lunes, 3 de octubre de 2011

Crónica acompañada del Atleti - Sevilla

Desde principio de temporada, ya lo saben Vds, el que suscribe acude al campo acompañado. No es que antes fuera siempre solo ni que prefiera ir por su cuenta, no, pero en los últimos partidos, por imperativo casi legal como los jurantes de la constitución, servidor de Vds va al fútbol con otro, a veces para bien y a veces para mal.



El nuevo compañero de abono era, a principio de temporada, un tipo normal. Ni grande ni pequeño, ni alto ni bajo, ni calvo ni con pelazo. Ni miope ni hipermétrope, ni friolero ni sofocado, ni experto ni novato. Era un tipo normal, normal, de esos difícilmente definibles por carecer de gafas, calva, melena o bigote. Era, eso sí, positivo y con tendencia a ver la botella medio llena, alegre al llegar al campo y alegre también al salir, incluso satisfecho con la higiene de los baños del estadio.

El primer partido no lo vimos en el estadio sino en un bar de Campohermoso, Almería, en el que tenían aire acondicionado correcto, tapas más que respetables y problemas para sintonizar ese canal de televisión con nombre de código para un ataque aéreo, canal-plus-liga-dos. Tras ese partido mi acompañante oficial permaneció relativamente estable en su estado físico, lamentó la falta del transfer del fichaje anunciado a bombo, platillo y música de revista del Paralelo en los marcadores del estadio y se emplazó a sí mismo al siguiente partido para sacar conclusiones.

Tras el partido del Valencia, visto en Mestalla entre gente amabilísima y algún otro de esos que le hacen a uno dar vivas al inventor del Ibuprofeno 600, tampoco cambió. Los últimos veinte minutos, la imagen del equipo, la forma en que Diego movió el ataque y lo ajustado del marcador le dejaron una mejor sensación que al resto, como es natural en él. Ahora bien, lo bueno estaba por llegar. El partido contra el Celtic, y luego contra Racing y Sporting le hicieron mutar. De tipo normal pasó a tipo despampanante, de tener estampa de oficinista pasó a tenerla de decatleta, de entrar en los bares y pasar desapercibido, pasó a ser el blanco de todas las miradas, la comidilla de las señoras con hijas en edad casadera y el líder de la partida de tute. Creció diez centímetros, desarrolló ojos verdes y bronceado natural, se le blanquearon los dientes y desarrolló un talento repentino para contar chistes con salero gaditano. Las tertulias atléticas giraban en torno a su persona, era omnipresente como lo fue en su momento el gol de Alfredo Santaelena, el gol de Vieri, los dos goles de Forlán o el gol de Torres.

Pero llegó el Barça y la cosa se torció, y mi compañero de grada se vio afectado. La forma en que se produjo la derrota, la inexistente presencia del equipo, la sensación de que un equipo como el Barcelona, tan cercano en los buenos tiempos, está ahora a años luz, hizo cierta mella en la autoestima de mi acompañante. Aún así siguió positivo y se aferró a aquello de que esa no era nuestra liga, esa expresión tan boba de la que tanto se habla últimamente, pero las cosas empezaron a cambiar. Perdió brillo en los ojos, perdió brillo en los dientes, perdió brillo en el pelo. Perdió algo de chispa y pasó a contar chistes con laconismo castellano, sin las ráfagas de ingenio sureño de los días anteriores. Aún así, mantuvo el atractivo y la presencia. Hasta el jueves. Viendo al Rennes ya notamos algo raro. Según avanzaba el partido, se marchitaba. Se conformaba, se empequeñecía, su impoluta vestimenta a la moda no le pegaba y, terminado el partido, cuando era visiblemente más bajito y tenía menos pelo, le recomendamos comprarse un polo de mezclilla de esos que llevan los capellanes en verano y un reloj digital para no dar mucho la nota.

El domingo fue aún peor. Se nos está quedando en nada, el pobre optimismo.
_____

Llegó la afición al campo y hacía un tiempo estupendo, tiempo de julio en octubre y ambiente de torneo de verano con calor, gafas de sol, niños vestidos de rojiblanco y búsqueda urgente de la sombra. El fútbol a las seis es gloria bendita para la afición, de igual forma que lo es el color amarillo para los cadistas. Venía además el Sevilla, ese equipo con el que hay ahora una rivalidad artificial y minoritaria, una rivalidad sobrevenida de golpe y porrazo justito al girar la esquina, como si de buenas a primera uno tuviera como enemigos jurados al gremio de ferreteros o a los naturales de Guardamar del Segura en vez de a los enemigos de toda la vida, esto es, la tuna, los mimos y los hipermétropes.

Entre la alegría general que destilaban los bares se comentaba que había habido algún disturbio en la plaza mayor, alguna pelea y alguna carrera; dentro del campo hubo después algún grito ridículo, algún grito bochornoso y algún grito directamente intolerable y lamentable, uno de esos gritos que a uno le hacen avergonzarse de los suyos, uno de esos gritos que uno no sabe si es mejor reprobar a silbidos o guardar silencio a sabiendas de que aquellos que gritan, como los niños, gustan de repetir veinte veces las cosas que provocan más rechazo. El grito en cuestión, vergonzoso, de pésimo gusto y triste hasta el extremo, es de esos que le hacen a uno verse obligado a pedir perdón por algo que nunca haría, una situación en la que nos vemos con demasiada frecuencia demasiada gente.

Acudió el que suscribe al campo con atuendo veraniego y acompañado, claro está, del optimismo. A la hora del partido, y a pesar de haber comido bien y de que el sol lucía y el campo rebosaba gente sonriente, el optimismo tenía mala cara. Venía ya medio verde, como si hubiera dormido mal o tuviera un problema de hígado, como si le hubiera sentado mal la siesta de veinte minutos previa a la salida hacia el campo o el arroz con pollo del medio día. Llegó el optimismo bajito y con un lamparón en el polo de cura, con las gafas sucias y cara de despiste y la gente que le veía, que recordaban su aspecto rebosante de salud y seguridad en sí mismo de los días anteriores, se daban codazos a su paso y decían ¿es él? y respondían, casi queriendo creer su mentira, no, no es él, es un primo suyo de Villena que se le parece, pero en feo. El aspecto del optimismo no invitaba al optimismo pero uno es muy de cumplir con lo suyo y con el optimismo irá al campo todo el año, aunque sea llevándole en silla de ruedas y con gotero, eso sí, que los pactos son para cumplirlos.

Se sentó la afición en la grada y al optimismo le colgaban los pies en el asiento, de chico que se había quedado. Miró el optimismo al equipo y vio que salía Silvio y se vino un poco arriba, pero vio que salía Godín y levantó un poco las cejas con gesto de no sé yo. Miró luego al centro del campo y tuvo un vaivén de sensaciones que ríase Vd de Quique Flores, otro de aspecto enfermizo. Miró a Mario y dijo uy, miró a Tiago y dijo madre, miró luego a Diego situado por delante, en el centro del centro y se vino un poco arriba y más arriba se vino cuando vio Turan más echado a una banda. El optimismo vio un rombo quizás donde alguno vea un diamante truncado con un falso enganche que pivota libre al atacar pero se rehace en defensa convirtiéndose en mediapunta roma y se puso algo contento. El optimismo es muy de rombo desde los días de Antic, si bien luego piensa en la diferencia entre aquél equipo y los que ahora nos toca sufrir y se vuelve a poner verde, el pobre. Miró hacia delante el optimismo y vio a Falcao y sonrió, aunque luego vio a Reyes a su lado y arrugó la nariz, levantó una ceja, apretó un puño y dijo ya estamos.

Empezó el partido y el optimismo entornaba los ojos buscando señales positivas que le permitieran recuperar algo de salud y algo veía. Veía a Diego buscar el balón y yendo hacia delante, veía a Arda Turan haciendo casi todo con criterio, veía al Sevilla esperando un poco atrás con cara de ojo con estos que nos pueden hacer daño. No veía mucho en el lado rival, tampoco veía demasiado en el lado local pero veía un partido controlado. Vio una ocasión de Reyes que se fue fuera, vio un centro del campo frío y blando pero capaz sorprendentemente de no pasar demasiados apuros durante el primer tiempo y vio cosas que le hicieron pensar que quizás, siguiendo así, las cosas en el segundo tiempo irían mejor. Sin tirar cohetes, el optimismo empezó a recuperar un poco la color de la cara, le entró el apetito y pidió pipas. Se encontraba mejor, no tanto como hacía unas semanas, pero algo mejor sí. No era esa sensación de equipo que sabe jugar a lo que le han pedido que haga de los otros días, ni la ilusión por ver que, finalmente, el Atleti jugaba a algo, pero veía al menos que el equipo no se deshacía a pesar de la marrullería constante del rival, de las pérdidas de tiempo del portero desde el minuto uno y del sorprendente arbitraje, con un protagonista que aparentaba intentar salvar su dignidad a pesar del cachondeíto constante con que le trataba el equipo visitante.

El optimismo, sin embargo, no se relajaba y empezaba a ver cosas que le hacían agarrar el antebrazo del vecino de localidad de vez en cuando con crispación y casi pánico. Veía un centro del campo del Atleti blandito y complaciente, con Tiago y sobre todo Mario en el papel de enfermeras monjiles enfrentadas a Medel, un jugador con mal genio y hechuras de forçado pasado de volumen. Mientras el Sevilla embarraba el partido, el Atleti buscaba un pañuelo y mientras Medel mordía a un rival, Mario le peinaba y le echaba Nenuco, lo que hacía al optimismo pensar que vendrían tiempos más duros si nadie lo remediaba.

Y llegaron. Tras el descanso se adelantó el Sevilla y apretó al Atleti, y el equipo se descosió. La sensación de falta de actitud se fue agravando y, coincidiendo con la desaparición temporal de Turan, la desconexión de Diego y la incapacidad de Reyes para entender de qué va este deporte, el Sevilla se vino arriba. Tras un primer tiempo en el que no pareció buscar nada más que el final del partido y el empate a cero, el Sevilla vio algo de luz y el optimismo se encogió diez centímetros y notó dolor en un oído. Durante veinte o veinticinco minutos el Atleti pasó de tener la sensación de controlar el partido a defenderse a manotazos. Mario, frío y trotón, desconectado del partido y con un punto de displicencia y casi altivez que nadie sabe bien de dónde le puede haber llegado, perdió un balón de esos que no hay que perder a menos que le encañonen a uno con un mosquetón cargado y Manu del Moral, en diez zancadas, se plantó ante Courtois. Courtois, que ya había hecho un paradón un poco antes, dio un pasito atrás como para coger impulso y, quizás cuando se había confiado el rival, salió decidido hacia el delantero que venía corriendo cubriendo todo el espacio que un señor tan grande puede abarcar. Paró el balón Courtois y el optimismo recuperó de sopetón siete centímetros, el brillo en el pelo y las ganas de aplaudir. Sólo la actuación del portero hizo sonreír a la grada, sólo Courtois impidió que la afición se fuera a casa de nuevo orejigacha y tristona.

Quizás gracias al grito de la grada en la parada de Courtois, despertó Turan y pidió el balón. Inoperante la parte baja del centro del campo y poco listo Godín para sacar el balón, Turan la pidió y jugó, apareció ante el compañero en apuros y echó el balón hacia adelante con criterio. Pudo marcar Falcao un balón que tenía que empujar tras buen pase de Reyes y pudo hacerlo también en un contraataque pero desvió Javi Varas. Pudo marcar Reyes en un tiro con rosca al palo que también sacó el portero y el Atleti arreó algo al final, pero sin autoridad ni acierto. Visto lo visto, vista la salida del vestuario en el segundo tiempo y vistas las paradas de Courtois, no parecía demasiado malo el empate a cero, lo que demuestra que las cosas no funcionan.

Terminó el partido y, a esas alturas, el optimismo estaba cerúleo y bajito, con la espalda encorvada y un tic nervioso. Al salir, el que suscribe estuvo tentado de llevarle de la mano para que bajar mejor las escaleras, pero le pareció mal. El optimismo, con cara de conformismo, dijo mientras salía que el equipo volvía a tener la cara de tantos años: incapaz de plantar batalla a los dos de arriba, condenado al empate o como mucho a la victoria ajustada en casa (y al revés fuera) contra los del pelotón de perseguidores (a pesar de no haber ganado casi ningún punto contra ellos en los últimos años) y destinado a elaborar un poco más el juego y alimentar las expectativas de los más positivos contra los equipos de la parte baja. Según pronunció esas palabras perdió un poco de pelo, le salieron gafas más gordas y se hizo más bajito. El optimismo ahí sigue, el hombre, pero necesita urgentemente vitaminas.

61 comentarios:

cdelrui dijo...

Es curioso, yo también tenía un compañero muy parecido al que comenta, que incluso me acompañó en mi última visita al Calderón y que salió del mismo subido a mi chepa cual torero triunfador por la puerta grande de Las Ventas.
Pero mire Vd. por donde, ayer hizo las maletas y se fué. No debe haberse ido muy lejos, porque las maletas no eran grandes y me dejó una notita de Post-it diciendo que en 15 dias, mas o menos, volvería. Pero no me ha dejado ni un número de teléfono de contacto. Sospechoso al menos, no cree?.
PS. Me adhiero a lamentar los cánticos. Que pena.

SARA dijo...

Hola Don Carlos:
Que pena me ha dado ver los gritos del Calderon. Bochornoso. Queda claro que eran 4 impresentables.
El día 15 voy a Granada a ver al Atleti. Espero que tengan su día.

Libros Mondo dijo...

Dele Alhambra de la verde al optimista, para que duerma la mona.

jesusez dijo...

Cuando el optimismo pide pipas...malo.

Los cánticos deplorables, vergonzantes e indignos de cualquier afición, sobre todo de aquélla que los permite. Eran cuatro gatos los que cantaron y muchos los que callaron.

Jose Ramón dijo...

¡Ay los gritos!
(que vergüenza)
El problema de Reyes es el que señala D. Carlos. No es cuestión de que juegue bien (a veces) o mal (con frecuencia)
Es mucho peor que todo eso.
Es que no sabe jugar.

Fran Omega dijo...

Muchos los que callaron y bastantes, aunque menos de lo deseable, los que silbaron y (se supone, en un alarde de optimismo) abortaron la continuación del cántico.

En cualquier caso, se trata de una vergüenza y, por desgracia, mucha, mucha, muchísima desgracia; ya es una costumbre, como la del "hit" "Muérete" y demás muestras del descerebramiento progresivo de una parte de la Afición Atlética, con quienes nos vemos penosamente obligados a compartir casa y, dicen, sentimientos.

Vicente dijo...

Yo con lo de gritos he pasado del cabreo, a la indeferencia y al astio. A mi me parecen, actualmente, mas insultantes los gritos contra Agüero, mayoritarios, que contra Puerta (o Juanito...). Es mas cuando se pusieron a insultar a Negredo, pensé que nos acabaría metiendo un gol, yo siempre he pensado que era mejor la indiferencia hacia el rival que el insulto. Imagino que es por no acudir borracho a los estadios.
Eso sí, ojito a todos estos salvadores de la heterodoxia en los campos de Futbol, pelotas ante Del Nido por dejarles retrasmitir los partidos, ¡Que todos nos conocemos!

Vicente dijo...

Perdonen Uds. mi rollo anterior, yo venia a defender a Mario, yo lo único que le reprocho es su pelo. Tener que jugar de medio centro defensivo, con Tiago y Diego a tu lado (pero muy lejos), es para coger a Manzano y preguntarle si te guarda algún rencor.
Por cierto, ayer no fue Reyes al que había que sustituir, Arda no podía ni coger aire...

Emilio dijo...

Gran disección del partido Don Dueño, a la altura de cómo nos malacostumbra usted.

¿Saben ustedes que varios tertulianos de esos que reparten abrazos y no pagan ni media comida en asadores varios reivindican ahora a Raúl García? Lo que tendremos que ver señores....

Dr. Caligari dijo...

Parece que Cerezo haya pedido perdón por los gritos. Alguien puede confirmarlo?

(Optimismo vete ya!)

Paquito dijo...

Comunicado oficial
El Atlético de Madrid pide perdón a la familia de Antonio Puerta, al Sevilla y al fútbol por los cánticos contra el desaparecido futbolista

El Atlético de Madrid lamenta profundamente los cánticos vertidos contra la figura de Antonio Puerta durante el partido del pasado domingo 2 de octubre en el estadio Vicente Calderón. Nuestro club expresa su profunda repulsa por dichos cánticos y se disculpa ante la familia del desaparecido futbolista, ante el Sevilla y ante el fútbol en general. Desde el Atlético de Madrid apoyamos el respeto en el fútbol y esperamos que no se vuelvan a repetir este tipo de acciones ni en nuestro estadio ni en ningún otro campo de nuestro fútbol.

Paquito dijo...

http://sdehumo.net/blogs/actualidad/archive/2011/10/03/los-dirigentes-del-atl-tico-desmantelaron-un-equipo-campe-n.aspx

Libros Mondo dijo...

Buenas tardes,

pues a mi me parece muy mal el comunicado del Cluzz. Y me explico. Los que estábamos en el campo lo vivimos: el grupito de los del megáfono -que andan metidos hace tiempo en la típica espiral de me pegase-te pego etc, etc, con los mascaos del Sevilla- hicieron un pareado feísimo, que duró poco y que fue silbado por una parte de la grada, mientras otra parte guardaba un avergonzado silencio. Vale. Eso son los hechos. Después sale un delantero fronterizo del Sevilla a desviar la atención un poco denunciando valientemente los hechos. Y ahora sale el Cluzz a ponerse la medalla de solidario y respetuoso. Pues yo lo veo mal.
Veo mal, lo primero, el chusco cántico, claro. Pero son cuatro gañanes, seamos claros, que hoy estarán sacando pecho. Eso se queda en lo que fue y no pasa absolutamente nada, salvo los que quedan retrataos. A partir de ahí, darle bola al asunto es la archiconocida tetra de esa corriente que por desgracia impera de modo apabullante entre el periodismo deportivo español: la excusita solidaria. Y en ese vaivén, aparece el estrambote del presidente y, poco después, el comunicado, para quedar como personas e institución piadosísimas y adalides del respeto y la honestidad en el mundo del fútbol. Pues no. A estos les importan esos cánticos lo mismo que la limpieza de los asientos. Una burla.
A todo esto lo llamo yo doble moral, hipocresía y corrección política.
Y a esa prensa tan vigilante del respeto, la etiqueta y el buen sentido en el mundo, a esos profesionales que se rasgan las vestiduras para llenar un par de páginas o un par de ratos entre bloques de anuncios, les pediría una quinta parte de esa energía dedicada, sencillamente, a informar.
Que me ido por las ramas: ¿por qué dar tanto pábulo a un cántico tan chusco y minoritario?

jesusez dijo...

Estoy con este señor que dice que se ha ido por las ramas.
Y, además, qué dice que va a hacer el cluzzz para evitar en un futuro esos cánticos ???
Mal comunicado del cluzzz, en su línea habitual.
Magnífico comunicado de SdH, también en su línea habitual.

Gonzalo dijo...

Quiero agradecerle de manera especial sus crónicas, D. Carlos. Estando fuera de casa sin casi haber podido ver más que un par de partidos de nuestro Atleti, me anima mucho leer cosas tan buenas que me hacen sentirme como si estuviera presenciando el partido con usted y ese amigo nuevo.

Cambiando de tema. Como aficionado del Atleti estoy esperando que el Cluzz saque un comunicado en el que los dirigentes nos pidan perdón por todas las tropelías cometidas o, como mínimo, por avergonzarnos en cada ocasión que intervienen públicamente.

Del asunto de los cánticos, sin entrar a defender lo indefendible, lo que me extraña es que saliesen desde el mismo sector que después de la muerte de ese muchacho le honró con una pancarta como creo que no se ha hecho con ningún jugador de un equipo rival. En mis años como integrante de esa grada nunca llegué a comprender el motivo por el cual no se honra a jugadores leyenda de nuestro propio club como se hace en otros. Es decir, que se guarde un minuto de silencio por Arteche o por Escudero me parece irrisorio, cuando la norma debería ser romperse las manos a aplaudir en los minutos 4 y 11 de cada partido. Exceptuando al Cholo y a Milinko, no he conocido un jugador que haya representado algo en la historia de este club, que no haya despertado quemazón en muchos atléticos (Kiko, Kun, Futre, Forlán o Fernando Torres). Para mí esto es muy sintomático y, como atlético, me molesta muchísimo.

Que cuarenta salvajes canten estas cosas no debería ser ni noticia y la explicación la da perfectamente D. Dueño en su crónica. Yo añadiría que no habría informativos suficientes para denunciar todas las conductas reprobables en los campos de fútbol, y creanmé que sé de qué les hablo por experiencia propia. Esto no es una cuestión de "y tú más", simplemente de educación y de respeto, algo de lo que adolece este pais, en general.

Que los medios panfletarios y sectarios de este pais enarbolen la bandera del respeto y del buen hacer, me chirria.

Que el cluzz me vuelva a avergonzar cuando tampoco hace nada por remediar esto (lo cual no es nuevo y todos lo llevamos oyendo año tras año) ya ni me sorprende.

Buenas tardes.

Fran Omega dijo...

Opino, compañeros, que le piden ustedes peras al olmo si querían una Nota del Cluzz, a la altura de la que redactaría una Directiva de verdad.

Lo que han hecho es algo, es más de lo que hacen siempre, y era imprescindible ...

... Acompañándolo, cómo no, por unas declaraciones del presidente, en las que alega que "no se enteró de nada" durante el partido, y que se lo han contado después. O sea, como todo, como siempre.

Vicente dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Vicente dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Vicente dijo...

Creo que la falta de reconocimiento a la historia y las leyendas del At. de Madrid se ha debido a que los apropiadores de este club han pretendido crear en todos, principalmente en las nuevas generaciones, la idea de una supuesta refundacion del club a partir de la llegada de Gregorio.

Ejemplos ha habido muchos, ¿recuerdan la cantidad de tiempo que estuvo sin reponerse el nombre de Vicente Calderon al estadio?, ¿la nunca llevada a cabo idea de nombrar las puertas del estadio con nombres de las leyendas rojiblancas?...

Desde luego, cualquier tiempo pasado, en lo referente al At de Madrid, ha sido mejor.

Dr. Caligari dijo...

Un respeto para la hipocresía y la doble moral.

Libros Mondo dijo...

Buon giorno!

Carlos Fuentes dijo...

yo echaba a todo el mundo de los campos un año y sólo dejaba entrar señores con gafas y malas pulgas. A la larga sería bueno para todos: los jugadores se tirarían menos, los palcos tendrían miedo porque las gradas sabrían más de fútbol y las contratas de limpieza deberían aparecer al menos una vez al trimestre. Así como están las cosas no vamos a ningún lado

Jose Ramón dijo...

Entrevista interesante.
(creo)
Coincido en la mayoría de las cosas.
Sobre todo en lo del maltato al hincha y la degeneración del periodismo deportivo.
http://www.jotdown.es/2011/09/santiago-segurola-lo-que-mas-me-duele-del-futbol-actual-es-el-maltrato-al-hincha/

Dr. Caligari dijo...

Apoyo la política de la "mano dura". Puerta cerradas. O, como hizo el Fenerbahçe, solo mujeres y niños en las gradas.

Fran Omega dijo...

No, oiga ... Yo tengo que apoyar la propuesta de Don Dueño, respecto a los señores con gafas.

jesusez dijo...

Go Torres go !!!

Paquito dijo...

¿Me echan una mano identificando esta alineación?

Jose Ramón dijo...

Reina, Marcelino, Panadero, Adelardo, Heredia, Eusebio, Capón, Leal, Ayala, Leivinha y Gárate.

Jose Ramón dijo...

Es la temporada 75/76.
Pero no logro identificar el campo.

Paquito dijo...

Gracias! Esta foto se puede ver en la web http://www.miscamisetasdelatleti.es.tl/ y dicen que es en Sarriá y que una vez vestidos, Guruceta nos hizo cambiar de camiseta y jugar con la rojiblanca y pantalón blanco. Es el partido de la única expulsión de Gárate.

Jose Ramón dijo...

Efectivamente, es en Sarriá
El día de la infame expulsión de Gárate.
http://www.google.es/url?sa=t&source=web&cd=23&ved=0CC0QFjACOBQ&url=http%3A%2F%2Fwww.colchonero.com%2Ftodos_los_resultados_del_atletico_de_madrid_de_la_temporada_1975_76-irese-37.htm&rct=j&q=Granada%20Atletico%20de%20Madrid%20Temporada%2075-76&ei=64iQTqOIO-Xa4QSttvmqCw&usg=AFQjCNGbYG8bHTujBwH7DhrLSqQ4ee80ww&sig2=ckPWWn2vwQSzN2OrA9B3Ug&cad=rja

Dr. Caligari dijo...

Bonita foto!

jesusez dijo...

Campeones del mundo.

jesusez dijo...

Después de ver esto, ya creo en la dupla 11888-Tiago

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jesusez dijo...

En fin, no hagan caso, que no sé subir la foto en cuestión.

Paquito dijo...

¿Y qué tal ésta?

Jose Ramón dijo...

Buenísima.
Final de Copa del 72.
El gran Salcedo.
(que marcó el primero)

Fran Omega dijo...

¡Qué buenísima foto y de qué tamaño, Don Paquito!. Los del gremio de coleccionistas compulsivos le damos las gracias.

Despedida de diseño, de Don Isacio Calleja ...

... Que me lleva a una pregunta de trivial (de la que desconozco la respuesta) que lanzo a la concurrencia: Además de Calleja (72) y Tomás (Doblete del 96, saliendo al campo en el último partido ante el Albacete); así como Don José Eulogio (76), si descontamos los minutillos que disputó en un partido de Liga al año siguiente ...

... ¿Existen más jugadores que se hayan despedido del fútbol, como capitanes del Atleti Campeón?.

Jose Ramón dijo...

Creo que no.

cdelrui dijo...

Disculpen ustedes la fuente...

http://www.marca.com/2011/10/11/futbol/equipos/atletico/1318349142.html

Un saludo

Libros Mondo dijo...

Viva Luis Amaranto!!

http://www.caracoltv.com/eliminatorias-mundial-2014/nuestra-seleccion/video-243623-palabras-y-lagrimas-de-luis-amaranto-perea

Dr. Caligari dijo...

Pensaba en Manzano?

Dr. Caligari dijo...

Qué Lobito Negro descanse en paz.

Fran Omega dijo...

"Hiciste que el brazalete de capitán no te quedara grande y mostraste una madurez tremenda manejando toda la línea de atrás". Enorme vídeo, Sr. Mondo, y Grande Luis Amaranto.

jesusez dijo...

Siempre Arteche.
Gracias CAPITÁN.

Vicente dijo...

Dios mío, hace un año, ya.

Que barbaridad, a que velocidad nos pasa el tiempo a algunos y que poco han tenido otros para disfrutarlo.

Paquito dijo...

Copa del Rey
Albacete - Atlético de Madrid. Ida 8/12, vuelta 21/12

Dr. Caligari dijo...

Uy!

Paquito dijo...

Convocatoria para Granada

13 Courtois
25 Asenjo

_2 Godín
_4 M Suárez
_5 Tiago
_6 Filipe Luis
_7 Adrián
_9 Falcao
10 Reyes
12 Assunçao
14 Gabi
15 Pizzi
18 Domínguez
19 Koke
20 Juanfran
21 Perea
22 Diego
23 Miranda
24 Pulido

Fran Omega dijo...

JuanFran de lateral y Pizzi de abrelatas.

Va a ser el Festival de Tom y Jerry.

Fran Omega dijo...

("A-Alba-ce-te-hemos-deirrr")

Vicente dijo...

Pasaremos, ¿no?

Dr. Caligari dijo...

El "control desorientado" de Falcao ya es un clásico.

Libros Mondo dijo...

Pobre colombiano, él solito allí arriba echando de menos un balón. Y va el Padre Appletree y le quita para sacar a su mejor socio. Lo nunca visto: o el uno o el otro. Ridículo.

Fran Omega dijo...

Efectivamente, resultó graciosete que, cuando salieron Adrián y Pizzi -cuya actividad en veinte minutos debería condenar al 10 al ostracismo- resultó que no tenían a quién pasar.

Entre el cansancio por altitud de Falcao y el cansancio por actitud del utrerano (el cansancio, como forma de vida) yo me hubiese decantado por el segundo, pero el padre gregorio ...

Libros Mondo dijo...

Ay, si el padre gregorio se cansara de "entrenar"...

Vicente dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Vicente dijo...

Y Tiago, ¿que me dicen de Tiago?.
Saben Uds., si Gregorio le tiene manía a Koke o este le ha dicho o hecho algo. Debe ser frustrante para la plantilla ver que los malos no rotan nunca. A mi no me frustra, solo me enfada y luego me aburre.

Jose Ramón dijo...

¿No sería mejor 4-4-2, con Adrián y Falcao?

jesusez dijo...

Cualquier cosa menos ver a Falcao ahí solito el pobre....al final hasta van a convertirle en un paquete de 45 kilos...o 18 ...yo qué sé !!!

Dr. Caligari dijo...

La perla de Utrera acepta por fin las leyes de la Mecánica Racional:
Reyes: "Ante las rotaciones no puedo hacer nada"
http://www.marca.com/2011/10/17/futbol/equipos/atletico/1318850483.html?a=2dc59ae4c30b0ece3eacd859f4b36194d&t=1318852961