque ahora mismo tampoco, y de paso encuentra en nuestra cantera a tres o cuatro estrellas nacientes, a ser posible altos, fotogénicos y con ojos azules, de esos que Aguirre no sabe ver … yo me apunto enseguida al nuevo entrenador, sea éste quien sea.
En caso contrario, a mí que me perdonen si no entiendo, y soy tan incapaz de explicarlo, como lo sería si me pidieran un análisis del fin del Imperio Austro-Húngaro, esta profunda y súbita degeneración.
Que me perdonen, también, si busco culpables y los encuentro, más que en el banquillo, en esa puerta cero donde se concentraron muchas personas que saben mucho de esto, y que además llevan años luchando, aunque a veces se les sumen amistades coyunturales tan poco recomendables.
Y que me perdonen, finalmente, si los encuentro también sobre el césped; pues una cosa es el cansancio, y otra cosa ésto. Una cosa es tener una plantilla corta, descompensada y limitada, y otra cosa ésto. Una cosa es saber perfectamente que no somos el Manchester United, y otra cosa muy distinta es que permitas, correteando sin sentido, que el Valladolid te perdone una goleada.
Mientras le pongo punto final a esta crónica, saludo efusivamente y le envío un agradecido abrazo tanto al Comandante Carlos Fuentes, como a los demás compañeros lectores a quienes pido comprensión y paciencia; casi prefiero no pensar en lo que está pasando por esas mentes de las que no suele salir nada bueno, y prefiero no imaginar de quienes son los teléfonos que están sonando.
Y ni siquiera he abierto mi moleskine para consultar. Mecachis en la mar, hombre …
Fran Omega – febrero 2009
La Moleskine es, en realidad, lo que en el cole llamábamos cuadernito. Lo que pasa es que la puso de moda Doña Carmen Rigalt, que es una escritora y periodista mítica para el atleticismo crítico, porque fue una de las primeras que se puso chula con Gil-padre, le criticó sarcásticamente cuando casi todos los demás le reían las gracias, y escribió aquellos artículos en los que mencionaba mucho su moleskine y a él le llamaba Moby Gil.
Cuando te lo compras, te lo venden por el precio de unos diez cuadernitos de aquéllos pero, eso sí, con un folleto explicativo en el que pretenden convertirte en un tío muy importante, y te cuentan que Van Gogh, Picasso, Hemingway o Chatwin, no habrían sido nada sin su moleskine.
No es mi caso. Me hubiese encantado, pero no ha sido posible. Ya habría terminado el artículo hace varios párrafos, si me hubiese limitado a pasar a limpio mis anotaciones. Y habría tenido que renunciar a escribirlo, si tuviese que limitarme a mis sensaciones.
Dice el folleto que Bruce Chatwin se volvió loco, y se puso a comprar cuantos moleskines encontró a su paso cuando, al ver que en su librería habitual de la Rue de L’Ancienne Comédie, no ocupaban el estante acostumbrado, le dijeron: “Le vrai molesquine n’est plus”.
Y en eso, precisamente en eso miren por donde, nos vienen insistiendo muchos atléticos de corazón desde hace años: en que el verdadero Atlético ya no existe.
Sin embargo, yo me he resistido y creo que me seguiré resistiendo a esa teoría porque, además, la memoria es muy traicionera y selectiva y muchas, demasiadas veces, todos tendemos a hablar de los tiempos pasados con pasión desbordante y ciega, olvidando los años, e incluso los lustros tristes y duros, que también los hubo y, en franco contraste, tendemos a analizar la actualidad con un pesimismo desbordante ... que es en realidad lo que hemos hecho siempre, lo que pasa es que no nos acordamos. Y lo que pasa, también es verdad, es que cada vez son más las cosas que suceden, en este Atlético que vivimos, que nos llevan al pesimismo sin remedio.
Sin remedio y sin freno; porque es pitagórica la teoría según la cual, mediante la noción del límite, lo ilimitado toma forma y, a medida que van pasando las semanas, y con las semanas los partidos del Atleti desde que empezó 2.009, lo malo es que nadie sabe muy bien donde está el origen de ésto que le ocurre al equipo, pero lo peor es que cada vez resulta más imposible verle el fin. Es ilimitada la crisis del equipo, como ilimitado parece también la pasión por el Sistema Helicoidal de quienes insisten en ser considerados, y en actuar como si lo fueran, propietarios del Club de nuestros amores, de nuestros sentimientos, de nuestras felicidades pasajeras, y de nuestros persistentes sufrimientos.
A estas alturas, evidentemente, el señor que ésta tarde estaba de viaje en Dubai y el señor que esta noche estaba entregando Goyas (“una mala noche la tiene cualquiera” le dijo el tío sin despeinarse, a Doña Concha Velasco), tienen una comprensión enciclopédica de nuestros problemas, y cada uno de nosotros también. La práctica y la reiteración, es lo que tienen. Pero lo malo es que no nos sirve para nada entenderlo todo mucho, si el mal de base persiste.
Todo eso lo sabíamos pero, al mismo tiempo, unos más, otros menos, creímos haber encontrado una especie de tesoro oculto, desde luego por casualidad y nunca siguiendo un plan, en un grupo de jugadores que nos devolvieron la dignidad en una serie de partidos jugados con solvencia, que nos volvieron a meter en Europa tras casi una década de ausencia, que después nos metieron en Champions y que llegaron a finales de diciembre dejándonos dudas, claro, muchísimas dudas; pero también una sensación de superioridad sobre la mayoría de sus rivales que algunos, pobrecitos, menuda noche ésta para recordarlo, quisimos interpretar como una base sobre la que construir algo, tal vez incluso un equipo capaz de seguir creciendo, aunque nos sabíamos de memoria que la necesidad de reforzarnos en varias posiciones es muy evidente y que la pantilla, corta de por sí, se reducía ostensiblemente cuando, profundizando un poco, nos dedicábamos a medir el grado de implicación de varios de sus componentes, la capacidad de otros cuantos y, finalmente, el grado de felicidad y de resistencia del selecto grupito de jugadores con los que nos quedábamos, una vez aplicados ambos filtros.
Pero incluso así, me temo que ninguno estábamos preparados para una caída de bruces tan precipitada, tan de repente y tan sin paliativos.
El caso es que, por si acaso quedaba alguna duda de cómo andan las cosas, el Atleti se encargó de resolverlas todas contra el Valladolid; porque el partido fue, en sí mismo, un compendio de todos los males que nos aquejan.
Verán: cuando llegamos al minuto quince de partido, nuestro equipo sólo había llegado tres veces al área contraria. Las tres por la banda izquierda. Las tres gracias a la iniciativa y esfuerzo de Mariano Pernía. Ninguna llegó a preocupar del todo a Villar pero, por el contrario, nos preocupó bastante a los espectadores, que nos preguntábamos por dónde andarían los demás, si era Pernía el encargado de crear los atisbos de ocasiones, como si no le bastara con tener controlado a ese jugador con tan buena pinta y que parecía tan inspirado, llamado Pedro León.
En ese tiempo, el Valladolid sólo había llegado una vez, aunque lo hizo de un modo certero, en esa jugada con tanta pinta de penalty, en la que Pablo metió el pie y se llevó por delante al balón y a Canobbio, ignoro sinceramente en qué orden, aunque me lo temo.
Cuando se produjo la primera conexión entre dos de “los cuatro de arriba” (marca registrada) y Forlán metió un pase milimétrico, que un ansioso y francamente irreconocible Agüero remató muy alto, nos acercábamos a la primera media hora y, para entonces, al Valladolid ya se le veía muy suelto y había creado varias ocasiones, fallando una muy clara, increíblemente, ese sueco tan atípico que responde por Goitom.
Como además se tuvo que ir Simao prematuramente, y nuestro estado de ansiedad colectivo crecía y crecía, ni siquiera tuvimos fuerzas para reclamar un probable penalty sufrido por Raúl García, en parte porque nos acordamos de lo de Pablo, y en parte porque, de lo que teníamos ganas, era de suspirar mucho con el descanso, al que llegamos con un milagroso 0-0.
Muchos de nosotros hubiésemos firmado irnos a casa en ese momento, con el puntito, pues, aunque soñábamos porque pasara algo que espabilase a nuestros jugadores, alguna jugada con efectos mágicos, lo cierto es que no nos lo creíamos del todo y hacíamos bien porque, nada más empezar la segunda parte, el bueno de Leo firmó un capítulo más de su cada vez más abultado libro-pesadilla con las salidas y dio, de puños, un auténtico pase de gol no desperdiciado, que fue el 0-1.
Tardó poco en reaccionar el equipo porque, sólo tres minutos después, en un contragolpe muy bien llevado por Sinama y muy mal rematado por Forlán, el balón entró nadie supo muy bien cómo, aunque parece que el amigo García Calvo ayudó. Muy mágica no es que fuese la jugada, pero como todos teníamos tantas ganas de celebrar algo, se creó una especie de ambiente de remontada, de a por ellos oé que nos mantuvo algunos minutos entretenidos, poco antes de darnos de bruces con la realidad, que viene siendo muy dura, y aunque el Valladolid hizo lo que pudo, perdonándonos un par de ocasiones más, fue tan poco lo que tuvo enfrente que, finalmente, se vieron penosamente obligados a ejecutarnos con plena justicia; por mucho que al final, repitiendo la escena vivida por Ujfalusi en Málaga, Agüero estuviese a punto de obtener un 2-2 que habría sido doblemente injusto: ni se lo merecía el equipo, ni se lo merecía tampoco él.
Tal vez la librera de la Rue de L’Ancienne Comédie podría decir que “Le vrai Atletico de Aguirre n’est plus”. Y probablemente tuviese razón, porque no se reconoce en el actual equipo, ni una sóla de las virtudes que nos ha llevado a los Octavos de Final de la Liga de Campeones. Por eso, es lógico que, al mirar la Clasificación, en estos momentos estemos incluso fuera de la zona europea. Y eso, porque algunos de nuestros rivales más directos, léase Sevilla y Villarreal, nos están haciendo el favor de esperarnos sentados, supongo que por darle más emoción a la cosa.
Sin embargo, como ayer se obró el milagro en las despobladas gradas y el habitual hit “Caguirre vete ya”, tan musical, pegadizo y facilón, se vio en principio acallado por el “Aguirre Quédate” de los aficionados albivioletas, unos cachondos, y posteriormente por una tan airada como inesperada protesta en dirección al Palco; permítanme que tarde un poco más en contradecirme a mí mismo, y no certifique la defunción del Aguirrismo, por si acaso la gente está empezando a enfocar en la dirección más correcta.
De todos modos, yo me sumaría a la campaña pro-cambio de entrenador si encuentran a uno que le dé un poco más de cariño y de mimos a Agüero, por ejemplo. No deben ser suficientes los que recibe, si se le ve tan pálido y descangashado, tan ausente de inspiración, tal vez también de motivación. O bien es eso, o bien le sentó fatal lo que le sirvieron el otro día, en la cena-homenaje de la que nos ha hablado mucho la Gran Doña María José Navarro.
Si hace eso, y además convierte en figuras a quienes actualmente no lo son, o al menos no lo parecen, le aporta energía extra a quienes lo son y suelen parecerlo, aunque ahora mismo tampoco, y de paso encuentra en nuestra cantera a tres o cuatro estrellas nacientes, a ser posible altos, fotogénicos y con ojos azules, de esos que Aguirre no sabe ver … yo me apunto enseguida al nuevo entrenador, sea éste quien sea.
En caso contrario, a mí que me perdonen si no entiendo, y soy tan incapaz de explicarlo, como lo sería si me pidieran un análisis del fin del Imperio Austro-Húngaro, esta profunda y súbita degeneración.
Que me perdonen, también, si busco culpables y los encuentro, más que en el banquillo, en esa puerta cero donde se concentraron muchas personas que saben mucho de esto, y que además llevan años luchando, aunque a veces se les sumen amistades coyunturales tan poco recomendables.
Y que me perdonen, finalmente, si los encuentro también sobre el césped; pues una cosa es el cansancio, y otra cosa ésto. Una cosa es tener una plantilla corta, descompensada y limitada, y otra cosa ésto. Una cosa es saber perfectamente que no somos el Manchester United, y otra cosa muy distinta es que permitas, correteando sin sentido, que el Valladolid te perdone una goleada.
Mientras le pongo punto final a esta crónica, saludo efusivamente y le envío un agradecido abrazo tanto al Comandante Carlos Fuentes, como a los demás compañeros lectores a quienes pido comprensión y paciencia; casi prefiero no pensar en lo que está pasando por esas mentes de las que no suele salir nada bueno, y prefiero no imaginar de quienes son los teléfonos que están sonando.
Y ni siquiera he abierto mi moleskine para consultar. Mecachis en la mar, hombre …
Fran Omega – febrero 2009
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