lunes, 7 de mayo de 2012

Despedida y crónica del Atleti - Málaga


En vísperas de la semana más importante del año para el Atleti, justo antes de la final de la EL, se hizo oficial la marcha del Club de Perea y Antonio López. Ambos, con un cerro de años en el Club a las espaldas, formaron parte del equipo que ganó la Europa League en Hamburgo hace dos años; de ese equipo no queda en la plantilla prácticamente nadie. En este Atleti de Madrid de hoy los jugadores vienen y van y casi nadie se entera de por qué, por qué no, por cuánto, para qué, a cambio de quién y según qué plan. Así se hacen las cosas en el Club ahora, éste es el apego que el Club tiene por su patrimonio más importante tras la afición, ésta es la forma que tiene el Club de crear identidad y fidelizar a jugadores con seguidores, éste es el Club que ha tocado vivir a Perea y Antonio López.

Ni Perea ni Antonio López tendrán, con los años, la vitola de los jugadores históricos, la que corresponde a Gárate o Griffa o Pereira o Luis Aragonés. No será por una cuestión de tiempo, que Alemao estuvo un año y todo el mundo se acuerda de él; tampoco será cuestión de calidad, que a Arteche le faltaba y es para todos una leyenda. Antonio López y Perea han sido honrados jugadores de equipo durante la época más triste del Club, casi funcionarios en la época en la que el Club pasó a ser empresa y dejó de ser el orgullo de los socios, la época en la que dos dirigentes ineptos para la gestión deportiva pero brillantes para la demolición, el engorde del bolsillo propio y el abochornamiento general dirigen los destinos del Rey de la Furia Española para desgracia de sus súbditos.

El Club, en contrapartida a sus servicios, tuvo un gesto anunciado poco antes del día del partido que casi pilló por sorpresa a los aficionados. El Club, que ya no hace partidos homenaje ni hace casi despedidas, despachó ayer la efeméride con un acto de cinco minutitos antes del partido contra el Málaga. Bajo un aguacero y con media entrada, a Perea y Antonio López se le entregaron unas camisetas conmemorativas, se puso su foto en el vídeo marcador, se les hizo posar junto a Cerezo y su traje azul de los domingos y a otra cosa, mariposa. La sensación entre la afición fue parecida a la que tienen los empleados de correos cuando se jubila un compañero de la central y el jefe de sección le entrega un cheque regalo de 200 euros del Carrefour y un pisapapeles plateado con el escudo de la provincia de Palencia. No era cuestión, piensa el que suscribe, de hacer un partido homenaje a dos jugadores que no han sido ni la mitad de importantes que otros que han salido por la puerta de atrás; ahora bien, la acostumbrada funcionarialidad bienqueda del club a la hora de hacer cosas que en otras entidades con más solera mueven al orgullo y la emoción, contribuyen a empequeñecer aún más la imagen del equipo, a fomentar la sensación de cortijo gestionado de manera improvisada, sin cuidar nada, sin respetar nada, sin gestionar sus propios activos para dotarles de valor, sin generar orgullo donde se podría, sin fomentar referentes ni figuras. Hala, majos, tomad la camiseta y este pin, pero rapidito que llueve; dentro hay jamón, comed todo lo que queráis pero no os vayáis a atragantar, je je je, hala, lo dicho, hasta otra, adiós, por cierto, ¿a qué hora empieza esto? En fin.

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Antonio López ha sido capitán del Atleti y, durante un tiempo, el único canterano de la plantilla. Antonio López es de Benidorm, Alicante, pero como si fuera del mismísimo centro de Usera a efectos de la cantera; en su momento, no hubo ningún jugador nacido en Madrid y Antonio López sirvió en ese caso para tapar todos los agujeros.

En lo futbolístico, Antonio López es un jugador algo fino y algo frío, capaz de poner buenos centros y de quedar sentado ante un dribling previsible, sin demasiado físico ni demasiado poco, con buena técnica pero sin ser un portento. Algo agarrotado en la carrera, algo soso en la toma de decisiones, sin el carácter que se le exige a un defensa del Atleti, pero con más técnica que un lateral al uso, con buen pase en ocasiones, con fallos desesperantes en otras, con alguna perla técnica para el recuerdo. De Antonio López siempre esperamos un poco más y siempre se quedó a las puertas de romper del todo, como si estuviera atado por la cintura con una goma a un buzón, como si una vez allí donde debería estar volviese unos pocos pasos para atrás. El Antonio López futbolista era algo así como un jugador de tenis que siempre se queda a media pista, lejos de la volea y lejos del passing shot, como un bailarín que hace siempre el mismo paso, suene un fox trot o un pogo. Antonio López hace honor futbolístico a su nombre, un nombre normal combinado con un apellido normal, un nombre antoniolópez, ni bien ni mal, a veces bien y a veces mal, Antonio López, el recluta Antonio López.

- António López
- Presente
- ¿Cuántos Antonios López hay en la compañía?
- Ocho, mi sargento
- Mi madre.

Antonio López hizo buenas temporadas en el Atleti, fue internacional y jugó un mundial; su presencia en la selección fue honrosa pero discreta, quizás como su carrera en general, la carrera digna de un jugador digno sin estridencias ni brillos pero con un poso de calidad y finura. En el Atleti alternó temporadas buenas en las que era titular indiscutible y apuntaba a jugador con proyección brillantísima con otras en las que no se sabía bien si jugaría o no. Antonio López tuvo poca suerte en algunas ocasiones, tuvo vértigos, tuvo problemas familiares que le alejaron de su mejor momento. El año de la Eurocopa Antonio López hizo una temporada especialmente meritoria: pasó un dificilísimo momento familiar y, cuando jugó, muchas veces lo hizo de lateral derecho, por su lado malo. No se valoró esa difícil y meritoria temporada entonces, no se cayó en el mérito que tuvo Antonio ese año. Algunos le agradecemos en particular esa temporada amarga y la profesionalidad y entereza con la que afrontó un momento tan difícil.

Desde siempre, la grada deseó que a Antonio López, uno de los nuestros, le fuera bien, que jugara mejor de lo que luego jugó, que fuera más completo como jugador y como capitán. A todos nos hubiera gustado que Antonio López fuera el gran capitán que nunca llegó a ser, el tipo con carácter artechiano que no es, el referente para los nuevos y los jóvenes que desde fuera no parece. A Antonio López siempre le tuvimos cariño pero quizás no la admiración ciega de los grandes, siempre esperamos más de alguien que parecía poder llegar a ser un referente claro pero tampoco nos defraudó tanto como para no querer que le fuera estupendamente bien. Todos esperamos siempre ese puntito más de Antonio López que Antonio López no pudo dar, aunque parece que lo intentó.

Antonio López se va y, por supuesto, le deseamos lo mejor y le agradecemos los servicios prestados. No veremos muchas camisetas con su nombre en la grada y no esperamos que finalice su carrera con un millonario contrato en Qatar, recibido por una cohorte de camellos y huríes en su aterrizaje. Sin embargo, siempre será recordado con respeto y con cariño, porque no nos hacen falta contratos millonarios y retiros dorados para saber quién fue honrado y cumplió con dignidad con las rayas rojiblancas. Gracias por todo, suerte y esperamos verte por el campo, tu casa.

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Junto a Antonio López, ayer se dijo adiós a Perea. De Luis Amaranto Perea se ha hablado mucho en este blog, sobre todo durante las jornadas más grises en las que tanto se le criticaba y hasta se ridiculizaba. Quizás por ser el chivo expiatorio de muchas de las frustraciones de la grada, quizás por su eterna disposición a hacer lo que el equipo le pedía a pesar de las críticas y las mofas, quizás por sus palabras tan sentidas hacia la afición que le sometía a tormento y el Club que no le defendía, a Perea siempre le tuvimos un cariño especial, un cariño protector, un cariño de dientes apretados por culpa de la indignación que provocaba la actitud de la masa, el cariño que se le tiene a un primo bajito, un cariño que no se le tiene a todos.

Perea, portento físico sin demasiadas condiciones para hacer diabluras con el balón, apareció por el Calderón en un Villa de Madrid con Boca Juniors y se quedó inmediatamente, cuentan que recomendado por Torres, la víctima de su marcaje. Tras una primera temporada en la que causó sensación haciendo pareja de centrales con Pablo Ibáñez, qué cosas, Perea sonó para el Barça, para el Milan, para Ministro de Transportes y para el Premio Nóbel de Carrera, Corte y Choque. Perea ganaba todos los sprints y cortaba todos los balones y era Pablo, en esa temporada en la que pareció jugador de fútbol, quien marcaba la posición y sacaba el balón jugado. Perea escuchaba y obedecía: a ver Perea, a por ese, a por ese otro, sí, tranquilo, respondía Perea, yo me ocupo, ya está hecho, oiga, guárdese Vd la lengua no sea que se la muerda.

Perea, ya en su primera temporada, dio signos inequívocos de que lo suyo era correr y cortar y no regatear o subir el balón con la cara levantada. Los entrenadores, que aunque no lo parezca sí saben a veces de esto, lo vieron y era raro el equipo que no hiciera todo lo posible para que fuera Perea y no otro el que subiera el balón. La torpeza de Perea era una ventaja para el rival, como lo fue la degradación total de Pablo, la poca calidad de los centrales que acompañaron a Perea en la defensa en los años posteriores (a los que siempre acabó adelantando Perea en las preferencias de los entrenadores) y la clásica querencia de muchos mediocentros del Atleti para mirar hacia otro lado cuando lo que toca es pedir el balón a los de detrás e iniciar la jugada. Perea, el más torpe de todos, nunca rehuyó la responsabilidad y protagonizó, en su afán de ayudar, errores sonados, pifias monumentales, pérdidas de puntos y chistes crueles.

La grada la tomó con Perea, en parte harta de sus pifias y en parte haciendo gala de esa crueldad tan poco nuestra que la afición del Atleti muestra en los últimos años. En el pasado la grada apreciaba el sobreesfuerzo de jugadores torpes y valoraba su entrega por encima de su falta de calidad, aplaudiendo sus carreras y moviendo la cabeza con gesto de padre resignado cuando cometían errores. Así, la grada apadrinó a Pizo Gómez, alegrándose de sus pocos éxitos con explosiones desproporcionadas de júbilo motivadas por el cariño que despertaba alguien que lo intentaba y lo intentaba y casi nunca le salía. La grada elevó a los altares y con razón a Arteche, un jugador limitado que era todo corazón y carácter, protagonista de fallos monumentales pero siempre querido más que el resto, en parte por su entrega y su coraje, en parte porque la grada apreciaba el esfuerzo suplementario que le suponía corregir sus deficiencias a base de compromiso y lealtad. No trataremos nunca de comparar a Perea con Arteche, ni mucho menos, pero sí resulta curioso comparar las reacciones de la grada en situaciones no opuestas.

Durante muchos partidos, la grada la tomó con Perea incluso cuando no lo hacía mal, obviando sus virtudes innegables y resaltando únicamente sus defectos, igualmente obvios. Perea respondía a las críticas en entrevistas en la prensa en las que decía que entendía a la gente, que reconocía que le costaba muchísimo sacar el balón jugado, bendiciendo en todo caso la suerte de poder jugar en el Club Atlético de Madrid. No sirvió para mucho, al menos entre parte de la grada. Cuando Perea se acercaba al balón había un murmullo de sorna, en ocasiones parecía que había quien quería que Perea fallase para explotar de ira y hacer un chiste. La suerte de Perea parecía echada para muchos, y daba igual que siguiera ganando sprints, que le quitara aquél balón a Gerrard, que salvase muchas veces los muebles gracias a su velocidad y contundencia. El punto más vergonzoso de esta tendencia se alcanzó en el estadio del otro equipo grande de la capital, cuando la afición más odiada se permitió recibir con risitas a un capitán del Atleti, risitas provocadas por nuestra propia actitud. En el pasado, una burla de ciertos jugadores odiosos del equipo de Saenz de Buruaga hacia Pizo Gómez fue asumida por la afición en pleno como una afrenta hacia todos nosotros; años después, qué cosas, era la afición del Atleti la que provocaba la situación humillante, la que ponía en bandeja de plata la cabeza del capitán para que fuera el vecino indeseable el que se riera a nuestra costa.

Pero Perea siguió a lo suyo, es decir, a estar en una forma física increíble, a correr, a chocar y a despejar balones a los que sólo él podía llegar y parte de la grada lo entendió también. Quizás como reacción a la parte más cruel de la afición, las buenas acciones de Perea recibían un aplauso entusiasta; a veces, también se coreaba con sorna su nombre. La afición del Calderón, la que rara vez clama contra los responsables del desastre, la que ha hecho reverencias a Reyes, se dividía en su opinión sobre Perea aunque, piensa uno, poco a poco fue imperando la cordura. En los últimos tiempos son más los que han ido reconociendo el valor de la honradez y la humildad de Perea, su falta de culpa por intentar hacer las cosas lo mejor posible, el mérito de no haber tenido nunca un mal gesto a pesar de habérsele faltado al respeto muchas veces. Al fin y al cabo Perea, que batió el record de partidos jugados por un extranjero que tenía el mismísimo Griffa en aquél partido contra el Levante en el que ya hablábamos de esto y ha sido capitán del Atleti por más que fuera demasiado tranquilo, demasiado educado para protestar al árbitro, demasiado amable para encararse con rivales; nos guste o no, es parte de la historia.

Perea se va y no sabemos bien dónde. Hay quien dice que a Turquía, hay quien dice que a otro equipo español. Vaya donde vaya, desde aquí nos alegraremos cuando le vaya bien y seguiremos cuando nos sea posible sus carreras, sus tackles a toda velocidad, sus cortes contundentes y también sus pifias medio cómicas, que también esas son parte de Perea y parte de su personalidad diferente y cercana. Siempre nos acordaremos de Perea con cariño y siempre, cuando hablemos de él, pensaremos en un ex - vendedor de helados igualito que Frozono, qué ironía, que nos levantó de los asientos con carreras imposibles y fallos desesperantes y que siempre, siempre, dio todo por el equipo y las rayas rojiblancas, que siempre habló bien de los nuestros, que nunca tuvo un mal gesto, que dijo aquello de que, como nos pasa a nosotros, ser del Atleti de Madrid es lo mejor que le ha pasado en la vida.

Gracias por todo, Luis Amaranto Perea, suerte en todo lo que hagas.
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El partido contra el Málaga del sábado dejó varias dudas y planteó varios interrogantes de cara a la final del miércoles y al futuro en general. La primera duda era meteorológica: ¿puede algún hombre del tiempo, incluido Mariano Medina que en paz descanse, explicar por qué ha llovido este mes de Abril y parte de Mayo todo lo llovible y lo inllovible? La intensidad de los chaparrones del último mes han tenido un efecto beneficioso para el campo y los pantanos, pero han producido un efecto colateral del todo negativo: el temporal ha anegado la cosecha anual del Calderón, ha ahogado en chubascos a las plantas que, durante esta agradable época del año, germinan, crecen, se reproducen y mueren en los asientos del estadio. Con las trombas de agua no sólo se han anegado generaciones de una importante variedad botánica, sino que se ha perjudicado notablemente a la oposición en su argumento más válido para evitar la voladura y demolición del Estadio Vicente Calderón: su calificación como Reserva de la Biosfera por la Unesco, Adena, Greenpeace y el Icona. Eso sí, el que suscribe ha encontrado una última vía: en grada de lateral se ha originado un gran charco a la altura de la fila 14, casi en el centro del campo, en el que abunda el nenúfar, el lirio de agua, el alga cianofícea y el alga verdeazulada. El socio de la zona, respetuoso y amante de la obra de Jacques Cousteau, evitó pisar el milagro acuático el día del Málaga y a estas alturas es muy posible que el ecosistema quede intacto, incluso que hayan eclosionado huevos de batracios y peces, que colonias de martines pescadores y águilas pescadoras hayan nidificado en el primer anfiteatro en busca de alimento para sus proles y que el desmán de los pirineos corretee por los vomitorios frente a la zona en que abunda el desmán del palco. Ah, la sabia naturaleza, siempre actuando en bien del hombre y en contra del traslado a la Peineta.

La segunda duda es de naturaleza animal y no vegetal y se llama Suárez. Mario Suárez, llamado a jugar como titular el miércoles en un partido clave, volvió a hacer un partido triste y malo, desconectado, al paso, haciendo faltas cuando no debía y defendiendo a cinco o seis metros del rival cuando debería estar a cinco centímetros. Mario Suárez hizo además un penalti sobre De Michelis que el árbitro no pitó y que, de haberse visto más claro, habría supuesto un problema gordo para el equipo. De hecho el equipo cambió tras la salida de Mario y la entrada de Koke; de un primer tiempo lamentable se pasó a un segundo tiempo aceptable, y eso que Koke, aún perdido por el medio del campo, necesitaría muchos partidos para buscar su lugar en el mundo. Aún así, uno se plantea si Mario debería jugar en Bucarest o si debería salir Koke. Sobre el primero, casi seguro que su partido será intrascendente; sobre el segundo, hay duda, como en el banquillo del Málaga. Patata caliente para Simeone en el último momento, nos tememos.

Más dudas: el equipo muestra una tendencia preocupante a intentar solucionar los segundos tiempos lo que complica en los primeros. No sabemos si es cosa del Cholo, que plantea así los partidos, o de la empanada de los jugadores, que se soluciona a voces en el medio tiempo, dentro del vestuario. El caso es que ceder la iniciativa tanto tiempo y renunciar a ganar desde el primer minuto puede ser un problema serio en partidos como el del miércoles. Veremos.

En cuanto al resto, algunos apuntes. Courtois volvió a estar bien, sacando dos contraataques peligrosos, uno de ellos del excelente Isco. Froilán estuvo más entonado y su final de temporada está siendo mejor que el principio, mientras que Miranda anduvo inseguro todo el partido. Diego perdió varios balones importantes y, pese a su excelente trato de balón, no fue todo lo efectivo que debería. El apunte con mejor letra, eso sí, va de nuevo para Adrián. Adrián hizo una excelente segunda parte y metió un gol importantísimo. Por si fuera poco, se fue directo al banquillo a dedicárselo a Perea y Antonio López, demostrando que, tras un año en el equipo, entiende más de qué va esto que muchos que han pasado aquí largas temporadas.

A todo esto, el miércoles es el día, señores. Partido bonito que puede convertir un año lamentable en un año para recordar. Confiemos en Adrián y Falcao para al menos marcar un gol, confiemos en Godín y Courtois para sacar los balones por alto con los que nos van a masacrar. Arda y también Diego pueden ser importantísimos, Juanfran tiene que hacer algo gordo porque su temporada lo merece. Enfrente, un equipazo con una misión en la historia. Precioso día, a disfrutarlo. 


P.S.: ayer, 6 de Mayo, bajó de categoría la Liga ACB, que pierde una pieza importante. Durante al menos un año no contará con Estudiantes, que se va una temporada de Erasmus a aprender idiomas y conocer extranjeras. Como lo pasará bien seguro y volverá pronto, nos quedamos la mar de tranquilos.

19 comentarios:

yo dijo...

¡¡¡¡ ESTU .... DIANTES !!!!!

cristian vieri dijo...

Ya lo había advertido el que suscribe: igualito que en Gelsenkirchen. Aquí una impresora en color y un tour gratis por el estadio y asunto despachado. Así se despide a los nuestros. (Bueno, y aunque no nos importe, a los otros).
Parece que en la Ciudad Condal saben hacer algo mejor las cosas. Una vez más, qué envidia. Y ya que hablamos de despedidas, hay que ver cómo despidió la afición de Estudiantes ayer a los toreros y cómo, tras el partido, abroncaron al presidente y a un tipo llamado Sweet Lou, seguramente por su pasado de color blanco y no haber hecho nada por sacar al equipo del atolladero. Algunos sí que saben.

qsP dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
qsP dijo...

qué sí Perea. Gracias Antonio.

Dos Históricos, ¡ojalá llegue pronto alguno como Ellos!

Manchego Curado dijo...

Voy a hacer un comentario técnico. Perea es muy guapetón

Russeus Albusque dijo...

Menos mal que existen sitios como este blog en que sí se hace un homenaje, sincero y sentido, a los nuestros.

Estoy seguro de que si Antonio o Perea leen esto, desde luego les sabrá mil veces mejor que los cinco minutitos del pin (a los que no llegué no tanto por falta de puntualidad, sino por desconocimiento, que si lo llego a saber me voy media hora antes para el Calderón).

Por cierto, el "guapetón" (menos mal que tenemos a doña Manchego para que nos ilustre de estas cualidades técnico-futbolísticas de los miembros de la plantilla) dice en un vídeo de la Sociedad Anónima Deportiva AdM algo así como que las tres cosas que lleva en su corazón son Dios, su familia, y el Atlético de Madrid. Como escarpias.

http://www.youtube.com/watch?v=7pjZz0UNPsA&feature=uploademail

Jose Ramón dijo...

No le quepa la menor duda D. Russeus.
Ojalá lo lean.
Preciosa crónica.
Y claro que sabemos Sr. Vieri.
Claro que sabemos.
64 años sabiendo.
Y los que quedan...

Jose Ramón dijo...

Mucha emoción (y mucho estilo) ayer en el Palacio de los Deportes.
Muchas gracias, D. Carlos, por acordarse de Estudiantes.

jesusez dijo...

Qué nervios oigan, qué nervios...

Viniste con el Atleti en segunda y te irás de nuevo Campeón de Europa. Por segunda vez alzarás esa copa. Tú lo mereces Antonio López Guerrero.
Gracias y suerte Capitán.

Jose Ramón dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jose Ramón dijo...

Leido hoy en Facebook:

"A diferencia de los niños de los anuncios, a mí nunca se me ocurrió preguntarle a mi padre por que eramos del Atleti. Siempre me pareció algo perfectamente natural y correcto"

El (orgulloso) padre les desea a todos un buen día y mucha suerte.

Russeus Albusque dijo...

Bravo por ese comentario en facebook, por el hijo y por el orgulloso padre.

La pesadilla de este último cuarto de siglo (camino del cuarto y mitad) acabará algún día. Ese día el niño del anuncio, en vez de hacer preguntas idiotas a su padre, le dirán: "papá, gracias por haberme hecho del Atleti", que es lo natural.

Qué nervios más tremendos, oigan. Uuuuuffffffffffffffffff...

Vicente dijo...

No puedo mas

Homero Aguilar dijo...

Felicidades a todos nosotros. Nos lo merecemos.

Jose Ramón dijo...

¡Aupa Atleti!
(oigan)
¡¡¡Aupa Atleti!!!
Los mejores porque sí.
http://www.youtube.com/watch?v=3Ddgyh8a6JI&feature=related

Vicente dijo...

Abellan, ¿Que tienes cin Gil Marin?. Eres increíble, que cosas hay que oirte

Cholo79 dijo...

Recien llegado de Bucaresti...gracias a todos nosotros por ser como somos....gracias por hacerme llorar...una vez mas!

Dr. Caligari dijo...

Viva!

Russeus Albusque dijo...

Qué contento! todavía no se me quita de la boca la sonrisa tonta de felicidad...

Qué impaciente! todavía no ha colgado el señor dueño de la cosa la crónica que nos hará disfrutar aún más...