domingo, 15 de marzo de 2015

Reflexiones sobre la rachita (de marras)

Llegó Irlanda a Cardiff y jugó, de largo, su peor partido del 6 Naciones, dejando a los aficionados vestidos de verde con cara de bobo y sin más remedio que pedir otra pinta de Guinness, qué se le va a hacer, oiga.

Llegaba a Irlanda a Cardiff imbatida y tras mostrar el juego más sólido de todos los aspirantes: agresiva en delantera, con Sexton de almirante, con dos centros fantásticos y al menos un ala de nivel, Bowe. Irlanda partía como favorita, y eso que contra Francia los galeses habían dado muestras, una vez más, de que lo suyo es ir subiendo de nivel según avanza el torneo y que el partido de Cardiff podría parecerse más a la primera mitad contra Inglaterra del partido inaugural que a la segunda parte de ese mismo partido, donde los galeses se cayeron con todo el equipo.

Pero Irlanda, que soñaba con ganar y tener opciones de firmar el tercer Grand Slam de su centenaria historia, ahí es nada, salió como salió el Atleti en Valencia en aquel partido anómalo en el que encajó 3 goles en diez minutos. Doce cero perdía Irlanda a los 14 minutos, doce cero ni más ni menos, tras conceder golpes y golpes en campo propio, mala cosa cuando el que patea es Halfpenny. Al despiste inicial, del que el equipo se fue recuperando poco a poco como el Atleti en Valencia, se juntó el extraño y pobre partido de Sexton, poseído por el espíritu de Siqueira. Sexton, guía del equipo en Dublín contra Inglaterra y Francia, falló patadas fáciles y erró tiros a palos, placó bien pero forzado por no estar necesariamente en su sitio y llegó a desconectarse totalmente del partido en un momento en el que ni llegó a ver el balón que le pasaba un compañero, pendiente como estaba de preguntar la receta de Irish Stew a su primer centro. Más de uno por Limerick lamentó la extraña lesión de Ansaldi en ese momento.

Aunque Irlanda se fue 6 abajo en el descanso, una diferencia más que asequible, los irlandeses no parecían ver claras las cosas que tan claras se ven desde los pubs tras tres o cuatro pintas. Mucho más cómodos jugando por dentro que por fuera, no siempre eligieron la vía más lógica para hacer daño a los galeses ni Murray imprimió el ritmo de delantera que el partido parecía necesitar. Perdieron touches, cometieron errores en pases y melés y aún así protagonizaron, junto a la increíble defensa galesa, 5 minutos de rugby inolvidable con 32 fases en 22 galés en las que ni unos ni otros cometían errores, seguidos de otras 10 o 12 fases de continuidad asombrosa que terminaron, oh cruel destino, en golpe de castigo, sólido contraataque galés, nuevas fases en 22 esta vez verde y un ensayo de Scott Williams que no transformó Halfpenny. Preciosos momentos de rugby llenos de emoción, casta y ganas por parte de 30 titanes de rojo y verde, magnífico momento del 6 Naciones 2015.
                                                
La furiosa reacción irlandesa, mal terminada con un avant normalmente fiable Cian Healy, dio lugar a un posterior ensayo de castigo cuando el maul verde parecía entrar con facilidad en zona de ensayo. Con cuatro puntos de ventaja Halfpenny volvió a transformar y dejar en 7 la diferencia, dando paso a 5 últimos minutos de torbellino desesperado irlandés en busca de un empate salvador, un sin bin de Jonathan Davies y el final de un partido que Irlanda pudo ganar pero perdió por sus propios errores y por el buen juego de los galeses, listos al aprovechar la empanada inicial irlandesa, a remolque pero solventes a la hora de despejar la  marea verde. Como resultado, Irlanda se fue con la sensación de haber perdido un partido ganable y el amargo sabor del Grand Slam ya imposible. Gales se fue eufórico por estar con tres victorias y una posible cuarta cuando la cosa pintaba fea tras la derrota contra Inglaterra,  y aunque queda lejos de poder ganar el torneo por diferencia de puntos, su último partido se presume un paseo ante los italianos.

Con Inglaterra ganando la Calcutta Cup a una Escocia estupenda en el primer tiempo y forzada a entregar las llaves del castillo en el segundo - ante la facilidad con la que los ingleses, sobre todo ese ramillete de excelentes jugadores con tono de piel algo más oscuro de lo que es norma en Exeter que tanto vigor y brillo están dando al equipo, terminaron por llevarse por delante a la defensa escocesa – el torneo queda abierto, pero quizás no tanto. Irlanda debe ganar en Edimburgo por 4 puntos más de la diferencia por la que Inglaterra gane a Francia. Sobre el papel, Irlanda es clara favorita ante Escocia, que intentará evitar la cuchara de madera con todas sus fuerzas en casa, algo no necesariamente fácil. Inglaterra recibe a los franceses en un partido que desafía a la lógica, en la que los franceses no deberían claudicar pronto tras el horroroso torneo realizado. Una paliza de Irlanda en Edimburgo, algo pensable, pondría una presión inmensa sobre los ingleses, primeros de la clasificación ahora para rabia del resto de equipos, obligados entonces a ganar también de paliza a un equipo, el francés, de los que pican desde el suelo cuando parecen batidos.

Dos candidatos, dos partidazos el sábado que viene, mucho que jugarse en el torneo más bonito del mundo. Disfrutemos. 
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El Atleti empató en Barcelona en un estadio que ahora se llama El Estadio Pogüeréit y cerró con ese empate una racha la mar de mala, la peor que recordamos desde el Advenimiento del Cholo: tres empates en liga, una derrota en Champions.

La racha, ya conocida como “la rachita”, se puede ver, como casi todo, desde dos puntos de vista. Para el que suscribe, el Atleti perdió merecidamente en Alemania, en un partido en el que el rival fue físicamente más fuerte y tuvo más ambición que los nuestros, algo desarbolados por el vendaval. Aún así, el Atleti trajo un resultado malo pero no tan malo, remontable sin duda, incómodo por supuesto, decepcionante si uno mira el resultado de las últimas visitas europeas del Atleti salvo al Pireo, molesto como esos seguidores de Twitter que le dicen a uno lo que debe hacer sin haberse siquiera presentado y, además, con faltas de ortografía.

Días después el Atleti empató en Sevilla un partido jugado de forma reservona pero inteligente: salir a tumba abierta ante el Sevilla en su casa, estadio en el que no pierde desde hace meses, podría haber sido garantía de derrota y de haber elevado varios grados la inclinación de la cuesta arriba que tenía por delante el equipo. El Atleti jugó de manera feota pero sensata y si Griezmann está un poco más atento, habría podido hasta llevarse un partido que Torres abrió a base de carreras desde su supuesto declive físico. Un empate ante el Sevilla, protagonista además de una muy buena temporada, no debería ser un problema mayúsculo ni motivo para saltar por el ciber-viaducto, deporte favorito de muchos puristas y visionarios con querencia a respetar a los rivales menos de lo que la lógica y la cortesía recomiendan.

La semana de después, ante el Valencia en casa, el Atleti jugó un muy buen primer tiempo y un discreto segundo tiempo en el que el desgaste físico terminó por hacerse más que evidente. Ahí parece que el Atleti anda más limitado que el año pasado, en el que el valle de la preparación no fue ni tan prolongado ni tan hondo como en éste. Con un buen Valencia cerrado atrás durante buena parte del partido, el Atleti consiguió dominar el juego y controlar el riesgo, ponerse por delante en el marcador y transmitir la sensación de que el equipo se llevaría un partido táctico y áspero de los que no gustan a los comentaristas de televisión pero que algunos, como el que suscribe, apreciamos mucho. Los cambios de Koke, quizás por precaución y/o agotamiento y de Torres, el responsable de que el Valencia estuviera 10 metros más atrás de donde podía hacer daño, descosieron el equipo y la presencia de Mario, blandito, y Mandukic, dimitido y enfadado con el mundo, dieron alas (cortas) al Valencia, que se echó un paso hacia delante en el tramo final del partido. Aún así, si Tiago mete un balón que terminó sorprendentemente en el larguero, ya no habría hecho falta invocar al espíritu de Courtois en ese balón que Moyá, que hace méritos para que la afición le coja manía en muchas de las escasas intervenciones a las que los rivales le obligan, dejó botar en el larguero y terminar en la cabeza de un rival, que ya es mala puntería, oiga.

Contra el Espanyol (partido visto por el que suscribe a trozos y en diferido, todo hay que decirlo), el Atleti jugó bien y lo hizo, además, con 10 jugadores por culpa de la imperdonable expulsión de Miranda, absurdo en su feísima entrada en medio campo, justamente expulsado en mal momento en una acción que implica echar muchas papeletas para que le toque ser suplente de Giménez de ahora en adelante. A pesar de ser menos, a pesar de tener un solo punta, el Atleti llevó la iniciativa, marcó un gol que parecía legal pero terminó anulado y pudo marcar alguno más si no es por el buen partido del portero rival, a quien el que suscribe desea igual acierto en el resto de partidos contra rivales directos, a ver si hay suerte, majo.

El resumen de la rachita de marras, por tanto, sería lo que los científicos y metafísicos llaman “negativo pero no tanto”, “malo pero poco” o incluso “pues mal, sí, oiga, pero tampoco se tiren Vds al río”: 3 puntos de 9 en liga, en efecto, pero con resultados explicables, sin debacles ni motivos para tirar la toalla, y una derrota por la mínima en Alemania, sí, ante un buen equipo al que sólo cupo felicitar y dar la mano, citándole para la vuelta.

¿Es esta la opinión dominante? Pues ni idea, oiga. Uno, a estas alturas, ya no sabe lo que la gente opina. Quizás nunca lo supo, también es verdad, pero en estos tiempos es todo cada vez más confuso. Si uno hojea los medios, por ejemplo, se da cuenta de que por arte de birlibirloque al Atleti vuelven a llamarle “el Campeón”, el sobrenombre que no leíamos desde Mayo del año pasado. Eso sí, la denominación lleva trampa: “el Campeón no pasa del empate”, “el Campeón pincha en nosedónde”, “el Campéon pierde las llaves del trastero y se queda sin estufa catalítica”. La prensa, que es simpatiquísima, recuerda ahora quién es el campeón;  qué cosas tiene la prensa, oiga.

Peor se pone la cosa si uno mira a las redes sociales, ágora moderna en la que expertos en todo tipo de materias discuten con vehemencia y faltas sintácticas sobre las grandes preguntas de la Humanidad. En lo que se refiere al Atleti, elemento favorito en muchas conversaciones de enjundia, convergen en discusiones profundísimas de las de a-140-caracteres-el-argumento varias familias de expertos. Por un lado, opinan los Atléticos Catastrofistas de los Últimos Días, secta que anuncia, basándose en señales bíblicas y lectura de órganos de animales sacrificados, el final del Cholismo y la vuelta a los oscuros tiempos de Novo y Musampa, deidades del Averno que acechan en los umbrales para arrastrar al Atleti a la sima de lo huesos. Cercanos pero no mezclados están los Profetas Rojiblancos del Final de la Alegría, vulgarmente conocidos como Oráculos de los Cojones, que comienzan sus frases con la expresión “esto ya lo venía diciendo yo”, cómodo recurso indemostrable del que prefiere que su opinión prevalezca a ser feliz, jodiendo de paso el domingo a quien tenga la mala suerte de leerles. Alineados con estos últimos, y coincidentes en el solemne recordatorio al pueblo de que esto ya lo venían ellos diciendo desde hace tiempo, participan con vehemencia los miembros de la Liga Juvenil Anticholista, jóvenes duchos en hablar de tiempos que no vivieron con un realismo que insinúa bien el consumo de sustancias adormideras, bien la idiocia más profunda.

Entre la maraña de mensajes que envían estas sociedades secretas se cuelan, además, miembros de aficiones rivales que creen chinchar con sus mensajitos a la paciente parroquia rojiblanca, inocente en ocasiones hasta el extremo de ponerse a debatir con la patulea sobre cosas que no les atañen. Entre estos irritantes visitantes no faltan miembros de la Cofradía del Minuto 93, pesadísimos extremistas que encuentran la solución a todos sus males en un guarismo que suma 12. Tampoco faltan socios numerarios de la Plataforma para la Denuncia del Equipo Violento y el Gol a Balón Parado, jóvenes asociales y con déficit de atención que encuentran en Pedrerol al Mesías que les saca de sus momentos de duda solitaria. También se agregan los Defensores del Xogo Bonito, azote de entrenadores tácticos y plantillas limitadas, que abandonan momentáneamente sus ritos de adoración a la bota de fútbol de color chillón y las cejas depiladas para criticar con fiereza la alineación de cuatro centrocampistas. Por último, las fuerzas referidas cuentan con el valiosísimo apoyo del más numeroso de los colectivos rivales, el azote de la clase media, el brazo armado de la élite deportiva, la fuerza de choque de la más alta casta de aficionados: la Asociación de Aficionados Jajajá, Entente Cordiale que agrupa a príncipes del conocimiento y preclaros analistas de la realidad que comparten la costumbre de apostillar sus opiniones infantiles con la partícula “jajaja” al final de las frases para acentuar su desprecio a las capas más bajas de los opinantes, frases por cierto normalmente construidas de forma torpe e irritante y cuajadas de puntos suspensivos y emoticonos, ese invento diabólico que tanto gusta utilizar a los que imparten doctrina por las redes trazando con autoridad la línea entre lo bueno y lo malo por medio de dibujitos de gitanas y caras sonrientes.
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Entre tal despliegue de sapiencia y futurología, el Atleti juega el martes el partido de vuelta de Champions, un partido que se antoja clave para el futuro inmediato y a medio plazo del equipo. El que suscribe tiene la duda de si el estadio será la legendaria caldera ruidosa que intimida a los visitantes o el frío y desconocido Calderón del día del Valencia, en el que se diría que la mayor parte de la afición contaba con la victoria por decreto, sin pensar que su aliento iba a ser necesario para conseguirla ante un rival bien potente. En el caso de que el estadio sea un clamor, no tenemos duda de que el equipo se verá fortalecido; si la grada sigue fría, arrogante y pusilánime, los primeros perjudicados seremos nosotros.

El que suscribe, naturalmente, confía y mucho en poder pasar el corte. De no ser así, además, está seguro de el equipo planteará batalla hasta el último momento, compitiendo como el Cholo ha enseñado desde su llegada. Si la afición está más pendiente de tener razón que de pasar la eliminatoria, no haremos un favor al equipo.

Digan lo que digan oráculos, críticos y amargos en general, el martes estaremos, como siempre, en la grada. Y acudiremos seguros de que, como siempre, el equipo, nuestro equipo, los muchachos que tan orgullosos nos hacen sentir, darán la cara.

No fallemos.

18 comentarios:

Gonzalo dijo...

Muy bueno, como suele ser norma por estos lares, D. Carlos.
Lo de las redes sociales es una gran mentira. Lejos de servir como herramienta "social", a mí me provocan naúseas y ganas de irme a vivir a una aldea de algún páramo perdido donde no llegue señal alguna. Por eso decidí hace tiempo leer solo a aquellos que, como mínimo, respeten el lenguaje que yo hablo, más allá de poder discrepar en las ideas de cada uno, lo cual es algo muy enriquecedor.
Sobre el Atleti, yo ayer, creo lo mismo que el Cholo, no se ganó por detalles. Pero se puso todo para ello. Me preocupa que, por ejemplo, Raúl García haya perdido el duende ése que le hacía meter toda pelota que tocaba, que Gabi y Tiago no estén, que Miranda sea la sombra del que fue, desconozco el motivo. O que un colegiado decida convertir un partido disputado en un concierto con más de 50 faltas, donde uno no vio ni la mitad.
Quizá falte algo de frescura pero el equipo siempre compite. Ayer, con uno menos, mereció ganar un partido que otrora habríamos perdido. Y eso mismo es lo que exigíamos durante aquellos (tantos) años de esperpento. Competir.
Quien pretenda otras cosas diferentes, como ganar solo con la camiseta o jugar a los fichajes del año que viene cuando no ha acabado la temporada, quizá se haya equivocado de equipo.

Libros Mondo dijo...

Buenas tardes, Maestro,

pues yo soy de los realistas-optimistas, es decir que coincido, grosso modo, con usted. En Alemanía se perdió pero tenemos todas las opciones del mundo para luchar el pase este martes en partido épico de los que me duele perderme. Lo de Alemania pudo ser una catástrofe y no lo fue. Bien.
El Valencia empató de chiripa y por Moyá. Y ayer faltó ese puntito de suerte, más allá del trencilla.
Yo quitando a Gabi, que está horrible, y a Miranda, que vuelve a parecer Mirinda, así como la interrogante del portero de discoteca croata que, creo yo, se desvelará el martes, para bien o para mal, al equipo lo veo en su sitio y bien. Algo justo de fuerzas, cierto, pero porque la preparación física de este año está diseñada para explotar en abril (recordar, para los más perezosos, que en 27 días de abril se juegan 6 PARTIDOS de Liga y dos de Liga de Campeones). Y, por contra, veo a Griezmann on fire, a Torres cogiendo su nivelazo a marchas forzadas, a Koke sublime, a Godín y a Juanfran bien y a Tiago excelente.
Resumiendo: Forza Atleti!!

PD: Mira que le digo que cierre el twitter ese, que eso es una tontá...

Javier Moya García dijo...

Aún no he encontrado mi sitio entre las sectas y grupúsculos extraños que se le manifiestan a uno en cuanto tienen ocasión y que usted describe de forma tan brillante.

Soy un disidente porque, si bien es cierto que los tres últimos empates nos mantienen con el objetivo de ser terceros intactos habiendo pasado el Mortirolo del calendario, la sensación del equipo me deja dudas. Dudas físicas. El capitán está mal, Tiago da una de cal y otro de arena, Koke está recuperándose, a Torres le falta chispa y Mandzukic me tiene desconcertado.

También creo que es un bajón pasajero pero que nos ha llegado en el peor momento. Y lo del martes no me gusta. Quizá debería guardarme ese pensamiento para mí solo y no compartirlo porque corro el riesgo de que me tachen de disidente. Confío a muerte en este equipo, que tiene crédito infinito, y tengo clarísimo que se van a dejar la vida hasta el minuto 95 pero en un partido puede pasar cualquier cosa. Lo que tengo muy claro, como usted, es que nosotros también vamos a jugarlo desde la grada y no podemos fallar.

Carlos Fuentes dijo...

Está muy bien ser disidente, siempre que sea uno educado.

Julio Ruiz dijo...

Mañana todos como un solo hombre y a ver si lo de las distintas cofradías se tiene que comer sus palabras. Voy a decir una frase que no me gusta mucho porque huele a prepotencia de los de la acera de enfrente, pero... allá va..."Somos el Atleti". Y a meterles cuatro...

jesusez dijo...

Aparte de lo bien que usted lo cuenta, yo también confío en el Cholo y los muchachos a muerte, en que poco a poco salimos de la rachita y que vamos a llegar a tiempo de eliminar a los teutones y espero que a partir de ahí, llegue el tan deseado y manido punto de inflexión.

Pero por favor, en junio, que decidiera el Cholo los fichajes estaría muy bien.

http://www.elconfidencial.com/deportes/futbol/2015-03-16/simeone-exige-mando-en-la-confeccion-de-la-plantilla-para-no-repetir-los-mismos-errores_728506/

jesusez dijo...

Solo una apreciación más. Esta temporada llevamos casi los mismos goles encajados (23 por 21) que la pasada y muchos menos goles (51 por 63) metidos. Siendo Moyá sensiblemente inferior a Curtuá, creo que el problema no está en la portería.

Carlos Fuentes dijo...

Yeah!!

Abantos dijo...

Nos a tocado la rachita tonra que todos los equipos tienen en mal momento, pero estamos lejos de una debacle. Con un poco de suerte habíamos ganado dos de los tres partidos empatados en liga y otro gallo cantaría.
Fundamental partido mañana, con plena confianza, pero ante un equipo fuerte, incómodo y que sale muy bien al contragolpe. Va a ser difícil pero confío en pasar y que se acabe la rachita, asegurar el tercero sin problemas, ver que pasa más arriba, que la liga es muy larga y disfrutar en champions con un poco de suerte en los cruces. Los nuestros y los de los otros.
¿Alguien pensaba que ganábamos de nuevo la liga de calle?
En fin. A por todas mañana!

Libros Mondo dijo...

Bon giorno, Dottore. Con el triunfo de anteanoche ya son cinco victorias al hilo en la absurda Superliga argentina de 30 equipos y Central está líder e invicto.
Aguante el Canalla!

Benson Señora dijo...

Si alguna vez coinciden con alguien con la camiseta del Atlético llena de vino puede ser que no sea un borrachín sino un enólogo tan orgulloso que está trabajando con el 14 a la espalda. O puede ser que sea las dos cosas.

Bien!

Vicente dijo...

Viendo, una y otra vez la tanda de penalties!!!
Es impresionante el nivel competitivo de este grupo de jugadores. Q manera de competir ayer ante unos rivales q parecían venir de entrenar con los All Blacks, empujando y golpeando en cada acción. Y q cantidad de cenizos y sabelotodo acude al Vicente Calderon. Por favor, disfrutemos, apoyemos y sigamos a un grupo de futbolistas (el Cholo lo sigue siendo) q nos está haciendo vibrar de una forma maravillosa y q hace q seamos la envidia de los poderosos. ¡Aupa Atleti"!
Y D Carlos lo de sus artículos..., como ya le dije en alguna ocasión, por fin tiene un equipo a su altura

Dr. Caligari dijo...

Don Libros, Marco Ruben máximo goleador!

Libros Mondo dijo...

Hoy cumple La Máquina 31 años. Felicidades!

Libros Mondo dijo...

Señores! La rachita se acabó. Conste.

Libros Mondo dijo...

"No importa contra quién jugás, importa la camiseta que vestís".

Gracias eternas Diego Pablo!

Libros Mondo dijo...

http://www.marca.com/blogs/el-area-de-navarro-montoya/2015/03/26/cervi-gambeteador-con-zurda-maravillosa.html

Dr. Caligari dijo...

Que sí, Don Libros!
(lastima los dos últimos empates)