jueves, 1 de mayo de 2014

40 años (no es nada)

1974


Hace 40 años, en 1974, cuando el Atleti jugó su primera final de Copa de Europa, uno era un niño chico. Quizás les sorprenda a Vds que uno haya sido alguna vez un niño chico, pero así fue durante unos años, precisamente aquellos. Uno, rubio, con el pelo a tazón y camiseta del Atleti puesta durante todo el verano, era demasiado chico para acordarse con precisión esa final aunque sí tiene recuerdos de ella. Los recuerdos son vagos, confusos y giran en torno a una televisión en blanco y negro en una habitación pequeña de una casa de la sierra de Madrid, lo que sugiere que aquél día de San Isidro era, como ahora, festivo. Los recuerdos no incluyen más que imágenes deshiladas, sueltas, fogonazos aquí y allá; también nombres, algunos confusos, uno muy claro, Gárate. De Gárate sí se hablaba en casa, aunque poco, y se siguió hablando durante unos años.

Con el tiempo, uno investigó sobre ese equipo al que el propio presidente bautizó como el Pupas, echando así sobre los hombros de un equipo de leyenda un mote molesto como los vecinos del lado Norte de la ciudad, irritante como los tertulianos deportivos, pesado como el plomo. El Atleti ha cargado con el Pupas desde entonces como el protagonista de Basket Case cargaba con su hermano maligno en un canasto, a disgusto a pesar de ser parte de la historia, a regañadientes a pesar de venir el apelativo del Presidente más importante del Club.  Y eso que incluso una parte de la afición parece sentirse cómoda con la maldición patrocinada desde el palco, rebozada en una coartada histórica para así desatender la realidad terrible del club durante los años negros en los que la identidad estaba perdida en un denso bosque de manzanos y maniches. El Pupas, el maldito Pupas, ese mote desacertado para un equipo, el del 74, que pudo ser cualquier cosa menos un Pupas.

Al Atleti del 74 le entrenaba un argentino, el Toto Lorenzo. En él jugaban Reina, Pacheco y Rodri, Panadero Díaz, Ovejero y Cabrero, Heredia, Benegas y Capón, Alberto, Eusebio y Quique, Adelardo, Luis y Melo, Salcedo, Ufarte y Becerra, Irureta, Ayala y Gárate. Ni más ni menos, oiga, ni más ni menos.

Entre los nombres recién mencionados, algunos de los mejores jugadores de la historia del Atleti, varios ídolos de infancia del que suscribe y también de sus más próximos. Jugaba Reina, el portero de jersey verde que uno quiso ser aquél día que jugó de portero y que aún quiere ser Jorge Lera. Jugaba Panadero Díaz, en cuyo honor el que suscribe co-fundó una peña atlética en Bruselas que responde al combativo nombre de Frente de Liberación Panadero Díaz (con su correspondiente escisión disidente, como está mandado: el MLPD, Movimiento de Liberación Panadero Díaz – Frente 25 de Mayo, surgida tras el Doblete y la vuelta de la emigración). Jugó Ovejero, que años después echaría abajo una portería en Zaragoza de una embestida, y jugó Capón, con ese bigote que, junto al de Leal (con su vendaje), nos dio ganas de tener bigote cuando teníamos 7 años. Jugaron Alberto y Eusebio, cuyos nombres uno confundía de chico y no sabía quién era quién, y jugaba Adelardo, el jugador que más veces ha defendido nuestra camiseta, para muchos el emblema del Club durante muchos años. Jugó Ufarte, a quien el que suscribe dio la mano hace unos años y le invitó además a una botella de vino, escapándose luego del restaurante por vergüenza, para no recibir las gracias de un tipo al que siempre le estará uno agradecido. Jugó Becerra, que uno no sabe si se escribe con c o con z, que murió demasiado joven pocos años después, y jugó Irureta, siempre tan caballero con el Atleti, siempre recordando en sus años como entrenador todo lo que le enseñó el Club. Jugó Ayala, nuestro ídolo melenudo de niños, el Ratón, el más rápido, el más eléctrico, el dueño legítimo del nombre de cierto perro ratonero que cierto día en Albacete, desde la grada, saltó al campo durante un partido que el Atleti jugó allí - camiseta rojiblanca y el número 11 a la espalda - persiguiendo una bola hasta que fue reducido por la fuerza pública ante su negativa a abandonar el terreno de juego sin el balón en la boca. En ese equipo jugó Luis Aragonés, ese tipo único, enorme, el que volvió al Club para sacarlo de Segunda, el que dijo a un árbitro que no pisara el escudo, el que rompió la pizarra en el vestuario antes de la final de Copa; el tipo de más influencia en el fútbol español, el que vio lo que nadie veía y fue apartado de su obra de arte cuando más fácil era todo, nuestro referente, nuestro guía lleno de defectos y virtudes, nuestro espejo, el Atleti hecho tipo con patillas, cigarrillo y pelliza.

Y en ese equipo jugó Gárate. Gárate, el tipo que uno querría ser.

Nunca el Club ha hecho un homenaje a ese equipo maravilloso que llegó imbatido a la final de Bruselas del 15 de Mayo del 74 para toparse con el mejor Bayern de Múnich de la historia, el equipo de Beckenbauer, Maier, Muller, Hoeness, Breitner y el maldito Schwarzenbeck, la columna vertebral del equipo que luego ganaría el Mundial para Alemania unos meses después. A ese equipo que fue superior a los alemanes durante el partido y se adelantó con un gol de falta de Luis Aragonés, celebrado antes de entrar por el propio Luis con un salto batracio para la historia. Ese equipo que vio cómo, ya en el descuento, el rival empataba gracias a un gol marcado por un jugador que nunca marcaba y perdía en la repetición del partido dos días después ante una plantilla mucho más física que se encontró con el regalo de un partido extra que no mereció y una copa que vive en Munich cuando debería vivir en Madrid.

Si alguien viendo esa alineación puede pensar en un equipo perdedor, que abandone el local. Si alguien piensa que ese grupo heterogéneo en el que convivían argentinos aguerridos y brasileños de juego floreado, extremeños recios, madrileños castizos, vascos de pedigree, asturianos de raza y un paraguayo orgulloso de llevar los colores de su equipo nacional no era un equipo de leyenda, que abandone la lectura, la ciudad, el país. Si algún insensato no ve en este grupo de melenudos, bigotudos, sobrios jugadores pelicortos y un gentleman de Eibar  - en palabras de uno de los talentosos  Olivares  (no recuerdo cuál), “un equipo que eran los Beatles y los Rolling Stones a la vez” – el reflejo del propio Atleti todo, de su grada y de su historia, que llame a un especialista.

Nunca ha recibido ese equipo maravilloso el homenaje público que merece. Y, con 40 años de retraso, ya es hora, oiga, ya es hora.

_____ 

2014


Cuarenta años después de la semifinal de Glasgow, recordada por los aguerridos escoceses como una batalla campal y por los aficionados del Atleti como el partido en el que el Atleti vistió con preciosa camiseta roja de puños rojiblancos y sufrió tres expulsiones (no del todo injustas, oiga) por indicación de Babacán, un árbitro turco con nombre de malo de novela de aventuras (incluso como “El Malvado Babacán”), el Atleti se plantó en Stamford Bridge, estadio del Chelsea, con la misión de hacer la machada que 40 años antes habían hecho nuestros ídolos de la infancia y meter al equipo en la final.

El Atleti que fue a Stamford Bridge, líder de la liga española, invicto en Champions y orgullo de la parte noble de la ciudad de Madrid , también está dirigido, como el del 74, por un argentino temperamental, talentoso y trabajador que viste sobrio traje, camisa y corbata negra y lleva un rosario bajo la corbata. Este mago, al que nunca jamás podremos agradecerle suficientemente lo que ha hecho por nosotros, tiene por ayudantes un sabio de la preparación física y un portento de la naturaleza que viste siempre anorak y lleva un cronómetro, se ríe cuando nosotros nos asustamos y saluda con cariño al delantero centro rival, tan atlético como nosotros, cuando sale al campo en el que ahora juega de local, para su desgracia y la nuestra.

En el equipo que dirigen estos tres argentinos - que deberían recibir las nacionalidad honorífica, las llaves de la ciudad de Madrid y su peso en jamón del bueno (por más que pese el Mono) - cuenta también con brasileños de juego floreado, argentinos tatuados, madrileños castizos, asturianos de raza, uruguayos bravos de mandíbula apretada; además, un turco tocado por el dedo de los dioses del talento, un tipo de Alicante que ha sufrido una metamorfosis, un hispano-brasileño con cara de tripulante de navío corsario y la fuerza de un búfalo cafre, un navarro capaz de rematar de cabeza un satélite fuera de órbita y un gigante belga capaz de parar ese mismo satélite a pocos metros de su lanzamiento desde Cabo Cañaveral sin perder la gomina del tupé. Y, según se demostró en Stamford Bridge, estadio frío poblado por una afición fría, antipática y obsesionada con los jugadores que su millonario presidente puede comprar cada año (algo de lo que presumen con la idiocia del hijo del vecino rico que copia, en más caro, cada cosa que hace el resto de niños del colegio que, por supuesto, le ignoran), ese grupo heterogéneo, Beatle y Stone como el del 74,  es también un equipazo de leyenda como lo fue aquél.

Salió el Atleti al campo del Chelsea vestido con pantalón rojo, pero en un estado tal en el que estas cosas ya ni importan. Miró el Atleti a la grada y vio el Calderón,  atronador en medio del silencio frío y azul de Stamford Bridge, y entonces todos supimos que iba a ser un gran día. Miró el Atleti a la grada y vio miles de bufandas rojiblancas, la bandera de esa España en la que pone Algeciras, las pancartas de las peñas belgas y británicas, las canas de los aficionados que recuerdan la final del 74 y los ojos brillantes de las chicas atléticas que hacen de la grada del Calderón un sitio especial, y tragó saliva. Miró el equipo titular al banquillo y, tras él, vio al Capitán de Capitanes vestido de traje y corbata con bufanda del Atleti, agarrado a la valla de detrás del banquillo con gesto de poder saltar al campo a por el balón en cualquier momento, como hizo el perro Ayala en Albacete, y entendió lo que tenía que hacer. Miró el Atleti a la grada de nuevo y vio los retratos del Cholo y de Luis Aragonés y, en ese momento, los jugadores del Chelsea parecieron pequeñitos, inofensivos, enclenques.   

(Mientras el Atleti en pleno miraba con la mandíbula apretada a la grada del Atleti, otra parte del Atleti hacía lo propio. Nacido 10 años después de esa final de Bruselas, Torres es un poco más mayor que los que sólo vivieron los años negros de manzanos y maniches, y un poco más joven que los que sí recuerdan el Atleti grande de los 70 y 80. De haber tenido unos años menos, quizás estaría en el primer equipo a las órdenes de Simeone, de haber tenido unos años más quizás no se habría visto en la tesitura de tener que enfrentarse a su equipo del alma en tamaña situación. Torres marcó el gol de su equipo actual contra su equipo del alma y naturalmente no lo celebró; las imágenes del momento son desoladoras. El destino, que con Torres ha tenido sus más y sus menos, quiso que hiciera un buen partido y marcase un gol ante todo ese público rojiblanco que tanto se alegra de sus goles contra otros; quizás el desenlace final, que su equipo perdiera a pesar de su gol, es lo mejor que le pudo pasar. Torres, ovacionado en Madrid durante el calentamiento y al final del partido y cuando fue sustituido en Londres, no necesita explicaciones para entender lo que ayer estaba pasando y probablemente lo vivió de una forma tan especial que sólo él puede llegar a entenderlo. Esperemos que vuelva pronto a casa y nos lo cuente en detalle).

Lo que después ocurrió lo contarán los juglares tras el holocausto nuclear y los colonos extraterrestres que, ataviados con escafandra para evitar la atmósfera tóxica, tomen la tierra desde sus platillos volantes con rayo paralizante. Lo están contando ahora mismo varios habitantes de Papúa a sus conocidos, es portada en diarios de Bangkok y es objeto de análisis en una lejana población vitivinícola australiana en la que, de vez en cuando, tienen la suerte de comer arroz con cangrejos pescados por el propio cocinero. En un cafetín cercano a la plaza de San Telmo, en Buenos Aires, alguien gesticula en este mismo momento explicando el movimiento táctico del medio campo y en Arcore, cerca de Milán, un señor muy alto explica a su madre, mientras come pasta al ragú, cómo Juanfran hizo dos pases de gol tras pases largos de Tiago en una noche para recordar. En Onteniente (Valencia), Fernan Pérez (Almería) y Zurich (Suiza) no se habla de otra cosa, ni se hablará en días.

Y es que el Atleti cuajó uno de los mejores partidos que se recuerdan, con un segundo tiempo a la altura de la Supercopa ganada al propio Chelsea y de los veinte primeros minutos de la eliminatoria contra el Barcelona. Aprendida la lección de la ida (nada de balones altos al centro del área, nada de impaciencia, nada de piedad), Simeone dejó en el banquillo a Raúl García y apostó por Adrián – aquél que desde esta misma tribuna dimos por claramente perdido para la causa - para llevar el balón al suelo y jugar con velocidad cuando fuera necesario. En varias ocasiones durante el primer tiempo se vio cómo los jugadores frenaban su instinto natural a bombear balones largos hacia Diego Costa para seguir tocando, madurar la jugada, buscar ocasiones menos directas si no había una posibilidad clara.

El Atleti dominaba o al menos no sufría pero el Chelsea, bien plantado pero poco incisivo, se adelantó. Fue Torres, quién si no, delantero descomunal que siempre marca en las citas grandes, aunque esta vez en la portería contraria y contra un portero propiedad del Chelsea. Con la grada apagada, el silencio en las casas y las nubes negras en el horizonte, el equipo no se descompuso y siguió fiel a lo suyo, sólido, con un enorme Koke, con Tiago y Mario (sí, Mario) a un nivel excelente y con dos laterales convertidos en amenaza. Entre estos, más Arda, llegó el gol: Koke que rebaña un balón que parecía perdido, Arda que acaba pasando a Tiago, éste que levanta con clase la bola para la entrada rápida de Juanfran quien, como un acróbata, pone el balón hacia el área pequeña; Terry que no llega, Cole que no se atreve, Adrián que remata con la espinilla; miles de tipos que gritan, miles de tipos que se abrazan, miles de tipos que rugen. Gol del Atleti, empate, clasificados.

Tras el descanso, del vestuario volvió a salir la fiera que salió en casa contra el Barcelona, quizás esta vez más pausada, más cerebral, más calmada dentro de su furia. Con Koke dando un recital físico, de control y de mando, el Atleti fue un equipo enorme. Arda brilló, Diego Costa peleó, Tiago y Mario estuvieron a un nivel altísimo, aliviando  a todos aquellos que echábamos de menos a ese tipo del traje y la bufanda sentado tras el banquillo que tanta confianza nos da siempre. Con todo el medio campo entonadísimo, los laterales con ganas y los centrales al enorme nivel de toda la temporada, el Atleti es un equipo temible y sólo es cuestión de tiempo que doble la muñeca de aquél que le echa el pulso. Si al talento del medio campo y la solidez de los centrales se le añade un portero extraordinario y un delantero que es un tormento como Costa, la cosa se complica aún más.

Marcó Diego Costa un penalti un minuto después de una parada milagrosa de Courtois. El penalti se tardó en tirar una eternidad, con un balón que caía al agujero del punto de penalti una y otra vez hasta que los aficionados llegaron a la conclusión de que Costa lo fallaría seguro; naturalmente, fiel a su forma de ser, lo marcó sin dificultad y entre cánticos de recuerdo a Luis Aragonés, ahí es nada. De este segundo gol salió un Atleti enorme: tocando el balón, combinando por la banda izquierda con toques sutiles entre Filipe Luis, Arda y Koke, apoyado atrás en Mario y  Tiago, buscando en largo a Juanfran, gigante en ataque a pesar de algunas dudas en defensa al principio, llegó el tercero. El Atleti, una vez más, demostró ser un equipo valiente y poderos, de compromiso e intensidad pero también trabajadísimo, estructurado, con recursos ante todo tipo de planteamientos tácticos. Un equipazo, señores.

Tras un partido maravilloso, el Atleti está en la final de la Copa de Campeones 40 años después. Para ello ha eliminado, entre otros, a Oporto, Milan, Barcelona y Chelsea - que suman 15 Copas de Europa - y lo ha hecho con un equipo desahuciado hace no tantos meses. El equipo que ha armado Simeone mezcla el esfuerzo extremo de un comando de Gurkas, la fe ciega en la idea de juego y el estudio científico del rival desde el banquillo. Con un presupuesto mucho más modesto y una plantilla más corta, ha devuelto a un club centenario y admirable al lugar que muchos otros fueron incapaces de acercarse. Todo esto lo ha hecho partido a partido, involucrando  a la grada, convenciendo a los jugadores de que pueden hacer todo aquello que se propongan, dando una lección de fútbol, de deporte, de vida.

Estamos pues asistiendo a un momento histórico, y resulta que el protagonista es nuestro equipo. Nuestro equipo, el nuestro, el de nuestros padres y amigos, el que será de nuestros nietos, el equipo del que Simeone nos ha obligado a formar parte activa. El equipo de Luis y de Gárate, el de la final del 74, el de los derrapes y los días de alegría infinita. El equipo de las rayas rojiblancas, del Estadio Vicente Calderón, del ramo de flores de Pantic, el himno cantado a voz en grito cuando las cosas van bien, del himno cantado a voz en grito cuando las cosas van mal.

Disfrutemos el momento, pero eso sí, sin perder de vista lo que nos ha traído hasta aquí: partido a partido, el domingo a las 17.00, otra final.

Que suerte tenemos, señores, qué suerte tenemos.

69 comentarios:

Haymans OldTom dijo...

Pelos como escarpias oiga. Una pena que mi estancia en Alabama no vaya a ser los suficientemente larga como para fundar la peña unipersonal Raul Garcia

cristian vieri dijo...

Qué orgullo ser de un equipo que provoca que se escriban cosas como el artículo precedente. Por fin, 40 años, ahí es nada, no hay tango que los refleje. Aquel recuerdo de ir a avisar a mamá a la cocina de que el Aleti había marcado y, al llegar a la salita, sufrir la decepción enorme, que no, que nos han empatado, ese recuerdo puede ser suplantado por otro mucho más feliz. Sólo por eso, por la posibilidad, ya son inmortales todos estos tipos que hoy configuran plantilla y cuerpo técnico.
Don Carlos, sin ánimo de enmendar la plana, creo que en 1974 aún no había brasileños en la plantilla, aunque Ufarte nació allí. ¿Se refiere a él o estoy yo equivocado? Por cierto, qué difícil está conseguir hotel en Lisboa, lástima haber vendido aquella DKW...

Carlos Fuentes dijo...

Becerra era brasileño, y también Ufarte, que tenía la doble nacionalidad a pesar de haber nacido allí. Renunció a jugar con Brasil para hacerlo con España, creo

Dr. Caligari dijo...

Efectivamente, 40 años no es nada. Además yo tenía el mismo pelo que ahora.

Abantos dijo...
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Abantos dijo...
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Abantos dijo...

Grande Cholo, grande Atleti, grande crónica del Dueño, como siempre. Enhorabuena a todos y ahora a por el Levante!!

cristian vieri dijo...

Siempre había creído que Becerra era argentino, como casi todos los demás, pero en efecto, era de San Jerónimo, Río Grande, Brasil. Lo que decimos, 40 años no es nada incluso para corregir cosas mal aprendidas. Gracias.

Gonzalo dijo...

El que escribe no era ni un proyecto en aquella final del 74 pero ha visto tantas veces las imágenes, ha escuchado tantas otras a su padre contar cómo fue, que el dolor lo llevaba dentro como si allí hubiese estado esa noche. El miércoles, la primera llamada fue para él, obviamente, a quien el destino, Simeone y todo su batallón, más la ayuda de quien nos empuja desde arriba, darán oportunidad de resarcirse de aquella final que tanto marcó nuestro destino.
Pase lo que pase, ya estamos muy orgullosos, imposible estarlo más. No habrá tiempo ni forma de agradecer a este entrenador lo que nos está dando.
Próxima parada, Levante. Yo ya tengo mi bolsito preparado.
Gracias por ayudarnos a expresar lo que es la felicidad, D. Carlos.

Libros Mondo dijo...

Qué suerte, Maestro. Y qué maravilla. ¿Quién le hubiera dicho en el proceloso 2005 que iba a usted a escribir una crónica como esta? Y nos quedan otras cuatro crónicas impensables y maravillosas.
¡Yuuuuuuuju!

Carlos Fuentes dijo...

Bueno, ya saben todos Vds que el día 15 de Mayo tenemos aquí a todo el equipo de la final del 74 (salvo Cabrero y Heredia, parece)

La iniciativa es de Los 50, no del club, naturalmente.

Se les hará el homenaje que nunca se les hizo hasta ahora!

Libros Mondo dijo...

En el día de mi cumpleaños siempre pasan cosas fantásticas.

Joao Leiva dijo...

Estimado D. Carlos

Yo tenía 9 añitos cuándo aquella final y la recuerdo casi todos los días, también me acuerdo cundo mi padre me llevó, llorando a mantas, a la cama después del 4-0, no sé quién lloraba más, la verdad.

Me ha emocionado la foto, me ha emocionado que se acuerde exactamente de lo mismo que yo, que también quería ser Gárate y también estuve todo el verano con la camiseta con el 9 en la espalda.
Nunca pensé en escribir aquí, creo que usted lo hace estupendamente y resume a la perfección lo que sentimos los demás, pero hoy me veo en la obligación de darle las gracias por saber expresarse y expresarnos.

Tampoco nunca he tenido la suerte de vivir en Madrid, pero cada vez que visito el Calderón (que también considero mi casa) sepa que entre todas las preguntas que me hago, también me acuerdo de usted.
Por cierto, cuando crecí un poco le dí la vuelta al 9 de Gárate para convertirme en Panadero, y siempre estuve orgulloso de aquella decisión, más acorde con mi realidad.
Un abrazo

MSC dijo...

La primera gran decepción que recuerdo es aquel gol de Schwarzenberg. Un niño de 10 años que no se creía lo que estaba viendo. En realidad todavía no me lo he creído del todo. Eso ayuda a hacer más mágico este momento. Eso y su magnífica crónica. Gracias, D. Carlos.

Mónica Francisca Grandes dijo...
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Carlos Fuentes dijo...

Gracias a todos, con mención especial al Sr Leiva: Preciosa esa vuelta al 9, Panadero es otro referente, la otra cara de la esa moneda que tanta suerte tenemos de poder considerar nuestra.
Gracias

Mónica Francisca Grandes dijo...

Don Carlos, una vez más me pongo a los pies de su señora.

Benson Señora dijo...

Como siempre excelso.

Muchas Gracias por la mención al frente popular de Tanunda. Al secretario le ha hecho mucha ilusión y ha descorchado una botella de Barolo que ha sido lógicamente rechazada para beber algo bueno del Bierzo.

Ayer celebramos el ascenso del Cholismo en Barossa Valley con una paella de marisco. Muy bueno el pulpo australiano.

Cuidado con mi desembarco en Madrid de este verano. Voy avisando.

Aupa Atleti. Hoy se madrugará o se trasnochará. Para ver un estadio que estaba 3 minutos andando de mi piso de estudiante y ahora para más lejos.

De nuevo muchas gracias Don Du.

PabloRL dijo...

Gracias una vez más Don Carlos por emocionarnos con su crónica. La acabo de leer para ponerme en situación antes del partido contra el Levante, ya que he estado todo el puente alejado del "mundanal ruido" y con acceso residual a Internet.
Les voy a contar un secreto, he desobedecido al Cholo. Yo, convencido seguidor del cholismo he cometido una falta inexcusable. Aceptaré la penitencia que me impongan. Padre, he pecado contra el "partido a partido".
Me explico. Desde allí por el mes de Diciembre, cuando hacía mi rutina de natación, para no perder la cuenta de los largos que nadaba, iba repasando la plantilla del Atlético de Madrid de este año. Cuando llegaba al largo número 14, no podía dejar de imaginarme al gran Gabi levantando la Copa de Campeones de Europa. Este equipo tenía algo que me provocaba una corazonada. A la imagen de Don Gabriel levantando la copa le seguía una del fondo de los seguidores del Atleti con un tifo espectacular donde sobresalían por encima de todo las pancartas con los nombres de los héroes de 74.
Cholo, perdóneme porque he pecado
Pablorl

Dr. Caligari dijo...

4 puntos, solo 4 puntos.

(magnifica la iniciativa de los 50)

Jose Ramón dijo...

Muchas gracias por la crónica.
(oiga)
Ví el partido de Londres en un bar de Jaén.
Solo.
Y cuando marcó Arda me puse a llorar.
Nunca me había pasado antes.
4 puntos.
(efectivamente)
4 puntos y ya.
Y luego a Lisboa.
(que es una ciudad que me encanta)
A Lisboa con la camiseta de Gárate...

Stan dijo...

Magnífico, como siempre.

Un fuerte abrazo a todos los atléticos que visitan este necesario espacio.

Dr. Caligari dijo...

Gárate tuvo que hacer cola para las entradas, vaya

Fran Omega dijo...

Buenos días, amigos. Uno es emotivo de por sí y, en estos días, todo se multiplica; así que he tenido que leer la crónica de Don Dueño por etapas. Decir "magnífico" es poco.

Me ha encantado leer también al Sr. Joao Leiva, pues somos exactamente de la misma quinta: no es mal número el 9 ¿verdad?. Es el 9 de Gárate, de nuestra edad de entonces y de la de ahora. De Final a Final. Porque nos toca.

Gontxal dijo...

No se puede contar con el tercer equipo de la capital ni cuando nos viene bien que gane...

A si se dará más importancia a estos cuatro puntos y se evitarán suspicacias.

Gerónimo dijo...

En primer lugar, saludos y respetos al Maestro y al resto de atléticos aquí presentes. Sobre Ufarte decir que su caso es como el de Diego Costa pero al revés. No es brasileño sino gallego de Pontevedra. Comenzó jugando en el Flamengo, donde le conocían como "el espanhol", y le ofrecieron jugar con Brasil como suplente de Garrincha, pero su intención era volver a España y jugar con la selección, como así sucedió. Y una cosa más: Qué grande es Gárate.

Gontxal dijo...

Don Carlos, parece que tenía usted razón con lo de las chicas del Calderón.

http://www.elmundo.es/television/2014/05/09/536c739522601d55598b456c.html

Jose Ramón dijo...

Ayala se está convirtiendo en Capón.
(oigan)

Jose Ramón dijo...

Dos semanas.
Solamente dos semanas.
Un último esfuerzo.
(oigan)
Vamos allá...

Jose Ramón dijo...

Dos semanas.
Solamente dos semanas.
Un último esfuerzo.
(oigan)
Vamos allá...

Joao Leiva dijo...

Estimados Señores:

Como estoy notando desasosiego y desesperanza dónde solo cabe hablar de disgusto pasajero, quisiera realizarles unas reflexiones.

Antes del partido con el Málaga estuve escuchando a un señor de bigotito y voz atiplada con pinta de camarero de bar antiguo, pero ustedes y yo sabemos que se trata de un tipo con las medias bajadas, larguísimas melena y zancada, con humor de mil demonios y autor de algunas de las mejores carreras por la banda que ha visto el Calderón y de un gol estupendo al Independiente de Avellaneda.

Ustedes estaban conmigo aquella nefasta tarde en Oviedo, y tantas tardes de Galletis, Musampas y Maniches, si hemos sufrido aquello, no podemos llamar a esto sufrimiento.

Tampoco fueron sufrimiento aquél 4 de abril del 81 o el 5 de julio del 75, por poner solo dos ejemplos que viví personalmente, fueron disgusto e indignación, pero estábamos dónde debíamos y nos sentimos aún orgullosos de aquellos jugadores.

A bastantes de estos muchachos que tienen ahora la tarea de lucir nuestro escudo, de ustedes y mío, les reconocemos como de los nuestros, cuando vemos esos pechos amplísimos de correr como locomotoras como si no hubiese un mañana, sabemos que merecen llevar el escudo y sentirlo como propio.

Por eso, si este equipo alguna vez ha parecido un señor con bigotito, nosotros sabemos quién es este equipo en realidad. Disfrutemos y esperemos lo mejor. Y si no es así, para esos momentos ya nos ha enseñado Don Carlos que en realidad nosotros seguimos al equipo para estar todos juntos por si las cosas no van como esperamos.

Abrazos a todos.

Gerónimo dijo...

Señores, ya que el destino no ha querido ofrecernos la revancha con el Bayern,sí que ha llegado el momento de cerrar la historia de aquella infausta final de Liga con el Barcelona de la 70-71. Vean ustedes el maravilloso corto "Campeones" y tengan la seguridad de que esta vez sí. El mismo resultado vale. Ya no hay Valencia que se cruce. Estoy optimista, qué le vamos a hacer.

Anónimo dijo...

No hay crónica del partido contra el Málaga porque el autor tiene los huevos de corbata igual que su equipo.

PabloRL dijo...

Estimados señores, pleno de confianza de cara al sábado, les dejo un par de datos para que puedan ilustrar a cualquier Anónimo indocumentado que les venga con el cuento del Pupas, el miedo y esas paparruchas que tanto gustan en la prensa paniaguada.

El Atlético de Madrid NUNCA (perdonen que levante la voz) en su historia ha perdido una Liga llegando Líder a la última jornada. A ver si pueden decir lo mismo en otros equipos madrileños que juegan por la zona de Castellana y tal.

El Atlético de Madrid NUNCA ha perdido en una final a partido único con ese equipo que juega vestido con sábanas del Hospital Clínico San Carlos. La única vez que se llevaron la Copa fue en los penaltis tras un empate.

Disfruten ustedes mucho los dos partidos que nos quedan. Yo estoy con el Sr. Leiva, sufrir es luchar por quedar el sexto.

PabloRL

Anónimo dijo...

LA MENTIRA DE SIMEONE

Se nos viene diciendo que Simeone ha "cambiado la mentalidad de este equipo". Es una de esas mentiras que porque las diga mucha gente puede parecer verdad pero es MENTIRA.

Cuando ha llegado el momento de la verdad y de GANAR el equipo se ha aterrorizado. Están descompuestos, atenazados y sin ideas. Por desgracia para Simeone ahora tiene dos finales seguidas donde no va a poder disimular el fracaso si las pierde por mucho que se venda otra cosa.

Y es que Simeone no ha ganado nada que no hubiera ganado Quique Flores (salvo la final de copa que con Quique también se jugó y su hubieran jugado muchas más y se hubieran ganado seguro) y desde luego Quique no hacía tanto aspavientos ni tantos llamamientos a una afición, que por cierto, se está dejando el dinero (con la que está cayendo) y el alma para ver a un equipo incapaz de ganar, aterrorizado, descompuesto y que nunca se pone al nivel de la camiseta que lleva puesta.

Mucho rollo macabeo pero aquí no se ha ganado nada todavía y si lo hacen tendrán que demostarlo en el campo que viendo lo que se ha visto en los dos últimos partidos.....

DEJEN A UN LADO EL MIEDO Y ESTÉN A LA ALTURA POR UNA VEZ.

PabloRL dijo...

Don't feed the troll!

Libros Mondo dijo...

Forza Atleti!!

PabloRL dijo...

Me habría encantado poder asistir ayer a ese emotivo homenaje a los héroes del 74. He devorado las imágenes que he podido encontrar en la web. Pero, por favor, cuando la emoción se lo permita, los asistentes cuéntense algo (oigan)

PabloRL

PD.- Perdón por la apropiación, Don José Ramón

Dr. Caligari dijo...

Forza Atleti!

Fran Omega dijo...

¡Forzaaaaaaaaaa!!.

(Iban a ser tres aes. El resto son nervios. Nervios confiados, eso sí).

Anónimo dijo...

No soy miope, ni friolero y me provocan alergia las rebecas con coderas. Las suprimiría del vestuario de cualquier persona, pero pese a esas diferencias existenciales con usted, coincidimos en lo más importante, que el Atleti sea campeón.
ATLETI campeón, lo necesitamos. Me ha comentado un amigo médico que hay "boxes" suficientes en urgencias a partir de las cuatro de la tarde. Mucho ánimo y enhorabuena por el blog.

PD
No me vista usted como esa chaqueta rídicula con coderas rojas que llevan nuestros amados contrincantes del Sevilla FC.

Libros Mondo dijo...

Venga ya, hombre, que les pasa a los relojes? No van a ser nunca las seis de la tarde o qué?

Benson Señora dijo...

0:30 en Adelaide. Hecho un flan.

Ganar ganar y volver a ganar. Aupa Atleti !!!!!!!!

Jose Ramón dijo...

17 de Mayo de 2013...
17 de Mayo de 2014...
San Pascual Bailón.
(oigan)
¡Que alegría!
Un abrazo para todos.
¡Aupa Atleti!
¡Aupa Atleti!
¡Aupa Atleti!

Libros Mondo dijo...

Vamos chavales!!!!
Ese Doblete!!!!!

Venga, venga, venga!!!!

Que bote don Vito!!!!

Libros Mondo dijo...

Que bote Manchego!!!!

Libros Mondo dijo...

Que bote Onteniente!!!

Libros Mondo dijo...

Que bote el Maestro!!!!

Libros Mondo dijo...

Que.

bote.

don.

Jose.

Ramón!

Jose Ramón dijo...

A las 19.51 estaba llorando en un bar de Lavapiés abrazado a un chino.
(no les digo más)
Al chino no le conocía de nada.

cristian vieri dijo...

Enhorabuena, ya hemos ganado, a ver los bocazas por dónde salen ahora!!!

Jose Ramón dijo...

¡Que alegría!
http://t.co/t6WNiUaD1V

Dr. Caligari dijo...

¡Campeones!

¡Qué bote el troll!

PabloRL dijo...

Qué feliz soy!!
Qué lección de casta! Qué lección de equipo! Qué lección de vida!
Qué grande Dr. Caligari! :-)

Un abrazo rojiblanco a todos

Alfred dijo...

Crónica de una victoria anunciada:
A las 12:00 tres paquetes de cromos panini se abren frente a mi y salen del Atleti: Miranda, Godin y Adrián, pienso “Miranda ya marcó, será Adrían”
A las 13:00 ya no me quedaban uñas
A las 16:00 veía la tele y respondía a Jordi Hurtado "Felipe IV!!"
A las 17:00 me encaminaba hacia el 1903
A las 18:00 sufría el partido en bar aledaño
A las 18:45 paseando melancólico
A las 19:00 miraba de reojo el escaparate del 1903
A las 19:10 estalla el sonido más maravilloso del mundo
A las 19:11 corría en la entrañas del Templo hacia la primera pantalla
A las 19:50 lloraba entre otros muchos llorones, algunos muy sudados e incluso sin zamarra
A las 23:00 saltaba frente al dios del mar
A las 0:00 me introducía en el museo de El Prado
A las 0:10 miraba frente a frente a Felipe IV y pensaba todo es surrealista pero es la pinacoteca equivocada
A las 1:46 escribo en ausencia de la tan deseada crónica del Maestro


Que bote el troll !

Gerónimo dijo...

Botemos todos desde la distancia abrazados a don José Ramon y al señor chino. Aúpa Atleti por los siglos de los siglos.

Anónimo dijo...

El imbecil del otro anonimo espero que haya estado oyendo petardos hasta las 5 de la maňana.

Gonzalo dijo...

Señoras y señores, les quiero a todos ustedes.

Gonzalo dijo...

Señoras y señores, les quiero a todos ustedes.

Libros Mondo dijo...

http://estaticos.marca.com/imagenes/2014/05/17/futbol/equipos/atletico/1400350838_extras_mosaico_noticia_1_g_0.jpg

Abantos dijo...

CAMPEONES!!!
Qué alegría más grande disfrutarlo con todos ustedes.
A por la champions con más fe que nunca.
Qué boten todos carajo!

Fran Omega dijo...

¡Botamos todos, es una orden y se cumple!.

La Alegría es inmensa, indescritible. ¡Vaya semana llevamos y menuda semana nos espera!!.

¡No me cabreen al troll, que necesitamos otro mensaje insultante e idiota, que nos de la misma suerte!!.

Roppongi dijo...

No me quito la sonrisa (después de los abrazos, saltos, garganta entrecortada) hasta que D. Carlos publique su crónica, obligada para redondear el título de Liga. A partir de ese momento, Lisboa.

Russeus Albusque dijo...

Buena idea la del troll, don Fran. Lo podíamos adoptar como mascota del blog, si a don Carlos le parece bien, y cantarle una adaptación de aquella canción infantil:

Caratroll troll troll
saca tus cuernos al sol

https://www.youtube.com/watch?v=15B5m0GqLVg


Señores, qué bonito es ser del Atleti, y qué bonito es tener un blog como éste!!!!

Russeus Albusque dijo...

Ah, don Anónimo El Bueno, póngase usted un nombre, para no confundirle con el troll.

(A propósito, no será usted el Anónimo famoso ése que ha escrito cientos de obras literarias, como el Mío Cid y tal, no?).

Vicente dijo...

Después de una semana comiéndome los puños y consumiendo rojoyblanco en la intimidad, solo puedo estar agradecido por haber conocido este blog y compartir con Uds. este largo camino.
Lo mejor, siempre, está por llegar.
¡aupa Atleti!

qsP dijo...

Si cuarenta años no son nada, ¿qué son diez y ocho? Completamente de acuerdo con D.Fran, vayamos troll a troll hasta la victoria final. Con permiso de D.Dueño, larga vida a la nueva mascota!!! Un bote, dos botes, troll el que no bote!!! Abrazo enorme a todos los que han estado ahí, latido a latido.

Antonio dijo...

Viva el Atleti y vivan todos ustedes y que enorme orgullo siente uno de compartir pasiones con gente como ustedes oigan...

Pd, Don Anonimo, el Tonto, vayase usted al Bernabéu oiga!!

qsP dijo...

#ATMINSIDER