lunes, 10 de diciembre de 2007

El prodigioso caso del equipo comediante

Hacer una crónica del partido del Atleti de ayer sin emplear las palabras absurdo, desquiciado o delirante es una tarea tan complicada que ni si quiera el que suscribe se ha podido resistir a ello. Qué cosas.

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Como es imposible relatar lo ocurrido ayer en el Calderón en clave de crónica deportiva, como es del todo inalcanzable para un mero plumilla aficionado describir con la precisión y riqueza de lenguaje que merecen los acontecimientos presenciados ayer a la vera del río Manzanares, y como sería un ejercicio inútil a la par que agotador intentar que los que no estuvieron presentes entendieran cómo se sentían aquellos que poblaban las gradas del estadio del Atleti, les propongo una alternativa, un ejercicio plástico de reconstrucción psicológico-deportiva con metodología de receta casera. A ver cómo les sale.

Intenten imaginar la expresión de la cara de alguien que acaba de presenciar un prodigio. Hablo de un prodigio como el lanzamiento de un cohete tripulado por uno mismo o el descubrimiento súbito de un diplodocus vivo y con el don de la palabra rimada. Háganse una imagen mental de alguien que acaba de ver algo que nunca pudo imaginar, algo que nunca se hubiera esperado, algo excepcional, infrecuente y asombroso. ¿Lo tienen? Bien. Ahora añadan a este primer elemento una expresión en cierta medida opuesta: la expresión de quien vuelve enfadado por no haber visto lo que esperaba, de alguien defraudado, contrariado y desconfiado. Alguien que se las prometía muy felices pero no ha visto lo que creía que iba a ver; alguien que da por bueno parte de lo visto pero que ve, con la ceja arqueada, un futuro incierto si las cosas siguen como ayer se vieron. Se trata de combinar ambas expresiones en el mismo rostro. No es sencillo, no, nadie dijo que lo fuera. Si lo han conseguido, añadan un nuevo elemento: cierta lástima por la injusticia presenciada, cierto respeto por haber visto a alguien recibir algo que no merecía, el regusto metálico de haber contemplado una tropelía del destino. ¿Lo consiguen? Bueno, pues no se duerman que hay más cosas: añadan una pizca de sensación de alivio, un átomo de indignación anti-arbitral, un poco de curiosidad y un leve vaivén de cabeza de incredulidad. Bravo, no es fácil pero veo que van por buen camino, bueno, casi todos salvo ese del fondo que ya se ha ido a tomar café, vuelva, oiga. A ver: otra vuelta, otro rizado rizo más: añadan la nerviosa risilla floja del que acaba de librarse de una multa monumental porque al guardia le ha picado una avispa al sacar el boli, del que acaba de ver cómo se destroza ante él un piano de cola que cae de un séptimo piso y se da cuenta que, de haber salido de casa una microcentésima de segundo antes, estaría ahora debajo del amasijo de tablas y teclas y cuerdas y partituras (nota: para esta risilla nerviosa vale como referencia la de Peter, el marido de Padre de Familia). Cuando consigan visualizar todas estas sensaciones y meterlas dentro del reducido espacio de un rostro humano, añadan a este último un gorro de lana y una bufanda subida hasta la nariz. Entonces quizás puedan hacerse una idea de la cara de la hinchada rojiblanca al salir ayer del Calderón.
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Que el Atleti ganara el partido de ayer pertenece al mundo de lo sobrenatural o de la carambola máxima, a gusto del lector. El que haya optado por lo primero desde ahora no deberá buscar los resúmenes de los partidos en Estudio Estadio o similar sino en Quinto Milenio. El que haya optado por la segunda pensará que si el Atleti está tercero tras lo de ayer (después de ir segundo mucho rato) no hay por qué excluir la idea de que el Atleti gane todas las competiciones en las que juega. El Atleti ganó un partido absurdo que mereció ganar el Getafe y lo hizo de forma asombrosa, recibiendo y provocando tarjetas, viendo como el rival jugaba mejor pero fallaba ocasiones clamorosas, asistiendo a la expulsión de su jugador más determinante (recién galardonado) y de su jugador menos listo (pero el menos listo en años, oiga).

Mientras los equipos jugaron once contra once, el Getafe fue mejor. Y a ratos, bastante mejor. Aún así, el Atleti marcó a los veinte minutos gracias a una buena jugada de Simao, que se entona poco a poco. Marcó naturalmente Forlán, un tipo a quien es complicado verle un partido malo. Pero el que jugaba no era el Atleti sino el Getafe, que desplegó un fútbol fino y de toque a ratos en especial gracias a Granero, enorme todo el partido aprovechando la desorientación existencial de Antonio López en un lado que no es el suyo. Pero es que también funcionaba Licht, y además con Granero hacía pareja Casquero, así como diciendo que ambos juntos tienen nombre de bufete de abogados, y también De la Red, aunque éste tenga nombres de tenista y a veces modos de portero de discoteca.

Al buen fútbol del Getafe contribuía de manera notable la descontrolada defensa rojiblanca, ayer con compuesta por una combinación nueva y poco fiable, visto lo visto. Sin patrón en el centro de la misma por culpa de la ausencia de Pablo fue Raúl García, el leatherman navarro, quien se ocupó de dar solidez a la última línea. Poca confianza debía tener en sus compañeros de retaguardia cuando se dedicó todo el partido a dar pelotazos hacia arriba buscando algún delantero a la carrera, él, más dado y más dotado para otro fútbol menos rústico. Así que empleado Raúl García en labores más defensivas, perdió consistencia el Atleti en la franja en la que hay que lanzar a los atacantes, y eso lo aprovechó el Getafe para atacar con cierta comodidad, más de la que debería, y llegar a los dominios del atípico portero atlético de ayer, Abbiati.

Es Abbiati un tipo peculiar que transmite desconcierto y seguridad según el momento. Su planta ya invita a fijarse en él: casi dos metros, calvo, vestido de negro riguroso y con cuello alto (descripción que podría ser perfectamente la de Mortadelo, por cierto). Abbiati sale con autoridad por alto y despeja con el pie sin autoridad ninguna. Generoso, Abbiati sacó dos goles cantados con intervenciones felinas que callaron a sus detractores e hizo varios despejes temerarios que callaron a sus defensores, dejando el debate de la grada en un interesante punto muerto. En el segundo tiempo Abbiati rizó el rizo invirtiendo la máquina del tiempo: desde el centro de la portería del fondo norte, desde el mismo lugar en el que ocurrió el hecho en su momento, Abbiati despejó un balón con la intención de enviarlo al campo contrario y consiguió, por arte de magia, que el balón saliera a corner por el mismo lugar preciso en el que el balón partió cuando ocurrió el hecho. Años después, Abbiati había deshecho el gol de Vieri. Un prodigio, esta vez inverso, otro más, qué nochecita.

Visto que la noche iba de prodigios, no seríamos justos si no habláramos del Kun. Ayer, entre otras cosas, hizo una jugada por la banda derecha en la que regateó a tantos jugadores rivales como salieron a su paso. Si De la Red no le para de mala manera parecía poder seguir regateando gente dos o tres horas, y no ya a los rivales sino al público, a los policías y a los camilleros (esto último no tiene mérito: cualquier día un herido se levanta y se lleva en brazos a la cuadrilla de camilleros del Calderón para así llegar antes a la clínica). Pero el Kun no puede con todo, y además de sobreponerse a las patadas que le lanzan a discreción, debe luchar contra la fama que le dio ese gol con la mano al Recre y esa jugada contra el Villarreal. Si el Kun jugase en otro equipo y se señalase el número al marcar tras hacer esas pillerías tan feas tendría fama de listo y de vivo y de astuto, pero como no es así tiene fama de tramposo y de mala persona y hasta de no acabarse la cena pero reclamar el postre. Y esto puede ser justo o injusto, pero Agüero debe aprender a vivir con ello y no tentar demasiado a la suerte. Ayer, es cierto, el árbitro prodigioso que pitó en el Calderón primero señaló un penalti y luego se desdijo para amonestar al Kun ante la presión del equipo rival en un alarde de personalidad dúctil. Luego volvió a amonestar al Kun tras una jugada que sí pareció penalti en el campo, en la que Agüero anduvo poco listo intentando tocar el balón con la mano. Ante un árbitro desquiciado y erigido en protagonista tarjetero no es buena idea rememorar episodios turbios, y por más que pudo ser injusto y por más que echáramos de menos una presión sobre el árbitro similar a la que hicieron los jugadores del Getafe, el caso es que el Atleti perdió a su tipo más en forma y en parte fue por su propia culpa, a pesar de poderse haber llevado dos penaltis. Que tome nota.

La última mención especial en este partido escrito, dirigido e interpretado por Buster Keaton es, naturalmente, para Reyes. Reyes volvió a aparecer en su versión más popular, la de tipo malcriado e inmaduro que no entiende nada de nada de lo que va este deporte. Poco tardó en ser expulsado, para algunos con rigor excesivo, lo que no hace que deje de ser imperdonable. Reyes echó a perder la ventaja que tenía el Atleti en ese momento, con el portero rival recién expulsado gracias a una maniobra inteligentísima de Maxi. Pero no, Reyes, enfadado por no haberle metido un gol a Contra, gritó a los cuatro vientos que estaba rabioso y que alguno se iba a enterar, salió corriendo detrás de un señor y le pegó una patada. A la caseta.

- ¿Por la entrada?
- Creo que más bien por burro
- Ah, mire

La paciencia de la grada del Calderón es tan legendaria como excesiva, pero aún así uno no comprende como aún se aplaude a Reyes de salida; hasta ahora no ha hecho mucho bien y sí bastante daño al equipo en situaciones puntuales. Ayer hubo división de opiniones y o bien Reyes opta por pensar de vez en cuando o los pitos se generalizarán pronto.

Tras siete minutos de descuento, tras un rato de fútbol-7 con un portero con guantes prestados (como en el colegio) al que nadie tiró un balón, tras dos ocasiones a puerta vacía falladas por el Getafe, tras muchísimas tarjetas de todos los colores, el árbitro pitó el final. La grada gritó, aplaudió, se pellizcó, se enfadó, se abrazó de júbilo y se llenó de dudas. Y todo eso, en un único segundo, oiga. Todo, sí, todo. ¿Un prodigio? Un prodigio, sí, un prodigio. Un prodigio fue que el Atleti ganara el partido y aún mayor que el Getafe lo perdiera. Un prodigio fueron algunas intervenciones de Abbiati y de Granero y de Agüero, pero esto último no es noticia. Un prodigio fue también que el Atleti fuera segundo en la clasificación durante muchos minutos. Prodigios de estos ocurren unas cuantas veces por temporada, y normalmente en beneficio de aquellos que acaban haciendo cosas importantes, así que por ahora agradecemos el prodigio y esperamos resultados. Ah, y un prodigio, una vez más, fue la portada de la revista “Forza Atleti”. Pero de esto ya hablaremos otro día.

28 comentarios:

vicente s. dijo...

La verdad es que un partido de este tipo (que describes, una vez más, de forma magistral)lo perdíamos o empatábamos en temporadas anteriores. Y este año se ganan. Algo está cambiando en la ribera del Manzanares.

Hele Atlética dijo...

¿Pero qué sería más extraño ver a un diplodocus vivo o que tuviera el don de la palabra rimada?. Lo del Atleti es más raro sí, aunque no te creas que produce ya tanta perplejidad.
Me parece increible que no hayas hablado del resbalón del niño haciendo el lacito, ante la pasividad de Indy y los aplausos del público regocijado.

Un beso
Hele

Juan LFC dijo...

Me quedo a la espera de saber que pasa con la portada del Forza Atleti.

Carlos Fuentes dijo...

foto de Raúl García
debajo, "Raulisto", "listo en cursiva, así, como diciendo. Puro ingenio
no vi eso del niño resbalado, será posible??

Hele Atlética dijo...

A mí no me parece mal. No sé si usan la figura retórica de la antitesis con el otro Raúl (tonto declarado) o la analogía por su parecido con la "Raulito". O igual ambas.

Carlos Fuentes dijo...

mira que eres buena gente

Jesús dijo...

Bueno, bueno, Maestro, veo que volvemos a abundar en eso de ver la botella medio vacía. Yo sigo viéndola más que medio llena, ya casi tres cuartos, al hilo de lo que comenta Vicente S. Este equipo tiene casta y compite. Del partido de ayer me quedo con varias cosas: del Getafe lo que se venía viendo en las últimas jornadas y ya advirtió Javier Aguirre en la previa, juegan muy bien; mención aparte mercería la reflexión de por qué los Vikingos pagan millonadas por Gago, Higuaín y Diarra, mientras De la Red, Juanfran o Granero deslumbran en equipos menores. Sólo cabe la explicación de los comisionistas. Pero, en fin, que les den.
De lo nuestro, me quedo con el partidazo de Maxi, que le he visto parco en elogios a la Fiera, un portento. Simao va a más, a mucho más, ayer, además, rompiendo la teoría de unos cuantos sobre los problemas del extremo a pie cambiado, ¿que no? Me quedo, además, con la garra de todo el equipo, con el esfuerzo y los huevos para sacar un partido que era de mucha brega. Cierto que pudo haber ganado el Getafe, cierto que tuvo más oportunidades y no menos cierto que si Pernía clava el dos a cero que sacó el Pato al larguero se acaba el partido. Como también se habría acabado si el anormal de Reyes no nos hubiera vuelto a recordar que apenas llega a 60 en Cociente Intelectual. Sin olvidar que Abbiatti también juega.
Y para proseguir con mi agradable disputa a muerte con Ismael, Aguirre estuvo como tenía que estar: guerrero como el equipo. Tuvo miedo de volver a poner a prueba a Valera con Granero, porque el pobre murciano todavía sueña con Sesma y Antonio cumplió pese al handicap de ser zurdo cerrado. Estuvo el Vasco listo con los cambios, para perder un tiempo precioso y que el equipo, cansadísimo, respirara. Veremos ahora como resuelve las bajas para la Copa y para viajar a Huelva.
Al hilo de todo esto, dos noticias de ese cuerpo médico atlético que usted tanto admira, una buena y otra mala. La buena: Leo Franco se opera y no vuelve hasta ¡¡marzo!! Alabado sea Abbiatti. La mala: a Motta le han dejado un fragmento de menisco que no se ha reabsordido y hay que volver a operar, será baja diez días, todavía no se sabe si ahora o en nochebuena.
Sea como sea, somos terceros por méritos propios. Un fuerte abrazo.

Forza Atleti!!

PD: Y sí, el jueves fabes...

Sergio Medina dijo...

Si yo fuese jugador del Atleti me negaría a conceder una entrevista al panfleto que rearte el club en el campo sólo por evitar la rima que fueran a hacer con mi nombre, aunque Sergio tiene pocas rimas.

Pablo dijo...

Desde el lateral izquierdo, concretamente a pase de Panadero Díaz, te paso con The Guardian: http://blogs.guardian.co.uk/sport/2007/12/10/a_night_of_pure_slapstick_at_t.html
El comentarista de la Liga española se lo pasa también muy bien con el Atleti...

Pablo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos Fuentes dijo...

veo, oh gran Doggy, que hasta en partidos bufos como el del domingo ves las cosas bien, y eso me alegra. No es cuestión de ver la botella medio llena o medio vacía: creo que el Atleti hizo el primo en el partido contra el Getafe y ganó porque el Getafe falló y porque efectivamente Simao, Kun, Forlán y Maxi (en orden creciente) son unos fenómenos. Esto está en nuestro haber, lo primero en el debe.
Maxi: sí, partido completísimo, injusta escasez de referencias en mi crónica, tienes razón. él solito expulsó a dos, especialmente al Pato, al que le hizo al trece catorce con calidad e inteligencia; además, se vació tapando los huecos que había dejado la forzada ubicación de Raúl García. Un partidazo.
Forlán también, ojo, pero hablar bien de estos dos no es noticia, es como hablar bien de Torres el año pasado. Simao va a más. Tampoco hizo muchísimo más que el pase, pero va a más. Él y Maxi toman mucha distancia sobre Luis García y sobre todo sobre Reyes, candidato a Petardo 2007/08.
En cuanto a los jugadores del Getafe que vienen de la cantera del otro equipo grande de la capital, de acuerdo con Vd: no entiendo por qué no juegan en su equipo, no entiendo por qué fichan a tipos de 25 millones pudiendo subir a canteranos. Esto también pasa en nuestro equipo, claro, en el que no salen canteranos aunque destaquen en sus ligas y en sus selecciones. La respuesta posiblemente esté en el vil metal, qué le voy a contar a Vd de este tema.
Que el Atleti vaya bien este año es una alegría y una obligación. Yo estoy encantado con la marcha del equipo, pero no todo es de color de rosa: si hubieramos tenido menos suerte estaríamos facilmente con ocho o nueve puntos menos, y esto no es algo que podamos ignorar con facilidad. El Club ha vendido a su mejor jugador en años y su estadio, ni más ni menos, y lo ha justificado con la idea de que lo ha hecho para volver a poner al equipo donde debía. El Atleti está ahora mismo en los puntos de Madrid y Barça, que es lo que le corresponde y lo que hay que exigirle por historia y despues de habernos quitado de encima todo el patrimonio con cierto valor. Puede que sea la primera temporada en años en la que el proyecto deportivo tiene algo de importancia sobre el mero trapicheo de jugadores, y esto es una buena noticia. Lástima que en el palco se hayan dado cuenta tan tarde de algo que muchos, muchos llevamos reclamando años. Pero no sé si se les puede pedir más, Vd ya me entiende.

Carlos Fuentes dijo...

Pablo, el enlace al Guardian está incompleto y no encuentro el artículo, puedes volver a postearlo?

GaN dijo...

A night of pure slapstick at the Calderón

Carlos Fuentes dijo...

gracias oiga
alguien sabe cómo dar con este tipo?

Jesús dijo...

Muy severo le veo Maestro, pero, en fin, yo a lo mío por dar otro punto de vista. Hablamos para las fabes.

Forza Atleti!!

Carlos Fuentes dijo...

hombre, es que sin ese otro punto de vista este blog no sería lo mismo. El día que Vd esté pesimista yo seré un optimista extremo, así, por llevar la contraria

Jesús dijo...

Por cierto, confirmado el once de mañana en Motril: Falcón; Valera, Pablo, Ze Castro, Antonio López; Luis García, Raúl García, Cleber Santana, Simao; Forlán y Mista.
Aunque para mi lo más importante es que Miguelito de las Cuevas ha entrado en la convocatoria, la primera vez desde su aciaga lesión.
Forza Atleti!!

ismael dijo...

Vaya, hombre, a la que me descuido en entrar a la página, se lía una de comentarios...
Lo primero que me gustaría es agradecer a Don Carlos la cobertura que me ha hecho al contestar a D. Jesús. Pareceme usted el mismo Raul García...
El equipo dió un espectaculo dudosísimo el domingo, y a poco que el Getafe, no hubiese estado gafe y fallón, estaríamos hablando de otro modo. Pero, claro, resultados mandan.
Aguirre estuvo, en mi opinión, como de costumbre, se encomendó a la Virgen de Guadalajara. Porque, a la que aparece un equipo que la toca en el centro del campo, con algo más que el doble pivote, se la lia. El balance que hacía el equipo hacia la banda derecha era debilísimo: la culpa Aguirre, por poner a un zurdo con escaso valor técnico al lado de Perea; la suerte Maxi, que se multiplicó constantemente.
Con la confianza que le da al pobre Valera (Uefa, suplencia rigurosa), aún no sé como se va a recuperar el pobre chaval (recordemos que era un portento en el Murcia, y el lateral promesa, más codiciado del momento).
Me alegro mucho de lo de Miguel de las Cuevas. Tengo ganas de verlo jugar.
Por último, y para que no se diga que no soy zumbón, una pregunta ¿jugó Maniche?
Fijense que no digo que si corrió, sino que si jugó.
Hale.

Jesús dijo...

Dos contra uno...

Carlos Fuentes dijo...

yo me declaro neutral, y de paso espero la respuesta de Doggy, que promete
ah, Ismael-Doggy, Doggy-Ismael ... si Conrad viviera escribiría maravillas sobre esto

ismael dijo...

¿COMO QUE SI CONRAD VIVIERA?
VIVE, Y ES "UNO DE LOS NUESTROS".
UN POQUITO DE PICHAR Y POLEMIZAR: ES LA SALSA.
Y ESTE AÑO ES BONITO, PORQUE VAMOS SOBRE POSITIVO. NO HAY AMARGO EN EL BLOGG.
QUE SIGA.

Jesús dijo...

Sigo sin comprender la inquina que le tiene usted a Aguirre, don Ismael. Mejor dicho, le sobra inquina y le faltan argumentos, siempre en mi humilde opinión. Parto de la base, ya lo dije, de que el Getafe es un gran equipo, que juega muy bien al fútbol, que está con confianza después de una gran racha que cortó un comienzo con muchas dudas. Lo dije yo un poco más arriba y lo dijo Aguirre el día antes del partido. A todo ello se une que los de Laudrup no tenían nada que perder (contaban con una derrota, sobre el papel) y mucho que ganar. Dice usted que Aguirre se encomendó a la Virgen de Guadalajara, pues no sé si a esa o a otra, que el Vasco es devoto. Lo que sí sé es que partía con una desventaja notable: la baja de Pablo por sanción. Porque nuestra recuperación defensiva, además de por el trabajo de ayuda en bandas que se machaca en los entrenos, ha venido de la mano de la recuperación de Pablo Ibáñez. Vale. Vírgenes aparte, las opciones eran: jugársela con Ze Castro y Eller en el medio, mandando a Perea al lateral derecho; poner a Perea con Ze Castro o lo que hizo Aguirre. Varela, que mañana será titular, quedó muy tocadito del repaso del Valladolid y si por algo se distingue Aguirre -aunque muchos no lo quieran admitir- es por cuidar a sus futbolistas. Si pone a Valera, que está temeroso y sin ritmo competitivo, no por Aguirre sino por las lesiones, y Granero le hace un roto, la grada lo fulmina y acabamos vendiéndoselo al Murcia. Así las cosas, repite con Antonio por la derecha, porque se ha defendido bien ahí en dos partidos menores de UEFA, sabiendo que tiene a Perea y a Maxi para ayudarle. Por si acaso, como bien observó nuestro anfitrión, le dice a Raúl que esté al quite. Yo a eso lo llamo un plan, obligado por las circunstancias, pero un plan, no un encomendarse a una deidad de dudosa existencia. Laudrup le pone un trivote de tocones enfrente y nos quita el balón, aún así, mientras el partido fue once contra once, sólo nos llegaron en un despiste inicial que tapó Raúl y en un buen balón a la espalda de nuestra adelantada defensa que pifió el tal Albín con Abbiatti ya batido. Cosas del fútbol, al igual que un tiro libre de Pernía que tocó el Pato y, por fortuna para él, se fue al larguero. La otra que tuvimos, la que se inventó Simao, la metió el uruguayo. La segunda parte, como bien dijo Aguirre en rueda de prensa, acabó cuando el árbitro pitó un penalty que luego transformó en amarilla al Kun al que poco después expulsó. Ese ya fue otro partido y no precisamente de fútbol, sobre todo después de la subnormalidad de Reyes (perdón por la redundancia). Y en esa batalla vi a un equipo aguerrido y con casta, todo lo contrario que la afición, pusilánime, silente y cagada, todo sea dicho. Por supuesto que el Atleti no hizo un gran partido, no señor, pero demostró garra y finalmente ganó. Dice el Maestro que con peor suerte tendríamos 8 ó 9 puntos menos. Me parece exagerado. De hecho, con mejor fortuna tendríamos quizás cuatro o cinco más (Real Madrid, Mallorca, Murcia y Villarreal). En todo caso yo valoro la línea del equipo y me resulta sólida y ascendente. Entre Liga y UEFA llevamos 53 goles por el momento, lo que ningún equipo del continente y aunque entre el Kun y Forlán han metido 24, ya hay doce jugadores de la plantilla que han visto puerta. Me mantengo en el optimismo, más aún sabiendo que Leo Franco, con un poco de suerte, no vuelve a jugar en toda la temporada. En fin, don Ismael, allá usted con sus inquinas. Perdón por la charla, un abrazo y
Forza Atleti!!

MJ Navarro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ismael dijo...

El que pido perdón, soy yo. Me equivoqué al mencionar a la Virgen de Guadalajara, cuando quise decir Nuestra Señora de Guadalupe (mucho más santera, como saben mis muchos amigos mexicanos).
Como expresé ayer, la polémica es la salsa de este Blogg. A mi me gustan sus "parrafadas" (así las llamó Usted, aunque injustamente), y no soy de los que contesta cosas como: "a mi no me va a convencer Usted...".
Muy al contrario, puede que me convenza. Por eso polemizo, para leer sus replicas.
A mi no me gusta Aguirre, desde un tiempo a esta parte, porque no entiendo las variantes que emplea en el centro del campo, porque no consigue que el equipo domine en esa parcela (donde está el futbol), porque prefiere a los trotones frente a cualquier otro "modelo" de jugador, y por otras razones más que no incluyo para no ser abusón.
Pero, insisto, leo su replica y me hace dudar, lo cual le agradezco. Se lo juro.
Pero, claro, que me llegue Usted a convencer de las virtudes de Maniche, eso es harina de otro costal....
¡Que viva Forlán! (aunque sea rubio de botellita, vaya)

Carlos Fuentes dijo...

qué rabia me dan estos dos, ahora dudo yo de todo

Jesús dijo...

Con respecto a Maniche, "la ardilla" como le llamamos en mi casa a la hora de comer, le daré algún dato: cumplió 30 años hace un mes, ha ganado la liga portuguesa tres veces, la copa lusa, la copa de la UEFA, la Liga de Campeones y la Intercontinental. Sólo le falta una cosita: Eurocopa o Mundial, al Mundial no llega pero a la Eurocopa... Ahí sí y quiere ser titular. Para mi gusto es tan perro como jugadorazo. Para mi gusto lo está demostrando. Para mi gusto habría que venderlo durante la Eurocopa. Lo digo por si las dudas...
Venga, a resolver en Motril la eliminatoria (y que juegue Miguelito) que al Kun le han quitado una amarilla y jugará el domingo, a las siete de la tarde, en Huelva.

Forza Atleti!!

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

La suerte fue nuestra gran aliada, pero no debemos tentarla tantas veces. El Getafe se pone muy nervioso cuando juega contra nosotros, no sé porque actúa así.

un abrazo.

jagsolla dijo...

muy bien como siempre carlos.

pero.. demasiado exagerado con tus propósitos de ridiculizar al atleti y ensalzar al narizotas vasco.
Ni el getafe jugó tan bien, ni el atleti tan mal y ni mucho menos hizo un buen partido Raul García.