jueves, 17 de enero de 2008

Bueno, bueno

Bueno, bueno, pues ya llega el partido que tanto nos hace hablar cada año. Ayer el Atleti pasó la eliminatoria de Copa sin brillo pero sin heridos, así que ahora hay que mirar hacia delante. De ambas cosas hablaremos.


Ayer ganó el Atleti y la prensa ha dicho que pasó apuros y que hubo polémica y que el equipo jugo mal. Dice la prensa que se pasó casi de milagro, que los suplentes del Valladolid sacaron los colores a los titulares del Atleti y que hubo un penalti clamoroso que el árbitro debió pitar, cambiando así el resultado final. Uno, que es tonto e influenciable y muy aficionado a investigar el por qué de los nombres de las calles (aunque esto último no tenga nada que ver) se encuentra desconcertado y sorprendido porque esta vez, a pesar de que uno suele ser más pesimista y más negativo que la prensa en general, no lo es. Uno piensa que el Atleti hizo el partido que debió hacer y que si pasó apuros fue por falta de acierto puntual y no por un mal partido en general. Solvencia lo llaman cuando es otro el equipo que hace el mismo partido; cuando es el Atleti, las palabras son más feas.

Sorprendido por cierto se quedó uno también al ver el equipo que sacó Aguirre de principio en Valladolid: experimentos, los justos. Sólo laterales e interiores eran nuevos. Toma. La plana mayor, el equipo casi titular para intentar sacar adelante una eliminatoria de Copa en Valladolid. Una declaración de principios de doble lectura: por un lado se puede pensar que la Copa es importante para el equipo y se va a pelear por ella, algo que le alegra tanto al que suscribe como le alegraría saber por qué se llama así la calle Puñoenrostro. Por otro lado, la conclusión puede ser que Aguirre no se fía mucho de sus suplentes. Uno, que es bobo, prefiere pensar lo primero.

La impresión que le quedó al que suscribe es que el equipo quería ganar, y ganar pronto. No pudo ser, hubo un par de ocasiones en el primer tiempo (una tras un buen pase de Reyes, ayer más en la línea que debería) y hasta el principio del segundo tiempo no se marcó. Eso sí, hasta entonces la sensación que el equipo transmitió, al menos al que suscribe, es que el partido no se iba a perder. La delantera titular ahí estaba, bulliciosa como acostumbra, y la cara de agotamiento de los centrales pucelanos a los veinte minutos de partido indicaban que por allí, en la parte baja del equipo rival, no veían las cosas con la facilidad que las veía la prensa de hoy. Tras ellos, Luis García (mejor en líneas generales, quizás en algunas ocasiones excesivamente barroco pero de nuevo aportando al equipo) y Reyes, algo mejor como ya hemos dicho. Y en el centro del campo, Raúl García como siempre. Como siempre no, mejor. ¿Que jugó mejor? No. ¿Que lo hizo mejor? No. Que estuvo mejor, más cómodo, más repanchingado, menos expuesto. La razón es clara: Motta.

Salió por fin Motta y, como las otras pocas veces en las que jugó con la camiseta del Atleti, dejó claro que puede y debe ser un tipo importante. Pensábamos que los jugadores no sabrían jugar con este recién llegado y resultó que muchos de los balones pasaron por él, señal de que en los entrenamientos ya deja las cosas claras. Pensábamos algunos que estaría falto de ritmo y confianza y resulta que pidió el balón en momentos complicados y manejó el tempo del partido, a ratos con la precisión de un Casiotone. Cuando el Atleti atacaba lo hacía lanzado por Motta o Raúl García, más suelto y con menos kilómetros que recorrer que cuando juega con Cléber, claro; cuando el Valladolid contraatacaba, chocaba con Motta, siempre barriendo el juego en su zona, siempre en el sitio en el que debía estar. Si Motta resiste y la rodilla de Motta resiste con él, el medio campo será otra cosa. Raúl García, quien se ha ganado los galones en los pocos partidos que lleva a fuerza de hacer kilómetros y sacar la cara, se verá tan beneficiado como el propio equipo dado que podrá dedicar algo más de tiempo y energía a crear juego, algo que también sabe hacer. Buena noticia, miren Vds.

A todo esto, Agüero metió un gol. Ya había regateado a unos cuantos en el área del Valladolid en el primer tiempo, con un caño incluido, en una de esas jugadas que tanto nos gustan a los del Atleti pero que tan poco gustan a los árbitros, últimamente empeñados en hacerle la vida más complicada al Kun. Piii, falta, oiga. ¿De quién? Del chiquitajo ese. ¿Por qué? Pues por menosprecio al rival, ¿o es que no sabe Vd que está feísimo hacerle un caño a ese señor tan serio que es padre de familia y además anda con un lío de herencia que le tiene sin sueño al hombre, que sus hermanos no se hablan?. Hala, tire pues que le saco la amarilla y me quedo tan pancho, que soy Iturralde y disfruto viendo los pilotos rojos de las cámaras que me enfocan, me crezco con la polémica y gano mucho con el tiempo en pantalla. En fin. El caso es que el Kun recibió un balón de tacón de Luis García y se encargó del resto. Dio un toque, dio otro con el exterior del pie orientando el balón hacia el lado contrario que marcaba el resto de su cuerpo y se plantó con ventaja delante del portero rival, al que batió con la misma facilidad que Iturralde afea a uno pasar por ahí sin dar los buenos días. Gol, hay que ver qué fácil hace todo este chico, hay que ver lo sencillo que parece meter un gol de bandera, hay que ver el mal rato que pasan los defensas cada vez que se acerca este chaval con hechuras de novillo. Otro gol de Agüero, otro golazo, otra perlita. Qué alegría más grande.

El Atleti se conformaba (que es lo que debía hacer), el Valladolid tenía que hacer todo y no había tanto tiempo. Motta dejaba claro que por ahí no se pasaba con facilidad, Raúl García disfrutaba con la nueva pareja de baile y Forlán no paraba. Forlán lleva tres partidos sin marcar y ha fallado unas cuantas ocasiones de las que él no falla. Las tiene pero no van dentro. A veces porque toca el balón Alberto, como en el partido de ida. Otras porque se resbala, como la última de ayer. Pero otras, piensa uno, porque no puede más. Llega forzado, cansado, sin fuelle ni aire para pensar tranquilo qué hacer ante el portero, lanzado como para chutar pero quizás sin ese punto de más que le permite asesinar con la calma del que hace un puzzle en una tarde lluviosa. Forlán lleva tres partidos sin marcar y cuatro buenas ocasiones falladas y la prensa dice que “sigue negado”. La prensa, bien mirado, tiene muchísima gracia y si no nos irritaran tanto algunas de las cosas que dicen sería para mondarse y quedaríamos todos para leerla sin apasionamiento y reírnos una barbaridad.

En esto el Valladolid, que es un buen equipo que juega bien y que tiene un entrenador con pinta de saber muy bien lo que hace, hizo lo que debía. Echarse hacia delante, buscar un gol, intentar remontar en casa. Marcó Llorente tras varios rebotes que terminaron en cesión cómica de Pernía, ayer especialmente desesperante. El Valladolid, como debe ser, se fue a por el partido y Motta dijo aquí estoy yo. Pablo y Perea también, y Falcón, entonado y dejando buenas sensaciones de portero para el futuro. Uno también vio bien a Valera, solvente por su lado con la ayuda de los poco operantes delanteros suplentes del Valladolid. Uno, que a veces es escéptico y negativo y hasta catastrofista en lo que al Atleti se refiere, no temió por el marcador en ningún momento y asistió con calma, la calma que transmitía el equipo, al final del partido. Entonces pasó lo del penalti, uno de esos penaltis que en directo queda claro que no son por la forma altamente previsible en que el delantero se deja caer y que, tras ver la repetición, deja más dudas aunque no muchas. Final, el Atleti pasa a cuartos haciendo lo que debía, que es lo que pensaríamos de cualquier equipo que no fuera el Atleti y que hubiera hecho el mismo partido con el mismo resultado.

Así las cosas, el domingo se juega otro round del partido de siempre. Sería importante que llegase Motta, sería importantísimo ganar de una vez. El partido de ayer, cuajado de titulares, puede haber sido una temeridad por añadir cansancio a un grupo que empieza a acusar el llevar desde julio en danza, en especial Agüero y Forlán, que no tuvieron vacaciones. Pero también puede haber sido un buen ensayo general, un partido para jugar todos juntos con la obligación de ganar. Contra el rival del domingo no hay cansancio que valga, que si alguno no puede con las botas habrá cincuenta mil tipos dando voces detrás para que no note los calambres. Aguirre lo sabe y parece que ha insuflado casta en un equipo que últimamente bajaba los brazos ante cualquier contratiempo. A uno, que ya saben que no es la alegría de la huerta, le da en la nariz que el partido de este año no va a ser como el de otros. A ver.

12 comentarios:

Billie dijo...

A todo esto, el Madrid jugó partidazo ¿no? Perdón por la maldad.

MJ Navarro dijo...

Ah, mire, por fin, en horario vespertino. El próximo, en sesión golfa, oiga..Por cierto, ¿me podría indicar dónde hay que pinchar para leer el texto completo?

ismael dijo...

Yo no pude ver el partido, (si les digo que lo seguí en una página de internet que actualizaba el resultado minuto a minuto, pensaran que estoy loco...) por lo que tengo algunas preguntas que hacer:
1) Que tal estuvo Motta? Ya creo haber sido contestado.
2) Como estuvo el centro de la defensa con Pablo y Perea de nuevo juntos?
3) Que tal Valera? aqui D. Jesús puede que se extienda un poco más.
4) Es cierto que el equipo volvió a echarse atrás trás marcar el gol?
5) Falcón, estuvo tan bien como parece en los reportages?
6) Sigue "negado" Forlán? Da hasta vergüenza escribir eso. De acuerdo con D. Carlos.
Que conste que, para mi, Motta es la solución de todos los males del centro del campo (del medio centro), al menos la que tenemos. Ojalá juegue el domingo, ojalá no me equivoque.

SodaPop dijo...

Buenas D. Carlos. Solo decir que aunque soy nuevo por aquí, en esto de los comentarios, ya soy un veterano seguidor de sus excelsas crónicas, y que espero estas babeando cual perro de Pavlov.
Asi que nada más, un saludo y siga escribiendo tan maravillosamente bien. Un placer leerle.
Por cierto, en el "famoso" pueblo de Seseña, si ese donde un tipo llamado el Pocero ha construido no se cuantas mil viviendas en medio de la nada, hay un castillo llamado el Castillo del conde de Puñoenrrostro. Seguiremos investigando.
Lo dicho, un saludo y Forza Atleti

Carlos Fuentes dijo...

muchas gracias, hombre, y escriba más que aqui lo que hacen falta son comentarios y comentaristas de los comentarios; sin ellos no tendría mucho sentido hacer un blog
y gracias por los piropos, tan exagerados como la nueva Seseña... por cierto, han visto ese estadio que ha hecho al lado de la R-4? ¿se llamará el Pocero Arena?

MJ Navarro dijo...

Aquí lo que hace falta es que Vd no nos ofrezca comida en miniatura, que Vd lo que quiere es que otros le hagan el trabajo y así poder sestear por ahí. Hombre, ya, tanto nano-post..

Carlos Fuentes dijo...

la navarro esta se está convirtiendo en la peñafiel del blog

ismael dijo...

¿donde está D. Jesús?

MJ Navarro dijo...

Eso, dónde está D. Jesús para que me defienda...

karpalogoogle dijo...

felicidades y gracias por su blog, disfruto con sus reseñas, saludos desde Oulu, Finlandia

Jesús dijo...

Navarrich que la veo... Y la veo un tanto confusa con la calidad y la cantidad. En fin, don Ismael, que poco puedo añadir yo, porque aquí, el Anfitrión, ha dicho todo lo que debía decirse. Yo particularmente contento con la progresión de Valera, a ver si sigue cogiendo confianza, que la rodilla de Motta aguante, que Perea no vuelva a ponerse nunca de central (lo suyo por alto es de traca de feria), que Falcón está ganándose las oportunidad y Pernía un día acaba con nuestra paciencia, pese a su (torpe)pundonor. En resumidas cuentas: que Forlán se ha estado guardando los goles para el domingo, para dárselos al Enano, como le llama él...
Forza Atleti!!!

PD: No obstante, secundo lo de la comida miniaturizada...

MJ Navarro dijo...

Yo de calidad no he dicho ésta boca es mía.Otra cosa, oiga, es que me parezca mal la racanería que se gasta éste señor. Uiss, qué P.D. más graciosa. Ya sabía yo que Vd. no me podía fallar.